I. La Oposición del Exilio y la Resistencia Interior
La Resistencia Armada: El fenómeno del «Maquis»
Orígenes y formación (1943-1944): Surgimiento a partir de excombatientes del antiguo ejército republicano e infiltración de 4.000 guerrilleros comunistas y anarquistas por la frontera pirenaica antes del fin de la II Guerra Mundial.
Geografía de la guerrilla: Dispersión por zonas montañosas y escarpadas (Andalucía, Levante, La Mancha, Galicia y Asturias; Sistemas Ibérico, Central y Montes de León).
Acciones y tácticas: Ataques nocturnos a cuarteles de la Guardia Civil, ayuntamientos y centros falangistas.
Causas del fracaso: Condiciones precarias, falta de apoyo de una población atemorizada y carencia de coordinación efectiva.
Balance final: 10.000 participantes; 2.500 muertos en combate y 3.000 arrestados. Aniquilación total por la Guardia Civil hacia 1952.
La Resistencia Social en las Zonas Urbanas
Las primeras huelgas de los años 40: Focos principales en Barcelona (1945), Madrid (1946) y Vizcaya (1947), con una participación de más de 20.000 obreros de 400 empresas.
Motivaciones de la protesta: Desesperación vital (hambre, alza de precios, salarios bajos y condiciones de vida inhumanas) más que motivos estrictamente políticos.
Represión estatal: Suspensión de empleo y sueldo para cientos de trabajadores y facilidad del gobierno para sofocar actividades clandestinas.
La Oposición en el Exilio
El Gobierno Republicano en el exilio (1945): Composición plural (liberales, socialistas, comunistas, anarquistas y nacionalistas). Sedes en Ciudad de México y París.
Naturaleza y limitaciones: Carácter puramente simbólico y dependencia de la esperanza fallida de que los vencedores de la II Guerra Mundial derrocaran a Franco.
La Oposición Monárquica
La figura de Don Juan de Borbón: El Manifiesto de Lausana (1945) criticó el proyecto franquista y exigió la restauración de libertades y una monarquía democrática.
Intentos de Alianza y Conciliación (1947-1948)
La propuesta de Indalecio Prieto (1947): Planteamiento de un plebiscito y necesidad de pactar con monárquicos.
El Pacto de San Juan de Luz (1948): Acuerdo entre socialistas y monárquicos para una transición pacífica (amnistía, libertad religiosa e integración en el bloque occidental).
II. La Política Internacional: Del Aislamiento a la Integración
Posicionamiento durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945)
Neutralidad y No Beligerancia: De la neutralidad inicial (1939) a la «no beligerancia» (1940) tras las victorias alemanas.
Entrevista de Hendaya (1940): Fracaso en el acuerdo con Hitler por las altas contrapartidas exigidas por España.
La División Azul (1941): Envío de 50.000 voluntarios al frente ruso. Consecuencias: 5.000 muertos y 8.500 heridos/prisioneros.
Giro pragmático (1943-1945): Retirada de la División Azul y ruptura de relaciones con Japón ante el avance aliado.
El Aislamiento Internacional y la Exclusión (1945-1950)
Resoluciones de la ONU (1946): Condena al régimen, retirada de embajadores y exclusión del Plan Marshall.
Uso propagandístico: Franco utilizó el aislamiento para fomentar el sentimiento patriótico contra la «conspiración exterior».
El Giro Estratégico: La Guerra Fría y la Apertura
Acuerdos con EE. UU. (1953): Pactos militares y económicos. Concesión de bases (Zaragoza, Torrejón, Morón y Rota) a cambio de 1.500 millones de dólares.
La Integración en el Orden Internacional
Hitos clave: Concordato con el Vaticano (1953), ingreso en la ONU (1955) y entrada en el FMI (1958).
Límites: Exclusión de la Comunidad Económica Europea y la OTAN por la falta de libertades democráticas.
La Política en el Protectorado Africano
Independencia de Marruecos (1956): Reconocimiento de la soberanía marroquí.
Posesiones remanentes: Mantenimiento del control sobre el Sáhara Occidental, Guinea Ecuatorial, Sidi Ifni y las plazas de soberanía.