Carácterísticas de la novela realista
Verosimilitud y contemporaneidad: excluye suscesos sobrenaturales y presenta argumentos creíbles, con apariencia de verdad. Para lograr mayor sensación de veracidad, los autores construyen sus relatos con observación y documentación. Además, ambientan sus novelas en la época contemporánea y en escenarios reconocibles por sus lectores.
Descripciones de ambientes y personajes: extensas y detalladas descripciones de los personajes y de los lugares en los que estos se encuentran.
Estilo antirretórico: eliminan de sus obras los elementos excesivamente retóricos que podrían oscurecer el texto y dificultar su lectura o comprensión. Prefieren, en general, un lenguaje claro y sobrio.
Personajes antiheroicos: personajes cotidianos, pertenecientes a las clases medias, sin especiales atributos o cualidades. Experimentan tensión con el medio social en el que viven, como la lucha por la subsistencia o contra las normas sociales impuestas.Tienen un carácter soñador, ROMántico e idealista que le empuja a proponerse ambiciosas empresas o le arrastra a vivir grandes pasiones, tras las que termina inevitablemente destruido y solo.
Pretensión de objetividad e intención crítica:narrador omnisciente en tercera persona, coherente con la intención de retratar de forma objetiva la realidad y explicar las motivaciones de la conducta de los personajes. Hay comentarios valorativos, los autores critican los defectos de la sociedad burquesa a la que pertenecen y a la que se dirigen.
La novela realista en Francia
Honoré de Balzac
Balzac (1799-1850) la obsesión por el dinero y el reconocimiento social, es el tema principal de sus novelas. Aspiró a convertirse en el gran «historiador del presente», y dio forma a La comedia humana, un ciclo de casi noventa novelas:
• Eugénie Grandet (1833). La protagonista es hija de Félix Grandet, un avariento especulador que oculta su fortuna a su familia. Eugénie se enamora de su primo Charles, que se marcha a las India donde se enriquece como traficante de esclavos. Ella lo espera durante años mientras su vida se marchita, pero cuando Charles regresa, le anuncia su intención de casarse con una aristócrata, a la que no ama, para medrar en la política.
• Papá Goriot (1834). Su protagonista es un anciano que, tras entregar como dote todo su dinero a sus dos hijas, vive, rechazado por estas, en una humilde pensión En el capítulo final, las hermanas envían dos carrozas negras vacías al entierro de su padre, heredero literario del rey Lear.
Los personajes de algunas novelas de La comedia humana reaparecen en otras dotando al conjunto de unidad. Así, Eugène de Rastignac, un estudiante de leyes que pretende ingresar en la alta sociedad parisina, será amante de una de las hijas de Goriot y aparece en otras diecisiete novelas del ciclo.
Gustave Flaubert
Flaubert (1821-1880) estaba obsesionado por el arte como forma de evadirse de una realidad decepcionante e insoportablemente vulgar.
• La búsqueda de la perfección formal. Flaubert tarda años en terminar sus novelas, se documenta exhaustivamente antes de escribir y redacta multitud de borradores.
• El rechazo de la mentalidad burguesa. Sus protagonistas, personajes desdichados pertenecientes a la pequeña burguésía, viven una existencia mediocre y tediosa, y se convierten en símbolos de insatisfacción y fracaso.
En la producción de Flaubert destacan otras dos novelas, La educación sentimental (1869) y Bouvard y Pécuchet (1881). La primera relata la pasión no consumada entre Frédéric Moreau y una mujer casada, Marie Arnoux, a la que conoce durante una travésía. En la segunda, publicada póstumamente, dos singulares personajes dialogan interminablemente para mostrar la inutilidad del conocimiento y la estupidez humana.
La obra cumbre de Flaubert en Madame Bovary (1857). Su protagonista, Emma, es una mujer casada con un médico rural, Charles Bovary, que languidece en un matrimonio rutinario y asfixiante. Intoxicada, como Don Quijote, por el veneno de la lectura,anhela una vida diferente, sentir una pasión que la redima del vacío de su existencia. Tiene, así, dos amantes, Rodolphe y Léon, que la abandonan, circunstancia que la aboca al suicidio.
La novela realista en Inglaterra (1837-1901)
Charles Dickens
Dickens publicó la mayor parte de su obra por entregas mensuales en la prensa de la época y fue uno de los autores más famosos y leídos del momento, tal vez por el sentimentalismo y la intensa emotividad que impregnan sus narraciones.
Se distingue por su dimensión social. Es un observador crítico de la sociedad victoriana y de las insoportables condiciones de vida de gran parte de la población. Sus novelas, habitualmente con final feliz por exigencias del público, retratan de forma compasiva los sufrimientos de las clases desfavorecidas, especialmente de su infancia.
Algunas de sus obras se instalan en la tradición de la novela de aprendizaje. Así ocurre en David Copperfield (1849-1850), novela de elementos autobiográficos narrada en primera persona; en Oliver Twist (1838), en la que crítica el rigor de los orfelinatos y las vilezas del hampa londinense; o en Grandes esperanzas (1860-1861), tal vez la más ambiciosa, escrita al final de su vida. Cuenta la historia de Pip, un huérfano que, de niño, ayuda a un preso que ha escapado de un barco-prisión. Más tarde, un misterioso benefactor le ofrece la oportunidad de estudiar y convertirse en un caballero. El benefactor resulta ser el convicto al que socorríó.
Novela realista en Rusia
El Realismo ruso se vincula con el espiritualismo literario: una corriente en la que también se inscribe la última etapa de Galdós, caracterizada por el Renacimiento de actitudes moralistas y religiosas como respuesta a la crisis de la sociedad burguesa.
Fiodor Dostoievski
Dostoievski (1821-1881) su conciencia social lo llevó a abrazar el socialismo utópico e integrarse en una organización clandestina y sufríó continuas crisis nerviosas que lo acompañaron a lo largo de su vida.
Tenía interés por los conflictos morales, religiosos y existenciales, que se expresan a través de personajes atormentados, con una tumultuosa vida interior.
– Crimen y castigo (1866). El joven Raskolnikov roba y mata a una usurera para evitar que su hermana contraiga matrimonio por dinero. Abrumado por la cual las dudas sobre la justificación moral de sus actos, confiesa y es condenado.
– El idiota (1869-1870). En ella propone un modelo de perfección moral: el príncipe Myshkin, ingenuo y compasivo, epiléptico (como Dostolevski), es considerado un idiota por una sociedad degradada, que confunde su candidez con necedad.
– Los hermanos Karamazov (1889-1890). Relata las vidas de los cuatro hijos de Fiodor Karamazov, uno de los cuales terminará matándolo.
Lev Tolstoi
La radical decisión de Tostoi (1828-1910) de vivir en contacto con la tierra, apartado de la corrupción de la ciudad, lo convirtió en referente ético de la sociedad rusa. Estos valores se reflejan en su obra, en la que destacan la trilogía autobiográfica Infancia, Adolescencia y Juventud y las novelas Guerra y paz y Anna Karenina.
– Guerra y paz (1865-1869). La historia de cuatro familias de la aristocracia durante la invasión napoleónica en Rusia sirve al autor para reflexionar sobre la dialéctica entre los destinos individuales y los grandes sucesos históricos.
– Anna Karenina (1875-1877). Es la historia de un adulterio protagonizada por Anna y Alexei, dos aristócratas de San Petersburgo infelizmente casados. La obsesión por la consideración social hace que Alexei, al descubrir la pasión entre Anna y su amante Vronski, exija solo mantener las apariencias. La novela concluye con el suicidio de Anna, abandonada por todos y apartada de sus hijos, arrojándose a la vía del tren. En paralelo, desarrolla una trama secundaria que condensa la carga ideológica de la obra: el amor puro entre Lievnin y Kiti, una pareja campesina que alcanza la felicidad mediante la aceptación de una vida sencilla.
Teatro realista
Las bases de este nuevo teatro serán la voluntad de reflejar conflictos contemporáneos y la indagación en el mundo interior de los personajes, sumido en una crisis vital
Henrik Ibsen
La obra fundamental de Ibsen es Casa de muñecas (1879). Cuenta la historia de Nora, quien pide un préstamo sin el consentimiento de su esposo Helmer para realizar un viaje a Italia chantajeada por Krogstad, el prestamista. La airada reacción de Helmer al enterarse, herido en su amor propio, precipita el desenlace. Nora, que ha decidido afrontar la farsa de su matrimonio y tomar las riendas de su vida, abandona, de un portazo, la casa familiar.
• Con ella surge el teatro realista, que refleja críticamente la sociedad burguesa de su tiempo. Por la defensa de la verdad frente al autoengaño y la hipocresía y la necesidad de forjarse un proyecto vital propio.
• Con Ibsen nace también el teatro de ideas, en el que lo importante no es la acción exterior sino los diálogos de los personajes, por medio de los cuales estos exteriorizan sus conflictos íntimos, discuten o reflexionan.
• Se considera que el portazo final de Nora anticipa el discurso feminista. En efecto, la obra cuestiona la sociedad patriarcal, que infantiliza y somete a la mujer.
En otras obras, Ibsen plantea el debate entre la búsqueda a ultranza de la verdad o la necesidad de asumir una cierta dosis de engaño para poder vivir.
La obra dramática de Chejov
Además de narrador, Chejov es uno de los autores claves del teatro del siglo xix.
Su obra dramática se caracteriza por tres elementos:
• La ambientación burguesa, con protagonistas pertenecientes, en general, a la pequeña burguésía de provincias de la Rusia decimonónica.
• La ausencia de acción exterior, como en su narrativa.
• La proscripción de lo espectacular: el conflicto dramático se desarrolla mediante una sucesión de cuadros cotidianos a lo largo de los cuales las vidas de los personajes naufragan de manera casi imperceptible, pero inexorable.
Ni Nina, ingenua aspirante a actriz, en La gaviota, ni Irina, Masha y Olga en Las tres hermanas, son capaces de alcanzar sus sueños. Aspiran a otra vida, bella y radiante, lejos del tedio y el trabajo diario, pero no encuentran el camino para logrario. Tampoco lo hará el protagonista de Tío Vania, encargado de una hacienda, junto a su madre y su sobrina. La llegada de su cuñado con su nueva y atractiva mujer lo conmociona, para dejarle, al final, de nuevo a solas con su rutinaria existencia.
TEMA 8: LA EDAD DE ORO DE LA LITERATURA NORTEAMERICANA
Edgar Allan Poe
E. A. Poe (1809-1849) cultivó la poesía —su poema «El cuervo», traducido al francés por Baudelaire, alcanzo gran celebridad— y es autor de La narración de Arthur Gordon Pym, novela de aventuras marineras en la estela de La balada del viejo marinero de Coleridge; sin embargo, ocupa un lugar destacado en la historia de la Iiteratura debido a sus cuentos. Escribíó en torno a setenta relatos, que se clasifican en distintos grupos:
-Detectivescos. Poe es el creador del relato policíaco, en el que se inscriben El escarabajo de oro y los cuentos protagonizados por Auguste Dupin: Los críMenes de la calle Morgue, El misterio de Marie Rogêt y La carta robada.
-Fantásticos y de terror. Se relacionan con los relatos de terror sobrenatural del Romanticismo europeo. A este grupo pertenecen William Wilson (que trata el tema del doble), La caída de la casa Usher, Ligeia o El retrato oval.
-De horror psicológico. Son ejemplos carácterísticos de estas narraciones, que no incorporan elementos sobrenaturales, El pozo y el péndulo, El barril de amontillado o El corazón delator. En los dos últimos hallamos algunos de los siniestros personajes característicos del autor, dominados por un impulso irefrenable hacia la perversión o el mal.
-De terror científico o pseudocientífico: Tienen como tema la catalepsia o el mesmerismo. Estos últimos constituyen la aportación de Poe a la configuración de la ciencia ficción.
* El relato policíaco
4. Herman Melville (181-1891) es el autor de Moby Dick (1851), considerada la gran novela norteamericana del Siglo XIX.
La obra está contada en primera persona por un narrador testigo llamado Ismael, que se enrola en el Pequod, un barco ballenero a las órdenes del misterioso capitán Ahab.
Este se presenta ante su tripulación una vez el barco ha zarpado, y les explica el sentido de la travésía: dar caza a una descomunal ballena blanca, Moby Dick, que, años atrás, le arrancó la pierna. Cuando, finalmente, se enfrentan con el animal, Ahab y todos los marineros, a excepción del narrador, mueren.
Tiene reflexiones y sutileza en la construcción de personajes e innovaciones formales: en sus mas de cien capítulos se incluyen acotaciones, monólogos y diálogos dramáticos, así como extensas disquisiciones expositivas sobre los diferentes tipos de ballenas o las tareas que se realizan en un ballenero. Diversas interpretaciones en clave simbólica:
• Es la historia de una obsesión que conduce fatalmente a la autodestrucción.
• La ballena encarna, para el capitán, el mal o la perversidad, que impone ciegamente su ley en el mundo.
• Moby Dick representa también a la naturaleza, imposible de dominar y ajena a los deseos o sufrimientos del ser humano.
Del resto de la producción de Melville destaca el cuento Bartleby, el escribiente
(1853), cuyo protagonista encarna al individuo enfrentado al engranaje burocrático, y anticipa, así, algunos de los conflictos de las obras de Kafka
Mark Twain (1835-1910), es autor de una amplia obra narrativa en la que destacan:
Las aventuras de Tom Sawyer (1876), ambientadas en el entorno sureño del rio
Misisipi, están protagonizadas por dos niños: Tom Sawyer, un huérfano vital e imaginativo, astuto, travieso y con espíritu aventurero, que vive con la estricta y respetable tía Polly, y su mejor amigo, el asilvestrado Huckleberry Finn. El relato de sus aventuras, en el que no faltan el humor y la ironía, permite a Twain realizar una crítica de la hipocresía y de los convencionalismos del mundo de los adultos.
Las aventuras de Huckleberry Finn (1889) es más compleja y ambiciosa. Huck y el prófugo Jim emprenden un viaje por el Misisipi, en busca de la libertad. La novela, relatada en primera persona por Huck, conjuga elementos de las novelas de aventuras, picaresca y de aprendizaje. La voluntad de reflejar el habla real de la época y el retrato vívido de la América rural dan lugar a una forma peculiar de Realismo genuinamente norteamericano.
La poesía norteamericana
Walt Whitman
La poesía de Whitman se recoge en Hojas de hierba, que fue incrementando en sucesivas ediciones con dos ejes temáticos fundamentales:
• La exaltación de Estados Unidos, sus gentes, su sistema político y su naturaleza.
Hojas de hierba se entiende, así, como un extenso poema épico en el que la vigorosa y joven nacíón, y el yo en el que esta se encarna, ocupan el papel del héroe.
• La celebración del yo y el asombro ante el mundo. La identificación panteísta entre la divinidad el cosmos y el yo remite al trascendentalismo de R. W. Emerson.
En la obra de Whitman predomina el verso libre, en concreto, el versículo —verso largo, sin rima ni regularidad métrica—. Utiliza un tono declamatorio, profético, con numerosas enumeraciones caóticas, que sugieren la diversidad inabarcable de lo real.
Hojas de hierba ejercíó una gran influencia en la poesía posterior. En el ámbito de la poesía en castellano, Rubén Darío, Federico García Lorca o Pablo Neruda dedicaron célebres poemas a Walt Whitman reconociendo su magisterio.
Emily Dickinson
La poetisa Emily Dickinson apenas publicó algunos textos en vida. Tras su muerte, su hermana encontró un arcón con centenares de poemas manuscritos. En su edición más reciente, el corpus poético de la autora está formado por 1775 composiciones, que constituyen una de las cimas de la lírica universal.
Usa la poesía pensamiento: cada composición es una meditación lírica que toca aspectos fundamentales de la condición humana. Sus poemas suelen ser breves con un tono intimista, sustantivos abstractos y signos de puntuación y mayúsculas.
En ella encontramos diversos focos temáticos:
– La muerte: En ocasiones, el yo prefigura su propia muerte y la describe como un pretendiente al que habrá de entregarse, o imagina el suicidio por arma de fuego.
-Dios: La voz poética parece asumir, en algunos poemas, la muerte de Dios; en otros, sin embargo, siente la divinidad dentro de sí.
-El amor: Asociado con frecuencia a la pérdida o a la separación, se concibe como fuente de vida y trascendencia.
-La poesía: Dickinson, lectora de Keats, expresa en algunos poemas la identificación entre
Belleza y Verdad formulada por este en Oda a una urna griega y la sacralización de la poesía como una forma de dar sentido a los sucesos de la vida y del mundo.
TEMA 9: LITERATURA DE FIN DE SIGLO
1. El espíritu de Fin de Siglo: momento histórico de límites difusos (últimas décadas del Siglo XIX y primera del Siglo XX), marcado por el cuestionamiento de los valores que habían sustentado la sociedad burguesa.
En este periodo se someten a crítica, por tanto, el pragmatismo, el materialismo o el conservadurismo moral, y se produce una pérdida de confianza en el progreso ilimitado del ser humano, o en la primacía de la razón y la ciencia. Vinculada al Fin de Siglo se desarrolla una amplia constelación de movimientos artísticos y literarios: las distintas manifestaciones del Modernismo en las artes plásticas, el simbolismo, el decadentismo o, en el ámbito hispánico, el Modernismo literario y la Generación del 98.
El sentimiento antiburgués
• El bohemio es un artista inadaptado que se sitúa en los márgenes de la sociedad y mantiene comportamientos amorales y autodestructivos. El mundo de la bohemia con Paúl Verlaine o Arthur Rimbaud, será retratado en óperas como La Bohème, del italiano Giacomo Puccini, o en obras de teatro como Luces de bohemia, del español
• El dandi se distingue por su refinamiento extremo, casi extravagante, en el vestir, en los modales o en la forma de hablar, y encontrará en el escritor irlandés Óscar Wilde su encarnación más carácterística.
La vulgaridad de la sociedad burguesa destaca en «El albatros», Charles Baudelaire.
1,2. El esteticismo: ideal del «arte por el arte» deriva tambiến del rechazo de los valores burgueses. La búsqueda de la belleza como un fin en sí misma puede entenderse como una respuesta al mercantilismo y al sentido práctico propios de la mentalidad burguesa:
Este esteticismo se manifiesta en el gusto por la decoración y las líneas curvas en el diseño, el desarrollo de la artes gráficas, la pintura o la arquitectura de Fin de Siglo. Las obras del cartelista checo Alfons Mucha o del ilustrador británico Aubrey Beardsley son ejemplos de esta tendencia.
los artistas de Fin de Siglo buscan en lo bello un refugio frente al prosaísmo de la maldad, pues la belleza vuelve
Irracionalismo y antipositivismo
El rechazo de la razón y la ciencia como instrumentos de conocimiento y motores del progreso explica tanto el irracionalismo como el antipositivismo del periodo. Arthur Schopenhauer, Friedrich Nietzsche o Henri Bergson:
Según el filósofo alemán Schopenhauer, la voluntad produce en el ser humano un afán perpetuo de satisfacer sus apetitos vitales. Este deseo insaciable, irracional, causa un dolor que solo el arte, y singularmente la música, puede aplacar.
El también alemán Nietzsche lleva a cabo una crítica radical de los valores sobre los que se había asentado la civilización occidental: la razón y el cristianismo.
Para el pensador francés Bergson, la intuición debe sustituir a la razón como fuente de conocimiento.
Se produce, un auge de las doctrinas ocultistas o de un vago misticismo panteísta que propugna la uníón del yo con el cosmos o el ideal. La visión del mundo como un todo unitario, significativo, aparece en el siguiente poema de Baudelaire. Correspondencias. El decadentismo es una actitud estética y vital:
• La conciencia de vivir en el seno de una sociedad agotada, y la complacencia morbosa en esa descomposición.
• La fascinación por otros periodos históricos de decadencia, como el ocaso del Imperio romano.
• La atracción por la crueldad y por la inmoralidad.
• La exquisitez y el artificio defendiéndose frente al mundo.
1.4. El hastío: Ante la imposibilidad de encontrar sentido o justificación a la vida, el tedio se convierte en el estado de ánimo carácterístico del Fin de Siglo.
Este es el tema central del poema-prólogo «Al lector» de Las flores del mal, de Baudelaire, y varias composiciones de esta misma obra lleva por título «Spleen».
El culto al placer y el erotismo es una protesta contra las convenciones burguesas, pero responden a la voluntad de combatir el vacío existencial.
El deseo de evasión
El deseo de evasión de una realidad anodina, prosaica es una actitud compartida por los poetas finiseculares como Rubén Darío en las «Palabras liminares»
Esta aspiración explica la ambientación en geografías remotas o imaginarias; la recreación de episodios y personajes de la mitología, de los cuentos de hadas o del pasado legendario; o el gusto por los ambientes lujosos y exóticos.
Baudelaire y Las flores del mal
Se considera que el poeta francés Charles Baudelaire fue el iniciador del simbolismo.
En su poemario Las flores del mal (1857), punto de partida de la poesía moderna,
se hallan ya los motivos definitorios del movimiento.
Temas y motivos del simbolismo
• El tedio, para el que Baudelaire emplea el término inglés spleen. Es consecuencia de la grisura de la vida urbana y de la falta de una justificación última que dé sentido a la existencia. La fascinación por el mal y el culto hedonista de lo carnal son formas de combatir ese malestar
• La búsqueda del ideal —el absoluto, la belleza, el infinito….- y, en general, de un ámbito trascendente, situado fuera del mundo sensible, que sacie el anhelo espiritual del poeta
• La ciudad, que se concibe como expresión del mundo deshumanizado y gris nacido de la Revolución industrial. El poeta muestra así su rechazo a la vida burguesa, a la modernidad y al progreso.
• El anhelo de evasión de una realidad anodina u hostil y la aparición de los motivos de la ebriedad o el viaje
• La mujer, que se asocia simbólicamente a los gatos y que encarna la sensualidad o la lujuria.
• El mundo como organismo, con correspondencia entre unas realidades y otras, al igual que entre el mundo exterior e interior del poeta. Este se convierte en una especie de vidente que, por medio del lenguaje es capaz de percibir el sentido oculto de la realidad, y de expresar estados psíquicos sutiles o singulares
Los poetas simbolistas franceses
El simbolismo alcanza su plenitud con la obra de otros tres poetas franceses: Paúl Verlaine (1844-1896), Arthur Rimbaud (1854-1891) o Stéphane Mallarmé (1842-1898).
Paúl Verlaine y Arthur Rimbaud vivieron una tumultuosa relación amorosa en la que se encarnan todos los tópicos de la bohemia y el malditismo literario.
La pareja vivíó miserablemente y protagonizó violentas peleas (Verlaine llegó a disparar a Rimbaud y pasó dos años en la cárcel) que escandalizaron a la sociedad de la época. Más tarde, sus vidas se separaron. Rimbaud dejó de escribir a los diecinueve años, viajó por el mundo y se enriquecíó como comerciante y traficante de armas. Verlaine se convirtió al catolicismo y cayó en una absoluta pobreza.
Estos autores toman de Baudelaire el rechazo del orden burgués; las actitudes decadentes; la creación de atmósferas sugerentes, delicadas, en las que se transmiten de forma vaga sentimientos de melancolía o hastío; o el cultivo del poema en prosa:
Iluminaciones, de Rimbaud, o Poemas en prosa, de Mallarmé.
En la producción poética de estos autores hallamos diversas innovaciones formales:
• La importancia de las cualidades musicales de la poesía y la búsqueda, por lo tanto, de efectos sonoros
• El uso del verso libre y la tipografía: letras de distintos tamaños, disposición libre o icónica de las palabras en la página en blanco… con mallarmé
• El uso de una lengua poética apartada de la lengua cotidiana.
