Cúpula de la Catedral de Santa María del Fiore
Autor: Brunelleschi. Fecha: Florencia, 1436. Estilo: Quattrocento italiano. Tipología: Arquitectura religiosa. Materiales: Piedra, ladrillo y mármol.
Brunelleschi sienta las bases del nuevo estilo arquitectónico del Renacimiento con la cúpula de la catedral de Florencia. En 1420 se le encarga rematar el crucero de la catedral mediante una cúpula que debe cubrir la anchura de las tres naves. Viajó a Roma para estudiar cúpulas, como la del Panteón de Agripa. La gran cúpula de 43 m tiene forma de doble cascarón: entre el interior semiesférico y el exterior apuntado existe un espacio hueco. Se levanta sobre un tambor octogonal de piedra revestido por placas de mármol blanco, verde y rosado. Cada una de las ocho caras tiene un óculo. Al exterior está cubierta por tejas rojas, pero su aspecto es esbelto gracias a la curvatura de los nervios de mármol blanco que ascienden a la parte superior, donde nos encontramos la linterna. Por su genial solución de innovación para cubrir el cimborrio de la catedral, Brunelleschi es considerado el iniciador de un nuevo estilo. Es admirable por su belleza; asombró a Miguel Ángel, quien dijo de ella: “Más grande podrá ser, mas no más bella”.
El Nacimiento de Venus
Autor: Sandro Botticelli. Fecha: 1485. Estilo: Quattrocento italiano. Tipología: Pintura mitológica. Técnica: Pintura sobre lienzo.
Venus, diosa de la belleza, del amor y del matrimonio, acaba de nacer y llega montada en su concha, empujada por los vientos (Céfiro, acompañado de Cloris) a la isla de Chipre, consagrada a su culto. En la orilla la espera la Primavera para arroparla con una túnica bordada de flores. Este cuadro de apariencia clásica supuso una renovación en su época porque trató por primera vez un tema mitológico en un cuadro de gran formato, recuperó el desnudo de los antiguos —perdido después de siglos— y apuntó nuevas soluciones pictóricas. Botticelli distingue con nitidez las figuras del fondo utilizando una línea negra que delimita los contornos de los protagonistas. El empleo de colores suaves y de una luz casi uniforme aporta un aire de irrealidad al lienzo. La palidez de Venus y de los otros dos personajes contrasta con la piel más oscura de la figura masculina. El modelado de las figuras es superficial y el resultado es algo plano. La profundidad espacial del cuadro no pretende ser fiel a la realidad.
Piedad del Vaticano
Autor: Miguel Ángel Buonarroti. Fecha: 1497-99. Estilo: Cinquecento italiano. Tipología: Escultura religiosa. Material: Mármol blanco.
La Virgen María, joven, bella y piadosa, cuyas vestiduras se expanden con numerosos pliegues, sostiene a Cristo muerto, quien intencionadamente aparenta mayor edad que la madre. Es una composición triangular, sosegada, llena de ternura, que muestra el dolor de una madre al ver a su hijo muerto en sus brazos. La juventud de la Virgen María muestra el idealismo renacentista: se trata de representar el ideal de belleza y juventud, una madre eternamente joven y bella. La composición del grupo escultórico dibuja una estructura piramidal equilibrada que expresa tranquilidad, como marcaban las premisas neoplatónicas. El triángulo viene marcado por la cabeza de la Virgen, que actúa como vértice, y tiene como base la del grupo escultórico. Entre todas las formas geométricas, el triángulo y el círculo eran las preferidas para representar la divinidad.
David
Autor: Miguel Ángel Buonarroti. Fecha: 1501-04, Florencia. Estilo: Cinquecento italiano. Tipología: Escultura religiosa. Material: Mármol de Carrara.
El cuerpo del David es el de un hombre musculoso; aparece en tensión y preparado para el combate. Su cuerpo se encuentra girado con un ligero contrapposto. El rostro evidencia una tensión contenida y gran concentración. Las proporciones del David no corresponden exactamente con las de la figura humana: su cabeza, manos y torso son más grandes de lo estipulado según las proporciones clásicas. Algunos críticos han visto en esta desproporción una muestra de manierismo para remarcar los elementos fundamentales de la composición. También se aprecia un dualismo de las formas en la composición entre el lado derecho e izquierdo: la derecha es vertical y cerrada en un solo plano; la izquierda es abierta y quebrada, con el brazo doblado para sujetar la honda y el pie rezagado, entrando ambos miembros en un nuevo plano que se intensifica con el giro de la cabeza en el mismo sentido.
La Escuela de Atenas
Autor: Rafael Sanzio. Fecha: 1510-11, Roma. Estilo: Cinquecento italiano. Tipología: Pintura al fresco, pintura mural.
Es un fresco de 7,7 x 5 m que forma parte de la decoración de las Estancias Vaticanas. Reúne a los filósofos, científicos y matemáticos más importantes de la época clásica. Los filósofos se encuentran en una arquitectura clásica abovedada, similar a unas termas. En unos nichos se ven figuras gigantescas de los dioses Apolo y Atenea. Las figuras se sitúan en un graderío formando diversos grupos, presididos por los dos grandes filósofos clásicos: Platón, levantando el dedo y sosteniendo el Timeo, y Aristóteles, tendiendo su brazo hacia adelante con la palma de la mano vuelta hacia el suelo y con su Ética sujeta en el otro brazo. Representan las dos doctrinas filosóficas más importantes del mundo griego: el idealismo y el realismo. Ambos personajes dialogan y avanzan ante un grupo de figuras que forman un pasillo. Miguel Ángel y Leonardo aparecen representados como Heráclito y Platón, respectivamente.
Palacio de Carlos V
Autor: Pedro Machuca. Fecha: 1527-71. Estilo: Renacimiento purista. Tipología: Arquitectura civil. Materiales: Piedra y mármol.
Construido dentro del recinto de la Alhambra de Granada por orden de Carlos V. Es un edificio de planta central, inscribiendo un patio circular en un cuadrado. El patio circular es un recinto pensado para el espectáculo que permite una perfecta visibilidad desde todos los puntos circundantes. El piso inferior es de orden dórico, coronado con un juego de triglifos y metopas, mientras que el superior es de orden jónico. En la fachada, los dos pisos ofrecen también una configuración diferente: el inferior presenta un almohadillado en el que se alternan sillares de distintos tamaños; en su parte más baja se desarrolla un banco corrido a lo largo de todo el muro exterior. En el piso elevado, sin almohadillar, los balcones están encuadrados entre pilastras. En ambos pisos, balcones o ventanas tienen sobrepuestos óculos.
La Anunciación
Autor: Fra Angélico (Guido di Pietro). Fecha: 1430. Estilo: Pintura italiana del Quattrocento. Tipología: Pintura religiosa. Técnica: Temple sobre tabla.
Se trata de un retablo pintado para el convento de Santo Domenico de Fiésole, cerca de Florencia. La tabla central muestra, bajo el pórtico, la Anunciación del arcángel Gabriel a María y, a su izquierda, la expulsión de Adán y Eva del Paraíso. En el banco se narran escenas de la vida de la Virgen: el nacimiento de María, los desposorios con San José, la Visitación a su prima Santa Isabel, el nacimiento del Niño Jesús, la Presentación en el templo y la Dormición de la Virgen con Cristo recogiendo su alma. La escena ofrece una interpretación novedosa de la Anunciación. El Nuevo Testamento relata la aparición del arcángel Gabriel a la Virgen María para anunciarle que ha sido escogida como madre de Jesús. Nos presenta a los personajes principales enmarcados en un pórtico renacentista. Este marco arquitectónico no es más que una mera referencia espacial que se ve desbordada por las propias figuras: si la Virgen se pusiera en pie, no cabría en la estancia. Las columnas son imposibles porque sus fustes son demasiado delgados para sostener el techo. El artista establece una jerarquía de tamaños para establecer un orden temporal: las figuras más pequeñas de Adán y Eva son las más remotas en el tiempo; las mayores son las más cercanas al plano principal, así como las más importantes. La mano de Dios asoma desde el cielo para enviar, en un rayo dorado, a la paloma del Espíritu Santo hasta el oído de María, siendo este el momento de la concepción. La pincelada es muy fina, consiguiendo una imagen de gran belleza donde el dibujo y el color aportan paz y tranquilidad.
El Expolio de Cristo
Autor: El Greco (Domenikos Theotokópoulos). Fecha: 1579, Toledo. Estilo: Renacimiento español. Técnica: Óleo sobre lienzo.
Representa el momento inicial de la Pasión en el que Jesús es despojado de sus ropas. Aparece en el centro, mirando al cielo con una expresión de serenidad, vestido con una túnica de color rojo intenso que domina el resto de la composición. A su alrededor, una masa de figuras se dispone a desnudarlo. La composición es simétrica y vertical. El espacio es agobiante, lleno de figuras (horror vacui), y en él apenas se percibe referencia espacial. Esta falta de espacio y la actitud amenazadora de las turbas crea una atmósfera de dramatismo. Las tres Marías y, al otro lado, el madero y el sayón parecen formar una V compositiva que centra la atención en la figura de Jesús. El color rojo, expansivo y simbólico de la Pasión, atrae al espectador. Tiene influencia veneciana en el empleo del color (rojos, amarillos y verdes) y de la luz.
Apolo y Dafne
Autor: Gian Lorenzo Bernini. Fecha: 1622-25. Estilo: Barroco italiano. Tipología: Escultura de bulto redondo. Material: Mármol.
Representa las figuras de Apolo y Dafne. En este conjunto aparecen modelos extraídos de la estatuaria clásica por su idealización, aunque el movimiento que expresan hace más real la escena inspirada en la mitología. Bernini capta a la perfección la fugacidad del tiempo y la sutileza psicológica de sus personajes. Es magistral la captación de las expresiones: Dafne se da la vuelta aterrorizada porque acaba de sentir la mano de Apolo atrapándola, pero aún no es consciente de su transformación en laurel. Apolo, por el contrario, muestra una expresión estupefacta porque sí percibe el cambio, a pesar de que su cuerpo mantiene la inercia de la persecución. El juego de luces y sombras acentúa la emoción y el drama del instante. El tratamiento de las texturas es excepcional, creando un movimiento arqueado y ascendente de gran finura.
San Carlo alle Quattro Fontane
Autor: Francesco Borromini. Fecha: 1665-67. Estilo: Barroco italiano. Tipología: Arquitectura religiosa.
Es una iglesia de convento muy pequeña en la que, en un estrecho espacio, se obtuvo un extraordinario efecto de gracia. En la fachada juega con los espacios curvos con gran soltura, acusando las cornisas y destacando las columnas exentas. La fachada queda convertida en una superficie ondulada cuya parte central avanza de forma convexa y las laterales se retraen. Las columnas son gigantes y el entablamento se adapta dócilmente a la sinuosidad de la pared, olvidando todo el rigor clasicista. El interior es de planta oval pero también ondulante; 16 columnas rodean este óvalo consiguiendo un efecto de movimiento constante.
La Vocación de San Mateo
Autor: Caravaggio (Michelangelo Merisi). Fecha: 1599-1601. Estilo: Barroco italiano. Técnica: Óleo sobre lienzo.
Representa el momento en que Mateo, recaudador de impuestos, se encuentra en una taberna contando la recaudación. Aparecen Cristo y San Pedro señalándolo y llamándolo para su conversión, a lo que Mateo responde incrédulo. Hay una clara división en dos grupos: por una parte, sus compañeros sentados a la mesa con ropas de la época; por otro lado, Cristo y San Pedro con vestiduras bíblicas tradicionales. La luz organiza la composición con fuertes contrastes (tenebrismo), donde las figuras fuertemente iluminadas se destacan de la oscuridad. El foco lumínico entra lateralmente hacia el centro de la acción, iluminando lo más significativo: la elección divina de Mateo.
Lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp
Autor: Rembrandt. Fecha: 1632. Estilo: Barroco holandés. Técnica: Óleo sobre lienzo.
El doctor Tulp disecciona un cadáver. La luz, irreal y artificiosa, procede de arriba y acentúa el contraste entre la frialdad del cuerpo sin vida y los asistentes. El claroscuro y la calidad atmosférica otorgan intensidad a la escena. La rojez del brazo diseccionado resalta en un conjunto dominado por los colores negro y blanco de los atuendos. A pesar de que el cuerpo inerte es el centro de atención, los personajes dirigen sus miradas a distintos puntos: la pinza del cirujano, el espectador o el rostro del doctor. Uno de los presentes sostiene un folio con los nombres de los siete asistentes que pagaron por la lección.
La Ronda de Noche
Autor: Rembrandt. Fecha: 1642. Estilo: Barroco holandés. Técnica: Óleo sobre lienzo.
Es un retrato colectivo encargado por la corporación de arcabuceros de Ámsterdam. Titulado realmente La compañía del capitán Cocq y el teniente Ruytenburch, fue recortado en el siglo XVIII. Capta al grupo saliendo de una callejuela en el momento en que inicia su marcha, subordinando la individualidad a la dinámica del momento. El grupo aparece sorprendido, resultando en una composición extremadamente viva. Algunos personajes destacan por su iluminación mientras otros quedan en penumbra. La escena no es nocturna; su nombre universal se debe a las sucesivas capas de barniz que formaron una pátina oscura con el tiempo.
Las Hilanderas
Autor: Diego Velázquez. Fecha: 1657. Estilo: Barroco español. Técnica: Óleo sobre lienzo.
Velázquez trata un tema mitológico como si fuese una escena cotidiana. Aunque tradicionalmente se interpretó como un taller de hilado, Diego Angulo identificó la obra como la Fábula de Aracne. Según las Metamorfosis de Ovidio, narra la disputa entre Atenea y Aracne sobre quién tejía mejor. La composición se divide en dos planos: en el primero, las hilanderas preparan lo necesario; en el fondo, en una estancia iluminada, se desarrolla el desenlace donde la diosa convierte a Aracne en araña. La técnica de Velázquez está en su apogeo: diluye contornos, crea volúmenes y capta la perspectiva aérea (la atmósfera interpuesta entre los objetos).
