Plan de Atención Individualizado (PAI): finalidades, programación centrada en la persona y evaluación continua


Actividades según su finalidad

Las actividades propuestas en el PAI, según los objetivos que persiguen, tendrán diferentes finalidades:

  • Preventiva. Persiguen la detección de factores de riesgo y la aplicación de medidas para evitar la aparición de nuevas disfuncionalidades o desequilibrios; por ejemplo, la educación para la salud o la prevención de caídas.
  • Educativa. Tienen como finalidad la capacitación de las personas usuarias en las áreas que muestran déficit, por ejemplo en el autocuidado y en las actividades de higiene.
  • Asistencial. Están destinadas a la aplicación de tratamientos, prestación de cuidados o realización de las actividades que las personas usuarias no pueden realizar por sí mismas; por ejemplo, ducharla, darle de comer, etc.
  • Rehabilitadora. Se diseñan para restablecer o superar las secuelas derivadas de una disfunción, enfermedad o limitación; por ejemplo, la rehabilitación del habla o de la movilidad.

Fijación de objetivos

La fijación de los objetivos que se quieren alcanzar con la aplicación del plan es el punto de partida y la referencia para su elaboración, ya que a partir de los objetivos se articularán todas las actuaciones.

  • Autodeterminación y control de las decisiones sobre la propia vida.
  • Promoción y ejercicio de la independencia funcional: incluye tanto la funcionalidad física como la emocional o cognitiva.
  • Mejora de la convivencia, la relación social y la integración en la sociedad.

Programación centrada en la persona (PCP)

La programación centrada en la persona (PCP) pretende subordinar el sistema de organización de la institución a las preferencias y deseos de las personas usuarias. Algunos de los principios en que se basa este enfoque son:

  • Las personas son el centro del proceso y, por lo tanto, la programación debe procurar adaptarse a sus intereses.
  • Se identifican las capacidades (lo que puede hacer), preferencias (lo que es importante para ellas) y autodeterminación (tomar sus propias decisiones), y se proporcionan los apoyos necesarios para la satisfacción del individuo.
  • Se da mucha importancia a la inclusión de las familias y la red de apoyo en la programación, así como a la integración en el entorno social y comunitario de la persona destinataria.

Intervenciones

  • Intervención asistencial. Se limita a proporcionar las ayudas necesarias y suplir las necesidades que la persona no puede satisfacer por sí misma. Se llevan a cabo, por ejemplo, en residencias de personas con discapacidad severa en algunas áreas.
  • Intervención educativa. Hace hincapié en el desarrollo de las potencialidades personales para que la persona usuaria actúe de la manera más independiente posible. Partiendo de este principio, la intervención profesional se centrará más en «enseñar a hacer» y en «motivar a hacer» que en ejecutar directamente las actividades en lugar de la persona usuaria.

Plan de Atención Individualizado (PAI)

El Plan de Atención Individualizado (PAI) es el documento en el que se planifica el conjunto de actuaciones destinadas a la atención integral y personalizada de cada una de las personas usuarias. Es importante para el desarrollo integral de la persona.

El PAI debe contener la siguiente información

  • Datos personales de la persona usuaria.
  • Fecha de ingreso, fecha de realización del plan y fecha prevista de evaluación del plan.
  • Identificación de las necesidades en las diferentes áreas de atención.
  • Objetivos concretos.
  • Actividades previstas para conseguir los objetivos.
  • Identificación de las y los profesionales que desarrollan cada actividad.
  • Criterios de evaluación.

Información sobre el proyecto de vida actual

Información sobre su proyecto de vida actual: aspectos relacionados con la ocupación de su tiempo, gestión autónoma de su vida, preferencias e intereses, valores, costumbres, percepción de su situación y de sus capacidades, expectativas de futuro, etc.

Autonomía y heteronomía

La autonomía es cuando una persona tiene la capacidad de tomar decisiones sobre su propia vida, mientras que la heteronomía es cuando otras personas toman esas decisiones por ella.

Protocolo

Un protocolo es un documento formal y escrito en el que se detalla la secuencia de pasos que debe seguir el profesional para la aplicación de un procedimiento de atención de manera correcta.

Evaluación

  • Evaluación continua. Se realizará en todo momento y de manera informal por medio de la observación por los diferentes profesionales. Con ella se podrá detectar si la persona muestra muchas dificultades o imposibilidad para realizar las actividades propuestas, si se produce un cambio importante en sus condiciones, etc.
  • Evaluación periódica. Se realizará de manera formal por las y los profesionales cualificados de cada área, que valorarán de forma sistemática el estado o la progresión de la persona usuaria para calibrar objetivamente aspectos relevantes en su evolución.
  • Evaluación final. Una evaluación final servirá para redefinir, modificar o sustituir el plan por uno nuevo.

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