1. ¿Qué es la creatividad?
Según Guilford, «la creatividad», en sentido limitado, se refiere a las aptitudes que son características de los individuos creadores, como la fluidez, flexibilidad, originalidad y pensamiento divergente.
2. ¿Se puede aprender?
Según estudiosos y especialistas como James C. Kaufman, se afirma que la creatividad se puede ver potenciada y mejorada a través del entrenamiento específico, del fomento de diversas actitudes y de la adquisición de los hábitos apropiados. Por lo tanto, sí que se puede aprender y, para ello, existen consejos de hábitos, actitudes y entrenamientos que ayudan a mejorar nuestro rendimiento creativo.
3. ¿Cuáles son las tres características del pensamiento divergente?
- Fluidez: Asociada a la capacidad de generar numerosas ideas que resuelvan un problema. También está relacionada con generar esas ideas en un margen de tiempo pequeño.
- Flexibilidad: Asociada a la capacidad de cambiar de perspectivas a la hora de encontrar las mejores soluciones para un problema. Quien se resiste a cambiar de métodos no posee dicha flexibilidad.
- Originalidad: Asociada a la capacidad de generar ideas y procedimientos que se salgan de lo establecido. La cantidad de ideas y el cambio de perspectivas deben estar presididos por la novedad.
4. ¿Cuáles son los dos tipos de pensamiento?
Hay dos tipos de pensamiento:
- El pensamiento convergente: Es de carácter lógico y busca una respuesta concreta a un problema utilizando un procedimiento específico y estipulado; es decir, de manera racional. Este es el pensamiento convencional (por ejemplo, resolver un problema de matemáticas).
- El pensamiento divergente: Es el pensamiento que busca diversas respuestas a un problema determinado utilizando procedimientos variados y novedosos. Es decir, es creativo ya que no se ciñe a procedimientos establecidos (por ejemplo, resolver un acertijo).
5. ¿Por qué hay que trabajar en equipo?
La creatividad trabajada en grupo es muy superior a la creatividad de los individuos por separado. Una mente colectiva es capaz de pensar y crear cosas que para los individuos que la componen sería imposible.
6. La zona de confort como obstáculo
La zona de confort es un estado mental en el que el sujeto se siente seguro. Este se corresponde con aquellos lugares, situaciones y relaciones personales que nos dan sensación de seguridad. Tendemos a mantener esos lugares, repetir esas situaciones y propiciar esas relaciones definidas. Todo ser humano se identifica con el sistema de confort y hace lo posible para mantenerlo. Sin embargo, confundimos seguridad con comodidad encubierta o con falta de valentía para afrontar nuestra realidad. Las experiencias enriquecedoras fuera de la zona de confort son un lastre que debemos superar. Su ventaja es la sensación de seguridad, pero su principal inconveniente es que actúa como un obstáculo para la creatividad.
7. ¿Se puede entrenar la imaginación?
Sí, es un hábito que ayuda a mejorar el rendimiento creativo. Se realiza a través de la lectura y juegos que exijan fantasía mental, como los juegos de roles.
8. ¿Cuáles son los cuatro entrenamientos de Kaufman?
- Ejercicio «¿Qué pasaría si…?»: Te planteas una situación absurda, como «¿qué pasaría si las personas solo hablasen gritando?», e imaginas su consecuencia en el mundo.
- Ejercicio de descripciones funcionales: Buscas un objeto que cumpla una función sencilla (por ejemplo, unas tijeras) y hay que encontrar un verbo y un sustantivo como «hacer» + «cortes». A continuación, hay que buscar otros objetos que cumplan dichos requisitos.
- Ejercicio de usos alternativos: Entrenamiento de la creatividad que consiste en coger un objeto cotidiano diferente cada vez y encontrar una gran cantidad de usos alternativos a los habituales.
- Ejercicio de completar un dibujo: Partiendo de unos garabatos sobre un papel, debemos completar un dibujo otorgándole un sentido, conectando los trazos para hacer dibujos con sentido.
9. ¿A qué se refiere Kaufman con que la creatividad se puede desarrollar y potenciar?
Según Kaufman, estar abiertos a nuevas experiencias y sensaciones nos puede llevar a logros más creativos. Es decir, practicando los cuatro entrenamientos, cambiando la rutina, fomentando diversas actitudes y abriendo la mente, se puede desarrollar la creatividad hasta niveles expertos que pueden llegar a ser una genialidad.
Actitudes para la creatividad
- Hay que tener confianza en nuestras capacidades y no reprimir nuestros impulsos intelectuales por miedo a no ser buenos o creativos.
- No hay que tener miedo a equivocarse.
- Debemos ser capaces de eliminar los filtros críticos y racionales al principio del proceso creativo; con esto nos referimos al hecho de no juzgar si una idea es buena o mala en un principio.
- Ser persistente es una característica fundamental, sobre todo si estamos interesados en crear algo concreto o en un campo específico.
- Aprendamos a ser optimistas y pacientes. Prácticamente cualquier problema tiene solución, solo hay que ser perseverantes y mantener un diálogo interno positivo.
- Ser inconformista es también un rasgo fundamental para ser más creativo e innovador.
Hábitos creativos
- Tomar notas de las ideas que vamos teniendo y repasarlas con frecuencia ayuda a realizar buenas combinaciones de ideas aisladas. Puede ser útil para inspirarnos y es un buen hábito para no dejar escapar ninguna idea.
- Trabajar en varias ideas o proyectos a la vez nos permite realizar transferencias. Aunque nuestro rendimiento inmediato parezca menor, podemos ser más creativos en cada uno de ellos.
- Comenta tus ideas con la gente e intenta nutrirte del feedback que te proporcionen. Solemos tener miedo a compartir nuestras ideas, pero estas pueden mejorar y evolucionar cuando las compartimos. Para innovar hay que compartir y combinar ideas.
- Crea escribiendo relatos o realizando cualquier actividad de invención. Esforzarse es crear, ya sea realizando cualquier actividad relacionada con el arte, la ciencia o la filosofía. Es una de las mejores maneras de aprender a crear.
