Conductas legítimas
Conductas legítimas: estas solo conciernen a los interesados y, por tanto, son legítimas. No solo deben ser legales, sino que no se debe mostrar desprecio por la sociedad; puede ser censurable que mostremos desprecio por ella (p. ej., conducta homosexual). Mill afirma que la sociedad tiende a crear reglas para la conducta privada y a presentarlas como parte de la moralidad. Mill pone tres ejemplos: la prohibición legal de bebidas alcohólicas, trabajar en domingo y la persecución del mormonismo. Estos tres ejemplos siguen siendo relevantes en la actualidad.
Mill distingue entre el consumo (acción privada) y el comercio (acción no privada) de alcohol. La sociedad tiene derecho a regular el comercio. Mill reconoce que cada uno tiene libertad para emplear el domingo como quiera; su conclusión es que la sociedad puede establecer un día semanal de descanso, pero no tiene derecho a imponer el mismo día para todos.
Principio utilitarista
Utilitarismo (principio utilitarista)
Principio utilitarista: sostiene que debemos hacer aquello que beneficie al mayor número de personas. Debemos respetarnos a nosotros mismos y a las demás personas al máximo posible y de forma imparcial. El utilitarismo no busca el beneficio propio sino la igualdad social.
Consecuencialismo: una filosofía moral es consecuencialista si lo que hace que una acción sea moral son sus consecuencias y no sus intenciones. No bastan las buenas intenciones si no suponen una mejora del bienestar general. Si una acción mejora el bienestar general, es una acción moralmente buena.
Problema del consecuencialismo y respuesta de Mill
Problema del consecuencialismo: no podemos prever las consecuencias de una acción y menos las de todos los individuos. Solución (según Mill): debemos atenernos a la ley, las normas y las costumbres. Mentir puede ser beneficioso una vez, pero mentir habitualmente es un hábito perjudicial para todos; por ello hay que aplicar la norma moral, es decir, la verdad. Hay una excepción: si mentimos porque la verdad causaría un gran sufrimiento, la mentira puede estar justificada.
Tipos de utilitarismo
Tipos de utilitarismo:
- Utilitarismo del acto: debemos calcular las consecuencias de cada acto.
- Utilitarismo de las reglas: debemos evaluar las consecuencias de seguir una regla y, si es útil, seguirla.
Cuando tenemos que decir algo, debemos evaluar y realizar un cálculo para decidir.
Utilitarismo y hedonismo
Utilitarismo y hedonismo: la utilidad según Mill es lo que hace que la vida de las personas sea buena: que tengan bienestar, felicidad, etc. El hedonismo dice que una actividad es placentera si es una actividad buena.
Bentham: el placer es homogéneo y permite hacer comparaciones entre actividades. Hacer lo que produce más placer es más útil y más bueno.
Mill: cuando se distinguen dos tipos de placeres (intelectuales y corporales), una persona racional deseará los placeres intelectuales. La gente que prefiere los placeres corporales ha perdido la capacidad de disfrutar de los placeres superiores. Cuando una persona ha sido bien educada, preferirá los placeres intelectuales.
La virtud
La virtud: la virtud se sitúa entre el puritanismo (valor de la renuncia al placer) y el hedonismo (buscar lo más beneficioso y útil).
Tipos de virtud
- Virtud entendida como rasgo de autocontrol: moderación, paciencia, etc.
- Virtud como propensión a preocuparse por los demás: ayudar a otros.
La virtud está así asociada a la satisfacción de los deseos naturales, conservada como algo bueno. La virtud no es valiosa en sí misma, sino que forma parte de la felicidad porque de su valor se deriva la satisfacción de deseos. Desear la virtud es, en cierto sentido, desear obtener el placer que ésta proporciona en sí misma.
La virtud altruista es la vida moral: la capacidad de poner la felicidad general por encima de la personal. Si nos sacrificamos, podemos ser más felices; si no, malgastamos el sacrificio.
El problema de la justificación: ¿por qué debemos ser morales?
Por miedo a sanciones externas (por ejemplo, la cárcel), la gente actúa de manera moral por influencia de una recompensa o castigo. Mill comenta que hay otras explicaciones:
- Sanciones internas (Hume): tenemos una tendencia innata al altruismo. Somos morales por la conciencia moral, un tipo de tribunal psicológico interno que reflexiona y decide qué hacer en cada caso.
La conciencia moral depende de la naturaleza de cada uno (su educación). Si la base de las obligaciones morales es la conciencia moral, uno podría liberarse de una obligación moral si consigue sofocar la conciencia moral.
Según Kant, la conciencia moral (formada por la razón) no puede inclinarse hacia malas acciones. El imperativo categórico sostiene que lo que debemos hacer no depende de nuestros deseos, sino del mandato de la razón.
Argumento de la felicidad general para justificar la moralidad
Argumento: si la felicidad es un bien para todos, la felicidad general es un bien para el conjunto de personas. La felicidad es el único fin deseable; lo demás es deseable porque conduce a la felicidad.
Problemas del argumento:
- Competitividad.
- Algunas personas no buscan la felicidad.
- Las personas movidas por la búsqueda de la felicidad a veces no realizan acciones que procuran el bien para todos.
- Falacia de composición: atribuir la felicidad personal a una entidad abstracta (el conjunto).
La importancia de la educación: ¿somos morales?
La importancia de la educación: la educación es importante porque dedicamos buena parte de nuestro tiempo a ella; por eso Mill concluye que a la gente le preocupa el bienestar de otros y no solo el propio. A partir de aquí, Mill deduce que existe interés por los demás y por la humanidad en general.
Si queremos que las personas sean morales y se preocupen por el bien común, debemos inculcar en sus mentes el sentido del deber mediante la educación, que permite transformar la voluntad de las personas y hacer que adquieran interés por el bienestar de los demás (ser morales).
Diferencia entre deseos y voluntad: los deseos se adquieren de forma pasiva; la voluntad es la capacidad de decidir lo que se quiere hacer.
Utilitarismo como religión
Utilitarismo como religión: la idea es que, detrás de las intuiciones morales, está el principio de utilidad. Es bueno que la gente conozca este principio e intente obedecerlo para llegar a ser mejores personas.
Mill cree que debemos educar a las personas para que sean morales, y que eso se logra a través de la difusión del utilitarismo, incluso contemplando la idea de convertirlo en una nueva religión. PELIGRO:
- Que interfiera en la libertad humana y la individualidad, atentando contra la libertad, que es el bien más preciado.
- Que la facultad moral sea susceptible de ser cultivada en otra dirección: lo malo puede incorporarse en la conciencia por medio de las influencias.
Mill advierte sobre la posible imposición en la sociedad de un círculo vicioso donde se refuercen los pensamientos morales de la mayoría a través de un sistema educativo. El peligro de ese círculo vicioso es que la inmoralidad de la gente se amplifique a través de la educación y los medios de comunicación.
