Introducción y exilio
La narrativa se alejó de las nuevas corrientes mundiales debido a tres factores principales: aislamiento de España, exilio de los mejores novelistas y censura. A continuación, se presentan algunos narradores en el exilio y tendencias destacadas.
Narradores en el exilio
Ramón J. Sender
Ramón J. Sender: argumentos y técnicas variadas. Obra destacada: Crónica del alba (nueve novelas autobiográficas en las que el autor relata, a través de un personaje, sus experiencias desde su infancia hasta la Guerra Civil).
Max Aub
Max Aub: El laberinto mágico, seis novelas sobre la Guerra Civil, desde su génesis hasta el exilio, que muestran un compromiso con la libertad y con los que la defendieron. Cuida al máximo la técnica narrativa y da gran importancia a los personajes secundarios.
Francisco Ayala
Francisco Ayala: reflexiona en sus cuentos y novelas (por ejemplo, Muertes de perro) sobre la maldad humana, el abuso del poder, la violencia y la degradación de los valores, empleando la ironía, la burla y la parodia.
Años 40: novela existencial y tremendista
En los años 40 coexisten varias tendencias narrativas:
- Escritores próximos a la ideología de los vencedores: novela propagandística que exalta la heroicidad de los combatientes derechistas y presenta al falangismo como el sistema ideal de gobierno.
- También surge una novela de mayor calidad, realista y existencial, que aborda la angustia del individuo. Se centra en las vivencias de un protagonista asfixiado por una existencia sin sentido, enfrentado a la miseria, la indiferencia y la soledad.
Autoras y autores destacados
Carmen Laforet
Carmen Laforet: Nada. Elementos autobiográficos. Obra que funciona como dura metáfora de las consecuencias de la Guerra Civil: la estancia de la protagonista en Barcelona para estudiar refleja la oscuridad y la cerrazón de España, la destrucción del país, el enfrentamiento entre hermanos, la falta de estímulos para el futuro y el rencor. Son rasgos del existencialismo.
Camilo José Cela
Camilo José Cela (Premio Nobel en 1989): inicia la novela existencial y tremendista con La familia de Pascual Duarte. El tremendismo explora la vertiente más brutal del ser humano: las personas se comportan como animales y son capaces de crímenes atroces. La obra está influida por la picaresca, el esperpento de Valle-Inclán, los romances de ciego y el naturalismo. Identificación sistemática con los más débiles y denuncia de los que abusan de ellos. Crítica de la hipocresía religiosa desde su humanismo cristiano; vocabulario claro y preciso.
La sombra del ciprés es alargada: refleja inquietudes existenciales con un estilo lineal y sobrio. En ella, Pedro, huérfano desde niño, intenta superar la visión negativa del mundo que le han inculcado, pero va descubriendo que el hombre está condenado al fracaso.
Años 50: la novela social
La novela se inclina hacia el realismo social, aunque no renuncia al existencialismo anterior. Algunos escritores buscan la objetividad, mientras otros intentan esquivar la censura para manifestar críticas al régimen y a la injusticia. El protagonista pasa a ser colectivo: la mayoría de los personajes representan la clase social a la que pertenecen. La acción refleja la vida cotidiana, con espacios concretos y bien caracterizados, desarrollo en un breve espacio de tiempo y predominio del diálogo.
Obras y autores destacados
La colmena, de Cela
La colmena (de Cela): personaje colectivo y contenidos sociales. Se divide en secuencias breves; muestra la vida de varios centenares de madrileños durante tres días. Las historias quedan inconclusas para reflejar el absurdo de la vida. Se pasa de una escena a otra y de unos personajes a otros sin indicación, por lo que el lector debe organizarlo todo para dar sentido a decenas de historias cruzadas. Los personajes viven en un presente eterno: no hay lugar para el cambio, ni para esperanzas ni para sueños.
Delibes, Las ratas
Las ratas (Delibes): muestra la miseria en un pueblo de Castilla cuyos habitantes viven sometidos a los caprichos del cacique y a las exigencias de una naturaleza dura. La vida de los personajes es mera supervivencia.
Sánchez Ferlosio, El Jarama
El Jarama (Sánchez Ferlosio): vertiente objetiva; refleja la realidad como si la mostrara una cámara de cine. Cuenta la historia de unos jóvenes durante un día de excursión. Largos diálogos triviales; no presenta digresiones ni juicios.
Ignacio Aldecoa, El fulgor y la sangre
El fulgor y la sangre (Ignacio Aldecoa): actitud más crítica; muestra la asfixia moral y económica de la España de posguerra.
1960–1975: novela experimental
La novela se abre a corrientes exteriores y opta por experimentar. Sin abandonar los problemas existenciales ni sociales, los autores exploran mayor variedad temática. En ocasiones cambian de narrador y de punto de vista, rompen con la estructura lineal del tiempo, vuelven a un protagonista individual desorientado y solitario. Sustituyen los capítulos por secuencias o fragmentos y buscan un lector activo. Emplean el estilo indirecto libre y el monólogo interior para imitar el desorden del pensamiento; a veces rompen normas sintácticas y prescinden de signos de puntuación.
Obras y autores principales
Tiempo de silencio, de Luis Martín-Santos
Tiempo de silencio (Luis Martín-Santos): recorrido desolador por las clases humildes y medias. Muestra el ambiente de miseria económica y moral, la falta de objetivos en la vida y la condena de las personas a una rutina embrutecedora. Se mezclan registros del lenguaje desde tecnicismos médicos al habla marginal. Agresiva ironía. Introduce en la narrativa instrumentos narratológicos ya triunfantes en el extranjero y los aplica a una historia desgarradora que aúna componente social y existencial.
Juan Benet, Volverás a Región
Volverás a Región (Juan Benet): espacio imaginario, reflejo de España. Estilo muy barroco: frases larguísimas. Detiene la acción para recrearse en la descripción del mundo interior de los personajes, de sus motivos y de los paisajes, de marcado carácter simbólico y mítico.
Miguel Delibes, Cinco horas con Mario
Cinco horas con Mario (Miguel Delibes): largo soliloquio de Carmen, que pasa cinco horas velando el cadáver de su marido, Mario. Aunque reprocha a Mario sus defectos, sin quererlo realza su humanidad, su generosidad y su nobleza; y, también de forma involuntaria, muestra el lado más abominable de la sociedad opresiva, el catolicismo mentiroso y la hipocresía.
Panorama de la novela española reciente
Es difícil clasificar la novela española de las últimas décadas debido a varios factores: la falta de perspectiva histórica, el fuerte desarrollo del género (el más leído), la enorme variedad de la producción y la negativa generalizada de los escritores a ser clasificados. Tanto la creación como la distribución de obras están influidas por intereses comerciales de los editores. Convivencia de obras con rasgos vanguardistas y novelas que buscan recuperar el placer de la narración. A continuación, una clasificación basada en criterios temáticos.
La novela poemática
Prosa muy cuidada que hereda el ritmo de la poesía; combinación de elementos líricos y narrativos.
Julio Llamazares
La lluvia amarilla: lamento por la pérdida del mundo rural. Aborda temas como el paso del tiempo, la destrucción de lo amado y la muerte.
La novela intimista o lírica
Mayor relevancia de la vida interna de los personajes que de la trama.
Carmen Martín Gaite
Carmen Martín Gaite: descubre aspectos de la intimidad humana más profunda, especialmente de la mujer. Con el tiempo simplificó la estructura y la trama de sus novelas. Obras: Entre visillos, Usos amorosos de la posguerra española (ensayo imprescindible para comprender la vida sentimental durante el franquismo), Nubosidad variable (conmovedor testimonio de mujeres que luchan por la independencia) y El cuarto de atrás (novela metaliteraria encuadrable en la literatura del yo).
Novela que continúa la línea experimental pero mantiene narratividad
Eduardo Mendoza
La verdad sobre el caso Savolta (Eduardo Mendoza): aporta elementos de la vanguardia y del género negro para mostrar los movimientos anarquistas catalanes de principios del siglo XX. Integra elementos diversos y ficticios: artículos periodísticos, transcripciones mecanografiadas de interrogatorios, declaraciones juradas, etc.
Novela de fuerte carga intelectual
Prima la intertextualidad y las referencias culturales.
Javier Marías
Javier Marías: su obra aúna el descubrimiento de la intimidad, el culturalismo, el gusto por contar historias y la presentación de personajes de gran vida interior. Obra de reconocimiento internacional.
Enrique Vila-Matas
Enrique Vila-Matas: El mal de Montano nos muestra la historia de alguien que dice ser el padre de Montano, un joven tan obsesionado por la literatura que no puede distinguirla de su propia vida. Luego descubrimos que Montano es el narrador y que estamos ante un ejemplo de novela de autoficción; cuando la narración intenta penetrar en los secretos del novelista y mostrar cómo éste realiza su obra, hablamos de metanovela.
La novela histórica
Documentación escrupulosa y equilibrio entre información histórica y calidad literaria. Algunas tratan conflictos atemporales y otras aprovechan el pasado para situar conflictos presentes o arrojar luz sobre asuntos de actualidad. Tema frecuente: la Guerra Civil y la posguerra.
Almudena Grandes
Almudena Grandes: heredera del espíritu de la movida madrileña. Combina un modelo realista tradicional y personajes de gran profundidad psicológica. Autora de un conjunto de novelas con protagonistas femeninas ambientadas en la posguerra, como Inés y la alegría.
Arturo Pérez-Reverte
Arturo Pérez-Reverte: autor representativo del género; algunos lo acusan de escasa calidad literaria por su gusto por el folletín y el éxito de público, aunque tal crítica carece de base sólida. Serie sobre el capitán Alatriste: un soldado de los Tercios del siglo XVII obligado a malvivir en el imperio español, glorioso y miserable a la vez.
Alberto Vázquez-Figueroa
Alberto Vázquez-Figueroa: predominio de aventuras en la serie Cienfuegos: narra los lances en el Nuevo Mundo de un pastor de La Gomera que huye por mantener un idilio con una vizcondesa.
La novela de tintes cervantinos
Temas universales tratados con profunda empatía hacia el ser humano y su afán por emprender hazañas imposibles.
Autoras y autores
Luis Landero
Juegos de la edad tardía: descripción de la tragicomedia de los sueños incumplidos de los perdedores. Profundiza en el alma del perdedor hasta presentarlo con ojos amables y cariñosos, como un ser débil, incompleto e imperfecto, pero maravilloso.
Luis Mateo Díez
Luis Mateo Díez: gran dominio de la lengua. Obra destacada: Las estaciones provinciales, retrato de la vida provinciana cargado de humor y lirismo.
La novela negra
Además de la resolución de un caso criminal, pretende realizar un retrato profundo de las taras sociales. Género muy popular, considerado la novela de caballería del siglo XX; su influencia tiende a invadir otros géneros.
Autores representativos
Lorenzo Silva
Lorenzo Silva: en muchas de sus obras aparece el fracaso de la persona que ha alcanzado éxito económico pero se siente vacía. Gran triunfo de sus novelas negras, protagonizadas por dos guardias civiles, hombre y mujer, entre los que existe una tensión sexual no resuelta. A través del sargento Vila muestra la corrupción del alma humana con sorprendente empatía por el perdedor.
Antonio Muñoz Molina
Antonio Muñoz Molina: da gran profundidad intelectual a muchas de sus novelas negras (El invierno en Lisboa, Plenilunio). Construye argumentos sólidamente estructurados, tramas complejas y personajes convincentes. Suele narrar varias historias paralelas, emplea frases largas y juega con distintas perspectivas.
Generación X (años 90)
Autores jóvenes que escribían un realismo sucio.
José Ángel Mañas
Historias del Kronen: muestra una juventud de clase media y alta sin problemas materiales pero sin valores, renunciante a buscar sentido a la existencia; vidas entre drogas, sexo y desafío a las normas.
La novela fantástica y juvenil
Poco habitual en España, pero con cierto auge; el éxito de la novela infantil y juvenil favorece su desarrollo.
Autores destacados
Ana María Matute: Olvidado rey Gudú. Laura Gallego: trilogía Memorias de Idhún.
Novelas de contenido autobiográfico (desde los años 80)
Uso de materiales personales, a veces novelados, a veces en forma de diarios, cartas o memorias. Un paso más allá se encuentra la autoficción, donde el autor emplea su experiencia vital pero mezcla lo real y lo literario.
Obras y autores
Memoria de la melancolía (María Teresa León); El cine de los sábados (Terenci Moix); Diarios (Rosa Chacel); La arboleda perdida (Pablo Neruda? o Rafael Alberti — en el texto original figura como Alberti).
Ejemplos de autoficción: El balcón en invierno (Luis Landero), El amor del revés (Luisgé Martín) y Ordesa (Manuel Vilas).
Nota: se han respetado los contenidos y las referencias originales, corrigiendo la ortografía, la puntuación y la tipografía, y organizando el texto en secciones para facilitar la lectura. Se han enfatizado con negrita los conceptos clave para una rápida comprensión.
