Edad Media en España: contexto histórico, mesteres literarios y el Cantar del Mio Cid


1. Contexto histórico, social y cultural de la Edad Media

Entendemos por Edad Media al largo y oscuro periodo comprendido entre la caída del Imperio Romano de Occidente (siglo V) y un nuevo periodo de luz conocido como Prerrenacimiento (siglo XV).

La sociedad se caracteriza por una estructura jerarquizada de forma piramidal e inamovible, a semejanza de la estructura celestial; una visión del cielo sobre la tierra. En la cúpula nos encontramos en la cúspide, con poder terrenal, a los reyes y al Papa, todos ellos con privilegios. Abajo, en la base, el pueblo y el clero secular. Todos ellos bajo la égida de la mano de Dios, pues nos hallamos ante una concepción teocéntrica del mundo con la misma estructura jerárquica (Dios – Trinidad – arcángeles, ángeles, santos, mártires…).

La gran aventura medieval de Europa son las Cruzadas. Mediante estas guerras los cristianos tratan de arrebatar a los musulmanes los dominios de los Santos Lugares de Palestina. Las Cruzadas se suceden hasta el siglo XII, en el que los cristianos abandonan la guerra santa.

En España, en los siglos XIII y XIV, dos grandes reinos se disputan la tierra: Castilla y Aragón. Terrenos que se van ampliando con el fenómeno denominado Reconquista, pues no olvidemos que a partir del 711 comenzó la invasión musulmana, al mando de Táriq y de Musa. Este periodo finalizará en 1492, cuando ya los dos grandes reinos, unidos tras la boda de Isabel y Fernando, conquistan Granada.

En este siglo la nobleza verá perder parte de sus privilegios, cuyo comienzo será el auge de las monarquías absolutas. Las grandes casas nobiliarias como los Mendoza, los de Santillana o los Manrique verán cómo su poder decae. Este conflicto se pone fin con la llegada del Prerrenacimiento y el nacimiento de las monarquías centralizadas.

Por otro lado, desde el punto de vista social y cultural, en España, en este largo periodo hasta el siglo XV convivieron tres religiones (cristiana, judía y musulmana), lo que produjo un profundo intercambio cultural. Fruto de ello en España se originó algo innovador: la denominada Escuela de Traductores de Toledo, inaugurada por el arzobispo don Raimundo y continuada por el rey Alfonso X el Sabio.

A este hecho le añadimos la influencia de la cultura francesa que se abre paso a través del Camino de Santiago, trayendo consigo el arte románico y, con la denominada cultura provenzal, el fenómeno del llamado amor cortés.

Debemos recalcar también la importancia de la creación de universidades a partir del siglo XII. Para su fundación era necesaria la licentia docendi o autorización para ejercer la docencia. En España, las primeras fueron Palencia, Salamanca y Alcalá. La primera nombrada será el origen de una nueva escuela literaria conocida como mester de clerecía, relacionada con el estudio de las humanidades del trivium, que cursaba las asignaturas de gramática, retórica y dialéctica, y del quadrivium, que cursaba las asignaturas de música, aritmética, geometría y astronomía.

SIGLO XIV

La cultura de los siglos XIII y XIV suele estudiarse de manera didáctica a través de dos mesteres u oficios: los denominados mester de juglaría y mester de clerecía. A estos se suma, según las últimas corrientes de la crítica literaria, el mester de cortesía.

  • Mester de clerecía: Los llamados oratores, relacionados con la tradición culta y guiados por una especie de teoría literaria o manifiesto. Este oficio nace en ámbitos escolásticos, religiosos y universitarios. Verso regular, isosilábico, rima consonante y monorrima. Estrofa predominante denominada cuaderna vía. Composiciones épicas, líricas y didácticas. Autores conocidos; Universidad de Palencia como taller de producción.
  • Mester de cortesía: Nacido en el seno de la corte y en las cancillerías reales. Más relacionado con la prosa y vinculado con los aspectos legales y cortesanos. Los manuscritos responden a una intención educativa de formar nobles y príncipes. El autor más sobresaliente será don Juan Manuel.
  • Mester de juglaría: Vinculado al oficio dirigido al pueblo y a los que divertían en la corte. El término juglar proviene del latín joculator, «el que divierte». Se vincula a la tradición oral y popular, con una retórica sencilla. Divulgaban, sobre todo, poemas narrativos de naturaleza épica y jocosa. El verso utilizado es irregular, anisosilábico y asonante, con largas tiradas monorrimas denominadas laisse, con habituales esticomitias. Composiciones, en muchos casos, anónimas.

En cuanto a los tópicos literarios, debemos señalar tres grandes temas: ars amandi, ars moriendi y ars poetica.

Ars amandi: El amor medieval gira en torno al concepto de amor fou, pues el amor carnal entre personas se entiende a menudo como un amor que puede llevar a la destrucción o incluso a la muerte; el único amor considerado plenamente bueno es el amor a Dios (recordemos la concepción teocéntrica medieval). Eso no quiere decir que la llama de la pasión no esté presente (ignis amoris). La mujer suele representarse como una dama sans merci, cruel y despótica con el hombre (vasallo), que enferma por sus continuos desprecios y cae en una profunda agritudo amoris. La única forma de curarse es mediante los remedia amoris, pues el desamor solo se cura con amor.

Ars moriendi: La muerte es una idea que obsesiona a la humanidad de la Edad Media; siempre está muy presente el memento mori. La llegada inevitable de la muerte no angustia a los medievales en la medida en que entienden que este mundo es un simple paso hacia el verdadero paraíso, un locus amoenus que hallarán después de la muerte. Por tanto, la muerte puede concebirse con una perspectiva optimista (ars bene moriendi). Esta muerte es, además, la única que tiene el poder de destruir la sociedad estamental, jerárquica e inamovible: omnia mors aequat.

La vita flumen, es decir, la vida fluye como un río que desemboca en la mar que es el morir. Esta vida fluye muy rápido, pues el tiempo es fugaz (tempus fugit) y todo lo destruye; recordemos el tópico ruit hora, que lo reduce todo a cenizas.

El mundo, entendido como un valle de lágrimas (de contemptu mundi), se sufre como una vita bellum donde el hombre lucha por sobrevivir a las crueldades que tiene preparadas para él su diosa, a quien debe rendir culto (religio amoris).

Ars poetica: El perfecto caballero medieval, entendido desde la dualidad cuerpo y alma, debe ser diestro en armas y en letras; por tanto, ha de cumplir el tópico sapientia et fortitudo.

SIGLO XV

La disgregación del mundo medieval, anunciada ya en el siglo XIV, se verá acentuada. Políticamente, en el siglo XV se produce una tendencia hacia la concentración del poder monárquico (absolutismo).

Los Reyes Católicos (RRCC) consiguen la unidad nacional y la expansión territorial, y se pone fin al largo periodo de la Reconquista con la conquista de Granada.

El siglo XV verá surgir un nuevo estamento social: la burguesía, vinculada al comercio y al dinero, que junto a la nobleza será la encargada del mecenazgo de la cultura. Por consiguiente, querrán verse reflejados en ella y serán impulsores de una nueva serie de valores y conocimientos: comienzo de la individualidad e independencia de los seres humanos, el esfuerzo, la importancia del dinero, el avance científico y el ansia por el conocimiento.

2. Conceptos: epopeya, épica, cantar de gesta. Orígenes

Debemos partir del concepto de epopeya, entendido como subgénero épico. Casi siempre estas acciones son guerreras. Sobre todo en la antigüedad clásica presentan elementos fantásticos, como la aparición de dioses. Estos elementos fantásticos van desapareciendo paulatinamente con la entrada de la Edad Media y la emergencia de los denominados cantares de gesta.

Dentro de las epopeyas clásicas debemos destacar, lógicamente, a Homero con su Ilíada y Odisea (Grecia) y a Virgilio con la Eneida (Roma).

La Eneida (escrita por Virgilio) cuenta la historia de Eneas, el único superviviente después de que Troya ardiera, y el origen legendario de Roma. Una descendiente de Eneas, llamada Silvia, es vestal y debe guardar su virginidad; sin embargo, Marte la conquista y ella queda embarazada. Abandona a sus dos gemelos, Rómulo y Remo, que más tarde serán protagonistas en la fundación de Roma; en el enfrentamiento entre ambos, Rómulo mata a Remo y funda la nueva ciudad con el nombre de Roma.

La Ilíada narra la guerra de Troya, pero para comprenderla conviene conocer lo que ocurre antes: en la boda de Peleo y Tetis, padres de Aquiles, la diosa de la discordia, Eris, deja una manzana de oro con la inscripción «para la más bella». Tres diosas (Atenea, Hera y Afrodita) reclaman la manzana, y para resolverlo piden a Paris que elija. Afrodita le promete a Paris a la mujer más bella, Helena, que ya está casada con el rey de Grecia; Paris la rapta y la lleva a Troya, lo que provoca la guerra.

Entre los protagonistas griegos destacan Patroclo, Aquiles, Ulises y Agamenón (comandante de los aqueos). En el bando troyano figuran Héctor, Paris, Helena, Casandra y Briseida. En una de las batallas, Aquiles se niega a luchar por una disputa con Agamenón sobre Briseida; Patroclo combate con la armadura de Aquiles y es muerto por Héctor, lo que provoca la vuelta de Aquiles al combate y la muerte de Héctor a manos de Aquiles. Más adelante, el ardid del caballo de madera permitirá la caída de Troya.

La Odisea describe la vida de Ulises (Odiseo) y su viaje de retorno al reino de Ítaca. Ulises tarda veinticinco años en regresar a Ítaca; durante su ausencia, a su esposa Penélope la presionan para que vuelva a casarse. Para ganar tiempo, Penélope teje un telar y por la noche lo desteje, de modo que nunca lo termina y así demora el matrimonio con los pretendientes.

3. Etapas de la épica castellana

Dentro de la épica castellana podemos reseñar cuatro ciclos temáticos:

1. La historia de Don Rodrigo y la pérdida de España, reflejo de la leyenda de Rodrigo y la Cava, una tradición legada en el romancero.

4. Historia, sociedad y poesía en el Cantar del Mio Cid

La estructura externa del poema se organiza en torno a tres cantares, titulados: «Cantar del destierro», «Cantar de las bodas» y «La afrenta de Corpes».

El Cantar del Mio Cid se caracteriza, según Navarro Tomás, por el anisosilabismo, la división interna en hemistiquios, las irregularizaciones métricas, las rimas internas y la utilización de la e paragógica, que, según Rafael Lapesa, sería un uso arcaizante de la lengua que facilita la asonancia. No hay estrofas definidas, sino grupos de tiradas o laisse.

En cuanto a la estructura interna, debe estudiarse desde la perspectiva del héroe, ya que toda la acción se desenvuelve en torno al ascenso social del mismo. El Cid es un infante desterrado por el rey Alfonso VI y, por consiguiente, ha sido desprestigiado socialmente, perdiendo el favor real debido a los malos consejeros. Comienza su ascenso tras la conquista de Valencia, pero vuelve a ser humillado tras la afrenta de Corpes; este hecho repercutirá en su máximo ascenso social tras las Cortes de Toledo, emparentándose con la nobleza y recuperando su honor. Por tanto, nos hallamos ante dos temas primordiales: la pérdida del honor (política) y la honra (familiar).

El modelo de la épica quedaría estructurado de la siguiente forma: un orden establecido (feudalismo); un segundo momento de desorden (movimiento revolucionario); y un tercer momento de restauración.

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