El Crack de 1929 y el New Deal: Transformación de la Economía Global


1. El legado de la Primera Guerra Mundial

1.1 Los efectos económicos del conflicto

La guerra afectó profundamente a Europa, impactando en su población, infraestructuras y producción agrícola e industrial. El conflicto provocó 30 millones de víctimas y destruyó el 10% del equipo europeo (fábricas, maquinaria, etc.). Francia perdió más del 30% de su riqueza nacional, Alemania cerca del 25% y el Reino Unido el 32%. El desarrollo agrícola se redujo en un 30% y la industria un 40%.

La emisión masiva de papel moneda provocó una fuerte inflación. En muchos países, los productos se encarecieron y las monedas perdieron su valor. Los Estados tuvieron que afrontar deudas, préstamos e indemnizaciones de guerra.

1.2 Las reparaciones de guerra

A través del Tratado de Versalles, Alemania intentó recuperar su economía, aunque esta se vio gravemente lastrada por las indemnizaciones impuestas (pagos en productos y reparaciones). Alemania no logró reunir todo el dinero necesario y, como consecuencia, perdió su mayor zona industrial. Más tarde, se produjo una hiperinflación que significó la ruina para la población; Alemania consideró esta situación como una humillación.

Esta causa estimuló el auge de un nacionalismo radical que contribuyó decisivamente al ascenso del nazismo.

1.3 Las deudas interaliadas

La financiación de los gastos bélicos obligó a los aliados a contraer empréstitos con Estados Unidos. En 1922, Francia y Gran Bretaña condicionaron el pago de su deuda al cobro de las reparaciones de Alemania.

En 1924 se aprobó el Plan Dawes, el cual servía para canalizar préstamos de EE. UU. hacia Alemania, permitiendo que esta pudiera cumplir con sus pagos.

1.4 La hegemonía de Estados Unidos

Estados Unidos se convirtió en la primera potencia económica mundial, ya que la mayoría de las naciones le debían dinero. Aumentó sus exportaciones, especialmente hacia Europa, mientras bajaban las importaciones, lo que generó un gran superávit en su comercio. El dólar se convirtió en la moneda de cambio internacional y la banca supo mantener un sistema de préstamos a largo plazo.

2. Los felices años 20 en Estados Unidos

2.1 La prosperidad estadounidense

Durante este periodo aumentaron las externalidades, las inversiones y los préstamos. Este crecimiento se basó en la productividad y la creación de nuevos productos: electrodomésticos, teléfono, radio y el automóvil. Aunque tenían un precio elevado, se podían adquirir gracias a los créditos y la venta a plazos. Empresas como Ford y General Motors impulsaron el desarrollo de diversos sectores industriales. La construcción también ayudó a la economía y al crecimiento urbano. Entre 1922 y 1929, la economía creció un 5% anual, generando la creencia en una prosperidad permanente.

2.2 Desequilibrios y desigualdades

Las ganancias no se distribuyeron por igual. Los beneficios empresariales crecieron, pero los salarios no. Las industrias tradicionales entraron en crisis por la baja demanda. Los agricultores y granjeros se arruinaron debido a la caída de las exportaciones. A partir de 1922, millones de ellos entraron en ruina y tuvieron que vender sus tierras ante la bajada de los precios.

2.3 La fiebre bursátil

En pocos años se produjo una sobreproducción: había demasiados productos para una demanda limitada. A partir de 1926, las ganancias se desviaron hacia las acciones de la bolsa. Se generó una burbuja especulativa donde el precio de la acción era mucho más alto que su valor real.

2.4 El crac bursátil de 1929

Algunos inversores continuaron operando creyendo que los precios subirían indefinidamente. Sin embargo, cuando las cotizaciones empezaron a bajar, se desató una venta masiva de acciones. El Jueves Negro se desató el pánico y se pusieron a la venta 13 millones de títulos. En pocas horas, el mercado perdió 10.000 millones de dólares. Fue el crac de la Bolsa de Nueva York. Posteriormente, el Martes Negro hubo una nueva oleada de ventas debido a la caída de precios y a la presión de los bancos para recuperar el dinero de los accionistas.

3. La Gran Depresión

3.1 De la crisis bursátil a la crisis generalizada

La crisis se extendió debido a cuatro condiciones principales:

  • 1ª Condición: Sobreproducción industrial.
  • 2ª Condición: Crisis de liquidez y falta de dinero para cubrir deudas, creando una espiral de endeudamiento.
  • 3ª Causa: Caída del consumo por los bajos ingresos y el endeudamiento de la población.
  • 4ª Causa: Crisis agrícola agravada por tormentas de polvo y periodos de sequía.

Todo ello derivó en un aumento masivo del paro.

3.2 Las quiebras bancarias y la recesión industrial

La crisis bancaria provocó el cierre de 4.000 bancos; millones de familias y miles de empresas perdieron todos sus depósitos. En cuanto a la crisis industrial, el subconsumo, la caída de inversiones y la falta de crédito afectaron a todos los sectores. El desempleo aumentó drásticamente, pasando de menos de 2 millones a más de 4 millones de personas.

4. Las propuestas de recuperación de la crisis

4.1 El New Deal de Roosevelt

El presidente de EE. UU. puso en marcha el New Deal, una nueva política basada en la intervención pública del Estado para salir de la depresión. Sus características principales fueron:

  • Creación de la Works Progress Administration para aumentar las obras públicas y estimular la demanda.
  • La National Recovery Administration para impulsar acuerdos de precios entre empresas y evitar quiebras.
  • Ley de Ajuste Agrario: para reducir la producción y recuperar los precios.
  • Ayudas para el pago de hipotecas y regulación del mercado para evitar desahucios.
  • Ley de relaciones laborales: para defender la negociación salarial y establecer jornadas laborales.
  • Creación de seguros de desempleo y subvenciones para ancianos y personas dependientes.

Para impedir una segunda crisis, se estableció un control estatal sobre los bancos y se formó una comisión de valores encargada de supervisar el mercado bursátil.

4.2 Los resultados del New Deal

Una parte de la sociedad criticó el intervencionismo estatal por las regulaciones impuestas a los empresarios. Aunque el plan estabilizó la economía, no logró una expansión inmediata. El paro bajó de los 10 millones, pero la recuperación total llegó con la guerra en Europa, cuando EE. UU. se convirtió en el principal proveedor de armamento para los aliados.

4.3 La propuesta keynesiana

Mientras algunos economistas creían que la crisis era el fin del capitalismo, otros esperaban una recuperación natural. Para John Maynard Keynes, el problema residía en la falta de demanda y la caída de la inversión. Propuso que la economía debía crecer mediante el aumento del gasto público y la reactivación del consumo.

Sus tesis principales fueron:

  • El Estado debe invertir en gasto público, incluso incurriendo en déficit, para generar empleo y consumo.
  • Aumentar la demanda mediante salarios más altos.
  • Penalizar el ahorro y bajar los tipos de interés para facilitar el crédito a las empresas e incentivar la inversión privada.

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