Tipos de Motivación en el Aprendizaje
Motivación intrínseca
Ocurre cuando la tarea del aprendizaje es en sí misma interesante, agradable y está ligada a la acción que se realiza para aprender. Se da cuando el niño percibe la propia tarea de aprendizaje como una recompensa. Por ejemplo: enseñar al niño a jugar al fútbol, a dibujar en el ordenador, a montar en bicicleta, etc.
Motivación extrínseca
Es aquella que se consigue a través de anunciar premios o castigos a la hora de enfrentar una tarea de aprendizaje. Es decir, condicionar al niño para que haga la tarea, diciéndole: «Si lo haces bien, ganas un dulce; si no, te quedas sin recreo».
Debido a que, naturalmente, no todas las tareas que el niño debe desarrollar en el colegio serán de su agrado, se deben crear estrategias que logren que el niño se identifique con la tarea escolar. Esto se consigue generando alguna relación entre la temática expuesta y su vida, para que le halle sentido e importancia a su quehacer académico, relacionándolo más con premios que con castigos. Dicha estrategia deberá ser concertada con los padres de familia para enriquecer aún más el proceso académico.
La desmotivación en el aula
Se puede decir que un grupo desmotivado, sean cuales fueren las causas, será un grupo que presentará bajos rendimientos académicos, ya que la desmotivación se considera un estado de ánimo o tensión emocional que disminuye todo esfuerzo mental y físico al enfrentar una tarea. Esta falta de motivación puede presentarse por varias razones:
- La persona no le encuentra interés o importancia a la tarea.
- La meta a desarrollar es muy complicada y supone mayor esfuerzo físico y mental del que él posee o cree poseer.
- Al no alcanzar la meta, siente frustración por no lograr las tareas asignadas.
Para contrarrestar estas causas que contribuyen a la desmotivación, McClellan recomienda lo siguiente para la tarea escolar:
- Controlar la dificultad de la tarea e incrementarla poco a poco, a medida que los alumnos vayan perdiendo el temor al fracaso.
- Reducir los aspectos desagradables del fracaso, dando oportunidad al estudiante de corregir los errores y regular la puntuación del rendimiento.
- Dar al estudiante la oportunidad de elegir tareas con distintos grados de dificultad y reforzarlos con niveles moderados.
- Procurar no dar demasiada importancia al trabajo perfecto o a los exámenes sin ningún error, sino más bien animar y valorar el aprendizaje obtenido en cada tarea.
Es preciso motivar al estudiante a que se fije metas específicas, dotándolo de herramientas didácticas como textos guía, libros de consulta, equipos tecnológicos, etc. Además, si lo desea, puede escoger a una persona que lo ayude (un familiar, un tutor personal o su maestro), quien le asignará un horario a su quehacer pedagógico que deberá ser respetado por el padre de familia. Todo esto le permitirá al niño encontrarse consigo mismo y con la realidad, con sus posibilidades y límites, lo que hará madurar su rol como estudiante.
¿Qué es la motivación?
Se trata de un proceso unitario y multidimensional que implica necesidades, deseos, tensiones, expectativas, etc.
La palabra motivación por lo general está asociada con el deseo de realizar una labor que conlleva a triunfos, logros, rendimientos y avances, mientras que la desmotivación es una interpretación de lo que es la apatía, el desinterés y la derrota.
De esto se deduce que, a mayor grado de motivación, mayor será el rendimiento en la tarea.
Interpretación y análisis de resultados de encuestas
Tras aplicar las encuestas, la información obtenida se sistematizó, analizó e interpretó, hallándose los siguientes resultados:
Encuesta aplicada a los estudiantes
1. ¿Entre la escuela y el hogar, en qué lugar prefieres estar?
Los resultados muestran que el 50% de los estudiantes encuestados prefieren estar en la escuela porque es un lugar donde se va a aprender, y el otro 50% prefiere estar en el hogar porque en sus casas se sienten más cómodos. En consecuencia, a partir del resultado anterior, podemos afirmar que se precisan estrategias que busquen una mayor aceptación por parte de los estudiantes, ya que tan solo el 50% de los encuestados se siente a gusto en la escuela, cuando el objetivo debería ser que al menos un 90% se sienta satisfecho.
2. ¿En el salón de clases te sientes cómodo/a?
En este segundo interrogante, los resultados muestran que el 75% de los estudiantes encuestados responden afirmativamente porque se recrean. El otro 25% de los estudiantes encuestados responde que no, porque no quieren estar en el aula. Ante este resultado, se prioriza la ambientación del aula de clases para que los estudiantes se sientan cómodos en su totalidad. Asimismo, se deben programar actividades donde el grupo de estudiantes pueda con mayor facilidad sentirse cómodo y desear estar en ella.
3. ¿Te gustan tus profesores?
El resultado que muestra esta pregunta es de un 100% afirmativo, porque los estudiantes encuestados manifiestan aprender de sus profesores. En cuanto al carisma de los profesores, es aceptable en su totalidad; se notó en las observaciones hechas que el grupo los acepta, de igual modo como lo registra la encuesta.
4. ¿Qué es lo que más te gusta hacer en casa?
El resultado de la encuesta muestra que un 75% de los encuestados prefiere jugar porque se sienten cansados cuando llegan de clase y prefieren jugar para luego hacer sus tareas. El otro 25% de los estudiantes encuestados prefiere estudiar porque les gusta y les parece esa la mejor manera de sacar provecho al tiempo. Así las cosas, el equipo investigador ha de idear la manera de involucrar juegos durante las sesiones de clase para que los estudiantes se sientan más entusiasmados, al igual que si estuvieran en sus casas.
5. ¿Te parece aburrido dar clases?
En esta incógnita, el 75% de los encuestados manifiesta que las clases no son aburridas porque se sienten a gusto con lo que les orientan y enseñan sus profesores. El otro 25% manifiesta que sí son aburridas porque no están a gusto con lo que se les enseña, ya que no les parece agradable su estadía en la escuela. A pesar de que un 75% de los encuestados manifiesta no sentir apatía por las clases, podemos inferir que existe un número de estudiantes que quiere satisfacer más ese apetito por saber las cosas del mundo que les rodean para así librarse del aburrimiento que le producen las sesiones escolares. Esto se puede lograr a través de la programación de actividades lúdico-pedagógicas donde la totalidad del estudiantado pueda sentirse bien durante las clases, haciendo de este proceso algo agradable.
6. ¿Te gustaría aprender jugando?
Para este interrogante, el 100% de los estudiantes encuestados manifiesta que sí les gustaría aprender jugando, porque el juego es muy divertido y a través de él se aprende mejor. Considerando lo anterior, el grupo investigador concluye que los estudiantes prefieren una metodología diferente que favorezca los lazos de amistad y una mejor comprensión de los temas a través del juego y la dinamización de la lúdica, donde se sientan protagonistas de su quehacer como estudiantes y procuren con esto crear hábitos que faciliten una mejor comprensión de los temas propuestos durante las clases.
7. ¿Cuándo llegas a casa después de ir al colegio, qué actividades realizas?
Los encuestados manifiestan en un 75% que les gusta jugar porque con el juego se recrean y se relajan. Un 25% muestra que estudian cuando llegan a casa porque les gusta hacer sus tareas y repasar lo que antes vieron. Los maestros en formación determinan entonces que hay que ahondar más en las actividades pedagógicas. Es decir, plantear estrategias basadas en el juego para que las jornadas de clase sean efectuadas con placer y agrado por parte de los estudiantes.
8. ¿En tu colegio utilizan la sala de cómputo?
La sala de cómputo se convierte también en una herramienta lúdica para el aprendizaje. A este respecto, el 100% de los encuestados manifiesta no utilizar la sala de cómputo porque en la sede no hay aula de informática, así como tampoco hay fluido eléctrico. Se hace necesario que los estudiantes del grado 4ºB tengan a mano las herramientas informáticas, más ahora, cuando los tiempos actuales lo requieren, valorando además el gran potencial lúdico-pedagógico de estas herramientas.
9. ¿Qué otras herramientas utilizan para aprender?
Los resultados muestran que un 75% utiliza los libros para aprender, porque es la única herramienta con la que cuentan. El otro 25% utiliza la grabadora porque les es más divertido y es de fácil manejo. Consideramos que, normalmente, en un aula de clases el docente debe contar con todos los recursos antes mencionados, por lo que los estudiantes siempre encontrarán variedad en cómo concebir la información y la facilidad de su aprendizaje. Así que no basta solo con los libros y la grabadora, ya que los medios audiovisuales permiten una mayor agradabilidad, mayor comprensión y mayor retentiva de lo expuesto.
Encuesta aplicada a los docentes
1. ¿Se considera usted un buen maestro?
En esta pregunta, los resultados muestran que el 100% de los encuestados manifiesta ser un buen maestro, porque dan explicaciones coherentes a sus estudiantes. El grupo investigador, en este caso, manifiesta que los docentes son profesionales en el quehacer pedagógico; durante las observaciones que se hicieron, se observó un manejo aceptable de sus capacidades.
2. ¿Cómo cree usted que son sus clases?
Los resultados muestran que un 50% de los encuestados manifiesta que sus clases son divertidas porque utilizan buena metodología para dirigirse a sus estudiantes. El otro 50% manifiesta que sus clases son normales porque hacen lo necesario para impartir el conocimiento. El grupo investigador, para este interrogante, manifiesta que los docentes deben valerse de estrategias dinamizadoras cargadas de lúdica.
3. ¿Qué herramientas utiliza usted para desarrollar sus clases?
En este interrogante, los encuestados manifiestan en un 45% que la herramienta utilizada para construir el conocimiento son los libros, porque es lo más común y de fácil manejo para hacer sus clases. El 30% utiliza los juegos porque hacen las clases más participativas y así son menos aburridas. El 20% se vale de grabadoras porque les parece más didáctico. Y el 5% restante opta por el televisor porque los estudiantes se concentran mejor y prestan más atención. El grupo investigador manifiesta que la escuela debe estar dotada con todas las herramientas didácticas antes mencionadas porque ellas facilitan el proceso de enseñanza-aprendizaje.
4. ¿Qué otro lugar, aparte del salón, utiliza usted para desarrollar su clase?
El 40% de los encuestados manifiesta que la cancha, porque los estudiantes se relajan mejor al aire libre. El 50% manifiesta que el quiosco y el patio, porque los estudiantes se sienten cómodos cuando los utilizan. El 5% utiliza la sala de cómputo (ubicada en la sede central) porque la interacción con los ordenadores les es más agradable que cualquier otra actividad. Y el otro 5% restante opta por el aula máxima porque les es agradable a sus estudiantes. En este interrogante, el grupo investigador opina que las jornadas de clase se pueden realizar en cualquier lugar del plantel siempre y cuando este sitio se encuentre ambientado para ello. Además, así se evita el tedio y la monotonía que produce el estar en un solo lugar durante todo un año escolar.
5. ¿Dónde cree usted que es mejor o más fácil enseñar?
El 75% de los encuestados manifiesta que es más fácil enseñar fuera del salón de clases porque los estudiantes se sienten cómodos y prestan más atención a lo que se dice. El otro 25% manifiesta que el aula es el lugar adecuado para enseñar porque está equipada con todo lo que el docente necesita para ejercer su labor. Como se manifestó en el interrogante anterior, el grupo investigador considera que cualquier sitio dentro del plantel es adecuado siempre y cuando esté ambientado y reúna las condiciones necesarias para laborar. Se puede decir también que no siempre es necesario utilizar un solo lugar si tenemos otros espacios de interés que favorecen el proceso educativo.
6. ¿Los niños se distraen frecuentemente en clase?
El 50% de los encuestados manifiesta que los niños sí se distraen frecuentemente porque las aulas no están acondicionadas, no tienen ventiladores, hace mucho calor y algunas sillas están en mal estado. El otro 50% manifiesta que no se distraen porque a los niños hay que hacerles los temas agradables. El grupo investigador manifiesta que se puede mejorar la concentración de los niños y niñas del grado 4ºB a través de la implementación de actividades lúdicas y didácticas que ayuden a mermar esta problemática dentro del curso.
7. ¿Cuáles cree usted que son las causas por las que los niños se distraen?
En este interrogante, los encuestados manifiestan en un 40% que las posibles causas pueden ser los problemas de aprendizaje, porque cuando un niño no está entendiendo lo que se le está diciendo, tiende a distraerse con facilidad. Otro 40% manifiesta que a los estudiantes no les agradan sus clases porque les parecen aburridas, debido a que no se concentran en lo que están haciendo. Y el 20% restante manifiesta que los juegos son la causa por la que los niños y niñas se distraen, porque las bromas que se hacen entre ellos dan motivo a esa distracción.
Teoría sociohistórica y motivación en el aula
De acuerdo con Vygotsky, toda motivación específicamente humana aparece dos veces: primero en el plano interpsicológico y luego en el intrapsicológico, lo cual implica que la necesidad de autodeterminación no sería consustancial a nuestra especie.
Si estudiamos el desarrollo de las diferentes estructuras cerebrales implicadas en el proceso motivacional, podemos observar morfológicamente que tienen una estructura jerárquica, de tal modo que sobre las estructuras más primitivas (por ejemplo, los centros hipotalámicos de control del placer) se superponen otras más recientes (corteza límbica o frontal temporal). Ciertas prácticas sociales, por ejemplo, pueden inhibir ciertos impulsos que no es posible satisfacer (como ciertos comportamientos sexuales dentro de la cultura occidental). Otras prácticas, sin embargo, pueden estar encaminadas a lograr nuevas conexiones funcionales (por ejemplo, gente a la que le produce placer el estudio de las matemáticas). Todo el sistema motivacional se ha movido a lo largo del desarrollo filo y sociogenético siguiendo dos vías: por un lado, la posibilidad de posponer la satisfacción de la necesidad y, por el otro, la de controlar el acceso a la fuente de satisfacción de la misma.
En el proceso de desarrollo, el sistema humano empieza funcionando con patrones muy determinados de regulación homeostática, dependiente del entorno social. Pero luego pasa a utilizar procesos más abiertos, como los incentivos operantes. Por ejemplo, si a un escolar que está empezando a regular la motivación por una tarea (motivación intrínseca) le aplicamos un sistema motivacional más antiguo (recompensa externa), es posible que este último prevalezca. Ante la ausencia de motivación autorregulada, es conveniente trabajar mediante un sistema motivacional anterior, pero una vez logrado el enganche, es necesario instalar la transición hacia la motivación intrínseca.
Desde la perspectiva de la Teoría Sociohistórica (TSH), al igual que ocurre en relación con los procesos cognitivos, la internalización del lenguaje se convertiría también en un vehículo para la transmisión de la motivación humana.
Finalmente, cabe observar que, dado que la escuela es una actividad institucionalizada de claro origen social, existen en ella determinadas maneras de motivar el aprendizaje. Del mismo modo, la teoría curricular incluye la adquisición de habilidades y actitudes, además de conocimientos, por lo que habría que promover la inclusión de la adquisición de determinados patrones o sistemas motivacionales entre los objetivos del currículum. Se trata de optar por los patrones más adaptativos, esto es, los que promueven sistemas autorregulados con clara orientación hacia el aprendizaje.
Es importante, pues, fomentar la consolidación de los sistemas de autorregulación, en tanto que poseen un mayor valor adaptativo. Tanto la motivación por el aprendizaje como la del lucimiento se apoyan en un esquema autorregulado. La diferencia se centra en los elementos que se han internalizado en uno y otro caso.
Cierta serie de ideas que operan como mediadores de patrones motivacionales son promovidas en la escuela: el tipo de meta que se enfatiza en el aula, el tipo de inteligencia que promueve el docente, la interpretación que se realiza del éxito y del fracaso, el énfasis en el control consciente del proceso de aprendizaje, el tipo de atribuciones que se fomentan, etc., así como también influye el modo en que la actividad misma se organiza dentro del aula.
Principios para la intervención motivacional en el aula
Grupo McClelland y colaboradores
El aporte más importante de este grupo fue el de establecer el primer esquema de desarrollo ontogenético de la motivación de logro, que puede servir como guía para fomentar un mejor desarrollo de esta tendencia motivacional en los niños:
- La socialización del gusto por la novedad, por la búsqueda de grados moderados de cambio.
- El fomento de la curiosidad del niño.
- Criterios de eficacia en la evaluación de tareas, fomentando la búsqueda de resultados en tareas de logro (autonomía personal).
- Aprendizaje de la autoevaluación.
- Responsabilidad.
- Insistencia de los padres en niveles elevados de rendimiento y su evaluación explícita.
- Predilección por el adiestramiento en la independencia.
Proyecto Carnegie de De Charms
El proyecto se dividía en cuatro secciones principales:
- Fomentar el conocimiento profundo del significado y evaluación de los motivos personales.
- Ponerlos al corriente de los pensamientos y formas de actuar típicos de las principales tendencias motivacionales (logro, afiliación y poder).
- Enseñar el valor y la utilidad de planificar el comportamiento y de buscar metas realistas.
- Tomar conciencia de lo que significa la autonomía.
El programa parece haber sido efectivo, ya que aumentó la motivación de logro de los participantes. Por ejemplo, acabaron prefiriendo las tareas moderadamente difíciles a las muy fáciles o muy difíciles, y mostraron los patrones de pensamiento propios de personas que buscan ser eficaces en el ámbito académico.
Este tipo de programas tiene también algunos inconvenientes, como los altos costos y la cantidad de tiempo necesaria por parte de los involucrados.
Recomendaciones respecto al programa:
- Desarrollar el autoconcepto como persona autónoma.
- Ayudar a pensar que tenemos motivos y deseos que orientan nuestra acción.
- Facilitar que puedan verse las cosas desde el punto de vista de los demás.
- Crear sensación de control y autodeterminación.
- Tomar conciencia de lo que significa el aprendizaje y la satisfacción interna que puede generar.
- Remarcar la importancia de sentirse competente.
- Fomentar la necesidad de seguridad y apoyo emocional por parte de los demás.
- Promover la comprensión racional de las metas, bajo control y reconocimiento personal.
Enfoque atribucional
Es necesario aplicar un tratamiento de cambio de pensamientos, enseñar al sujeto un patrón nuevo de explicaciones de sus resultados; por lo general, enseñar a atribuir el éxito a sus capacidades personales estables y el fracaso a la falta de esfuerzo. El efecto no deseado de este tipo de programas es que las personas auténticamente motivadas puedan llegar a explicar un fracaso como consecuencia de no haberse esforzado lo suficiente.
