Estrategias de Uso Prudente de Antimicrobianos, AINEs y Farmacovigilancia en Medicina Veterinaria


Clasificación y Uso Prudente de Antimicrobianos Críticos

La clasificación de los antimicrobianos se realiza en cuatro niveles con el fin de proteger aquellos fármacos que son críticos para la medicina humana.

Categorías de Antimicrobianos (Clasificación de Riesgo)

  • Categoría D (Prudencia): Representa la primera opción de tratamiento y engloba familias como las penicilinas naturales de espectro reducido, las tetraciclinas y las sulfamidas.
  • Categoría C (Precaución): Incluye fármacos como los macrólidos, aminoglucósidos, fenicoles, pleuromutilinas y lincosamidas. Solo deben utilizarse cuando no existan alternativas eficaces dentro de la Categoría D.
  • Categoría B (Restricción): Agrupa a las quinolonas, las polimixinas (como la colistina) y las cefalosporinas de 3ª y 4ª generación. Su uso en veterinaria está muy limitado para prevenir el desarrollo de resistencias que afecten a la salud pública.
  • Categoría A (Evitar): Está compuesta por familias de fármacos cuyo uso está prohibido en animales de producción y se reservan exclusivamente para el tratamiento de personas.

Importancia del Diagnóstico Preciso y la CMI

Para realizar un uso prudente de estos medicamentos es vital evitar el modelo de trabajo basado en el ensayo-error. Se requiere un diagnóstico preciso, ya sea mediante el estudio del caso clínico o el uso de datos epidemiológicos de la explotación.

La Concentración Mínima Inhibitoria (CMI)

Dentro de este proceso es fundamental determinar la CMI o Concentración Mínima Inhibitoria, que es la concentración más baja de un agente antimicrobiano que inhibe por completo el crecimiento de una bacteria tras un periodo de incubación.

Si se utiliza un antibiótico contra una bacteria que presenta una CMI elevada, la probabilidad de éxito clínico disminuye drásticamente y el tratamiento probablemente falle. Esta mala praxis no solo compromete la salud del animal, sino que favorece la supervivencia y selección de las bacterias más resistentes, agravando el problema global de las resistencias.

Farmacología de los Antiinflamatorios No Esteroideos (AINEs)

Mecanismo de Acción: Inhibición de la Ciclooxigenasa

El funcionamiento de los AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) se basa principalmente en la inhibición de la enzima ciclooxigenasa (COX), bloqueando así la conversión del ácido araquidónico en prostaglandinas.

Estas prostaglandinas actúan como mediadores críticos de la inflamación, provocando vasodilatación, aumento de la permeabilidad vascular (edema), hiperalgesia y la inducción de la fiebre al reajustar el termostato en el hipotálamo.

Isoformas de la Enzima Ciclooxigenasa

Existen diferentes isoformas de la enzima, destacando:

  • COX-1: Es constitutiva y se encarga de funciones fisiológicas fundamentales como la protección de la mucosa gástrica y la regulación del flujo renal.
  • COX-2: Es inducible y aparece ante agresiones o procesos inflamatorios.
  • COX-3: Se localiza en el sistema nervioso central y está vinculada a la regulación de la temperatura.

Clasificación Química y Ejemplos

Respecto a sus familias químicas, los AINEs se clasifican en:

  • Inhibidores no selectivos: Como los derivados del ácido propiónico (donde destacan el ketoprofeno y el ibuprofeno), los salicilatos (como la aspirina) y los derivados del oxicam (como el meloxicam).
  • Inhibidores selectivos de la COX-2: Como el rofecoxib y el celecoxib, que buscan reducir los efectos secundarios al no afectar las funciones basales de la COX-1.

Efectos Adversos y Precauciones Clínicas

Los efectos adversos de estos fármacos derivan mayoritariamente de la inhibición de la COX-1 protectora, siendo los problemas más frecuentes:

  • Gastritis y úlceras gástricas: Debido a la disminución de la capa de moco y bicarbonato que resguarda al estómago del ácido.
  • Disfunción plaquetaria: Con riesgo de hemorragia.
  • Nefrotoxicidad: Por retención de sodio y agua que deriva en edemas.
  • Posibles daños hepáticos en tratamientos prolongados.

Finalmente, su uso al final de la gestación está desaconsejado porque las prostaglandinas intervienen fisiológicamente en el proceso del nacimiento, y estos fármacos podrían inhibir el parto o prolongar la gestación.

Farmacovigilancia Veterinaria: Seguridad Post-Autorización

Definición y Marco Regulatorio

La farmacovigilancia veterinaria es la ciencia y el conjunto de actividades destinadas a la detección, evaluación, comprensión y prevención de las sospechas de acontecimientos adversos o de cualquier otro problema relacionado con un medicamento veterinario. Esta definición está recogida en el artículo 4 del Reglamento (UE) 2019/6.

Finalidad y Necesidad

Su finalidad principal es realizar un seguimiento continuo de la seguridad y la eficacia de los medicamentos veterinarios durante su uso en condiciones reales, una vez autorizados, con el objetivo de garantizar que la relación beneficio/riesgo se mantenga positiva a lo largo del tiempo.

La farmacovigilancia es necesaria porque los estudios realizados en la fase de preautorización se llevan a cabo en poblaciones limitadas y controladas, por lo que no permiten detectar acontecimientos adversos poco frecuentes, efectos derivados del uso prolongado, interacciones medicamentosas, errores de medicación o efectos en poblaciones especiales. En la etapa post-autorización, la farmacovigilancia permite identificar estos riesgos en toda la población animal, en las personas y en el medio ambiente.

El Sistema Español de Farmacovigilancia (SEFVET)

A través del Sistema Español de Farmacovigilancia de Medicamentos Veterinarios (SEFVET), coordinado por la AEMPS, se recopilan y evalúan las notificaciones de acontecimientos adversos en animales y personas, tanto en uso conforme como no conforme a la ficha técnica. Esta información se analiza a nivel nacional y europeo para detectar señales, emitir alertas y adoptar medidas regulatorias cuando sea necesario.

En consecuencia, la farmacovigilancia veterinaria permite identificar riesgos, prevenir daños, modificar las condiciones de autorización de los medicamentos y proteger la salud animal, la salud pública y el medio ambiente, constituyendo un elemento esencial del control y uso seguro de los medicamentos veterinarios.

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