Estructuras psicológicas: identidad, relaciones interpersonales y examen de la realidad


Organización estructural

  1. Identidad y relaciones interpersonales
  2. Mecanismos de defensa
  3. Examen de realidad

Concepto de identidad

Identidad es un proceso mediante el cual cada sujeto va desarrollando la imagen de sí mismo y de los otros; se va diferenciando y definiendo en sus límites y características. Incluye aspectos referidos a la imagen corporal, la identidad sexual, la identidad personal y la identidad social.

Considera además:

  • El nivel de estabilidad o firmeza de los límites (difusión).
  • El grado de integración (cohesión) de los componentes del sí mismo.
  • El tipo y la calidad de las relaciones interpersonales (recreacionales, relacionales, vinculares, parciales, totales, narcisísticas, sexuales, objetales, esquizo-paranoides y depresivas).

Examen de realidad

Se entiende como la función yoica de percibir y diferenciar el origen interno y externo de las percepciones en el continuo objetividad / distorsión perceptual, y en el continuo fantasía / realidad.

Esquema de estructuras

Estructura normal

Identidad y relaciones interpersonales
  • Integrada y estable: claridad y definición de los límites.
  • Esquema corporal integrado.
  • Identidad sexual definida con la incorporación de los aspectos masculinos y femeninos y la correspondiente jerarquización.
  • Identidad consolidada y unificada, flexible ante la adaptación (tareas, exigencias, etapas y crisis vitales).
  • Relaciones interpersonales profundas, estables, responsables y empáticas hacia la totalidad del objeto.
  • Variedad en el estilo relacional y amplia gama de respuestas afectivas hacia el otro (plasticidad yoica).
  • Alta capacidad para tolerar la frustración y la hostilidad (autonomía y fortaleza yoica).

Examen de realidad: fundamentalmente objetivo; existe una evaluación y comprensión ampliada y completa de la realidad externa e interna.

Estructura neurótica

Identidad y relaciones interpersonales

Presenta una clara diferenciación entre el concepto de sí mismo y el de los otros. Hay límites firmes y estables que posibilitan la sensación de continuidad y estabilidad. Los objetos interiorizados, totales, presentan un sesgo leve que da cuenta de disturbios en el sentido de sí mismo y en las relaciones con los otros.

Autoconcepto (imagen de sí mismo, autoestima) puede estar sobrevalorado (narcisismo) o disminuido (depresivo).

Hay una alteración de las relaciones interpersonales a partir de la dinámica tensional predominante asociada al temor de:

  • ser dañado (paranoide),
  • ser excluido (histeria),
  • ser sometido (obsesivo),
  • ser invadido (esquizoide),
  • ser herido (narcisista),
  • ser criticado (depresivo-evitativo).

Estructura limítrofe

La identidad se caracteriza por la fragmentación, la falta de cohesión, integración y unidad de los diferentes componentes del sí mismo y la exclusión de uno o más aspectos. Existe la no integración de los aspectos positivos y negativos del sí mismo y de los otros (aspectos contradictorios de sí mismo y de los otros).

La difusión alude a la falla de los límites, que son frágiles e inestables. Las relaciones interpersonales se describen como conflictivas, tormentosas y parciales, aun cuando suelen presentar una buena fachada inicial.

En las relaciones pueden parecer cercanos con el otro mientras no vean frustradas sus demandas; entonces despliegan agresividad, especialmente en casos de separaciones o alejamientos que viven como pérdida (falta de constancia objetal). Surgen reacciones catastróficas frente al alejamiento del objeto. El yo no tolera las frustraciones derivadas de las relaciones interpersonales porque son vividas como un ataque al sí mismo.

Estructura psicótica

Identidad y relaciones interpersonales

Este trastorno de la identidad se caracteriza por:

  • Una fragmentación prolongada o permanente del sí mismo.
  • Un debilitamiento de la imagen personal o una seria distorsión del sí mismo (identidad imitativa delirante).
  • La fragmentación y difusión pueden estar recubiertas por estructuras que no logran dar un nivel mínimo de cohesión y estabilidad.

El yo fracasa, en diferentes grados, en diferenciar imágenes del sí y las de los otros, produciéndose una fusión entre ellas. En las relaciones interpersonales y sociales presentan serias dificultades por:

  • desconfianza paranoide,
  • desinterés objetal,
  • repliegue sobre sí mismo,
  • ataque a los vínculos.

Estas características, así como las defensas derivadas de la escisión y de la fragmentación, cumplen la función de proteger de la desintegración y de la fusión (relación de objeto fusional).

Estructura perversa

Identidad y relaciones interpersonales

La identidad muestra suficiente diferenciación entre el yo y los objetos, pero insuficiente integración de los aspectos libidinales y agresivos.

  • La relación objetal es parcial y narcisística (uso y desvalorización).
  • La modalidad de la relación es una maniobra de control y omnipotencia sobre un fondo persecutorio (poner en el otro lo controlado y persecutorio).
  • La intención es mantener y a la vez destruir el vínculo, confirmando que los otros son dañinos.

Se caracteriza porque ciertos fragmentos de la realidad se borran a cambio de no saber nada sobre las diferencias sexuales, la sexualidad de los padres, el tabú del incesto, la angustia de la castración y los límites impuestos por la realidad.

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