Etapas Clave de la Historia de España: De la Prehistoria a los Borbones


Panorama Histórico de la Península Ibérica: De la Prehistoria a la Edad Moderna

La Prehistoria: Paleolítico y Neolítico

El estudio de los orígenes humanos en la península se divide fundamentalmente en dos grandes periodos prehistóricos:

El Paleolítico

  • Cronología: Es la primera etapa de la Prehistoria, abarcando desde hace 1,2 millones de años hasta el 5.000 a.C.
  • Economía: Era una economía depredadora, basada en la caza, la pesca, el carroñeo y la recolección.
  • Organización Social: Eran pueblos nómadas, con una organización social muy elemental (tribus y clanes).
  • Yacimientos Destacados: En la Península Ibérica se encuentran yacimientos importantes como los de Torralba y Ambrona (Soria), Banyoles (Gerona) o El Sidrón (Asturias).
  • Arte Rupestre Paleolítico: Se manifiesta notablemente en la zona cantábrica, destacando las Cuevas de Altamira y El Castillo (Cantabria) o la de Tito Bustillo (Asturias). Estas pinturas, realizadas en cuevas profundas, se han vinculado a motivaciones mágicas o religiosas.

El Neolítico

  • Cronología: Abarca aproximadamente desde el 5.000 hasta el 2.500 a.C.
  • Economía: Se produce la revolución neolítica con una economía productiva basada en la agricultura y la ganadería.
  • Nuevas Actividades: Aparecen la cerámica, la elaboración de tejidos y el comercio.
  • Organización Social: Los pueblos se vuelven sedentarios y forman poblados estables.
  • Megalitismo: Durante este periodo se extiende la construcción megalítica (Menhires, dólmenes o tholos, como el de Menga en Antequera).
  • Arte Rupestre Levantino: Se desarrolla un arte rupestre más esquemático y con figuración humana, destacando las pinturas de las Cuevas de Valltorta (Castellón).

La Formación del Estado Moderno: Los Reyes Católicos

El matrimonio de Isabel de Castilla con Fernando de Aragón acordó la unión de sus reinos en la “Concordia de Segovia” (1475), estableciendo el gobierno conjunto de sus territorios. Sin embargo, se trató de una unión dinástica, no de un Estado unificado; cada Corona mantuvo sus propias leyes, Cortes, monedas y aduanas.

Bases del Estado Moderno

Durante el reinado de los Reyes Católicos (RR.CC.) se establecen las bases para la creación del Estado moderno:

  1. Centralización del Poder: El papel de las Cortes se volvió cada vez más irrelevante, quedando sus funciones legislativas en manos de los Consejos.
  2. Órganos de Gobierno: El Consejo Real se convirtió en el órgano de gobierno más importante, denominándose posteriormente Consejo de Castilla. Se constituyeron Consejos especializados: el Consejo de la Inquisición, el Consejo de la Santa Hermandad, el Consejo de Aragón o el de las Órdenes Militares.
  3. Justicia: En Castilla se establecieron dos Chancillerías (Valladolid y Granada) como órganos supremos de justicia, y dos Audiencias (Santiago y Sevilla) como tribunales de rango inferior. En la Corona de Aragón, Fernando creó una Audiencia en cada reino.
  4. Administración Local: Seguía controlada por la pequeña nobleza, siendo el Corregidor el representante real en los municipios.

La Romanización de la Península Ibérica

La conquista romana de la Península fue un proceso que se extendió por más de dos siglos. Se distinguen las siguientes etapas:

Fases de la Conquista

  • Segunda Guerra Púnica (218 – 201 a.C.): Los romanos ocuparon el sur y el levante peninsular (zona ibera) tras derrotar a los cartagineses.
  • Consolidación (hasta 154 a.C.): Roma consolidó los territorios ocupados, reprimiendo duramente las revueltas indígenas.
  • Guerras Celtíberas y Lusitanas: A partir del 154 a.C. comenzaron los enfrentamientos contra celtíberos (resistencia de Numancia) y lusitanos (Viriato), culminando con la conquista del centro y el oeste peninsular.
  • Dominio Total: La conquista se detuvo hasta el 29 a.C., cuando el emperador Augusto logró dominar todo el norte peninsular tras derrotar a cántabros y astures.

Consecuencias de la Romanización

La victoria romana desencadenó un amplio proceso de romanización, es decir, la asimilación de las formas de vida romana por parte de los pueblos autóctonos. Fue un proceso progresivo y desigual: rápido en la zona ibera, pero lento y difícil en la zona celta.

Aportaciones Romanas Principales
  • Extensión del modelo social romano.
  • Mejoras económicas gracias a los avances técnicos en la agricultura, la minería y el comercio (ejemplo: las Calzadas).
  • Legado cultural: latín, derecho romano, vida urbana y legado artístico en destacados edificios públicos (Acueducto de Segovia, Teatro de Mérida, etc.).

Al-Ándalus: Del Emirato al Califato

En el año 711, el ejército bereber dirigido por Tariq derrotó al ejército de Don Rodrigo en la batalla de Guadalete. Un ejército árabe dirigido por Musa se sumó en el 712 a la rápida conquista de toda la península, excepto algunas zonas de la franja cantábrica y de los Pirineos.

Evolución Política de Al-Ándalus

  1. Emirato Dependiente (714-756): Inicialmente, Al-Ándalus fue dependiente del Califato de Damasco. Esta fase estuvo marcada por la inestabilidad y los enfrentamientos entre bereberes y árabes.
  2. Emirato Independiente (756-929): Abd-al-Rahmán I, único superviviente de la dinastía Omeya expulsada por los abbasíes, llegó a la península, se hizo con el poder y proclamó el Emirato Independiente. Fue una etapa de consolidación del poder musulmán, siendo jefe político, pero no religioso.
  3. Califato de Córdoba (929 – 1031): En el 929, Abd-al-Rahmán III se autoproclamó califa, asumiendo el poder político y religioso. Esta fue una época de esplendor político y cultural. La llegada al poder de Almanzor como visir convirtió el califato en una dictadura militar basada en victorias contra los núcleos cristianos del norte.
  4. Fragmentación: A la muerte de Almanzor, las luchas internas provocaron la decadencia del califato, que terminó fragmentándose en Reinos de Taifas (1031).

El Sistema de Utrecht y la Europa del Siglo XVIII

El fallecimiento sin descendencia de Carlos II en 1700 provocó el estallido de la Guerra de Sucesión. El testamento de Carlos II otorgaba el trono a Felipe de Anjou (Borbón), pero las potencias europeas temieron la pérdida de equilibrio de poder.

La Guerra de Sucesión (1702-1714)

  • Bandos: La Gran Alianza (Austria, Inglaterra, Holanda, Portugal y Saboya) defendía las pretensiones al trono del archiduque Carlos de Habsburgo.
  • Giro Decisivo: El momento clave fue en 1711, cuando el archiduque Carlos fue elegido Emperador de Alemania. Inglaterra, temiendo el resurgimiento del poder de los Habsburgo, presionó para alcanzar un acuerdo de paz.
  • Desenlace: La guerra finalizó con la victoria de las tropas borbónicas tras una dura resistencia de Cataluña.

El Tratado de Utrecht (1713)

El Sistema de Utrecht certificó el fin de la guerra. Felipe V fue reconocido como Rey de España, pero a cambio tuvo que realizar grandes concesiones territoriales, lo que supuso el triunfo de la idea inglesa de equilibrio europeo:

  • Pérdidas Territoriales: España perdió Nápoles, Milán, Flandes y Cerdeña (a favor de Austria); Sicilia (a favor de Saboya); y Menorca y Gibraltar, además de importantes derechos comerciales (a favor de Inglaterra).

A pesar de quedar expresamente prohibida la unión de Francia y España en una sola corona, ambos países se convirtieron en aliados mediante los llamados “Pactos de Familia”, motivados por compartir la misma dinastía y tener un rival común: Inglaterra.

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