Evolución del Pensamiento Medieval: De la Patrística a la Crisis de la Escolástica


Relaciones entre Fe y Razón en Santo Tomás de Aquino

La filosofía de Santo Tomás, cumbre de la Escolástica en el siglo XIII, representa una síntesis de la filosofía de Aristóteles y del pensamiento cristiano. El filósofo se opone y rechaza la teoría de la doble verdad del averroísmo latino, pues, como buen cristiano, considera que la Verdad es una, aunque dos son los modos de acceder a ella: la Razón y la Fe.

Pero, frente a los exagerados intentos de San Anselmo de racionalizar al máximo el mensaje divino (“Creo para entender”), Tomás de Aquino establece una clara distinción y límites entre Razón y Fe, entre Filosofía (ciencia de las cosas naturales y artificiales) y Teología (ciencia de Dios y de las cosas sobrenaturales), reconociendo para la Razón una cierta autonomía, pero en todo caso limitada.

Articulación de las relaciones entre Fe y Razón

En Santo Tomás, las relaciones entre Fe y Razón se articulan en base a cuatro puntos:

  • I. Neta distinción entre la Fe y la Razón: Para Tomás de Aquino, Razón y Fe son diferentes por su origen, acto, objeto y modo de proceder. La razón llega a la verdad por medio de las evidencias sensibles, ya que tiene su origen en la naturaleza y su objeto de estudio son los seres sensibles. Su modo de proceder va de abajo a arriba; parte de los seres sensibles para llegar a Dios (ejemplo: las cinco vías). Sin embargo, la Fe es un acto de asentimiento a la verdad por medio de la gracia de Dios, tiene su origen en la revelación divina y su objeto de estudio son los seres sobrenaturales y, en última instancia, la esencia de Dios. En su modo de proceder va de arriba abajo, es decir, de Dios a los seres naturales, sus criaturas. En este sentido, podemos decir que hay verdades propias de razón (las verdades naturales, como las Matemáticas, la Lógica, la Biología, la Técnica…) y verdades propias y exclusivas de fe (las verdades reveladas).
  • II. Teoría de la verdad de Tomás de Aquino: Frente a la teoría de la doble verdad del averroísmo latino (existen dos verdades, de razón y de fe, contradictorias e incompatibles entre sí), Tomás de Aquino afirma que la verdad es una, aunque haya dos modos de acceder a ella:
    • a) Existen verdades divinas que son accesibles a la razón: Son los “preámbulos de fe” (la existencia del alma, la existencia de Dios, la creación del mundo por Dios). La razón por sí sola puede acceder a ellas. Así lo demuestran las pruebas de la existencia de Dios (cinco vías), las cuales parten de la experiencia sensible para llegar a Dios como conclusión. La razón posee autonomía, pero esta es limitada.
    • b) Existen verdades divinas inaccesibles a la razón, y solo accesibles a la fe: Son los “artículos de fe” o dogmas de fe (el misterio de la Trinidad, el de la Encarnación y la esencia de Dios). Estas verdades son exclusivas de la Fe, verdades teológicas reveladas. La esencia de Dios, en tanto que ser sobrenatural y absolutamente perfecto, no puede ser conocida por la razón porque Dios ni es un ser sensible, ni se deduce de los seres sensibles. Solo a través de la revelación podemos conocer a Dios.
  • III. No contradicción entre Fe y Razón: Si LA VERDAD ES UNA, aunque haya dos modos de acceder a ella (la Fe y la Razón) y ambas son dones de Dios, que ha puesto en nosotros sus principios, no es posible que entren en contradicción. Si la razón llegase a verdades contrarias a la Fe, debería concluir que se ha equivocado y revisar sus razonamientos. Ello significa que la Fe es el último criterio de verdad y supone una superación de los conocimientos racionales. De ahí que se haya dicho que para Santo Tomás la filosofía es sierva de la teología (ancilla theologiae).
  • IV. Colaboración entre Fe y Razón: Fe y razón colaboran mutuamente en el esclarecimiento de la verdad:
    • La razón colabora con la fe: Demostrando racionalmente la verdad de los preámbulos de fe (como lo hace al demostrar la existencia de Dios a través de las cinco vías) y ayudando a hacer más comprensible el mensaje divino hasta donde pueda aproximarse a él (vía negativa y el conocimiento por analogía).
    • La fe ayuda a la razón: A conocer las verdades a las que la razón no puede llegar por sí sola (los artículos de fe), ayudándonos así a conseguir la salvación; a entender las verdades que sí son accesibles a la razón para todos aquellos que, por diferentes motivos, no pueden o no saben valerse de la razón; y finalmente, la fe actúa como el criterio último de la verdad.

Por tanto, Tomás de Aquino establece una clara distinción entre la fe y la razón, y reconoce a la razón cierta autonomía, si bien esta autonomía es limitada, ya que hay verdades divinas inaccesibles a ella, como la esencia de Dios. La Fe se erige, pues, como el criterio último y extrínseco de verdad, y la Teología Revelada como la única ciencia que puede conducirnos a Dios y, por ende, a la salvación. Por ello, la Filosofía es, en última instancia, “ancilla theologiae” (“sierva de la teología”), aunque una sierva valiosa y fiel, que no ha de temer extender al máximo sus posibilidades cognoscitivas respecto de la verdad divina.

Contexto Histórico y Obra de Santo Tomás

1. Autor y contexto

El pensamiento y la obra de Santo Tomás tienen lugar en el siglo XIII, momento de esplendor de la Escolástica, cuyo objetivo fue profundizar en el conocimiento de las verdades de fe mediante la razón. Uno de los hechos fundamentales de este momento es la asimilación del pensamiento de Aristóteles a través de Averroes. Tomás de Aquino se opondrá a la teoría de la doble verdad del averroísmo latino y elaborará una gran síntesis entre la filosofía aristotélica y el pensamiento cristiano, estableciendo una clara distinción entre Fe y Razón y ampliando la autonomía de esta. El texto pertenece a la Suma Teológica, concebida como un manual para la educación teológica. La otra gran obra del dominico es Summa contra gentiles.

2. Ideas principales

  1. Para la salvación humana, además de las materias filosóficas y de la razón, es necesaria una ciencia cuyo criterio sea lo divino.
  2. Esto es así porque Dios excede la comprensión a la que puede llegar la sola razón.
  3. El hombre tiene que conocer su fin, que es Dios, y para ello necesita la revelación divina, necesaria para conocer lo que la razón no puede alcanzar de Dios.
  4. La revelación divina también es necesaria para conocer incluso aquello que sobre Dios se puede conocer a través de la razón. De lo contrario, la verdad de Dios sería conocida por muy pocos y con errores.
  5. La salvación humana depende del exacto conocimiento de Dios. Por ello, no basta la Filosofía (ni la razón), sino que es necesaria una doctrina sagrada de inspiración divina.

3. Explicación de las ideas principales

En el texto, el autor comienza afirmando la necesidad de una ciencia de inspiración divina para conseguir la salvación humana, ya que esta depende del conocimiento de Dios por ser el fin del hombre. Esta ciencia es la Teología revelada, y no es una parte de la Filosofía (como creyó Aristóteles), sino que es diferente de ella y su origen se halla en la revelación divina.

Para Santo Tomás, esta ciencia, a la que también llama “doctrina sagrada”, es necesaria porque el conocimiento pleno de Dios excede la comprensión a la que se puede llegar por la sola luz de la razón natural. Dios es evidente a sí mismo, pero no lo es para el entendimiento humano, el cual es limitado respecto de la verdad divina. Existen dos tipos de verdades: verdades divinas que son accesibles a la razón, los “preámbulos de fe” (la existencia del alma, la existencia de Dios, la creación del mundo por Dios), de modo que la razón puede acceder a ellas por sí sola; y verdades divinas inaccesibles a la razón, los “artículos de fe” o “dogmas de fe”, accesibles solo a la fe, como la sustancia o esencia divina.

El motivo por el cual Dios no puede ser conocido plenamente por la razón se encuentra en la teoría del conocimiento de Santo Tomás: siguiendo a Aristóteles, el autor parte de la idea de que el conocimiento consiste en la captación de la esencia a partir de lo sensible por medio de un proceso de abstracción. Pero Dios ni es un ser sensible, ni puede deducirse de los seres sensibles. En esta vida, la razón humana no puede tener un conocimiento pleno y directo de Dios (que es acto puro). Por eso, junto a la Filosofía y a la Razón, el hombre necesita de la revelación para su salvación.

Además, la revelación divina es necesaria incluso para el conocimiento de las verdades accesibles a la razón (preámbulos de fe), ya que no es seguro que todos los hombres las alcancen sin error, ya sea por falta de tiempo o de preparación. Como se ve en el texto, Tomás de Aquino establece una clara distinción entre la fe y la razón, reconociendo a esta última una autonomía limitada. La Fe se erige como el criterio último y la Filosofía es, en última instancia, “ancilla theologiae”.

Panorámica de la Edad Media

La Edad Media es un período de diez siglos (476-1452) determinado en lo filosófico por el pensamiento cristiano y por su revolucionaria idea de que la Verdad es una (la verdad revelada), lo que supondrá un replanteamiento total de la Filosofía y de su función. Se pasa de una filosofía de salvación sin Dios (como la del epicureísmo y del estoicismo) a una Filosofía de salvación a través de Dios, de la Fe y de la Revelación.

La Fe desplaza a la Razón en el descubrimiento de la Verdad y la Teología a la Filosofía, siendo esta última concebida como una mera “sierva de la Teología”, con la función de interpretar el mensaje divino y demostrar racionalmente la existencia de Dios. La Filosofía deja de ser propiamente una sabiduría de la vida y se convierte en Escolástica, una disciplina meramente escolar. El gran tema filosófico de este período será el de las relaciones entre Fe y Razón.

Los tres grandes períodos de la Edad Media

  • Patrística (siglo II – siglo VIII): Representada por Agustín de Hipona (354-430), quien establece la primera gran síntesis entre el cristianismo y el platonismo. Propone una colaboración resumida en: “Entiende para creer, cree para entender”.
  • Escolástica (siglo IX – siglo XIII): Momento de esplendor con Tomás de Aquino. San Anselmo (siglo XI) también destaca con su intento de racionalizar la fe (“Creo para entender”) y su argumento ontológico.
  • Crisis de la Escolástica (siglo XIV): Guillermo de Ockham establece una definitiva separación entre Fe y Razón. La Filosofía posee su propio ámbito y no es sierva de la Teología. Con Ockham se inicia el camino a la Modernidad.

Detalle de las etapas y autores

Patrística (Siglo II – Siglo VIII): Agustín de Hipona

  • Filosofía elaborada por los primeros Padres de la Iglesia (Justino, Clemente, Orígenes y Tertuliano).
  • Objetivo: Defender el cristianismo frente al paganismo y construir los dogmas.
  • Agustín de Hipona: Síntesis entre cristianismo y neoplatonismo. Su posición: “Intellige ut credas, crede ut intelligas”. La razón ayuda a alcanzar la fe, y la fe ilumina a la razón.
  • Universales: Arquetipos en la mente de Dios (ejemplarismo).
  • Visión escatológica de la historia: Triunfo de la Ciudad Celeste sobre la Terrenal.

Escolástica (Siglo IX – Siglo XIII): Tomás de Aquino

  • Origen en las escuelas cristianas (palatinas, monacales y catedralicias) y universidades.
  • Objetivo: Hacer comprensible el mensaje divino a través de la razón.
  • San Anselmo: Intento de racionalizar la fe y creación del argumento ontológico.
  • Siglo XIII: Recepción de Aristóteles a través de Avicena, Maimónides y Averroes. Surge el averroísmo latino (Siger de Brabante) con la teoría de la doble verdad.
  • Santo Tomás de Aquino: Síntesis entre Aristóteles y el cristianismo. Distinción clara entre Fe y Razón, colaboración mutua y la Fe como criterio último. Universales: Existen como formas inmanentes en los individuos (abstracción).

Crisis de la Escolástica (Siglo XIV): Guillermo de Ockham

  • Ruptura de las síntesis filosófico-religiosas.
  • Guillermo de Ockham: Separación absoluta entre Fe y Razón. Las verdades reveladas son indemostrables por la razón.
  • Nominalismo: Solo existen seres individuales; los universales son meros nombres (flatus vocis).
  • Defensa de la separación entre el poder del Estado y la Iglesia, primacía del individuo.

Novedades y Diferencias del Pensamiento Cristiano

  1. Nueva concepción de Dios: Ser personal y trascendente.
  2. Concepción de la verdad: La verdad es única y revelada.
  3. La Fe como fuente de conocimiento: La razón queda subordinada (ancilla theologiae).
  4. Nueva concepción del Mundo: Creación ex nihilo (de la nada).
  5. Nueva concepción de la Historia: Proceso lineal con principio y fin, con la encarnación como centro.
  6. Nueva concepción del hombre: Imagen y semejanza de Dios, con alma inmortal.
  7. Ley moral: Emana de Dios (voluntarismo). El pecado es desobediencia por libre albedrío.

Evolución de la relación Fe-Razón

  • Fideístas (Tertuliano): Solo la fe accede a la verdad. “Creo porque es absurdo”.
  • San Agustín: Colaboración total sin distinción neta.
  • San Anselmo: Racionalización de la fe.
  • Averroísmo latino: Teoría de la doble verdad (incompatibles).
  • Santo Tomás: Distinción, autonomía limitada de la razón y colaboración.
  • Guillermo de Ockham: Neta distinción y separación absoluta. La razón tiene su propio ámbito de conocimiento.

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