El Modernismo Literario: Crisis Espiritual y Renovación Estética (1885-1914)
Entre los años 1885 y 1914 se produce en todo el mundo una «crisis universal de las letras y del espíritu». Esta etapa se caracteriza por:
- La pérdida de la confianza en el progreso de la humanidad.
- La crítica al positivismo filosófico.
- La desconfianza en la razón.
- Una laicización social a causa de una crisis religiosa.
Esta atmósfera queda plasmada en la literatura de la época, cuyas posturas revolucionarias y contrarias a las normas del arte burgués dan lugar al Modernismo. Este movimiento literario surge como reacción al realismo decimonónico y se manifiesta en:
- La actitud rebelde de los jóvenes escritores.
- La ruptura con la estética vigente.
- El inconformismo ante la sociedad burguesa y la vulgaridad que los rodea.
Influencias Fundamentales del Modernismo
El Modernismo recibe influencias decisivas de dos corrientes europeas:
El Parnasianismo
Representado principalmente por Leconte de Lisle y Gautier, su fin es el «arte por el arte». Esto implica la búsqueda de la perfección formal en versos pulidos que invitaban a elegir temas propicios para el lucimiento esteticista, como:
- La mitología.
- La evocación de tiempos pasados.
- Lugares exóticos, entre otros.
El Simbolismo
Abanderado por Rimbaud o Verlaine, esta corriente defendía que la realidad esconde significaciones profundas que el poeta ha de descifrar.
Temática y Subjetivismo Modernista
El Modernismo presenta una nueva temática concentrada en la exterioridad de lo sensible y el subjetivismo más intimista. Se exploran diversos ejes temáticos:
- Desasosiego interior: Se manifiesta en el gusto por lo decadente, la angustia existencial o la exaltación de lo irracional.
- Evasión espacio-temporal: Mediante laberintos de la conciencia, el pensamiento de lugares exóticos o fantásticos, o la vuelta a la Edad Media.
- Exotismo urbano y local: La devoción por París como paradigma de la vida bohemia (pero con gusto castizo y pintoresco) o, en el caso de los autores hispanoamericanos, la vuelta a la época precolombina como signo de autenticidad y pureza, en contraste con la artificiosidad de las sociedades modernas.
Innovaciones Lingüísticas y Métricas
El lenguaje modernista es la mayor muestra de la ruptura con la literatura precedente, buscando crear efectos sensoriales, musicalidad e insinuación.
Recursos Estilísticos
Para lograr sus efectos, los modernistas emplean:
- Efectos sensoriales: Mediante cultismos, adjetivos cromáticos, voces exóticas o sonoridades.
- Musicalidad: Con aliteraciones, onomatopeyas, distribución de acentos, paralelismos o simetría sintáctica.
- Insinuación: A través de sinestesias, símbolos o desplazamientos calificativos.
Innovaciones Métricas
La métrica vive grandes innovaciones en versos y estrofas, destacando:
- La recuperación de los versos alejandrinos, dodecasílabos y eneasílabos (estos dos últimos especialmente en el parnasianismo).
- El inicio de la experimentación con el verso libre.
Principales Exponentes del Modernismo
El Modernismo tuvo figuras clave tanto en Hispanoamérica como en España.
Hispanoamérica
El modernismo tiene como precursores a José Martí y Manuel Gutiérrez Nájera. Sin embargo, sería el nicaragüense Rubén Darío el mayor exponente de este movimiento, especialmente a través de sus obras:
- «Azul» (1888).
- «Prosas profanas» (1896).
- «Cantos de vida y esperanza».
El Modernismo en España: Dos Corrientes
Mientras tanto, en España los precursores son Ricardo Gil, Manuel Reina y Salvador Rueda. Dentro del Modernismo español se pueden distinguir dos corrientes:
Primera Etapa (1892 – 1903): Influencia Parnasiana
Se caracteriza por un modernismo más combativo y permeable, donde predomina la influencia parnasiana. Su máximo exponente es Manuel Machado, autor de obras como «Alma» (1907) o «Ars moriendi» (1922), en quien son claras las influencias del parnasianismo, el simbolismo y los escritos de Rubén Darío.
Segunda Etapa (1903 – 1916): Influencia Simbolista
En este periodo se aprecia la influencia del simbolismo en autores como Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez.
La Obra de Antonio Machado
La obra de Machado comprende tres etapas:
- Primera etapa: Obras como «Soledades» (1903) muestran a un poeta de soledad y melancolía, con una preocupación filosófica existencial derivada de ahondar en lo íntimo de su ser.
- Segunda etapa: Integración en la Generación del 98 (ejemplo: «Campos de Castilla», 1912).
- Tercera fase: Más reflexiva y sentenciosa (ejemplo: «Nuevas canciones», 1924).
La Obra de Juan Ramón Jiménez
La adscripción de J.R. Jiménez al modernismo coincide con su primera etapa (toda su producción anterior a 1916, ejemplos: «La soledad sonora», 1911; «Platero y yo», 1914), donde es clara la influencia de G.A. Bécquer y Rosalía de Castro. Su segunda etapa, aunque con tonos grises, se caracteriza por su fervor por la belleza, la naturaleza y la presencia del amor (ejemplo: «Diario de un poeta recién casado», 1917).
Valle-Inclán y la Superación Estética
Aunque perteneció más bien a la Generación del 98, Ramón M.ª del Valle Inclán incorpora, enriquece y después supera las innovaciones modernistas. Abarca en sus obras la adjetivación sensorial, la musicalidad de la prosa y el decadentismo en las descripciones, dando lugar a la invención del esperpento literario. Un exponente de ello son sus «Sonatas de otoño», una de sus cuatro «Sonatas».
El Teatro Modernista
Finalmente, en el teatro modernista destacan Eduardo Marquina y Francisco Villaespesa, de quien son obras señeras «El alcázar de las perlas» o «Doña María de Padilla».
Conclusión
En definitiva, el Modernismo fue un movimiento surgido con la crisis moral y literaria de finales del siglo XIX y principios del XX. Supuso una ruptura con el arte burgués de los siglos anteriores, dando lugar a una nueva forma de concebir la literatura a través de la métrica en la poesía y el lenguaje tanto en prosa como en verso, abriendo las puertas a nuevos modos de expresión.
