Filosofía de Nietzsche: Crítica a la Razón, Nihilismo y el Superhombre


Estructura de la realidad

Para Nietzsche, toda la tradición occidental está fundamentada en un engaño: la razón. Esta razón se opone a la vida, pues percibe el cambio y el “llegar a ser” como un inconveniente. Toda esta tradición arranca de Sócrates y Platón.

  • Antes de ellos: El héroe griego, en la tragedia, asumía con dignidad el horror de la existencia, entendida como un hacerse y deshacerse constante en el tiempo. Los filósofos presocráticos hablaban del devenir.
  • La ruptura: Sócrates y Platón inician la moralización de la vida, su detenimiento y su destrucción. Sócrates sostiene que el impulso debe ser medido por la razón: el bien es el conocimiento y el mal la ignorancia.
  • El nihilismo platónico: Platón acentúa esta visión al despreciar el mundo sensible del devenir en favor del mundo de las ideas. Se invierten los términos: este mundo real es considerado «nada», mientras que un mundo inventado (eterno) es considerado «todo» por miedo a la muerte.

Para Nietzsche, el cristianismo no es más que un platonismo para el pueblo, que niega la vida en función de un más allá.

La concepción del ser humano

Nietzsche vive en el auge de la sociedad de masas, el hombre rebaño, una realidad que detesta. Cuando «Dios muere», el mundo pierde su sentido y se vuelve absurdo.

El último hombre frente al superhombre

  • El último hombre: Es el nihilista despreciable que busca pequeños placeres para hacer la vida soportable, careciendo de valores propios.
  • El superhombre: Es el ideal nietzscheano. Conoce la muerte de Dios, es libre para crear nuevos valores que afirmen la vida y acepta la existencia efímera sin moralina.

El superhombre no es una raza ni una clase social, sino un modelo humano: el espíritu que se transforma en niño. Es el héroe trágico que afirma el devenir con alegría. Nietzsche contrapone al hombre controlado por la razón (que se vuelve inerte) con el hombre intuitivo, quien acepta la irracionalidad inherente a la existencia.

Concepción social y política

Nietzsche se define como un autor antigualitario. Para él, la igualdad es un valor cristiano que ha erosionado la identidad personal. Defiende una vuelta a la aristocracia griega, donde los mejores son quienes lideran.

Es fundamental aclarar que Nietzsche no es fascista. Aunque su obra fue apropiada indebidamente, él despreciaba al Estado, al que llamaba un «monstruo frío». Su postura es más cercana a una interpretación anarquista, donde el valor del individuo es superior al del Estado, permitiendo que los creadores tengan la libertad necesaria para forjar nuevos valores.

El conocimiento y la verdad

La razón platónico-cristiana busca lo eterno e inmutable, pero al hacerlo, destruye la vida. Nietzsche propone acercarse a la realidad a través del arte y las metáforas.

  • La verdad como mentira: Para Nietzsche, los conceptos son metáforas fosilizadas. La «voluntad de verdad» es, en el fondo, una voluntad de muerte, pues intenta congelar el tiempo y negar el cambio.
  • Crítica a la ciencia positivista: Nietzsche sostiene que no existen hechos, solo interpretaciones. La ciencia, al reducir la realidad a medidas y matemáticas, ignora la esencia vital y se convierte en una herramienta de dominación.

El problema de Dios y la transmutación de los valores

La muerte de Dios supone la liberación del ser humano de una moral antivital. En Así habló Zaratustra, Nietzsche describe las tres transmutaciones del espíritu: el camello, el león y el niño.

Nietzsche rechaza la concepción lineal del tiempo (cristiana) y propone el eterno retorno. La vida es impulso e irracionalidad; intentar domesticarla mediante la razón es, en última instancia, un síntoma de miedo a la vida misma. Vivimos, como dice Nietzsche, «a lomos de un tigre», sobre una base irracional que debemos aprender a abrazar.

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