Funcionamiento del Cerebro Humano: Lenguaje, Lateralidad y Aprendizaje


El sistema cortical del lenguaje en zurdos y diestros

La función del lenguaje y la sensibilidad y motricidad fina de la mano son dos capacidades que han contribuido enormemente al desarrollo del cerebro y a la evolución del ser humano. Están estrechamente relacionadas con nuestra vida social, porque sin el habla y las herramientas es difícil imaginar cómo sería nuestra relación con el mundo y entre los seres humanos.

Sin embargo, estas capacidades son tan obvias que tendemos a hacer uso de ellas sin plantearnos cuál es su naturaleza y su importancia en nuestras vidas. Por lo que respecta al lenguaje, los padres y los docentes tenemos la responsabilidad de acompañar a nuestros hijos y alumnos en el aprendizaje del habla, la escritura y la lectura, superando obstáculos y detectando problemas. Esta tarea difícilmente se puede realizar con éxito si desconocemos cómo funciona el cerebro, el órgano que hace posible la función del lenguaje. Esto es especialmente relevante cuando nos enfrentamos a trastornos que impiden el buen uso de esta capacidad o a particularidades en la maduración neuronal del niño.

La asimetría funcional y la lateralidad del cerebro

El cerebro humano, visto desde arriba, muestra dos mitades redondeadas de superficie rugosa (corteza cerebral) unidas por el centro por el cuerpo calloso y sus comisuras asociadas. Cada una de estas dos mitades, identificables por la cisura interhemisférica, recibe el nombre de hemisferio izquierdo y hemisferio derecho.

Vista dorsal del cerebro

FIG. 1.- Vista dorsal del cerebro.

Las fibras nerviosas que salen del cerebro y controlan los sentidos (vista, oído, olfato y tacto) y los músculos presentan una conexión cruzada. Esto significa que el hemisferio derecho controla el lado izquierdo del cuerpo y el hemisferio izquierdo controla el lado derecho. En la mayoría de las personas, el hemisferio izquierdo posee el centro de las funciones del habla y la escritura, destacando en la comprensión lógica y verbal. Por su parte, el hemisferio derecho es superior en la comprensión no verbal, la orientación espacial y la percepción de formas y colores.

FIG. 2.- Entrecruzamiento de las fibras nerviosas y funciones hemisféricas.

Al predominio de un hemisferio sobre el otro se le denomina lateralidad. Esta determina qué lado del cuerpo tiene mejor sensibilidad y movilidad. La lateralidad cruzada se presenta tanto en diestros como en zurdos, pero en estos últimos puede ser mixta. Aproximadamente, 7 de cada 10 zurdos presentan lateralidad cruzada y 3 de cada 10 presentan lateralidad mixta.

Investigaciones sobre el rendimiento lector

En relación con la influencia de la lateralidad en la lectura, la tesis doctoral de Sergio Hernández Expósito (1994) concluye puntos fundamentales:

  • La relación entre asimetría cerebral y rendimiento lector resulta de la interacción entre la lateralización del lenguaje y la preferencia manual.
  • Los sujetos que localizan en un mismo hemisferio los centros de control del lenguaje y de la mano preferida tienen un rendimiento lector superior.

Las áreas del lenguaje

Investigaciones recientes desmienten que los zurdos tengan la función del lenguaje invertida. En el 90% de la población mundial, las áreas del lenguaje se sitúan en el hemisferio izquierdo (98% de diestros y 70% de zurdos). Sin embargo, un 15% de los zurdos las tiene en ambos hemisferios y otro 15% únicamente en el derecho.

FIG. 3.- Localización de las áreas del lenguaje.

Desde los estudios de Roger W. Sperry, sabemos que cada parte del cerebro está especializada en funciones mentales complementarias. No existen evidencias de que la lateralidad determine habilidades superiores, aunque sí hay una especialización funcional para mejorar la eficiencia cerebral. Recientes estudios de Michael Tyszka sugieren que los hemisferios pueden sincronizarse incluso sin cuerpo calloso, reforzando la idea de interconexión hemisférica.

FIG. 4:- Tabla comparativa de funciones hemisféricas.

Descripción de las áreas corticales

En la corteza cerebral se encuentran las principales áreas especializadas en el lenguaje:

  • Área de Broca: Encargada de la función motora del habla y la articulación. Se localiza en el lóbulo frontal (áreas 44 y 45 de Brodmann).
  • Área de Wernicke: Especializada en la función auditiva y la discriminación fonética. Se sitúa en el lóbulo temporal (área 22).
  • Fascículo arqueado: Haz de fibras que comunica las áreas de Broca y Wernicke.
  • Giro fusiforme medio: Relacionado con la comprensión lectora y el procesamiento del léxico.
  • Giro angular: Fundamental para transformar modelos visuales en auditivos, clave en la lectura y escritura.

FIG. 5: Áreas y fibras corticales del lenguaje.

Vista medial del cerebro

FIG. 6: Vista medial del cerebro.

FIG. 7: Centro del procesamiento del lenguaje en el córtex.

FIG. 8: Esquema de las áreas cerebrales del lenguaje.

FIG. 9: Áreas de transmisión motora y sensoriales.

FIG. 10: Áreas implicadas en habla, lectura y escritura.

FIG. 11: Visualización por neuroimagen de funciones corticales.

Elogia a tus hijos por su esfuerzo, no por su inteligencia

Niño haciendo la tarea

Carol Dweck, psicóloga de Stanford, ha demostrado que un elemento fundamental de la educación es la capacidad de aprender de los errores. Sin embargo, solemos enseñar lo contrario: si un niño comete errores, se asume que no es listo. Pocas personas elogian el esfuerzo en lugar de la capacidad innata.

Dweck realizó un experimento con más de 400 niños. Tras una prueba fácil, la mitad fue elogiada por su inteligencia y la otra mitad por su esfuerzo. Al ofrecerles una segunda prueba, el 99% de los elogiados por su esfuerzo eligió el reto difícil, mientras que la mayoría de los elogiados por su inteligencia prefirió el test fácil por miedo a fallar.

Elogiar la inteligencia transmite el mensaje: «sé listo, no te arriesgues». El miedo al fracaso inhibe el aprendizaje. Los niños alabados por su esfuerzo aumentaron su puntuación media un 30%, mientras que los del grupo de los «listos» bajaron casi un 20%.

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Organización del sistema nervioso

El sistema nervioso está formado por órganos que procesan la información de los sentidos, permitiéndonos movernos y adaptarnos. Se divide en tres funciones básicas: Sistema Nervioso Central (SNC), Sistema Nervioso Periférico (SNP) y Sistema Nervioso Autónomo (SNA).

El Sistema Nervioso Central

Formado por el encéfalo y la médula espinal, protegidos por las meninges (duramadre, aracnoides y piamadre). El cerebro, que pesa unos 1.200 gramos, controla el funcionamiento del cuerpo e interpreta los impulsos del entorno.

  • Hemisferio derecho: Rige la mitad izquierda del cuerpo.
  • Hemisferio izquierdo: Controla la parte derecha.
  • Lóbulos: Frontal (habla, pensamiento), Parietal (gusto, tacto), Temporal (oído, memoria) y Occipital (visión).

Las células nerviosas

Las neuronas son las unidades funcionales. Se componen de dendritas, cuerpo celular y axón. Muchos axones están cubiertos de mielina, producida por las células de Schwann, que acelera la transmisión de los impulsos eléctricos.

Otras estructuras clave

  • Cerebelo: Coordina el movimiento y el mantenimiento postural.
  • Bulbo raquídeo: Controla la respiración y el ritmo cardíaco.
  • Tálamo: Estación de relevo sensorial.
  • Hipotálamo: Regula el sistema endocrino, la temperatura y el hambre.

La relación entre la mente y el cerebro

¿Es la mente un producto de la actividad neuronal (monismo) o una entidad separada (dualismo)? Esta pregunta ha fascinado a la humanidad desde Hipócrates. Los experimentos de cerebro dividido de Roger Sperry muestran que, al cortar el cuerpo calloso, cada hemisferio puede funcionar de manera independiente, con su propia «conciencia» privada.

Hemisferios cerebrales según Vesalio

FIG. 37. Hemisferios cerebrales y cuerpo calloso.

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Referencias y fuentes:

Investigaciones de Michael Tyszka (Caltech) sobre agenesia del cuerpo calloso y sincronización bilateral. Publicado en Journal of Neuroscience (2011). Estudios de Flavio Fröhlich y David McCormick (Yale) sobre campos eléctricos endógenos en Neuron (2010).

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