Historia de Hispania: De la Romanización a la Expansión Medieval


La Romanización de Hispania

Durante este proceso, los pueblos peninsulares adoptaron los modos de vida y pensamiento de Roma, lo que se conoce como romanización. Este proceso fue gradual, comenzando con la conquista de Hispania y extendiéndose desde las costas mediterráneas y del valle del Guadalquivir, zonas de intensa romanización, hasta las tierras del interior y del norte, donde fue un proceso inacabado.

La romanización se vio favorecida por el establecimiento de colonos llegados de Italia, el asentamiento de soldados veteranos y la fundación de ciudades romanas, junto con una densa red de calzadas que comunicaban las ciudades entre sí y con otros lugares del Imperio. Este proceso también afectó a la sociedad hispana, contribuyendo a la integración de Hispania en la economía del Imperio Romano y a la unificación lingüística a través del latín.

La romanización de Hispania se evidencia en su contribución al gobierno del imperio, así como a la filosofía y la literatura romanas, con figuras como los emperadores Trajano, Adriano y Teodosio, y filósofos y literatos como los Sénecas, Lucano, Marcial y Quintiliano.

La sociedad hispanorromana

Durante el periodo republicano y los primeros siglos imperiales, la sociedad se caracterizaba por ser esclavista y estar estructurada en órdenes cerrados:

  • Categorías principales: Los hombres libres y los esclavos.
  • Orden senatorial: Compuesto por miembros de las familias más ilustres.
  • Orden ecuestre: Con mayor presencia en Hispania, ocupaba los cargos superiores en el ejército o en las provincias imperiales.
  • Orden decurional: Formado por los decuriones, miembros de las oligarquías municipales que ocupaban las magistraturas de las colonias o los cargos inferiores del ejército.

Por debajo de estos tres órdenes se encontraba la mayor parte de la población libre, existiendo una diferenciación entre ciudadanos y no ciudadanos en Hispania durante los dos primeros siglos del imperio.

La Meseta y la Mesta

Se produjo la creación de la Mesta, una agrupación de ganaderos en Castilla durante el reinado de Alfonso X el Sabio. La Mesta recibió privilegios reales y se encargaba de regular la trashumancia de las ovejas, que transitaban por caminos llamados cañadas entre los pastos de verano en la cordillera Cantábrica o del Sistema Central, y regresaban en invierno a las tierras bajas de la Meseta sur, como Extremadura y La Mancha. Los grandes rebaños pertenecían a la nobleza, el clero, las órdenes militares y los concejos.

Crisis de la Baja Edad Media y expansión

La Baja Edad Media se vio marcada por una serie de crisis que afectaron a todos los ámbitos de la sociedad, incluyendo la política. En este contexto, los reinos europeos comenzaron a buscar nuevas vías de expansión y crecimiento, lo que dio lugar a las llamadas empresas exteriores.

Expansión de Aragón y Castilla

  • Aragón: Su expansión por el Mediterráneo se inició en el siglo XIII con la conquista de Sicilia por Pedro III el Grande, motivada por el control de las rutas comerciales. Posteriormente, se expandió hacia Cerdeña, Grecia y Nápoles.
  • Castilla: Se embarcó en una política de expansión exterior tras resolver el problema del Estrecho. Esta amenaza, planteada por los musulmanes del norte de África, se resolvió en el siglo XIV con la conquista de Tarifa por Sancho IV el Bravo y de Algeciras por Alfonso XI el Justiciero.

La sociedad hispanomusulmana

Se caracterizaba por su heterogeneidad, con una diversidad religiosa y étnica que incluía musulmanes, judíos y cristianos, así como árabes, bereberes y eslavos:

  • Grupos musulmanes: Árabes en la cúspide, bereberes en el medio y muladíes (descendientes de la población hispanovisigoda convertida al Islam).
  • Minorías religiosas: Mozárabes (cristianos que conservaban sus creencias pero adoptaban costumbres árabes) y judíos (dedicados al comercio, la artesanía y la medicina).
  • Esclavos: En su mayoría extranjeros, trabajaban en tareas domésticas o servían en el ejército.

Los Fenicios

Fueron un pueblo de origen semita que habitó en la costa oriental del Mediterráneo, en la región conocida como Fenicia (actual Líbano y parte de Siria). Eran un pueblo con una gran vocación comercial y marinera, dedicándose al comercio de metales, tejidos, cerámicas y otros productos.

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