Lucha entre militares y civiles
Tras la independencia y la posterior disolución de la Gran Colombia, en Venezuela no existía un gobierno fuerte con la autoridad y poder suficiente para garantizar el orden, ni una idea de nación, ni experiencia cívica. Esto llevó a un fenómeno de caudillismo y militarismo, en el que jefes político-militares locales fueron capaces de enfrentar y derrotar al gobierno central siguiendo sus intereses particulares e ideológicos, junto a masas populares que los apoyaban al sentirse identificados con ellos. Procesos similares se dieron en toda la América hispana tras el fin del dominio colonial español.
Durante la primera mitad del siglo, el único personaje que logró convertirse en factor de relativa estabilidad fue José Antonio Páez gracias a su poder militar; solo su derrota en los campos de batalla terminó con su carrera política.
La Revolución de las Reformas
Fue un movimiento militar en Venezuela entre el 7 de junio de 1835 y el 1 de marzo de 1836, en contra del gobierno de José María Vargas, del Congreso conservador y de la influencia de José Antonio Páez.
El Partido Liberal
También conocido como Gran Partido Liberal de Venezuela (GPLV), nació el 24 de agosto de 1840 con la fundación del periódico El Venezolano, donde destacan, entre otros, las figuras de Tomás Lander y Antonio Leocadio Guzmán. Dadas las limitaciones políticas para la creación de partidos que realmente se opusieran a los gobiernos, era difícil establecer una organización de carácter nacional. Antonio Leocadio Guzmán aseguraba que, en realidad, lo único que había en el país eran fracciones que se ocupaban de sus propios intereses, pero no de los generales.
Primera presidencia de Monagas
En octubre de 1846 debían celebrarse las elecciones. Toda la nación lamentaba la muerte del general Rafael Urdaneta, ocurrida en París en agosto de 1845. Urdaneta pudo llamarse el hombre de las responsabilidades, porque tanto en la guerra como en la administración pública le tocaron las misiones más difíciles y todas supo cumplirlas, saliendo siempre airoso.
Perfeccionada la elección por el Congreso en favor de Monagas, este se juramentó como presidente el 1 de marzo de 1847. Sus dos primeros pasos parecieron confirmar las esperanzas que tenían los paecistas: como no tenía casa en la capital, aceptó la hospitalidad que Páez le brindó en la suya de La Viñeta y nombró ministro del Interior y Justicia al Dr. Santos Michelena.
El 24 de enero de 1848 se produjo el llamado «Fusilamiento del Congreso», una dispersión tumultuaria de la Cámara de Representantes durante la cual las turbas que habían amenazado a este cuerpo dieron muerte a los representantes José Antonio Salas, Juan Guzmán y Francisco Argote, resultando gravemente herido Don Santos Michelena, quien falleció el 12 de marzo. Se dijo que Monagas había preparado aquella carnicería, especialmente contra aquellos de los cuales tenía resentimiento.
Segunda presidencia y caída de los Monagas
A principios de 1857, se proclamó una nueva constitución en la que se permitía la reelección y se alargaba el período constitucional dos años más. Apenas promulgada, Monagas fue reelegido para un período de 6 años. Los enemigos comenzaron a unirse para derrocarlo, preparando la llamada «Revolución de Marzo» de 1858, la cual logró derribar el gobierno de los Monagas. Para el 5 de julio siguiente, fue convocada una convención en Valencia quedando al frente el general Julián Castro.
Hubo una unánime reprobación que rodeaba al fenecido régimen. Entre los que causó sensación estaba Antonio Leocadio Guzmán, quien escribió: «… Dejó Monagas de mandar: yo reasumo mi existencia civil y política. Veíame uncido al carro de su poder por la coyunda de la moral». Un incidente precipitó la lucha: habiéndose refugiado José Tadeo Monagas en la legación francesa, el pueblo se amotinó alrededor de esta, creándose un conflicto diplomático.
Guzmán Blanco y la Revolución de Abril
Guzmán Blanco llega al poder mediante la Revolución de Abril, también conocida como la Revolución Liberal, llevada a cabo el 27 de abril de 1870. La causa de este levantamiento fue la lucha dentro del gobierno por la sucesión de José Tadeo Monagas. En febrero de 1870, Guzmán Blanco retornó a Venezuela y fue reconocido como caudillo máximo del movimiento insurreccional, logrando la toma de Caracas el 27 de abril.
De inmediato, Guzmán Blanco tomó el poder, llamó a un Congreso y restableció la vigencia de la Constitución de 1864. El gabinete ministerial nombrado por Guzmán Blanco estuvo constituido por:
- Diego Bautista Urbaneja: Interior y Justicia
- Jacinto Gutiérrez: Hacienda
- Francisco Pimentel y Roth: Crédito Público
- José Ignacio Pulido: Guerra y Marina
- Antonio Leocadio Guzmán: Relaciones Exteriores
- Martín J. Sanabria: Fomento
