Historia y Evolución del Teatro: De la Antigüedad Clásica al Romanticismo


El teatro en Grecia y Roma

El teatro surge en Grecia vinculado a celebraciones rituales en honor de Dioniso. En el teatro grecolatino se desarrollan dos géneros principales:

  • Tragedia: Presenta personajes elevados que experimentan un cambio de fortuna y sucumben a un destino fatal. Fue cultivada por los griegos Esquilo (Los persas), Sófocles (Edipo rey) y Eurípides (Medea, Las troyanas), así como por el romano
  • Comedia: De tono satírico y jocoso, desarrolla técnicas aplicadas en la comedia posterior, como el equívoco o quid pro quo, o el uso de personajes tipificados. Entre sus autores, destacan el griego Aristófanes (Las nubes, Lisístrata) y el romano Plauto (Los gemelos).

Las grandes tradiciones teatrales europeas

En la transición del Renacimiento al Barroco se desarrollan las tres grandes tradiciones teatrales europeas: el teatro isabelino inglés, el teatro clásico francés y el teatro español del Siglo de Oro.

La Edad de Oro del teatro europeo se caracteriza por el sentimiento de crisis, la conciencia angustiada del paso del tiempo y el gusto por el contraste (mezcla de lo trágico y cómico). Las monarquías absolutas convierten el teatro en un vehículo de propaganda ideológica. En esta época se produce la profesionalización de las compañías y se establecen locales específicos para la representación.

El teatro de William Shakespeare

William Shakespeare (1564-1616), máximo representante del teatro isabelino, constituye una de las cimas de la literatura universal.

Obra dramática

Las treinta y siete piezas dramáticas conservadas de William Shakespeare se pueden clasificar en tres subgéneros:

  • Comedias: Predominan los enredos amorosos y retoman procedimientos de Plauto para crear comicidad (El sueño de una noche de verano, La tempestad). Constituyen un grupo aparte las comedias sombrías: El mercader de Venecia, Medida por medida.
  • Tragedias: Indagan en las pasiones humanas y se caracterizan por la hondura y complejidad de los personajes: Julio César, Antonio y Cleopatra, Coriolano, Romeo y Julieta, Hamlet, Otelo, Macbeth, El rey Lear.
  • Dramas históricos: Tratan sobre la decadencia de Inglaterra y las guerras civiles inglesas del siglo XV: Ricardo II, Enrique IV, Enrique V, Enrique VI, Ricardo III.

Personajes

Presentan caracteres complejos, de gran humanidad y espesor psicológico. Destacan el rey Lear, que enloquece por la ingratitud de sus hijas; Hamlet, que se interroga sobre el sentido de la vida; el manipulador Yago, que inocula los celos en Otelo; los ambiciosos y atormentados Macbeth y Lady Macbeth; Romeo y Julieta, cuya pasión amorosa los conduce a la muerte; el bufón Falstaff, que encarna la libertad y el vitalismo; o el despiadado Shylock.

Temas e ideología

Predomina una visión pesimista y desengañada. La existencia, cargada de sufrimiento, es gobernada por pasiones incontrolables.

Caracterización formal

Las obras se estructuran en cinco actos, alternan prosa y verso, emplean variedad de registros y mezclan lo trágico y lo cómico. En ellas se rompe la regla de las tres unidades y cobran importancia los monólogos.

El teatro clásico francés

Se caracteriza por el respeto a la regla de las tres unidades, el decoro, la verosimilitud y la distinción tajante entre tragedia y comedia.

  • Tragedia: Destacan los autores Pierre Corneille (El Cid) y Jean Racine (Fedra).
  • Comedia: El principal autor es Molière quien, a través de la sátira, denuncia la hipocresía de la sociedad. En su obra destacan Tartufo (sobre la extrema y fingida devoción), Don Juan (recreación del mito del seductor) y El misántropo (quien termina huyendo del mundo al no aceptar las convenciones sociales).

El teatro del siglo XVIII

En este periodo, los dramaturgos utilizaron el teatro para difundir los valores de la Ilustración y criticar los abusos y privilegios de la nobleza.

Cultivaron, en general, un teatro en prosa, de acción verosímil y ambientación contemporánea, con predominio de la comedia y ajeno a las pasiones y excesos del teatro barroco. Destacan los franceses Pierre de Marivaux (La escuela de las madres) y Pierre-Augustin de Beaumarchais (creador del personaje de Fígaro, protagonista de El barbero de Sevilla y Las bodas de Fígaro), y el italiano Carlo Goldoni (La posadera).

El drama romántico

En el Romanticismo predomina el drama histórico, protagonizado por personajes que luchan contra la opresión y experimentan un amor puro que acaba trágicamente. El ansia de libertad se traduce en la ruptura de la regla de las tres unidades. Algunos títulos significativos son Fausto, de Goethe; Guillermo Tell, de Friedrich Schiller; y Hernani, de Victor Hugo.

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