Contexto inicial
La Guerra Civil Española enfrentó dos visiones antagónicas de la sociedad: el Bando Franquista (basado en la defensa nacional y religiosa) y el Bando Republicano (centrado en la lucha contra el fascismo).
Tras la sublevación militar, los gobiernos de Casares Quiroga y Martínez Barrio fracasaron en su intento de contener el golpe, lo que llevó a que José Giral perdiera el control efectivo del orden público en la zona republicana.
a) La Zona Republicana
Gobierno de Largo Caballero (1936-1937)
Francisco Largo Caballero formó un gobierno de amplia coalición que incluyó a:
- Republicanos
- Socialistas
- Comunistas
- Nacionalistas
- Anarquistas (por primera vez en la historia)
Durante su mandato, impulsó reformas estructurales como la reforma agraria y diversas nacionalizaciones, además de crear el Ejército Popular. Sin embargo, surgieron divisiones internas profundas: mientras unos sectores priorizaban la revolución social, otros defendían que lo primordial era ganar la guerra. Los Hechos de Barcelona (mayo de 1937) provocaron finalmente su dimisión.
Gobierno de Juan Negrín (1937-1939)
Este periodo estuvo dominado por la influencia de los comunistas y contó con el apoyo fundamental de la URSS. Negrín intentó buscar una salida negociada mediante el programa de los “Trece Puntos”, pero el general Franco rechazó cualquier opción que no fuera la rendición incondicional.
Negrín defendió la política de resistencia a ultranza, mientras que otras figuras, como Manuel Azaña, buscaban una paz mediada. Tras la derrota militar, el golpe del Coronel Casado (1939) precipitó la rendición final de la República.
b) La Zona Nacional
En el territorio controlado por los sublevados se instauró un Estado autoritario. Tras el fallecimiento del general Sanjurjo, Francisco Franco fue nombrado Generalísimo y Jefe del Gobierno del Estado en octubre de 1936, concentrando en su persona todo el poder político y militar.
En 1937, se promulgó el Decreto de Unificación, creando el partido único: Falange Española Tradicionalista y de las JONS. Para 1938, se constituyó un gobierno formal con presencia de militares y sectores conservadores, contando con el respaldo total de la Iglesia Católica, que definió el conflicto como una “Cruzada”.
Con la victoria definitiva en 1939, se consolidó la dictadura franquista.
Epígrafe 16: La dictadura franquista (1939-1975)
1. Bases sociales e ideológicas
El régimen franquista se cimentó sobre apoyos sociales clave que compartían el rechazo a la Segunda República y el temor al comunismo:
- El Ejército como columna vertebral.
- La Iglesia Católica (Nacionalcatolicismo).
- La oligarquía económica y financiera.
- La Falange.
Ideológicamente, el sistema se definió por el autoritarismo personalista, el centralismo y el anticomunismo radical. Franco ostentaba el poder absoluto, apoyado por el Movimiento Nacional y unas Cortes de carácter consultivo sin soberanía real.
2. Fases de la dictadura
Etapa de Posguerra (1939-1945)
Periodo marcado por la Segunda Guerra Mundial. Inicialmente, Franco mostró sintonía con las potencias del Eje, aunque posteriormente viró hacia la neutralidad. Se promulgaron las primeras Leyes Fundamentales (Fuero del Trabajo, Fuero de los Españoles, Ley de Sucesión) para institucionalizar el régimen.
Aislamiento y Apertura (1945-1959)
España logró superar el ostracismo internacional gracias al contexto de la Guerra Fría. Su marcado anticomunismo facilitó el reconocimiento de EE. UU. (Pactos de Madrid, 1953) y el Concordato con la Santa Sede. En 1955, España fue admitida en la ONU.
Desarrollismo y Crisis Final (1959-1975)
Época caracterizada por el ascenso de los tecnócratas del Opus Dei y reformas como la Ley Orgánica del Estado (1966). En 1969, Franco designó a Juan Carlos de Borbón como su sucesor. El asesinato de Carrero Blanco en 1973 debilitó la estructura del régimen, que concluyó con el fallecimiento del dictador el 20 de noviembre de 1975.
3. La represión institucional
La represión fue un pilar fundamental para la supervivencia del régimen. Herramientas legales como la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo (1940) y la Ley de Bandidaje y Terrorismo (1947) ampararon ejecuciones y trabajos forzados.
Organismos como la Brigada Político-Social y el Tribunal de Orden Público (TOP) se encargaron de la persecución política. Aunque a partir de los años 50 la represión fue más selectiva, se mantuvieron la censura férrea, los estados de excepción y las penas de muerte hasta los últimos meses del régimen en 1975.
Epígrafe 16: La dictadura franquista (1939-1975) – Continuación
1. Bases sociales e ideológicas (Revisión)
El franquismo se instauró tras la Guerra Civil con apoyos clave: el Ejército, la Iglesia Católica, la oligarquía económica y la Falange. Todos compartían el rechazo a la Segunda República y el miedo al comunismo.
Ideológicamente se basó en el nacionalcatolicismo, el autoritarismo personalista y el anticomunismo. El poder se concentraba en Franco, apoyado por instituciones como el partido único (Movimiento Nacional) y unas Cortes sin poder real.
2. Fases de la dictadura (Revisión)
(1939-1945): Etapa influida por la Segunda Guerra Mundial. Franco se acercó al Eje, pero luego moderó su postura. Se aprobaron las Leyes Fundamentales (Fuero del Trabajo, Fuero de los Españoles, Ley de Sucesión, etc.) para dar apariencia legal al régimen.
(1945-1959): Supera el aislamiento internacional. En la Guerra Fría, el anticomunismo facilita el acercamiento a EE. UU. (Pactos de Madrid, 1953) y a la Iglesia (Concordato). España entra en la ONU en 1955.
(1959-1975): Predominio de tecnócratas y reformas aparentes (Ley Orgánica del Estado, 1966). Franco nombra heredero a Juan Carlos (1969). La muerte de Carrero Blanco (1973) debilita el régimen, que termina con la muerte de Franco en 1975.
3. La represión (Revisión)
Fue clave para mantener el régimen: leyes como la de Represión de la Masonería y el Comunismo (1940) y la de Bandidaje y Terrorismo (1947) provocaron ejecuciones, cárceles y trabajos forzados.
Actuaban organismos como la Brigada Político-Social y el Tribunal de Orden Público. Desde los años 50 la represión fue más selectiva, pero continuaron la censura, los estados de excepción y las torturas. Hubo penas de muerte hasta 1975.
Contexto inicial (Resumen)
La Guerra Civil enfrentó dos visiones: el Bando Franquista (defensa nacional y religiosa) y el Bando Republicano (lucha contra el fascismo).
Tras la sublevación, los gobiernos de Casares Quiroga y Martínez Barrio fracasaron, y José Giral perdió el control efectivo en la zona republicana.
a) Zona republicana (Resumen)
Gobierno de Largo Caballero (1936-1937)
Formó un gobierno de amplia coalición (republicanos, socialistas, comunistas, nacionalistas e incluso anarquistas). Impulsó reformas (agraria, nacionalizaciones) y creó el Ejército Popular.
Surgieron divisiones: unos priorizaban la revolución y otros ganar la guerra. Los enfrentamientos de Barcelona (1937) provocaron su dimisión.
Gobierno de Negrín (1937-1939)
Dominado por los comunistas y apoyado por la URSS. Intentó negociar la paz con los “Trece Puntos”, pero Franco lo rechazó. Defendió resistir, mientras otros como Azaña buscaban la paz. Tras la derrota, el golpe de Casado (1939) llevó a la rendición republicana.
b) Zona nacional (Resumen)
Los sublevados crearon un Estado autoritario. Tras la muerte de Sanjurjo, Franco fue nombrado líder único (1936), concentrando el poder político y militar.
En 1937 se estableció el partido único (Falange Española Tradicionalista y de las JONS). En 1938 se formó un gobierno con militares y grupos conservadores, con apoyo de la Iglesia, que calificó la guerra como “cruzada”. Con la victoria en 1939 se consolidó la dictadura franquista.
