La Autarquía y sus efectos (1939-1959)
Conceptos clave: autoconsumo, autosuficiencia, proteccionismo, estancamiento, aislacionismo.
El objetivo principal de la primera etapa del franquismo fue conseguir la autosuficiencia económica (autarquía). Se fomentó una política económica que propugnó el aislamiento del exterior y la sustitución del libre mercado por la intervención directa del Estado en la economía.
Ámbitos de actuación de la política autárquica
La política autárquica tuvo tres grandes ámbitos de actuación:
- Reglamentación del comercio exterior: Las importaciones y exportaciones pasaron a estar completamente controladas por el Estado, siendo necesaria una autorización administrativa para realizarlas. Se limitaron al máximo los intercambios, reduciendo las importaciones a lo esencial. El resultado fue el encarecimiento de los productos y una gran escasez de bienes de consumo. El desabastecimiento afectó a las materias primas y al suministro eléctrico, provocando un descenso de la producción industrial.
- Fomento de la industria: Con el fin de asegurar la independencia militar y política, se favoreció la creación de empresas públicas y la nacionalización de sectores estratégicos. En 1941 se nacionalizaron las compañías de ferrocarriles (creando la RENFE) y en 1945 la Compañía Telefónica Nacional de España.
- Intervencionismo en el sector agrario: El Estado reguló la producción, comercialización, precios y consumo. Los bajos precios oficiales provocaron un descenso de la producción y de la productividad por hectárea, que en la década de 1940 retrocedió a niveles de principios del siglo XX.
El Instituto Nacional de Industria (INI)
En 1941 se fundó el Instituto Nacional de Industria (INI), destinado a promover la nueva política industrial. Su objetivo era producir bienes que el sector privado no fabricaba por falta de rentabilidad o excesivos gastos de inversión. En esta primera década se crearon empresas clave como Iberia, Endesa, Enher y Ensidesa.
Consecuencias económicas y sociales
El resultado fue un profundo estancamiento económico, caracterizado por el colapso del comercio exterior, el descenso de la producción y la disminución del nivel de vida. Mientras que los países afectados por la Segunda Guerra Mundial tardaron entre 5 y 8 años en recuperar sus niveles económicos, España tardó 15 años en alcanzar los niveles de 1935.
Control del mercado y racionamiento
La rígida reglamentación conllevó el control estatal del mercado. Los productores agrícolas estaban obligados a entregar la producción a un precio de tasa, y la administración vendía los productos al consumidor a un precio regulado. Esto derivó en un desabastecimiento generalizado y el uso de la cartilla de racionamiento.
El mercado negro y el estraperlo
La fijación de precios por debajo de su valor real provocó que los productores escondieran sus mercancías para venderlas en el mercado negro, donde los precios eran de 3 a 4 veces superiores a los oficiales. El estraperlista era la figura del especulador que manejaba este mercado. El término proviene de los apellidos Strauss y Perl, promotores de una ruleta trucada en 1935. El estraperlo incluía el acaparamiento, la falsificación de cartillas de racionamiento y la corrupción en la obtención de licencias de importación.
Crisis del nivel de vida
La década de 1940 estuvo marcada por salarios bajos y precios altos. El coste de la vida aumentó más de un 500% respecto a la preguerra, y en alimentos básicos superó el 700%. En 1945, la renta per cápita real era un tercio de la de 1935, y el poder adquisitivo de un trabajador industrial en 1942 era solo un 28% del que tenía en 1936.
