Realismo y Naturalismo (finales del Siglo XIX, 1875-1898)
Temas sociales como la pobreza, el determinismo ambiental y biológico, crítica a la burguésía;
estilo objetivo, descriptivo detallado (influencia científica),
narrador omnisciente; enfoque en lo cotidiano y verosímil, con diálogos realistas y análisis psicológico. Evitación del Romanticismo idealizado.
Descripciones minuciosas de entornos (ej. «La casa era un laberinto de habitaciones oscuras y húmedas»); uso de léxico técnico o científico (ej. Términos médicos en contextos patológicos); diálogos en lenguaje coloquial regional (ej. Andalucismos o madrileñismos);
narración en tercera persona omnisciente con intrusiones autorales; hipérboles controladas para enfatizar lo social.
Fin de siglo: Generación del 98 y Modernismo (1898-1914)
lenguaje refinado, sensorial y musical; exotismo, simbolismo, sinestesia, preciosismo formal y evasión hacia mundos ideales con tono melancólico y cosmopolita.
Temas existenciales como la crisis de España, el «problema de España», regeneracionismo; estilo introspectivo, subjetivo, con simbolismo y estética sensorial (Modernismo); en el 98, lenguaje austero, filosófico; crítica social y cultural, fusión de ensayo y narrativa.
Simbolismo sensorial (ej. «El azul del cielo como un sueño imposible»); lenguaje austero y reflexivo (ej. Oraciones cortas y paratácticas: «España duele. España sangra.»); metáforas paisajísticas para representar la decadencia (ej. «Castilla como un esqueleto seco»); fusión de géneros (ej. Diálogos filosóficos en novela); uso de arcaísmos o cultismos en poesía modernista.
Novecentismo y Generación del 14 (1914- 1927)
Temas intelectuales, europeísmo, racionalidad; estilo depurado, elegante, conceptual (arte puro); énfasis en el ensayo como forma de divulgación cultural; novela experimental con foco en ideas abstractas y estructura innovadora.
Lenguaje preciso y conceptual (ej. «La idea se eleva por encima de la materia»); estructuras ensayísticas con párrafos argumentativos; metáforas intelectuales (ej. «La vida como un jardín geométrico»); narración en primera persona reflexiva; ausencia de ornamentos ROMánticos, con énfasis en la claridad y el equilibrio sintáctico.
En este fragmento de (jsja) s se aprecian () rasgos del Novecentismo. En primer lugar…
Vanguardias (Europa, España e Hispanoamérica, 1918- 1936)
Ruptura con lo tradicional: experimentación formal (collage, automatismo, fragmentación); temas como la máquina, el subconsciente, lo irracional; estilo libre, onírico, con neologismos y metáforas audaces; influencia europea (Surrealismo, Futurismo).
Fragmentación textual (ej. Párrafos inconexos o collage de palabras); neologismos y onomatopeyas (ej. «Zum-zum de motores en la noche»); metáforas irracionales (ej. «El reloj se derrite como un sueño»); automatismo psíquico en poesía (ej. Flujo de conciencia sin puntuación); tipografía experimental (ej. Mayúsculas para énfasis dinámico).
Generación del 27 (1927-1936)
Temas de amor, muerte, tradición vs. Modernidad; estilo poético refinado, con metáforas gongorinas, influencias surrealistas; trayectoria evolutiva (de lo puro a lo social); en teatro, fusión de folclore y vanguardia, con simbolismo y tragedia rural.
Metáforas conceptistas o gongorinas (ej. «Verde que te quiero verde»); imágenes surrealistas (ej. «La luna camelea con el viento»); ritmos populares con estrofas tradicionales (ej. Romances o sonetos modernizados); simbolismo trágico en teatro (ej. «La sangre derramada como un río»); evolución hacia lo social con léxico comprometido.
Post-1936: Guerra Civil,Exilio y Dictadura (1936- 1975)
Temas de represión, exilio, memoria, alienación; estilo realista social o tremendista (violencia cruda, existencialismo); en poesía, desarraigo y testimonio; novela con narrador subjetivo, fragmentada; teatro censurado, con crítica velada. Incluye tremendismo: crudeza, fatalismo, lenguaje coloquial y brutal.
Lenguaje coloquial y brutal en tremendismo (ej. «Palizas que me daba sin compasión»); narración en primera persona confesional (ej. «De mi niñez no son precisamente buenos recuerdos»); fatalismo determinista (ej. Repetición de «no me quedaba sino…»); fragmentación cronológica; poesía con imágenes de destrucción (ej. «Hijos de la ira, ruina total»).
Renovación post-1975 (1975-actualidad)
Temas postmodernos: identidad,memoria histórica, globalización; estilo fragmentario, metaliterario,intertextual; renovación narrativa con hibridismo genérico, ironía y experimentación; influencia de medios audiovisuales.
Intertextualidad y metaliteratura (ej. «Como en la novela de fulano, pero…»); fragmentos narrativos no lineales (ej. Saltos temporales con fechas); ironía posmoderna (ej.Parodia de géneros clásicos); léxico contemporáneo con anglicismos o términos medíáticos; hibridismo (ej. Mezcla de ensayo y ficción en un capítulo).
Literatura Hispanoamericana Contemporánea (post-vanguardias, 1930-actualidad)
Temas regionales (identidad cultural, dictaduras, magia vs. Realidad); estilo mágico-realista en boom, con narradores múltiples y tiempo no lineal; post-boom: fragmentación, hibridismo, foco en marginados ;poesía con compromiso social y experimental.
Realismo mágico (ej. «Los hombres volaban como pájaros cotidianos»); tiempo cíclico o no lineal (ej. «Años después, frente al pelotón…»); narradores múltiples (ej. Cambios de perspectiva en un párrafo); léxico regionalista (ej. Indigenismos o americanismos); poesía con imágenes míticas (ej. «El laberinto de la soledad eterna»).
1875-1936 es la casa de Bernarda Alba, escrita por Federico García Lorca en 1936. Es una tragedia que denuncia la represión social y moral en la España rural a principios del Siglo XX. Presenta una sociedad dominada por las apariencias y las normas tradicionales, donde las mujeres no tienen libertad y se ven sometidas a la autoridad masculina.
El personaje de Bernarda representa el autoritarismo y la obsesión por el honor y el control, mientras que sus hijas simbolizan diferentes actitudes ante la represión. Adela encarna la rebeldía y el deseo de libertad, y su muerte refleja las consecuencias de infringir las normas impuestas.
Lorca utilizó un lenguaje sencillo y el símbolos, como el bastón de Bernarda. El color blanco, el calor sofocante y el luto permanente refuerzan la sensación de encierro y tensión dentro de la casa, de este modo, la obra se convierte en una crítica la falta de libertad individual y la hipocresía social.
A través de esta tragedia, Lorca relata los conflictos entre deseo y autoridad, vida y muerte, libertad y represión, logrando una profunda reflexión sobre la condición humana.
1926-1974 La familia de Pascual Duarte,
de Camilo José Cela, es una novela tremendista que refleja la violencia, la pobreza y la falta de afecto en la España rural a principios del Siglo XX. El protagonista es un personaje marcado por haber crecido en un entorno hostil y una familia desestructurada.
El estilo es sencillo, directo y con un tono confesional, lo que aumenta el impacto de los hechos narrados y facilita la lectura. Además, la obra sugiere que el ambiente social y familiar influye decisivamente en la conducta de Pascual, planteando una visión casi determinante de la vida.
En conjunto, es una novela importante porque denuncia las condiciones sociales que pueden llevar a la violencia, aunque puede llegar a ser excesiva esta acumulación de episodios violentos.
1975- ac
Los girasoles ciegos es la única novela del escritor Alberto Méndez, publicada en 2004. El libro contiene cuatro relatos centrados en la Guerra Civil española y en los años posteriores. La acción se desarrolla en cuatro capítulos entre 1939 y 1942.
Son historias autónomas que están conectadas entre sí, y mantienen como tema principal la derrota planteada desde distintas perspectivas.
La historia comienza con un militar franquista que se rinde a los republicanos a punto de terminar la guerra. A continuación, el relato de una pareja joven que huye y muere en el monte, ella en el parto y él y el recién nacido de frío.
La tercera derrota es la del condenado que trata de alargar su vida, y finalmente la historia de un republicano que vive encerrado en el armario de su casa, siendo testigo del acoso que sufre su mujer por parte de un sacerdote del colegio de su hijo.
Finalmente, otras carácterísticas son el lenguaje sencillo ajustado al tipo de narrador y las carácterísticas de los personajes (el miedo o desorientación de los protagonistas), obteniendo gran riqueza lingüística.
Por último cabe destacar la desorientación del hombre en el mundo, que le sirve al autor para trascender el conflicto y presentar personajes víctimas de la crueldad y de la miseria.
