La Revolución Industrial: Historia, Inventos y Transformación Global


La Revolución Industrial

La Revolución Industrial hace referencia a la intensa transformación que se produjo en el último tercio del siglo XVIII en Inglaterra. En los nuevos procesos productivos se emplearon nuevas fuentes de energía. En este contexto apareció la primera máquina de vapor, un elemento esencial en este proceso de cambio. Probablemente los avances técnicos fueron una consecuencia de la Ilustración.

  • El rápido crecimiento de la población que implicó una producción masiva de artículos para atender al aumento de la demanda.
  • Aplicación de nuevas materias primas para atender el aumento de la demanda.
  • Nuevas fuentes de energía.
  • El empleo de máquinas en las fábricas.

Factores de la Revolución Industrial

1) El crecimiento de la población en Europa

Se debió a un descenso de la mortalidad gracias a los avances médicos, la mejora de la alimentación y de la higiene. Gran Bretaña pasó de tener 7 millones de habitantes en 1750 a 17 millones en 1810. En torno a 1900 su población ya alcanzaba los 40 millones. Entre 1750 y 1850 Europa pasó de 130 millones a 260 millones de habitantes respectivamente. Malthus pronosticó que el horizonte de la humanidad era el hambre, porque las subsistencias crecían a un ritmo inferior al de la población.

2) Las materias primas

El algodón y el hierro se convirtieron en las materias primas imprescindibles. El algodón desplazó a la lana como principal tejido; en los inicios de la Revolución Industrial el empleo y uso del algodón era inusual. Las ventajas que presentaba el algodón estaban asociadas a su precio, su abundancia y mejor adecuación.

3) Las fuentes de energía

La generalización del carbón como fuente energética fue decisiva en la primera revolución industrial. Su mayor potencia calorífica sobre la madera fue una ventaja esencial puesto que la segunda era factible en las siderurgias. Las primeras fábricas se situaron en las proximidades de las minas. La electricidad y el petróleo acompañaron a la segunda revolución industrial a partir de finales del siglo XIX.

4) Las máquinas

Uno de los principales inventores fue James Watt, al que se debe la máquina de vapor, el símbolo de la primera revolución industrial. Con el vapor del agua calentada dentro de un circuito con cilindro, condensador y pistones se generaba un movimiento continuo. La mecanización se aplicó primero al algodón. La mecanización se aplicó primero al algodón. Hargreaves y Arkwright diseñaron las primeras máquinas de hilar. Otro logro decisivo sería el del ingeniero Stephenson, que creó la primera locomotora de vapor para la tracción de vagones sobre raíles, dando paso al desarrollo del ferrocarril.

El desarrollo de la agricultura

Las revoluciones agraria e industrial fueron simultáneas y parece que se influyeron y estimularon mutuamente. La necesidad de alimentar a un mayor volumen de población implicó la necesidad de tecnificar la agricultura. Desde inicios del siglo XVIII se sucedieron innovaciones: irrigación, rotación de cultivos, introducción del maíz y la patata, selección de semillas, etc. Asimismo, aparecieron nuevos tipos de arados, sembradoras o incluso máquinas segadoras y trilladoras que sustituyeron la tracción animal.

La producción de alimentos para una población en expansión, el aporte de mano de obra para la industria, la acumulación de capital que propició el nacimiento de las primeras empresas, así como el mercado que suponía la maquinaria agrícola, fueron factores propiciados por el desarrollo agrario que repercutieron sobre la revolución industrial.

El desarrollo de los transportes

Si bien Watt se opuso a que se aplicase la máquina de vapor al ferrocarril, a su muerte Stephenson diseñó una máquina de vapor aplicada a la tracción sobre raíles: la locomotora. En 1830 se inauguró el primer tren de pasajeros que unió Manchester con Liverpool. Por otra parte, el barco de vapor, primero en los ríos y después en los mares, logró una mayor capacidad de carga y una velocidad constante que ya no dependía del viento. En 1860 en torno a mil barcos realizaban la travesía del Misisipi. Estas travesías oceánicas quedaron reflejadas en las obras de Julio Verne como la conocida “La vuelta al Mundo en 80 días”. De este modo, el barco de vapor terminó sustituyendo a los grandes veleros.

Los cambios en la economía

La figura del obrero en la fábrica se contraponía a la del artesano en el taller. En las fábricas se impuso el nuevo modelo del trabajo en cadena (taylorismo). En el nuevo contexto marcado por la economía de mercado surge la empresa capitalista. La obra “La riqueza de las naciones” de Adam Smith defiende que el orden se establece por sí mismo a pesar de la existencia de la competencia, que tiene que ser garantizada por los gobiernos. Los inicios de la industrialización estuvieron marcados por la financiación de empresas familiares que aprovecharon tanto el bajo coste de la maquinaria como los bajos salarios. En torno a 1860, el desarrollo del ferrocarril, la industria química y la extracción petrolífera requirió importantes inversiones. Se crearon así sociedades anónimas que acumularon capital mediante la adquisición de acciones en bolsa. Una fórmula a través de la cual se repartieron tanto riesgos como beneficios. Con el inicio de la segunda revolución industrial en 1880 surgieron los trusts (asociación de varias empresas de un mismo sector) que controlaron por sí mismos una rama de la producción. Esto supuso una ruptura con el principio de la competencia de Adam Smith, obligando a los gobiernos a aprobar leyes antitrust.

Los países pioneros de la Revolución Industrial y su difusión

Gran Bretaña fue el primer país en el que se inició la revolución industrial. Coincidiendo con la Exposición Universal que se celebró en Londres en 1851, se exhibió en el Palacio de Cristal (diseñado por Paxton) una muestra de maquinaria industrial mayoritariamente de producción inglesa. Gran Bretaña contaba con una población joven, importantes avances técnicos desarrollados por universidades locales y también disponía de abundante carbón. En síntesis, el algodón, el hierro y la ingeniería fueron las bases del modelo de industrialización inglés.

EE. UU. adoptó el modelo de industrialización inglés si bien también encontró algunos obstáculos: el dominio económico de la antigua metrópoli, la escasez de mano de obra y la insuficiencia de vías de comunicación. Un proceso que se invirtió como consecuencia del crecimiento demográfico –por la masiva llegada de inmigrantes–, la acelerada construcción de vías de comunicación, así como el protagonismo del tren en la expansión hacia el oeste. En 1900 logró convertirse en la primera potencia industrial, relegando a Alemania al segundo puesto.

Los problemas sociales de la industrialización

Mientras las jornadas de trabajo se prolongaban hasta las 14 y 18 horas, los salarios se mantenían muy bajos. La reclamación de las 8 horas de jornada laboral fue una de las principales reivindicaciones de las organizaciones obreras en el tránsito del siglo XIX al XX, durante el periodo de la segunda revolución industrial. Las ciudades industriales inglesas fueron receptoras de la migración proveniente del ámbito rural.

1) El movimiento obrero

En la primera fase de la industrialización las protestas se centraron sobre las máquinas que eran incendiadas o destruidas. Las leyes inglesas sometieron a pena de muerte a aquellos que interrumpiesen los procesos de producción mediante el sabotaje. Aunque en un principio se prohibieron las asociaciones obreras, en 1824 se estableció su legalidad bajo algunas condiciones. En 1831 nacía en Inglaterra una Asociación Nacional que contaba con 100.000 miembros, la Trade Unions.

Los sindicatos que defendían los intereses de los obreros entendieron que la petición de mejores condiciones en el trabajo no iba a ser suficiente para alcanzar sus objetivos. A través del Cartismo defendieron la necesidad de realizar cambios políticos. En la “Carta del Pueblo” se reivindicó el derecho del voto para todos.

2) El Socialismo Utópico

Paralelamente al escenario inglés, en Francia surgieron intelectuales que diseñaron modelos de lo que consideraban podía ser una ciudad ideal. Su propuesta iba dirigida en el convencimiento progresivo y la aceptación por la burguesía de la necesidad de los cambios. Este movimiento tuvo como precursor a Saint-Simon que, junto con otros intelectuales como Fourier o Cabet, propusieron una sociedad ideal. Por su parte, Proudhon mostró su rechazo hacia la intervención del Estado o de los partidos políticos, una postura que lo situó próximo al anarquismo. Algunos activistas llevaron a la práctica sus modelos, es el caso del empresario inglés Owen que convirtió su empresa textil en una empresa modelo.

3) El Marxismo

El socialismo científico se apoya en la obra del alemán Karl Marx, en parte escrita junto a Engels. En 1848 ambos publicaron el Manifiesto Comunista, una obra que terminaba con una llamada: ¡Proletarios de todos los países, uníos! No obstante, la obra capital de Marx es El capital, en la que radiografió la sociedad capitalista y sus contradicciones. Sus principales ideas son:

  • En detrimento de la religión o la política, el verdadero motor de la historia es la economía, que ha pasado por diferentes estadios: esclavista, feudal y capitalista, hasta que alcance en un futuro inmediato un nuevo estadio, el del comunismo.
  • Existencia de una clase de explotadores –que trata de controlar tanto la economía como el poder político– y otra clase de explotados. La única alternativa para salir de esa realidad es la de predicar la rebelión de los explotados, a través de la solidaridad de todos los trabajadores del mundo (Manifiesto Comunista).
  • El precio del trabajo depende de la ley de la oferta y la demanda. Así, el empresario pagará al trabajador lo mínimo posible para su subsistencia, puesto que cuenta con mano de obra abundante.
  • El paro creado por el progreso técnico de las máquinas creará una masa de mano de obra desocupada que supondrá una amenaza para la sociedad capitalista, que terminará estallando. Será relevada por una sociedad comunista en la que los medios de producción pertenecerán a la colectividad. Por lo tanto, desaparecerán las clases porque no habrá propietarios.

4) El Anarquismo

A pesar de contar con una influencia menor tuvo su arraigo en sociedades agrarias en las que existía una escasa industrialización, como las de Rusia y España. Precisamente en el campo se organizaron pequeñas poblaciones autosuficientes, llamadas comunas, en las cuales no existía ni el dinero ni la propiedad privada. Las principales aportaciones teóricas fueron las de Kropotkin y Bakunin, del que destacan las siguientes aportaciones:

  • Supresión del Estado y de toda forma de poder: por ello se les conoce también a los anarquistas como los ácratas (sin poder). Por un lado, identifican el Estado con la opresión; por otro, consideran que todos los Estados están condenados a una lucha permanente entre ellos. Propone como alternativa a las grandes organizaciones políticas, las comunas, de carácter completamente autónomo.
  • Desaparición de la propiedad privada: mediante reformas sucesivas o bien de forma revolucionaria, implantando la propiedad colectiva de todos los bienes. Igualdad absoluta de hombres y mujeres dentro de la comuna. Apuesta por un modelo en el que todos los cargos son elegidos mediante sufragio universal y por un tiempo limitado.
  • La importancia de la educación fue un rasgo del anarquismo.
  • Algunos teóricos anarquistas propugnaron la violencia como medio para derribar a la sociedad capitalista.

Las diferencias entre marxistas y anarquistas provocaron continuos choques. Los anarquistas rechazaban el análisis científico de los marxistas. Por su parte, los socialistas marxistas aceptaban la existencia de partidos obreros y su participación en las elecciones, mientras los anarquistas sólo aceptaban la formación de sindicatos.

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