1. Moral y Valores
Se entiende el desarrollo moral como socialización, o sea, el aprendizaje por parte del niño de las normas de la familia o cultura. La moral que posee cada persona difiere de una a otra. También promueve el respeto a todos los valores y opciones.
2. Teorías Explicativas
2.1. Teorías del desarrollo cognitivo
Jean Piaget
Propuso que toda moral consiste en un sistema de reglas y la esencia de cualquier moralidad se busca en el respeto que adquirimos hacia las reglas. Se divide en dos fases:
- Fase heterónoma: alcanza hasta el final de la infancia; los niños acatan las reglas por el respeto al adulto.
- Fase autónoma: se establece al final de la infancia y se refleja en la posibilidad de cambio de la norma, ya no por miedo a la autoridad sino a través de un consenso.
Conceptos de Justicia:
- Justicia retributiva: distribución de sanciones o premios ante la falta o mérito.
- Justicia distributiva: tiene en cuenta la igualdad o equidad.
Se establecen conclusiones: existe un paralelismo entre la evolución intelectual y el desarrollo moral del niño; la madurez mental y física del niño es tan importante como los procesos sociales y es indispensable para su madurez moral.
Lawrence Kohlberg: Las etapas del desarrollo moral
Kohlberg trata de conocer el desarrollo moral midiendo el alcance de los juicios morales (por ejemplo: «ahora, me chivo»; «el que la hace, la paga»). Kohlberg distinguió tres grandes niveles de desarrollo moral. Los niveles y estadios para el desarrollo moral son:
- Preconvencional: el niño responde a las reglas culturales y las etiquetas de bueno y malo, correcto o equivocado, pero interpreta las etiquetas. Este nivel se divide en dos estadios:
- Obediencia por castigo. Moralidad heterónoma: la figura de autoridad es quien establece el código moral. Las normas han de ser obedecidas.
- Individualismo y propósito instrumental: la acción correcta consiste en lo que instrumentalmente satisface las necesidades. Los elementos de igualdad, reciprocidad y compartir están presentes.
- Convencional: defiende las expectativas de la familia, grupo o nación. Se perciben como algo valioso por su derecho. Los niños quieren agradar a otras personas. Se divide en los siguientes estadios:
- Orientación de concordancia interpersonal o de niño bueno/buena: lo correcto también es lo justo, lo que es un intercambio igual, un pacto. La perspectiva individualista hace que el individuo distinga intereses propios de los de la autoridad y los de otros.
- Orientación de ley y orden: orientación hacia la autoridad, reglas fijas y el mantenimiento del orden social. El comportamiento correcto consiste en hacer el propio deber, mostrar respeto por la autoridad y un orden social.
- Postconvencional o de principios: se enfocan en los problemas morales desde una perspectiva superior o anterior a la sociedad. Se distancia de las normas y expectativas ajenas, define valores y principios morales.
- Orientación legalística o de contrato social: hay una conciencia del relativismo de los valores y de las opiniones personales; se valoran procedimientos y reglas para llegar al consenso.
- Orientación de principios éticos universales: decisión de la conciencia de acuerdo con los principios éticos elegidos por uno mismo. Supone principios universales de justicia, reciprocidad e igualdad de derechos humanos, y respeto.
2.2. La teoría psicoanalítica
Sigmund Freud sitúa el desarrollo moral en el superyó, instancia que representa valores tradicionales y normas sociales transmitidas por los padres; cumple funciones de conciencia moral, autoobservación y formación de ideales, y se forma mediante premios y castigos. Además, inhibe los impulsos del ello (sobre todo sexuales y agresivos), orienta al yo hacia fines moralistas y busca la perfección.
2.3. La teoría del aprendizaje social
La moralidad se entiende como control internalizado de la conducta, resultado de lo social en la experiencia individual; sus métodos básicos son la enseñanza directa de los adultos y la imitación o modelaje. Sus supuestos son:
- El desarrollo moral consiste en adaptarse conductual y afectivamente a reglas morales.
- La motivación moral surge de necesidades biológicas, búsqueda de recompensas y evitación de castigos sociales.
- Es culturalmente relativo.
- Las normas morales son la interiorización de reglas culturales externas.
3. Características y Evolución de la Moralidad Infantil
- Elliot Turiel: los niños y niñas desde muy pequeños distinguen entre la moralidad y la norma social.
- P. L. Harris: estudia desde bebés hasta niños de 4-5 años. Los juicios morales dependen de la comprensión que los niños tengan sobre las emociones.
- N. Eisenberg: estudia la conducta prosocial; divide en 5 niveles la evolución del razonamiento prosocial. Los niños de 0 a 6 años estarían en el nivel 1 (hedonista).
- William Damon: idea de justicia distributiva. Los niños de 3-4 años suelen confundir la idea de justicia con sus deseos. Los niños de 5-6 años priman la idea de igualdad. Los niños de 6-7 años asocian la justicia con el merecimiento. A los 8 años consideran el concepto de benevolencia. A los 10 años, los niños empiezan a tener relativismo moral.
- Arnold Gessel: propone tres ciclos:
- Del sí mismo intrínseco hasta los 6 años: el niño egocéntrico niega la culpa, es competitivo y con actitudes antisociales.
- De referencia social (6 a 12 años): lo bueno y malo depende de los adultos.
- De reciprocidad entre sí y la sociedad (12 a 16 años).
- Mary Swaison: el individuo necesita pensar y acomodar el “yo” y las exigencias sociales. De 0 a 6 años, el niño está sujeto al pensamiento autoritario.
- Edward Smith: propone tres etapas sucesivas de conducta moral:
- Obediencia a las normas (impuestas autoritariamente).
- Legalismo (lo bueno es el cumplimiento literal de la ley).
- Moralidad personal (a partir de los 12 años).
4. Diseño de Programas, Actividades y Estrategias para la Educación en Valores
La esencia de la educación moral radica en la formación de valores que permite una conciencia moral, sentimientos, hábitos y costumbres. En la formación moral es importante tener presente que la conducta moral no solo está caracterizada por valores, sino por un sistema de conocimientos, habilidades y hábitos. Es necesaria la formación de valores como la honradez, honestidad, responsabilidad, solidaridad, cooperación, tolerancia, comprensión y aceptación de los demás; cuando educamos, transmitimos una escala de valores.
4.1. Clasificación de los valores
Los valores pueden clasificarse en:
- Sensoriales o hedonísticos: lo agradable, desagradable, placentero y doloroso.
- Económicos y técnicos: lo útil, productivo y exitoso.
- Vitales: lo saludable, insalubre, fuerte o débil.
- Sociales y jurídicos: lo justo, injusto, solidario, la igualdad, el honor y el orden.
- Religiosos: lo piadoso y la caridad.
- Estéticos: lo bello, lo feo, bonito y elegante.
- Éticos: lo bueno, malo, correcto, justo, honesto, lo austero y lo prohibido.
- Teóricos o cognoscitivos: lo verdadero, falso, claro y riguroso.
4.2. Características de los valores
Los valores guían la conducta y determinan qué se hace o no; una misma acción puede responder a valores distintos. Al interiorizarse, se convierten en juicios y pautas de comportamiento. Son globales y en parte comunes a todos, bipolares (positivos y negativos), base de la autoestima y relativos al contexto, aunque universales para la sociedad.
4.3. Enfoques metodológicos en la educación en valores
Los valores orientan objetivos formativos dirigidos a:
- Desarrollar la comprensión crítica y criterios propios.
- Autorregular la conducta con actitudes coherentes con los valores sociales.
- Respetar, conocer y aceptar las normas de convivencia del grupo.
4.4. La formación de valores en la primera infancia
Los sistemas educativos han planteado incluir la educación en valores como parte integrante del currículo.
4.5. El papel del educador en la educación moral
El objetivo central de la escuela es facilitar que los alumnos desarrollen la capacidad de elegir sus propios valores y ayudarles a adquirir habilidades para la valoración por sí mismos de la conducta. Debemos partir de los currículos y programaciones de aula para marcar los parámetros adecuados para trabajar la educación en valores en un sentido globalizador.
5. Importancia de una Formación Adecuada en el Juicio Moral
5.1. El juicio moral
Con frecuencia juzgamos la honestidad o deshonestidad ajena y justificamos nuestros actos ante los demás. Los juicios morales son esquemas, normas y reglas adquiridos por educación, familia y entorno, que usamos al juzgar. Ante ellos adoptamos tres actitudes:
- Rechazo: tras crítica o por cansancio, los olvidamos o sustituimos.
- Indiferencia: no nos interesan y renunciamos a ellos.
- Aceptación: los mantenemos, guían nuestra vida y forman nuestro sentido moral.
6. Importancia de la Adquisición de Hábitos de Conducta: Normas y Límites
6.1. Concepto de norma
Son las reglas que se deben seguir o a las que deben ajustarse las conductas, tareas y actividades. La importancia de las normas y límites radica en:
- Proporcionan seguridad y protección: si el niño es más fuerte que los padres o educadores, no se sentirá protegido.
- Permiten predecir la reacción de los padres y educadores ante situaciones y comportamientos.
- Son una referencia que ayuda al niño a tener claros los criterios sobre las cosas y le enseñan a saber renunciar a sus deseos.
Estrategias educativas para fijar límites:
- Establecerlos y asegurarse de que puedan cumplirse.
- Fijarlos de antemano y explicar sus razones.
- Actuar con coherencia y coordinación entre padres y educadores.
- Formular reglas simples, concretas y en positivo (sustituyendo el “no” por el “haz”).
- Permitir participación y elección.
- Reforzar con comunicación no verbal.
- Usar los límites de forma restringida.
6.2. La conducta se aprende
El aprendizaje del comportamiento se realiza:
- Por imitación de otras personas: los niños desde su nacimiento prestan atención a lo que les rodea e imitan conductas de:
- Personas con características similares (edad, sexo, entorno).
- Personas que son importantes para ellos.
- Personas que tienen éxito social (ídolos, actores, modelos).
- Por las consecuencias que obtenemos:
- Si sale bien y recibimos felicitaciones, la conducta se refuerza.
- Si sale regular y nadie dice nada, puede haber desmotivación.
- Si sale mal y es criticada, probablemente no se repetirá.
- Por los mensajes que se reciben:
- Si se repiten mensajes negativos (vago, rebelde, malo), el niño aprenderá a pensar así de sí mismo.
- Si se reconoce lo que hace bien y se alaba su habilidad y esfuerzo, el niño aprenderá a confiar en sí mismo y a reconocer sus éxitos y errores.
