Literatura: definición y características
Literatura: se pueden distinguir tres tipos de lenguajes: las lenguas naturales, las lenguas artificiales (lenguajes científicos) y los lenguajes secundarios (el mito y la religión). Según esta clasificación, la literatura sería un arte, un lenguaje secundario. La peculiaridad del lenguaje literario radica en el uso particular que este hace del código lingüístico y en la utilización de códigos y subcódigos.
Características
- Crea una realidad fingida, desconocida por el receptor.
- Su función dominante o secundaria es la poética.
- Posee valor connotativo.
- Crea campos semánticos plurisignificativos.
- Establece nuevas relaciones entre la palabra y su sentido.
- Realiza un juego complejo y sutil del contenido y de la forma.
- Permite una variedad de lecturas.
Comunicación literaria
Comunicación literaria:
- Emisor: no comparte ni espacio ni tiempo, ni entabla diálogo con el receptor. No hay en él una intencionalidad práctica inmediata.
- Receptor: no puede alterar la obra ni contradecir o prolongar la comunicación. El texto alcanza su sentido cuando el receptor inicia la lectura.
- Referente: la obra forma su propio referente, construye su propio mundo, y su contenido es especialmente ambiguo.
- Mensaje: la obra está sometida a una organización, a una estructura que garantiza su permanencia.
- Códigos: no solamente actúa el código lingüístico, sino otros que siempre son compartidos por el emisor y el receptor.
- Contexto de producción y recepción: es la realidad cultural que rodea el surgimiento de una obra literaria; el contexto de recepción es el momento o realidad cultural que envuelve la lectura de una obra determinada.
Códigos literarios y géneros
Verso y prosa
Desde el punto de vista del significante, se suele distinguir entre el discurso rítmico (el verso) y el discurso en prosa. El primero es aquel en el que diversos fenómenos fónicos se repiten siguiendo un orden regular y simétrico; por el contrario, en el segundo esos fenómenos fónicos se dan con irregularidad, libertad y asimetría.
Géneros literarios
Los géneros construyen un horizonte de expectativa para el lector y son un modelo para la elaboración literaria del autor.
Géneros líricos
Se caracterizan por la preponderancia del subjetivismo y la tensión emocional. Potencian la autorreferencialidad mediante repeticiones, paralelismos y recursos que invitan a la connotación. Los principales géneros líricos son: oda, elegía, égloga, canción…
Géneros narrativos
La situación comunicativa básica de la narración es aquella en la que alguien (un narrador) cuenta algo (una historia). La condición básica de los géneros narrativos literarios es la existencia tácita o expresa de un pacto ficcional. Los principales géneros narrativos son: epopeya, fábula, cuento, romance y novela.
Géneros dramáticos
El texto dramático está dirigido a la representación del mismo por unos actores ante el público. La base del texto dramático es el diálogo. Las acotaciones pueden ser meras indicaciones de las salidas o entradas de los personajes. En el texto dramático, el emisor y el receptor del drama son esencialmente colectivos. Los géneros dramáticos hacen uso de otros códigos propios, como son el decorado y el vestuario. Los principales géneros dramáticos son tragedia, comedia y drama.
Figuras retóricas
Figuras retóricas: las figuras son recursos o procedimientos expresivos, utilizados tanto en prosa como en verso, consistentes en la manipulación del lenguaje a través de las licencias y de la intensificación para obtener fines persuasivos o estéticos.
Educación
Educación: la alta educación existía ligada al clero; era la principal encargada de preservar y transmitir la cultura. Las primeras escuelas fueron monásticas. Más adelante surgieron las escuelas urbanas, que supondrían el tránsito del apartamiento rural al asentamiento ciudadano. Finalmente nacieron escuelas conventuales, gracias a la aparición de las órdenes mendicantes y los estudios generales que dieron lugar a las universidades.
El sistema educativo consistía en el estudio de las llamadas artes liberales, comprendidas en dos grupos: el trívium y el cuadrivium.
El Camino de Santiago
El Camino de Santiago: los viajes en la Edad Media eran muy frecuentes. Los hombres y mujeres viajaban a menudo por necesidades económicas (buscando nuevas tierras y oportunidades). En este contexto, a comienzos del siglo IX se descubrieron las reliquias de Santiago Mayor en Compostela. Se popularizó la peregrinación a este lugar santo a través de una vía que, desde los puertos de Somport y Roncesvalles, atravesaba todo el norte de la meseta. El Camino de Santiago fue un agente fundamental en el proceso de intercambio cultural entre Europa y la península ibérica.
Escuela de traductores de Toledo
Escuela de traductores de Toledo: durante la primera mitad del siglo XII comenzó en Barcelona una estrecha colaboración entre estudiosos procedentes de la Europa ultrapirenaica y estudiosos hispánicos en la labor de traducir al latín los tesoros bibliográficos de Grecia, Roma, India, Persia y el Islam. Las actividades traductoras en Toledo pueden dividirse en dos etapas. En su primera época, Don Raimundo impulsó un ambicioso proyecto de traducciones del árabe al latín y, ocasionalmente, del hebreo. Las traducciones realizadas fueron fundamentalmente filosóficas.
A partir de la mitad del siglo XIII tuvo lugar la segunda época, cuando comenzó a traducirse al castellano. Alfonso X el Sabio, el monarca castellano, seleccionaba al equipo de redactores, orientaba el trabajo, discutía su contenido y hacía una revisión final del manuscrito. En definitiva, Alfonso no solo potenció la realización de versiones en lengua romance, sino que contribuyó a la consolidación del castellano como lengua científica y a la secularización de la cultura.
