Biografía
Nacimiento y familia: Nace en 1870 en Alemania. La familia de su madre era de alto estatus económico y la de su padre era pobre.
Matrimonio y vida intelectual: Se casó en 1893 con Max Weber. Encuentra enriquecimiento intelectual y vínculo afectivo. Ella se formaba y se encargaba de las tareas del hogar; también asistía a congresos políticos y a asociaciones feministas, de las que se convirtió en líder en 1896. Nunca tuvieron hijos.
Duelo y retorno a la actividad: Tras la muerte de Max Weber, Marianne cayó en depresión, se fue recuperando y volvió a participar en la organización de mujeres alemanas, que posteriormente fue disuelta por Hitler.
Premisas
La ideología de género tradicional de la época estaba claramente marcada:
- Masculinidad: agresiva, con una orientación sexual que toleraba relaciones extramatrimoniales y con fuerte presencia en la vida pública.
- Mujeres: relegadas al rol de servidoras de sus maridos; confinadas a la esfera familiar, centradas en los hijos y la religión.
En este contexto, los círculos liberales impulsaron una agenda feminista: se crearon organizaciones que, entre otros logros, facilitaron la admisión de las mujeres en la educación superior.
Corrientes que influyeron en su obra
Las obras de Marianne se vieron influenciadas por tres corrientes principales del feminismo de la época:
1. Corriente socialista
Marianne empatiza con las desigualdades de clase, si bien no formula una crítica directa y central al capitalismo. Consideraba que el patriarcado y el capitalismo deben analizarse separadamente y sostenía que, si se cambian las prácticas legales y culturales del patriarcado, también se reducirán los abusos de poder entre clases.
2. Feminismo cultural
Derivado de la ideología patriarcal alemana, este enfoque defendía las propiedades espirituales y éticas atribuidas a las mujeres. Marianne, sin embargo, se opone al principio de diferencias naturales e inmutables entre hombres y mujeres.
3. Influencia neoidealista
También se aprecia la influencia de las corrientes neoidealistas presentes en las ciencias sociales (CCSS) de la época.
Temas principales
Fundamentación en la experiencia de las mujeres
La teoría feminista crítica de Weber se fundamenta en la experiencia vivida por las mujeres en un contexto de dominación masculina, tanto institucional como social. Además, hace referencia a la cambiante situación de la mujer en su época, que empieza a desarrollarse en la esfera pública.
Habla de la necesidad de que la mujer se realice fuera del hogar. Su experiencia le permite rebatir ideas de otros sociólogos desde la perspectiva propia de una mujer. Reclama la autonomía moral de la mujer, la independencia económica y la realización sexual.
Matrimonio como paradigma del patriarcado
Llega a la conclusión de que el matrimonio está ligado a un patriarcado primitivo basado en la ley del más fuerte. En el matrimonio, las mujeres ceden su autonomía a su marido y se ejerce control sobre ellas porque no trabajan y, por tanto, no pueden ser independientes económicamente. Se borra así el sentimiento de madurez moral de la mujer.
Weber plantea la incorporación de un sueldo para el trabajo doméstico, obtenido a partir del salario del marido. Desde la perspectiva sexual, aboga por el amor erótico: para alcanzar esa intimidad erótica es necesario el diálogo en la pareja, la educación sexual, y la creación de vínculos y placeres comunes.
Trabajo femenino como forma de mapificar el mundo social
Entiende que hombres y mujeres están igualmente capacitados para el trabajo. Todo ser humano, independientemente de su sexo, tiene la misma capacidad de producción cultural. La división sexual del trabajo ha limitado la producción cultural de la mujer; sin embargo, la mujer es capaz de crear cultura objetiva.
Sensibilidad hacia las diferencias entre las mujeres
Weber subraya la influencia del entorno: compara la vida de las mujeres alemanas rurales y urbanas. Estas diferencias generan desigualdades materiales que se traducen en variaciones en el estilo de vida, las necesidades y las percepciones.
Hace hincapié en que las mujeres no deben utilizar un discurso construido a partir de las experiencias de su propia clase para abogar por políticas que pretendan aliviar a todas las mujeres sin tener en cuenta esas diferencias.
Influencia generacional en el acceso a la universidad
Desarrolló en profundidad las diferencias entre las tres últimas generaciones en su acceso a la universidad:
- Primera generación (tipo heroico): mantuvo una lucha solitaria ante los hombres, teniendo que vestir y comportarse de formas masculinas para confundirse. Eran en su mayoría mayores y solteras; se sentían completas y concebían su trabajo como una labor no solo individual sino por todas las mujeres.
- Segunda generación: afrontó una presión mucho menor, encontró una forma de complementarse con el amor y el matrimonio, pero se enfrentó a trabajos poco gratificantes.
- Tercera generación (a la que pertenece Marianne): vivió una lucha constante entre la dedicación a los estudios y la necesidad de mantener su atractivo ante los hombres.
