Karl Marx: Materialismo y Lucha de Clases
Contexto
Karl Marx fue un filósofo de la Edad Contemporánea y creador del marxismo, una forma de interpretar la historia donde todo se explica a través de la lucha entre ricos y pobres, proponiendo transformar la sociedad para alcanzar una mayor justicia social.
Ser humano
Para Marx, los seres humanos se definen por su trabajo, ya que al trabajar transforman la naturaleza y satisfacen sus necesidades. Esta acción de cambiar la realidad se denomina praxis y es el motor del desarrollo personal.
Sin embargo, en el capitalismo, los trabajadores (proletariado) no controlan lo que producen: el dueño (capitalista) se apropia de todo. Así, venden su fuerza de trabajo por un salario menor a su valor real, dejando de sentirse realizados y convirtiéndose en mercancías. El sistema se sostiene mediante ideologías, creencias falsas que normalizan la explotación. Marx criticaba especialmente la religión, considerándola un “anestésico” que impide la lucha social.
Dios
Para Marx, solo existen los seres humanos y la naturaleza, conectados a través del trabajo. La idea de Dios es una proyección humana que limita la libertad. Siguiendo a Feuerbach, Marx sostiene que la religión surge de las injusticias del mundo real; es una forma de protesta, pero también un mecanismo que ayuda a aceptar el sufrimiento. La verdadera libertad llegará con el comunismo, donde el ser humano podrá desarrollarse plenamente sin depender de ilusiones.
Sociedad y política
La historia avanza por la lucha de clases, siguiendo la dialéctica de Hegel: una situación (tesis) genera su opuesta (antítesis) y de ambas surge algo nuevo (síntesis). En el capitalismo, el valor de cambio prevalece sobre el valor de uso, permitiendo que el capitalista se quede con la plusvalía. Marx predijo la ley de pauperización creciente, que llevaría a la revolución, la dictadura del proletariado y, finalmente, a una sociedad sin clases.
Friedrich Nietzsche: La Voluntad de Poder y el Superhombre
Contexto
Friedrich Nietzsche fue un filósofo de la Edad Contemporánea que criticó la religión y la moral tradicional, introduciendo conceptos como el nihilismo, que sostiene que la vida carece de un sentido externo predeterminado.
Conocimiento y realidad
Nietzsche propone la dualidad entre lo apolíneo (razón, orden) y lo dionisíaco (instintos, caos). Criticó la cultura occidental por privilegiar la razón sobre la vida. Tras la “muerte de Dios”, es necesario crear nuevos valores. Conceptos como el eterno retorno y la voluntad de poder invitan a afirmar la vida y a convertirse en el superhombre, un ser que crea sus propias normas.
Dios y moral
Para Nietzsche, el cristianismo invierte los valores, promoviendo una “moral de esclavos” basada en la humildad y la obediencia. La “muerte de Dios” expresa la pérdida de fe en valores absolutos. Su método genealógico revela que el “bien” y el “mal” son construcciones históricas. Propone una “gran política” que potencie la creatividad y la grandeza individual frente a la mentalidad de rebaño.
Hannah Arendt: Acción y Política
Contexto
Filósofa de la Edad Moderna, autora de Los orígenes del totalitarismo, quien analizó la condición humana tras huir del nazismo.
Ser humano y sociedad
Arendt distingue tres actividades: labor (necesidades biológicas), trabajo (creación de objetos) y acción (participación política). La acción es la dimensión más elevada, pues permite la pluralidad y la libertad. El totalitarismo, por el contrario, destruye la individualidad creando un “hombre masa”.
Ética y moral
Arendt introduce el concepto de mal banal, ejemplificado en Adolf Eichmann: el mal no siempre nace de una maldad profunda, sino de la ausencia de pensamiento crítico y la obediencia ciega. La responsabilidad moral exige un diálogo interno constante y participación activa en la vida pública.
José Ortega y Gasset: Raciovitalismo
Contexto
Filósofo español del siglo XX que defendió la modernización de España y desarrolló el raciovitalismo.
Conocimiento y realidad
Ortega define la filosofía como la búsqueda de la totalidad. Su máxima, “yo soy yo y mi circunstancia”, resume su perspectivismo: la verdad no es absoluta, sino que se alcanza integrando diversas perspectivas. La vida es un proyecto dinámico, una unión entre el individuo y su entorno, donde la razón histórica nos permite comprender el presente a través de la evolución de nuestras creencias y valores.
