Fases del sueño en la infancia
Los bebés pasan un 50 % del tiempo de sueño en la fase REM. Conforme el/la niño/a va creciendo, lo normal es que la fase REM vaya disminuyendo y la fase NO REM vaya aumentando; en adultos la fase REM ocupa entre un 20–25 %. Esto ocurre porque tienen que asimilar todo lo percibido en vigilia para hacer conexiones neuronales.
Requisitos del espacio de descanso
Requisitos:
- Saludable. Adaptado a las necesidades infantiles según las edades y respetando los ritmos de sueño y de despertar de cada niño/a. El lugar para dormir debe estar separado de donde se realizan otras actividades. Después del periodo de sueño es necesario ventilar el espacio, independientemente de la temperatura exterior.
- Organizado. Debe existir una separación por zonas. El aula debe estar acondicionada para evitar que los ruidos de las zonas de actividad lleguen a la zona de dormir. También debe haber suficiente espacio para colocar a todos los niños/as.
- Reconocible. Los/las niños/as deben conocer el lugar donde tienen que dormir. Pueden ayudar las actividades previas que se realizan (cambio de pañal, ir al baño, lavarse las manos y los dientes, etc.).
- Adaptado. El/la educador/a debe conocer el modo y la forma de dormir de cada niño/a para poder respetar sus diferencias individuales.
Siesta
La siesta es un periodo durante el cual el cerebro precisa de un breve descanso (habitualmente entre las 14:00 y las 16:00), ya que la digestión induce a un pequeño estado de sueño. Los/las expertos/as insisten en que el sueño de los/las niños/as es tan importante como su alimentación. Al dormir se reponen energías y, al mismo tiempo, se relajan; por esta razón, el hábito de la siesta, junto con el sueño nocturno, resulta fundamental para su desarrollo.
El papel del/de la educador/a es el de establecer la rutina de la siesta junto con las familias. Es importante que se eduque al/la bebé para que realice la siesta de forma regular, de manera que este periodo de descanso de la tarde no altere el sueño nocturno. Debe tener un horario establecido desde el principio.
Se debe observar cuáles son los hábitos de cada niño/a en el descanso, de modo que se respete el ritmo individual de cada uno, aunque hay que asegurar que se trabaja el descanso.
Insomnio, terror nocturno, pesadillas y sonambulismo
Insomnio, terror nocturno, pesadillas, sonambulismo.
El sonambulismo es un trastorno caracterizado porque el/la niño/a se levanta dormido/a con los ojos abiertos y se comporta como un autómata. Después de deambular por la casa durante algunos minutos, vuelve a la cama o dócilmente se deja llevar y, al día siguiente, no recuerda nada. Los diversos estudios sobre este tema no han demostrado psicopatología verdadera, sino sólo niveles de ansiedad.
Actividad y descanso en la escuela infantil
Las horas de sueño siguen un ritmo individual; debemos respetar las características individuales de cada niño/a, entendiendo que los patrones de sueño son diferentes de unas personas a otras.
Equilibrio entre actividad y descanso
- Asegurar el equilibrio entre las horas de actividad y las de sueño y descanso.
- Hay que tener en cuenta que periodos cortos de sueño (siestas cortas) a lo largo de la jornada son, a veces, más eficaces que otros más largos.
- Los/las niños/as necesitan cambiar periódicamente de actividad y disfrutar de tiempos de siesta y de descanso (“no hacer nada”) tras momentos de trabajo.
En el aula debe haber diferentes espacios: unos que faciliten la tranquilidad y otros en los que se puedan realizar actividades más dinámicas. Estos espacios deben estar separados.
- Crearemos un ambiente confortable y tranquilo que ayude a relajarse.
- Cuidaremos la relación educador/a–niño/a: debe existir una buena comunicación entre ambos, conocer las necesidades y el ritmo individual de cada niño/a. Debe ser una relación positiva, que le proporcione seguridad y afecto.
Rutinas
Es fundamental que desde la escuela infantil se adopte la rutina de la siesta, para que el descanso (sueño) de la tarde favorezca el sueño nocturno. La siesta debe tener un horario establecido desde el principio. Como educadores/as, nos corresponde establecer la rutina de la siesta junto con las familias.
La rutina de descanso se establece creando hábitos correctos. Para crear estos hábitos, deben relacionarse elementos externos con el hábito que se quiera trabajar, teniendo en cuenta que esos elementos externos deben permanecer constantes en el tiempo.
Evaluación
Nos ayudaremos de una tabla de registro de información: una evaluación inicial para conocer los hábitos generales. Después de un tiempo e instaurada una serie de rutinas, utilizaremos otra tabla de registro para un seguimiento individual. Para ambos registros pediremos la colaboración de las familias para que la instauración del hábito sea efectiva.
Se realizan los registros durante 10 días para observar los hábitos; en estos 10 días se anotan los cambios realizados tanto en la familia como en la escuela. Si después de confrontar los datos hay algo que deba cambiarse, se realizará el ajuste correspondiente y se llevará a cabo otro proceso de registro de información con la nueva variable.
