Introducción al Concepto de Estrategia
1. Introducción
La estrategia es la respuesta para adaptarse al entorno y surge del proceso de dirección estratégica. Características de una estrategia exitosa:
- Objetivos sencillos, coherentes y a largo plazo.
- Profundo conocimiento del entorno competitivo.
- Valoración objetiva de los recursos.
- Implantación eficaz.
2. Marco Teórico
Las decisiones estratégicas son aquellas que determinan el rumbo de la empresa, como entrar en nuevos mercados, innovar, competir en costes o calidad, o realizar fusiones. Todas buscan lograr el éxito competitivo, es decir, mejorar el rendimiento. La estrategia empresarial es la forma en que la empresa responde a su entorno aprovechando oportunidades y enfrentando amenazas y factores externos que no controla directamente. Para ello, la empresa utiliza sus recursos y capacidades, identificando:
- Fortalezas: actividades que realiza especialmente bien.
- Debilidades: aspectos donde su desempeño es inferior.
Una estrategia eficaz potencia las fortalezas y corrige las debilidades para lograr una ventaja competitiva que sea difícil de imitar y sostenible en el tiempo. El éxito se mide por la rentabilidad superior a la competencia, generando valor para todos los grupos de interés (accionistas, empleados, clientes, proveedores y sociedad).
Las decisiones estratégicas se centran en:
- El largo plazo.
- La creación y aprovechamiento de recursos.
- La elección del campo de actividad.
- La implementación de la estrategia.
- Complejas.
- Integradoras.
- Determinantes.
- Inciertas.
- Generadoras de cambio organizativo.
3. Definiciones de Estrategia
- Chandler: La estrategia consiste en fijar objetivos a largo plazo y definir recursos y acciones para alcanzarlos.
- Andrews: Es un patrón de objetivos y políticas, que define en qué negocios participa la empresa y qué tipo de organización es o quiere ser.
- Porter: La estrategia es la forma en que la empresa compite y crea valor, logrando diferenciarse.
Similitudes entre las definiciones:
- Alcanzar objetivos y metas.
- Asignar recursos de forma eficiente.
- Definir qué tipo de empresa es o quiere ser.
- Determinar su ámbito de actividad.
- Establecer una forma de competir diferente.
La estrategia es la relación dinámica entre la empresa y su entorno, que guía las acciones para alcanzar objetivos y mejorar el rendimiento mediante el uso eficiente de los recursos.
4. La Orientación Futura de la Empresa
Para que la orientación estratégica sea efectiva, debe implicar a toda la organización, generando una responsabilidad compartida en el logro del proyecto empresarial.
- Visión: Es la imagen a largo plazo de lo que la empresa quiere llegar a ser. Define la dirección futura y orienta las acciones, marcando la diferencia entre la situación actual y la deseada. Debe ser realista pero ambiciosa, y guía la misión y los objetivos. Características: Clara y concisa / Desafiante e inspiradora / Abstracta / Orientada al futuro.
- Misión: Es la razón de ser de la empresa, su identidad actual y futura. Define qué hace la empresa, cómo lo hace y con qué principios. Sirve como guía interna y externa, alineando a los miembros de la organización y proyectando su identidad hacia los grupos de interés. Es estable pero puede adaptarse con el tiempo. Elementos clave: Campo de actividad (qué hace la empresa) / Capacidades esenciales (cómo compite) / Valores y filosofía. Características: Clara y sencilla / Orientada a la acción / Inspiradora / Conocida por toda la organización.
Objetivos estratégicos: son los resultados concretos que permiten alcanzar la visión. Transforman la visión en acciones medibles a corto y medio plazo.
- Deben incluir: Qué se quiere lograr / Cómo se mide / Nivel a alcanzar / Plazo temporal.
- Funciones: Guiar la acción / Motivar / Permitir control y evaluación.
- Características: Específicos / Medibles / Realistas / Coherentes con misión y visión / Con horizonte temporal.
Valores: son los principios y normas que guían el comportamiento de la empresa. Definen cómo se actúa para alcanzar la visión y la misión. Aspectos clave:
- Guían decisiones y actuaciones.
- Reflejan la ética empresarial.
- Implican compromiso con los grupos de interés (responsabilidad social y sostenibilidad).
5. Niveles de la Estrategia
La estrategia empresarial se organiza en tres niveles jerárquicos, cada uno con funciones específicas pero interrelacionados:
- Estrategia corporativa (o de empresa): Es el nivel más alto, definido por la alta dirección. Se centra en el conjunto de la empresa, especialmente cuando está diversificada. Se ocupa de:
- Decidir en qué negocios competir. ¿Dónde competir?
- Definir misión, visión, objetivos y valores.
- Buscar crecimiento.
- Asignar recursos entre negocios.
- Su objetivo principal es crear valor global y generar sinergias entre las distintas actividades.
- Estrategia competitiva (o de negocio): Se centra en cómo competir en cada negocio o unidad estratégica de negocio. Se ocupa de: ¿Cómo competir?
- Lograr y mantener una ventaja competitiva.
- Adaptarse a su entorno específico.
- Desarrollar recursos y capacidades propias.
- Cada negocio tiene su propia estrategia debido a sus diferencias en mercado, competencia y factores de éxito.
- Estrategias funcionales: Es el nivel más operativo, centrado en cada área funcional (producción, marketing, finanzas, RRHH, etc.). Se ocupa de:
- Utilizar eficientemente los recursos y capacidades. ¿Cómo utilizar los recursos?
- Aplicar estrategias en acciones concretas.
- Apoyar los niveles superiores.
Los tres niveles estratégicos están interrelacionados en una jerarquía donde la estrategia corporativa marca la dirección, la competitiva define cómo competir y la funcional ejecuta las acciones, siendo clave su coordinación para el éxito.
6. Grupos de Interés
Los stakeholders (grupos de interés) son colectivos con objetivos propios vinculados a la empresa, cuyos intereses influyen en sus decisiones. Los objetivos empresariales surgen de una negociación entre grupos, generando conflictos por la limitación de recursos y diferencia de poder; por ello, es clave su análisis para evitar presiones o pérdida de apoyo y garantizar la supervivencia.
- a) Identificación de los grupos de interés: Se distinguen internos (accionistas, directivos…) y externos (clientes, proveedores…). La influencia suele ser colectiva, un individuo puede pertenecer a varios grupos y pueden ser formales o espontáneos.
- b) Valoración de la importancia de cada grupo: Se basa en tres criterios: poder, legitimidad y urgencia, determinando así qué grupos son más relevantes.
- c) Implicación para la dirección: La empresa debe priorizar y equilibrar los intereses de los grupos más importantes para asegurar su apoyo y garantizar el éxito y la supervivencia.
7. Gobierno Corporativo
El gobierno corporativo surge por la separación entre propiedad y dirección, lo que genera conflictos de intereses y asimetría de información. Según la Teoría de la Agencia, los directivos pueden no actuar siempre en beneficio de los accionistas, por lo que se establecen mecanismos para controlar su actuación y alinear intereses. Se distinguen mecanismos internos y externos:
A) Mecanismos internos:
- Supervisión directa: El Consejo de Administración controla la gestión y representa a los accionistas, con funciones de estrategia, vigilancia y comunicación. Está formado por consejeros internos y externos (dominicales e independientes), siendo estos últimos clave para defender los intereses de los accionistas. Además, los códigos de buen gobierno refuerzan la transparencia, la sostenibilidad y la correcta composición y funcionamiento del consejo.
- Sistemas de incentivos: Buscan alinear intereses mediante retribución variable ligada a resultados, participación en acciones (stock options), promoción profesional y otros beneficios vinculados al rendimiento.
B) Mecanismos externos:
- Mercado de empresas: Si la gestión es ineficiente, otras empresas o inversores pueden comprar la compañía mediante una OPA y sustituir la dirección.
- Mercado de capitales: La cotización de las acciones refleja la confianza en la gestión; una mala gestión reduce el valor y puede provocar cambios en la dirección o en la propiedad.
- Mercado de trabajo de directivos: Los resultados afectan a la reputación y empleabilidad del directivo.
- Mercado de bienes y servicios finales: Obliga a la empresa a ser eficiente para sobrevivir.
Análisis del Entorno de la Empresa
1. Introducción
El entorno empresarial está formado por todos los factores externos que influyen en la empresa, aunque esta no pueda controlarlos. Su análisis es esencial para detectar oportunidades y amenazas y tomar decisiones adecuadas.
- Para su estudio se utiliza el análisis PEST (factores políticos, económicos, sociales y tecnológicos), aunque puede generar exceso de información si no se filtra lo relevante. Por ello, es fundamental distinguir entre el entorno general (macroentorno) y el entorno sectorial o competitivo (microentorno). El núcleo del análisis lo forman clientes, proveedores y competidores, ya que determinan directamente la capacidad de la empresa para crear valor y obtener beneficios.
- La clave del análisis del entorno es gestionar la incertidumbre, que aumenta con la globalización, el cambio tecnológico y la complejidad del mercado. En función de estos factores, la empresa identifica oportunidades y amenazas para adaptar su estrategia.
2. Análisis del Entorno General
Abarca tanto el sistema político, económico y social como la localización geográfica. Su objetivo es identificar oportunidades y amenazas. Entre las variables más importantes destacan el marco regulador, las políticas públicas, las infraestructuras, la cultura empresarial y el comportamiento de los agentes sociales. Para analizarlo se utiliza el modelo PESTEL, que agrupa el entorno en 6 dimensiones:
- Político-legal: leyes, estabilidad y políticas públicas.
- Económica: crecimiento, interés, inflación, tipos de cambio.
- Sociocultural: valores, hábitos de consumo, nivel educativo, migraciones.
- Tecnológica: nivel de innovación y desarrollo científico.
- Demográfica: población, edad, distribución.
- Medioambiental: sostenibilidad y recursos naturales.
También se utiliza el perfil estratégico del entorno, que valora los factores clave en una escala (de negativo a positivo) para identificar oportunidades y amenazas según su impacto. Su análisis depende de la probabilidad de ocurrencia y la magnitud del impacto.
El diamante de Porter explica la competitividad de un país a través de cuatro factores: recursos y condiciones de producción, demanda interna, sectores relacionados y la rivalidad empresarial.
- La empresa debe considerar que el impacto del entorno varía según el sector y la localización. Para medir la competitividad global de un país se utiliza el índice de competitividad global, que evalúa instituciones, políticas y factores que determinan la productividad.
3. Análisis del Entorno Específico
El entorno específico es la parte del entorno más próxima a la empresa, formada por competidores, clientes y proveedores, y su análisis es clave para la estrategia competitiva. Etapas para el análisis:
- Delimitar el entorno competitivo.
- Identificar grupos estratégicos.
- Analizar factores estructurales.
- Analizar competidores.
El paradigma Estructura – Conducta – Resultados (ECR) establece que los resultados dependen de la conducta de las empresas, que está condicionada por la estructura del mercado. Esta relación es bidireccional.
- Delimitar el entorno específico: Es clave para identificar oportunidades y amenazas. Un sector agrupa empresas con productos o servicios sustitutivos cercanos. La delimitación se basa en:
- Criterio tecnológico: procesos similares.
- Criterio de mercado: mismas necesidades del cliente. (Ambos pueden no coincidir).
El modelo de Abell define el sector mediante 3 dimensiones:
- Clientes.
- Necesidades.
- Tecnología.
Según Porter, un sector agrupa empresas que satisfacen necesidades similares con tecnologías parecidas en un mismo mercado.
4. Las Cinco Fuerzas Competitivas de Porter
Analiza los factores estructurales: El análisis estructural del sector identifica las oportunidades y amenazas que determinan su rentabilidad y atractivo. Según Porter, la rentabilidad depende de cinco fuerzas competitivas: rivalidad entre empresas, productos sustitutivos, poder de negociación de los proveedores y poder de los clientes. Estas fuerzas determinan el nivel de competencia y la posibilidad de obtener beneficios superiores.
- Rivalidad entre competidores existentes: Es la competencia entre empresas del sector. A mayor rivalidad, menor rentabilidad. Depende de:
- Número y equilibrio de competidores: a mayor igualdad, mayor rivalidad.
- Ritmo de crecimiento del sector: si el crecimiento es lento, la rivalidad aumenta.
- Barreras de movilidad.
- Barreras de salida.
- Estructura de costes: altos costes fijos obligan a producir y vender más, lo que provoca bajadas de precios y mayor rivalidad.
- Diferenciación del producto: productos similares generan competencia en precios; productos diferenciados reducen la rivalidad directa.
- Exceso de capacidad: cuando hay capacidad ociosa, las empresas bajan precios para vender más.
- Diversidad de competidores.
- Entrada de competidores potenciales: Es la amenaza de entrada de nuevas empresas en el sector, que reduce la rentabilidad. Depende de dos elementos:
- Barreras de entrada: obstáculos que dificultan la entrada de nuevas empresas. Pueden ser:
- Economías de escala y alcance.
- Ventajas en costes.
- Diferenciación del producto.
- Acceso a canales de distribución.
- Necesidades de capital.
- Costes de cambio para el cliente.
- Reacción de los competidores establecidos: la entrada también depende de la respuesta de las empresas existentes. Puede ser fuerte si:
- Las empresas tienen recursos para defenderse.
- Hay antecedentes de guerras de precios.
- El crecimiento del sector es lento.
- Barreras de entrada: obstáculos que dificultan la entrada de nuevas empresas. Pueden ser:
- Amenaza de productos sustitutivos: son productos que satisfacen la misma necesidad. Si son atractivos reducen beneficios del sector. La amenaza aumenta si: hay bajos costes de cambio, obligan a competir en precio o diferenciarse. Pueden fijar el precio máximo del sector.
- Poder de negociación de los proveedores: capacidad para imponer condiciones. Es alto cuando:
- Están concentrados o compran grandes volúmenes.
- Los costes de cambio son bajos para ellos.
- El producto está poco diferenciado.
- El producto es poco importante para ellos.
- Poder de negociación de los clientes: capacidad de los clientes para imponer condiciones. Es alto cuando:
- Están concentrados.
- El producto es importante para ellos.
- No hay productos sustitutivos.
- Los costes de cambio son altos.
Limitaciones del modelo de las 5 fuerzas: El modelo de Porter tiene algunas limitaciones importantes:
- No incluye agentes externos como el Estado o grupos sociales.
- Ignora los productos complementarios: solo tiene en cuenta los sustitutivos.
- Visión estática: no refleja bien los cambios en sectores muy dinámicos como Internet, donde el modelo pierde utilidad.
- Exceso de enfoque en la estructura: no tiene en cuenta los recursos y capacidades de las empresas.
5. Grupos Estratégicos
Los grupos estratégicos son conjuntos de empresas dentro de un sector que siguen estrategias similares (precio, calidad, gama de productos o ámbito geográfico). Permiten identificar competidores directos y analizar diferencias de rentabilidad dentro de la industria. Se representan en mapas estratégicos mediante dos variables, y el tamaño del grupo indica su cuota de mercado. Las barreras de movilidad dificultan el paso entre grupos; si son altas, protegen a las empresas; si son bajas, aumenta la competencia entre grupos.
Análisis Interno
1. Introducción
El análisis interno identifica las fortalezas y debilidades de la empresa para competir, utilizando distintas técnicas que ofrecen una visión más completa. La estrategia basada en recursos y capacidades se justifica porque no basta con elegir un sector atractivo; en entornos cambiantes, los recursos y capacidades son más estables y constituyen la principal fuente de rentabilidad.
2. La Cadena de Valor
La cadena de valor, propuesta por Porter, consiste en desagregar la empresa en actividades necesarias para producir y vender un producto o servicio. Cada actividad genera valor y coste, y si el precio supera el coste total, se obtiene margen. Forma parte de un sistema de valor más amplio (proveedores y clientes). Su objetivo es identificar fuentes de ventaja competitiva, que pueden estar en las actividades o en sus interrelaciones.
Actividades Primarias: son las actividades directamente relacionadas con la creación física y venta del producto:
- Logística interna: recepción y almacenamiento de materias primas.
- Producción: transformación de inputs en producto final.
- Logística externa: distribución del producto.
- Marketing y ventas: promoción y atención al cliente.
- Servicio postventa: ayuda a las actividades primarias y al funcionamiento de la empresa.
Actividades de Apoyo: apoyan a las actividades primarias:
- Aprovisionamiento: compra de recursos necesarios.
- Desarrollo tecnológico: mejora de productos y procesos.
- Recursos humanos: gestión del personal.
- Infraestructura: dirección, finanzas, planificación, etc.
Interrelaciones: Las interrelaciones son las conexiones entre actividades de la cadena de valor o entre la empresa y su sistema de valor (proveedores y clientes). Permiten generar ventaja competitiva. Se basan en dos criterios: coordinación y optimización:
- Eslabones horizontales: son interrelaciones entre actividades de la propia empresa. Permiten reducir costes o mejorar resultados mediante optimización o coordinación.
- Eslabones verticales: son interrelaciones entre la empresa y proveedores o clientes. La ventaja surge de la colaboración entre ellos, beneficiando a ambas partes.
3. El Análisis de los Recursos y Capacidades
La teoría de Recursos y Capacidades es la principal herramienta del análisis interno, ya que permite identificar fortalezas y debilidades y analizar el potencial de la empresa para generar ventajas competitivas. En entornos cambiantes, es más adecuado basar la estrategia en factores internos, ya que los recursos y capacidades son más estables que el mercado. Esta teoría se basa en dos ideas: la heterogeneidad (las empresas son diferentes por sus recursos y capacidades) y la movilidad imperfecta (no todos pueden acceder a ellos en las mismas condiciones). El análisis se desarrolla en tres fases: identificación y medición de recursos y capacidades, evaluación de su valor estratégico y análisis de su explotación y obtención.
Los recursos son los activos que posee la empresa (lo que tiene), mientras que las capacidades son la forma de utilizarlos (lo que sabe hacer).
Clasificación de los recursos:
- Recursos Tangibles: son los que tienen existencia física y son fáciles de identificar y medir mediante la información contable (balance de la empresa). Se distinguen en:
- Físicos: edificios, maquinaria, instalaciones…
- Financieros: dinero, derechos de cobro, capacidad de endeudamiento.
- Recursos Intangibles: no tienen existencia física y se basan en el conocimiento, por lo que son más difíciles de identificar y medir. Se distinguen:
- No humanos:
- Tecnológicos: patentes, diseños, know-how…
- Organizativos: marca (reputación), cartera de clientes…
- Humanos (capital humano): conocimientos, experiencia, motivación, habilidades, compromiso. (Suelen ser invisibles contablemente y más difíciles de medir, pero son clave para la ventaja competitiva).
- No humanos:
Las capacidades organizativas:
Las capacidades permiten desarrollar actividades mediante la coordinación y la combinación de recursos. Se relacionan con las competencias distintivas, es decir, la capacidad de realizar mejor que los competidores. Están ligadas al capital humano y a los recursos intangibles, por lo que son difíciles de identificar y distinguir de estos.
- El carácter de stock de los recursos frente al flujo de las capacidades: los recursos son elementos que se poseen, mientras que las capacidades son formas de utilizarlos.
- El carácter colectivo de las capacidades y el individual de los recursos: las capacidades solo existen mediante la colaboración entre personas y recursos.
Como consecuencia, las capacidades son más difíciles de identificar que los recursos, aunque la empresa debe analizar qué actividades realiza bien. Estas pueden clasificarse en:
- Capacidades funcionales: orientadas a resolver problemas técnicos o de gestión específicos.
- Capacidades culturales: relacionadas con actitudes y valores como la innovación o el trabajo en equipo.
El problema no es solo identificarlas, sino cómo se forman. Se organizan de forma jerárquica: a partir de recursos y capacidades simples se generan otras más complejas. Para ello se utilizan:
- Mecanismos formales de coordinación: normalización de tareas, manuales de organización…
- Rutinas organizativas: patrones de comportamiento repetitivos que almacenan conocimiento y mejoran con la experiencia. Las capacidades son difíciles de medir, por lo que se utiliza el concepto de capital intelectual para agrupar recursos intangibles y capacidades. Finalmente destacan las capacidades dinámicas, que permiten integrar, renovar y reconfigurar recursos y capacidades ante cambios del entorno, siendo clave para mantener la ventaja competitiva.
4. El Análisis DAFO
El análisis DAFO es una herramienta estratégica que integra el análisis interno y externo de la empresa. DAFO significa Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. Consiste en plasmar en una matriz las fortalezas y debilidades internas y las oportunidades y amenazas del entorno como síntesis de los principales factores estratégicos. Se utiliza al final del análisis como resumen de otras herramientas ayudando a orientar la estrategia: aprovechar oportunidades, evitar amenazas, reforzar fortalezas y corregir debilidades. Como limitación, es estático, no integra correctamente el análisis interno y externo y no define estrategias ni su aplicación.
Criterios de evaluación estratégica de los recursos y capacidades:
La ventaja competitiva no garantiza beneficios si no se avalan o apropian las rentas. Depende del grado de derechos de propiedad sobre los recursos:
- Claros en recursos físicos y financieros.
- Parciales en patentes, marcas y logotipos.
- Dificultad o inexistentes en intangibles como cultura, reputación o fidelidad.
- Difíciles de apropiar en capacidades complejas específicas; aumenta la apropiación en recursos humanos.
Cuando los recursos forman capacidades dadas por la apropiación de rentas, depende de contratos y del poder de negociación:
- Mayor poder del trabajador -> mayor apropiación de rentas.
- Menor poder individual -> mayor apropiación para la empresa.
Mantenimiento de la ventaja competitiva:
- Durabilidad: capacidad del recurso para mantener su valor en el tiempo. Los intangibles suelen ser más duraderos e incluso aumentar su valor, aunque la tecnología puede reducir la vida de algunos activos. Dos características que aumentan su durabilidad: uso simultáneo en distintas funciones / uso limitado sin pérdida de valor.
- Transferibilidad: facilidad para trasladar recursos entre empresas. Si no existe mercado o es difícil trasladarlos, se mantiene la ventaja.
- Tangibles: suelen ser transferibles, aunque algunos tienen movilidad limitada.
- Intangibles: difícil transferencia por ser tácitos, específicos y con asimetría informativa.
- Recursos humanos: transferibles, pero pierden valor sin su equipo.
- Imitabilidad: capacidad de los competidores para replicar recursos. Se reduce con: ambigüedad causal, dependencia histórica o complejidad y alto coste de imitación.
- Sustituibilidad: existencia de recursos alternativos que logran el mismo efecto. Si no hay sustitutos, la ventaja es más fuerte.
- Complementariedad: los recursos combinados aumentan su valor. La combinación de recursos aumenta su dificultad de imitación y transferencia.
5. Niveles de la Estrategia (Análisis Interno)
La estrategia empresarial se organiza en tres niveles jerárquicos, cada uno con funciones específicas pero interrelacionados:
- Estrategia corporativa (o de empresa): Es el nivel más alto, definido por la alta dirección. Se centra en el conjunto de la empresa, especialmente cuando está diversificada. Se ocupa de:
- Decidir en qué negocios competir.
- Definir misión, visión, objetivos y valores.
- Buscan crecimiento.
- Asignar recursos entre negocios.
- Su objetivo principal es crear valor global y generar sinergias entre las distintas actividades.
- Estrategia de negocio (o competitiva): Se centra en cómo competir en cada negocio o unidad estratégica de negocio. Tiene su propia estrategia debido a sus diferencias en mercado, competencia y factores de éxito. Se ocupa de:
- Lograr y mantener una ventaja competitiva.
- Desarrollar recursos y capacidades propias.
- Adaptarse a su entorno específico.
- Estrategias funcionales: es el nivel más operativo, centrado en cada área funcional (producción, marketing, finanzas, RRHH, etc.). Se ocupa de:
- Utilizar eficientemente los recursos y capacidades.
- Aplicar estrategias en acciones concretas.
- Apoyan a los niveles superiores. Los tres niveles estratégicos están interrelacionados en una jerarquía donde la estrategia corporativa marca la dirección, la competitiva define cómo competir y la funcional ejecuta las acciones, siendo clave su coordinación para el éxito.
6. Grupos de Interés (Análisis Interno)
Los stakeholders son colectivos con objetivos propios vinculados a la empresa, cuyos intereses influyen en sus decisiones. Los objetivos empresariales surgen de una negociación entre grupos, generando conflictos por la limitación de recursos y diferencia de poder; por ello, es clave su análisis para evitar presiones o pérdida de apoyo y garantizar la supervivencia. a) Identificación de los grupos de interés: se distinguen internos (accionistas, directivos…) y externos (clientes, proveedores…). Un individuo puede pertenecer a varios grupos y pueden ser formales o espontáneos. b) Valoración de la importancia de cada grupo: 3 criterios: poder, legitimidad y urgencia, determinando así qué grupos son más relevantes. La implicación para la dirección: la empresa debe priorizar y equilibrar los intereses de los grupos más importantes para asegurar su apoyo y garantizar el éxito y la supervivencia.
7. Gobierno Corporativo (Análisis Interno)
El gobierno corporativo surge por la separación entre propiedad y dirección que genera conflictos de intereses y asimetría de información. Según la Teoría de la Agencia, los directivos pueden no actuar siempre en beneficio de los accionistas, por lo que se establecen mecanismos para controlar su actuación y alinear intereses. Se distinguen mecanismos internos y externos:
A) Mecanismos internos:
- Supervisión directa: el consejo de administración controla la gestión y representa a los accionistas, con funciones de estrategia, vigilancia y comunicación. Está formado por consejeros internos y externos (dominicales e independientes), siendo estos últimos clave para defender los intereses de los accionistas. Además, los códigos de buen gobierno refuerzan la transparencia, la sostenibilidad y la correcta composición y funcionamiento del consejo.
- Sistemas de incentivos: buscan alinear intereses mediante retribución variable ligada a resultados, participación en acciones (stock options), promoción profesional y otros beneficios vinculados al rendimiento.
B) Mecanismos externos:
- Mercado de empresas: si la gestión es ineficiente, otras empresas o inversores pueden comprar la compañía mediante una OPA y sustituir a la dirección.
- Mercado de capitales: la cotización de las acciones refleja la confianza en la gestión, una mala gestión reduce el valor y puede provocar cambios en la dirección o en la propiedad.
- Mercado de trabajo de directivos: los resultados afectan a la reputación y empleabilidad del directivo.
- Mercado de bienes y servicios finales: obliga a la empresa a ser eficiente para sobrevivir.
Estrategia y Ventaja Competitiva
1. Ventaja Competitiva y Creación de Valor
Una vez elegida la industria, la empresa debe decidir cómo competir para obtener mayor rentabilidad. Una empresa tiene ventaja competitiva cuando posee características que la diferencian y le permiten un rendimiento superior. Requisitos:
- Relacionada con un factor clave de éxito.
- Suficientemente relevante.
- Sostenible en el tiempo.
Solo hay ventaja competitiva si genera mayor rentabilidad sostenida en el tiempo. La ventaja competitiva se relaciona con la rentabilidad y la creación de valor, que tiene 2 componentes:
- El margen:
- Diferencia entre precio y coste.
- Es el valor que captura la empresa.
- No basta con que sea positivo.
- El excedente del consumidor:
- Diferencia entre valor percibido y precio.
- Es el valor que recibe el cliente.
Una empresa tiene ventaja competitiva cuando obtiene una rentabilidad superior de forma persistente, creando más valor que sus competidores y apropiándose de parte de él. La estrategia competitiva es el conjunto de acciones para lograr esa ventaja. Según Porter, consiste en realizar acciones ofensivas o defensivas para conseguir una posición competitiva sólida en la industria y lograr alta rentabilidad. Como la rentabilidad depende del margen, la empresa busca maximizarlo. A corto plazo solo puede actuar sobre el precio:
- Si sube el precio (+): sube el margen y la rentabilidad, pero reduce el excedente del consumidor y puede perder clientes.
- Si baja el precio (-): sube el excedente del consumidor y la demanda, pero baja el margen (salvo compensación por volumen).
La empresa también puede mejorar su rentabilidad negociando con proveedores: (+ Excedente y Rentabilidad, – Costes, = Precio).
- Excedente del consumidor: mide la satisfacción del cliente y condiciona su decisión de compra. Se basa en la relación entre el valor percibido y el precio. Si el valor percibido es menor que el precio, el consumidor no comprará. Este modelo establece:
- Regla de compra: el consumidor compra solo si el excedente es positivo.
- Regla de elección: entre varias opciones, elige la que le proporcione mayor excedente.
- Mapa de valor: Toda empresa que quiera competir con éxito debe ofrecer excedente al consumidor, lo cual se representa mediante el mapa de valor. El eje horizontal representa la calidad (q) y el eje vertical el precio (p). Cada punto del mapa corresponde a una combinación concreta precio-calidad. Las preferencias de los consumidores se reflejan en la curva de indiferencia, donde todas las combinaciones ofrecen el mismo excedente del consumidor (B-P). Si una empresa no se sitúa en la curva:
- Una combinación por debajo de la curva implica mayor excedente del consumidor y mayor valor percibido.
- Una combinación por encima de la curva implica menor excedente y menor valor para el consumidor. La pendiente de la curva de indiferencia muestra el intercambio entre precio y calidad que el consumidor está dispuesto a hacer: cuanto mayor es la pendiente, mayor es su disposición a pagar por un aumento de calidad.
- Creación y mantenimiento de la ventaja competitiva: La ventaja competitiva puede originarse en factores externos o internos, aunque en mercados competitivos la clave está en los factores internos, es decir, en cómo la empresa gestiona sus recursos y capacidades. En entornos dinámicos la empresa debe ser más rápida y flexible que sus competidores para aprovechar los cambios del entorno. Existen 2 formas principales de conseguirlo:
- Ventaja en costes: ofrecen un menor coste con un valor percibido similar a los competidores.
- Ventaja en diferenciación: ofrecen mayor valor percibido con un coste similar.
2. Ventaja en Costes
Una empresa tiene ventaja en costes cuando produce a un coste inferior al de sus competidores, ofreciendo un producto de calidad semejante, lo que la sitúa en una posición más fuerte frente a competidores, proveedores y clientes. La ventaja en costes permite:
- Frente a competidores: bajar precios sin perder su propio margen, pudiendo presionar a los rivales.
- Frente a clientes: mantener beneficios incluso con precios más bajos, evitando que consigan precios por debajo del coste de los rivales.
- Frente a proveedores: mayor capacidad para soportar aumentos en costes de inputs.
Desde la perspectiva del cliente, esta estrategia puede reducir el valor percibido si baja la calidad o prestaciones, disminuyendo su excedente. Por ello, el éxito depende de que la reducción de costes sea mayor que la posible pérdida de valor percibido. Existen 3 formas de lograr la ventaja en costes:
- Paridad en el beneficio percibido: misma calidad con menor coste y precio similar.
- Proximidad en el beneficio percibido: algo menos de calidad a menor precio.
- Producto diferenciado tipo low cost: menor coste y menor valor percibido, pero con precio mucho más bajo.
Fuentes de la ventaja en costes:
- Economías de aprendizaje: el efecto aprendizaje consiste en que el tiempo de producción disminuye a medida que aumenta la experiencia acumulada, gracias a la mejora de habilidades individuales y a las rutinas organizativas. El efecto experiencia amplía este concepto a todos los costes de la empresa, ya que la experiencia acumulada reduce costes no solo por aprendizaje, sino también por mejoras en procesos, rediseño de productos…
- Economías de escala: aparecen cuando los costes unitarios disminuyen al aumentar el volumen de producción al repartirse los costes fijos entre más unidades. El nivel óptimo es el TME (Tamaño Mínimo Eficiente de Planta). Sus fuentes son:
- Relación técnica input-output.
- Especialización del trabajo.
- Mayor cuota de mercado.
- Indivisibilidades de recursos.
- Tecnologías de proceso y diseño del proceso: el uso de nuevas tecnologías o el rediseño del proceso productivo permite reducir costes mediante automatización, simplificación o mejora de eficiencia. Incluye la reingeniería de procesos, que rediseña completamente el sistema productivo para mejorar la eficiencia, aunque puede destruir capacidades previas.
- Diseño del producto: reducir costes también es posible simplificando componentes, usando materiales más baratos o facilitando el montaje.
- Coste de los factores de producción:
- Diferencias de localización.
- Acceso a materias primas baratas.
- Mano de obra no sindicada.
- Poder de negociación con proveedores.
- Utilización de la capacidad productiva: Infrautilización: aumenta los costes unitarios. Sobreutilización: genera ineficiencias.
- Eficiencia organizativa: reduce la lentitud organizativa o «X-ineficiencia» (margen entre su rendimiento real y su potencial), mejorando el uso de los recursos humanos. Se mejora mediante presión competitiva, incentivos y cultura organizativa eficiente.
Análisis de la cadena de valor para analizar los costes: La cadena de valor permite analizar los costes de una empresa estudiando sus actividades individuales, con el objetivo de identificar su peso en el coste total, sus determinantes, las relaciones entre actividades y qué partes conviene realizar o subcontratar. El análisis se desarrolla en 5 pasos: 1.º se desagrega la empresa en actividades desde la entrada de materiales hasta la entrega al cliente, 2.º se calcula el peso de la actividad en el coste total, 3.º se identifican los determinantes de costes según el tipo de actividad, 4.º se analizan las interrelaciones entre actividades y 5.º se detectan oportunidades de reducción de costes.
Condiciones de aplicación y riesgos: El liderazgo en costes es adecuado cuando los clientes son sensibles al precio, la competencia en precios es alta, el producto está estandarizado, los clientes tienen poder de negociación y existen amenazas de nuevos entrantes. También es más eficaz cuando se basa en el efecto experiencia. Entre los riesgos destacan: la necesidad de control constante de costes, la dependencia excesiva del efecto experiencia, la posible pérdida de calidad, cambios en la demanda que hagan obsoleta la oferta y competidores que logren costes aún menores en nichos específicos.
3. Ventaja en Diferenciación
Una empresa tiene ventaja en diferenciación cuando ofrece un producto percibido como único por el cliente, lo que le permite cobrar un precio superior. Para que exista ventaja, la empresa debe crear más valor que sus competidores, lo que permite:
- Aumentar el margen si el precio sube más que los costes.
- Aumentar el excedente del consumidor si el valor percibido crece más que el precio.
Fuentes de la ventaja en diferenciación: Para que un cliente esté dispuesto a pagar un sobreprecio por el producto o servicio, hay que crear valor para este. Existen 2 formas:
- Reduciendo los costes ocultos para el cliente, ya que el mayor precio se compensa con ahorro de tiempo, esfuerzo o desplazamiento.
- Mejorando el rendimiento del cliente, ya que el valor percibido es superior al de la competencia, aumentando su satisfacción.
Las variables sobre las que se puede construir la ventaja en diferenciación son las siguientes:
- Características del producto: la diferenciación puede basarse en el diseño, tamaño, rendimiento… y en servicios complementarios como preventa, postventa o disponibilidad.
- Características del mercado: derivan de la adaptación a los gustos y necesidades de los consumidores, incluyendo factores sociales, emocionales o estéticos. Especialmente relevantes en el sector moda, lujo, cosmética…
- Características de la empresa: relacionadas con su forma de actuar, relación con clientes, identidad, reputación, valores o prestigio, especialmente en servicios profesionales.
- Otras variables son:
- El tiempo: cuando el cliente está dispuesto a pagar más por reducirlo, exige un sistema logístico eficiente.
- La responsabilidad social y sostenibilidad: cuando los clientes valoran empresas respetuosas.
Ventaja en diferenciación: condiciones de aplicación: No siempre es posible lograr una ventaja en diferenciación, sobre todo en productos simples o estandarizados. Es más probable cuanto más complejos sean los productos, los clientes o la oferta. Es más adecuado cuando:
- Los clientes valoran la calidad o la exclusividad.
- Pocos competidores usan el mismo criterio de diferenciación.
- Las ventajas son difíciles de imitar.
- Existe innovación tecnológica continua.
La diferenciación puede reducir la cuota de mercado por su carácter de exclusividad, pero crea lealtad a la marca. Aunque el precio sea menos importante, si los costes son demasiado altos puede ser necesario subir precios y perder clientes. Riesgos principales:
- Diferencia de precio excesiva que reduce la demanda.
- Aumento de costes sin subida proporcional de precios.
- Competidores especializados en segmentos.
- Imitaciones y falsificaciones.
- Pérdida de valor percibido del producto.
4. Mantenimiento de la Ventaja Competitiva
Una vez creada la ventaja competitiva, está sujeta a la erosión e imitación por parte de los competidores, por lo que su duración depende de la capacidad de estos para copiarla o superarla. Para mantenerla en el tiempo se establecen barreras de imitación o mecanismos de aislamiento. Impedimentos a la imitación: barreras que dificultan que los competidores copien los recursos y capacidades de la empresa.
- Restricciones legales: incluyen patentes, marcas, derechos de autor y licencias. Protegen especialmente en sectores con alto I+D, aunque su efecto es temporal.
- Acceso superior a insumos o clientes: control de materias primas o canales de distribución mediante propiedad o contratos exclusivos, dificultando la entrada de rivales.
- Tamaño del mercado y economías de escala: una gran cuota de mercado puede disuadir a nuevos entrantes cuando la escala eficiente es elevada respecto al mercado.
- Ambigüedad causal: los competidores no pueden identificar claramente el origen de la ventaja porque proviene de múltiples factores complejos, lo que dificulta su imitación.
Ventajas de ser el primero en actuar: el primer entrante puede consolidar su posición y aumentar su ventaja:
- Curva de aprendizaje: mayor experiencia, reduce costes y permite ganar cuota de mercado.
- Reputación e incertidumbre del comprador: en bienes de experiencia, los clientes prefieren marcas conocidas, generando fidelidad.
- Costes de cambio: dificultan que el cliente cambie de proveedor por costes monetarios, de tiempo o psicológicos.
- Efectos de red: el valor del producto aumenta con el número de usuarios, reforzando la posición de la empresa y atrayendo nuevos clientes.
Estrategias y Métodos de Desarrollo
1. El Campo de Actividad de la Empresa
La estrategia corporativa crea valor configurando y coordinando las actividades de la empresa en distintos negocios. Para ello, es clave definir el campo de actividad, es decir, en qué negocios compite la empresa y cómo los organiza. La definición del campo de actividad es una decisión estratégica fundamental. Se basa en tres dimensiones: funciones, clientes y tecnologías, en contraste con el enfoque de Ansoff (productos y mercados), aunque ambos son compatibles. A partir de estas dimensiones, el campo de actividad se define mediante el ámbito y la diferenciación entre segmentos estratégicos.
a) Ámbito: el ámbito es una variable cuantitativa que indica el número de funciones, clientes y tecnologías en los que opera la empresa. Un ámbito estrecho implica centrarse en pocas funciones, un tipo de cliente y una tecnología. Un ámbito amplio implica varias funciones, distintos clientes y/o varias tecnologías. Las funciones son las necesidades que se satisfacen, los clientes los grupos a los que se dirige la empresa y las tecnologías los medios utilizados. La empresa puede combinar ámbitos amplios o estrechos en cada dimensión.
b) Diferenciación entre segmentos estratégicos: es una variable cualitativa que indica el grado en que la empresa trata de forma distinta a los distintos segmentos, formados por la combinación de funciones, clientes y tecnologías. Responde a las diferentes necesidades del mercado y puede lograrse modificando el producto o la estrategia comercial. No depende del número de segmentos, sino de cómo se gestionan. La empresa puede ofrecer una misma propuesta a todos los segmentos o adaptarla a cada uno. También puede combinar tecnologías para ofrecer productos multifuncionales.
- Crecimiento y desarrollo: Tras definir su campo de actividad, la empresa puede modificarlo mediante decisiones estratégicas. Crecimiento y desarrollo no son lo mismo: el crecimiento es aumento de tamaño y el desarrollo incluye también cambios cualitativos.
- El crecimiento es el aumento de variables como ventas, producción, beneficios o empleo, y permite mejorar la posición competitiva y reforzar la imagen de la empresa.
- El desarrollo es más amplio, ya que incluye cambios en el tamaño y en la cartera de negocios. Se distingue entre la dirección de desarrollo (especialización, diversificación o reestructuración) y el método de desarrollo (interno o externo mediante fusiones, adquisiciones o alianzas).
Según Ansoff las estrategias principales son:
- Consolidación: mantienen los negocios actuales sin cambios. No hay crecimiento ni modificación del campo de actividad. Se da en sectores maduros o en declive, donde el objetivo es conservar la posición.
- Expansión: crecen con productos o mercados actuales o relacionados. Implica crecimiento y puede o no modificar el campo de actividad, según el alcance del cambio.
- Diversificación: la empresa entra en nuevos productos y mercados al mismo tiempo. Puede ser relacionada o no relacionada. Siempre implica crecimiento y modificación del campo de actividad.
- Integración vertical: la empresa incorpora actividades del ciclo productivo (proveedores o distribución) convirtiéndose en su propio proveedor o cliente. Puede ser hacia atrás o hacia delante. Es una forma de diversificación y siempre modifica el campo de actividad.
- Reestructuración: la empresa reorganiza su cartera de negocios mediante el abandono o sustitución de actividades. Puede reducir o mantener el tamaño, pero siempre implica modificación del campo de actividad.
2. La Estrategia de Expansión
La expansión consiste en crecer manteniendo una relación estrecha con los productos y/o mercados actuales. Implica crecimiento y puede o no modificar el campo de actividad, ya que se apoya en los recursos existentes de la empresa.
- Penetración en el mercado: consiste en aumentar las ventas de los productos actuales en los mercados actuales, ya sea con clientes actuales o captando nuevos clientes similares. No modifica el campo de actividad, pero sí implica crecimiento. Se logra mediante acciones comerciales para aumentar el uso del producto o atraer nuevos clientes. Es adecuada en mercados en crecimiento, con demanda no cubierta o incluso en declive por salida de competidores.
- Desarrollo de productos: La empresa se mantiene en el mismo mercado, pero introduce nuevos productos o mejora los existentes para satisfacer mejor la misma función. Puede consistir en innovaciones tecnológicas, mejoras del producto o ampliación de la gama. Es típica en sectores muy dinámicos, pero requiere fuertes recursos en I+D.
- Desarrollo de mercados: La empresa mantiene sus productos actuales, pero los vende en nuevos mercados. Estos nuevos mercados pueden ser nuevos segmentos de clientes, nuevas aplicaciones del producto o nuevas zonas geográficas. Se busca aprovechar la capacidad existente y aumentar las ventas en otros ámbitos.
3. La Estrategia de Diversificación
La diversificación consiste en que la empresa introduce nuevos productos en nuevos mercados, lo que implica entrar en entornos competitivos distintos. Esto exige adquirir nuevos conocimientos, técnicas e instalaciones, así como cambios en la organización y gestión, suponiendo una ruptura con su trayectoria anterior.
Razones de diversificación:
- Razones externas: se producen cuando la empresa no puede crecer en su mercado tradicional. Esto puede deberse a la saturación del mercado, industrias maduras, caída de la demanda, obsolescencia de productos, tamaño reducido del mercado o aparición de nuevas tecnologías.
- Razones internas: destaca la reducción del riesgo, ya que al diversificar la empresa no depende de una sola actividad. También influye la existencia de recursos y capacidades excedentes que pueden utilizarse en nuevos negocios. Además, la diversificación permite generar sinergias, de forma que el resultado conjunto es mayor que la suma de cada actividad por separado. Estas pueden ser:
- Comerciales (marcas, distribución, clientes)
- Productivas (tecnología, costes, equipos)
- Financieras (uso y gestión de recursos)
- De dirección (experiencia directiva)
- Otros motivos: incluyen la diversificación ventana (entrar en sectores con cambios tecnológicos relevantes) y la diversificación imagen (mejorar la percepción social de la empresa).
La estrategia de diversificación relacionada: La diversificación es relacionada cuando los negocios de la empresa comparten recursos, tecnologías, mercados o distribución, lo que permite que se complementen. Montgomery distingue dos tipos: la diversificación vinculada limitada, donde los negocios giran en torno a una competencia esencial común, y la diversificación encadenada, donde los negocios se relacionan entre sí aunque no todos dependan del negocio central.
- Razones para la diversificación relacionada:
- La principal razón es la generación de sinergias, es decir, obtener un resultado conjunto superior al de los negocios por separado, aprovechando recursos ya existentes. Estas sinergias se generan de dos formas: Por un lado, compartiendo recursos y capacidades, lo que permite reducir costes (economías de alcance), sobre todo cuando hay recursos infrautilizados o intangibles como la marca o la tecnología. Por otro, mediante la transferencia de conocimientos y habilidades entre negocios, lo que facilita obtener ventajas competitivas.
- En este sentido son clave las competencias esenciales, que son las capacidades y conocimientos fundamentales que la empresa puede aplicar en distintos negocios. Estas sinergias suelen darse en áreas como I+D, producción, marketing o dirección, y permiten tanto reducir costes como diferenciarse.
- Riesgos de la diversificación relacionada:
- Los costes de coordinación aumentan al gestionar varios negocios interrelacionados, y las sinergias no surgen solas, sino que requieren un esfuerzo continuo. Además, aparecen costes de compromiso e inflexibilidad: al compartir recursos, los negocios pierden autonomía, sus decisiones se condicionan entre sí y puede ser más difícil adaptarse o incluso abandonar una actividad.
Diversificación no relacionada: Consiste en que la empresa entra en negocios totalmente distintos a su actividad tradicional, sin relación entre ellos. Supone la forma más radical de crecimiento y una ruptura con la situación anterior.
- Razones para la diversificación no relacionada:
- Reducción del riesgo global: al no estar vinculados los negocios, es difícil que todos tengan malos resultados a la vez (aunque también implica un riesgo nuevo por el desconocimiento de las nuevas actividades).
- Búsqueda de alta rentabilidad: empresas con excedentes financieros o en sectores maduros invierten en sectores más rentables o en crecimiento.
- Mejor asignación de recursos financieros: la empresa actúa como una cartera de inversiones, trasladando recursos de unos negocios a otros.
- Objetivos de la dirección: pueden influir intereses como poder, prestigio o crecimiento de los directivos.
- Riesgos de la diversificación no relacionada:
- Falta de sinergias: los negocios no se apoyan entre sí, lo que dificulta crear valor conjunto.
- Dificultad para generar ventajas competitivas: las competencias específicas no se transfieren fácilmente, se adquieren con el tiempo y la experiencia.
- Dispersión de actividades: demasiados negocios distintos pueden perjudicar al negocio principal.
- Dificultades de gestión: coordinar actividades muy diferentes puede hacer la empresa difícil de manejar.
- Barreras de entrada: entrar en nuevos sectores puede ser costoso y reducir la rentabilidad esperada.
4. La Integración Vertical
La integración vertical consiste en que la empresa pasa a controlar distintas fases de su propio proceso productivo, ya sea como proveedor o como distribuidor. La decisión clave es el grado de integración, es decir, cuántas etapas del proceso asume internamente. Tipos de integración:
- Hacia atrás: la empresa controla sus inputs o materias primas.
- Hacia delante: la empresa controla la distribución o venta del producto. En ambos casos, la empresa sustituye el mercado por la organización interna.
Razones para la integración vertical: la empresa busca reducir costes y mejorar su posición competitiva.
- Reducción de costes:
- Economías de alcance (mejor uso de recursos).
- Eliminación de costes de transacción (búsqueda, negociación…).
- Reducción de inventarios intermedios.
- Captación del margen de proveedores o distribuidores.
- Mejora competitiva:
- Asegurar suministro o salida de productos.
- Mayor control de calidad -> favorece la diferenciación.
- Aumento del poder de mercado.
- Posibilidad de aplicar estrategias como el squeeze de precios (cuando una empresa baja precios para presionar a sus competidores).
- Creación de barreras de entrada.
Riesgos de la integración vertical:
- Mayor riesgo global: la empresa depende de más de un único producto o sector.
- Menor flexibilidad: difícil adaptarse a cambios tecnológicos o del mercado.
- Altos costes organizativos y mayor complejidad de gestión.
- Barreras de salida elevadas (muchos activos comprometidos).
- No asegura eficiencia: la empresa debe igualar a proveedores/clientes.
- Problemas de escala entre fases del proceso.
5. Métodos de Desarrollo
Las empresas pueden crecer mediante dos vías: desarrollo interno o externo, según sus objetivos y circunstancias.
- El desarrollo interno consiste en crecer con recursos propios, invirtiendo en instalaciones, maquinaria o personal para aumentar la capacidad productiva. Es el crecimiento orgánico y sí genera nueva capacidad productiva real.
- El desarrollo externo consiste en crecer mediante la compra, fusión o control de otras empresas ya existentes, incorporando su actividad. No crea nueva capacidad, sino que cambia la propiedad de la ya existente, por lo que no aumenta la producción total de la economía.
Desarrollo externo (razones comunes para que se dé):
- Motivos de eficiencia económica:
- Reducción de costes: se obtienen economías de escala, alcance o aprendizaje, generando sinergias.
- Menores costes de transacción: al integrarse o colaborar, se reducen negociaciones y comportamientos oportunistas.
- Aprovechamiento de recursos financieros excedentes: invertir en adquisiciones rentables.
- Mejora de la gestión: sustitución de directivos poco eficientes en algunas fusiones.
- Ventajas fiscales: ahorro de impuestos mediante compensación de pérdidas o beneficios fiscales en fusiones.
- Motivos estratégicos:
- Acceso a nuevos recursos y capacidades difíciles de desarrollar internamente.
- Superación de barreras de entrada en nuevos mercados o países.
- Aumento del poder de mercado cuando se trata de fusiones entre competidores.
- Ventajas de la integración vertical al unir empresas de distintas fases del proceso productivo.
- Crecimiento rápido y globalización, ya que permite alcanzar tamaño internacional en menos tiempo.
- Otros motivos:
- Intereses de los directivos (poder, salario, prestigio, menor riesgo…).
- Efecto imitación o presión externa ante actuaciones seguidas por otras empresas del sector.
- En alianzas, se busca combinar ventajas de las fusiones evitando perder autonomía y reduciendo riesgos.
Ventajas e inconvenientes del desarrollo externo:
- Ventajas del desarrollo externo:
- Mayor rapidez de crecimiento: la empresa incorpora de forma inmediata la capacidad productiva de la empresa adquirida, sin esperar al proceso de maduración del crecimiento interno.
- Facilita la diversificación y la internacionalización, al entrar en mercados o sectores ya en funcionamiento.
- Permite una mejor elección del mercado de entrada en una industria o país.
- Es más fácil en industrias maduras, donde crecer internamente es complicado.
- Inconvenientes del desarrollo externo:
- Puede dar lugar a resultados inferiores a los esperados si la integración no funciona bien.
- Riesgos de problemas de gestión e integración entre empresas distintas.
- No siempre se consiguen las sinergias previstas.
Tipos de desarrollo externo: El desarrollo externo incluye formas de crecimiento en las que la empresa se une, compra o colabora con otras empresas ya existentes:
- Fusión: unión de dos o más empresas en una sola, desapareciendo al menos una.
- Adquisición: compra total o parcial de otra empresa para controlarla o influir en ella, manteniendo su personalidad jurídica.
- Alianzas o cooperación: acuerdos entre empresas para colaborar sin perder su independencia.
Según la relación entre empresas:
- Horizontales: competidores del mismo sector.
- Verticales: distintas fases del proceso productivo.
- Complementarias: sin relación directa.
- Tipos de fusión:
- Pura: varias empresas se unen creando una nueva, y desaparecen las anteriores.
- Por absorción: una empresa absorbe a otra que desaparece.
- Con aportación parcial: una empresa aporta solo parte de su patrimonio sin desaparecer.
- Procesos contrarios:
- Escisión: la empresa se divide y desaparece.
- Segregación: se separa una parte, pero la original sigue existiendo.
- Tipos de Adquisiciones: La adquisición se produce cuando una empresa compra parte o la totalidad del capital de otra para controlarla, sin que desaparezca. El control puede ser mayoritario, total o minoritario. Puede hacerse mediante acuerdo directo o mediante una OPA.
- Objetivos: Crecimiento, eliminar competencia, interacción, diversificación, economías de escala.
- Gestión de las fusiones y adquisiciones: muchas no crean el valor esperado, incluso a veces las empresas por separado habrían sido más rentables. El éxito depende de varios factores:
- Diseño de la operación: Elegir bien la empresa objetivo y analizar riesgos. Fijar un precio adecuado.
- Integración organizativa y cultural: Problemas por diferencias en cultura, liderazgo, incentivos… Necesidad de buena comunicación e integración de personal.
- Integración productiva: reorganizar actividades y eliminar duplicidades. Costes de reestructuración.
- Defensa de la competencia: control legal para evitar monopolios (CNMC, normativa UE).
La cooperación y alianzas: acuerdo entre empresas independientes que comparten recursos o actividades sin fusionarse. Características principales:
- Objetivos comunes difíciles de lograr individualmente.
- Coordinación y compromisos conjuntos.
- Mantienen independencia (pero con cierta pérdida de autonomía).
- Existe interdependencia entre socios.
- Permite combinar eficiencia y flexibilidad, reduciendo riesgos frente a las fusiones y adquisiciones.
Inconvenientes:
- Riesgo de perder ventaja competitiva.
- Menor autonomía en decisiones.
- Costes de coordinación y complejidad.
- Posibles conflictos de intereses.
- Falta de confianza y compromiso.
- Falta de delegación de poder.
- Tipos de alianzas según la naturaleza del acuerdo:
- Acuerdos contractuales: no implican participación en el capital, solo acuerdos de colaboración.
- Contratos de larga duración: acuerdos estables en los que las empresas se comprometen a realizar actividades conjuntas durante un periodo prolongado, generando confianza y coordinación.
- Franquicia: una empresa (franquiciadora) cede a otra (franquiciada) el uso de su marca y modelo de negocio, a cambio de pagos, manteniendo el franquiciado la propiedad del negocio.
- Licencia: una empresa permite a otra utilizar sus derechos (patentes, marcas, know-how) a cambio de una compensación, facilitando la explotación de tecnología o conocimiento.
- Subcontratación (outsourcing): una empresa encarga a otra ciertas actividades no esenciales, buscando mayor eficiencia y centrarse en su actividad principal.
- Consorcio: acuerdo entre varias empresas para desarrollar un proyecto concreto de gran tamaño, creando una organización común normalmente de carácter temporal.
- Acuerdos accionariales: implican participación en el capital de las empresas.
- Joint venture: varias empresas crean una nueva sociedad para desarrollar una actividad conjunta, compartiendo riesgos, recursos y control.
- Participaciones cruzadas: las empresas compran acciones entre sí para reforzar su relación, mantener una cooperación estable y facilitar el intercambio de información.
- Acuerdos contractuales: no implican participación en el capital, solo acuerdos de colaboración.
La Estrategia de Internacionalización
1. Introducción
Globalización: el proceso de globalización impulsa a las empresas a expandirse internacionalmente para mantener su competitividad, convirtiéndose en multinacionales. Factores de impulso:
- Desarrollo del transporte.
- Avances en tecnologías de la comunicación.
- Reducción de barreras comerciales.
- Apertura a la inversión extranjera.
- Mercados financieros globales.
- Relocalización de actividades:
- subcontratación, implantación.
- Multilocalización de actividades.
La internacionalización: incluye actividades como la exportación, importación, subcontratación, inversión y cooperación.
Tendencias de freno a la globalización:
- Factores geopolíticos.
- Mayor peso de la mano de obra cualificada.
- Producción más local (regional).
- Rápida difusión tecnológica.
- Medidas proteccionistas.
Multinacional: una empresa es multinacional cuando realiza actividades en dos o más países, buscando maximizar beneficios de forma global. Su ventaja se basa en:
- Ubicación estratégica de actividades.
- Transferencia de competencias.
- Aprovechamiento de recursos y capacidades.
- Diversificación del riesgo.
Operar internacionalmente aumenta el potencial de valor, pero también la complejidad y el riesgo. Actualmente no solo las grandes empresas sino también pymes y «born globals» se internacionalizan. La internacionalización es una estrategia corporativa, pero también una extensión de la estrategia competitiva.
Razones para la internacionalización: se dividen en internas y externas según su origen.
- Razones internas: dependen de la empresa y buscan mejorar su competitividad.
- Reducción de costes: acceso a materias primas, mano de obra o capital más barato, ventajas fiscales, mejor localización de actividades, economías de escala y de experiencia.
- Tamaño mínimo eficiente: necesidad de aumentar el volumen de producción para alcanzar el tamaño óptimo, especialmente en mercados pequeños o industrias globales.
- Búsqueda de recursos: acceso a factores no disponibles en el país de origen.
- Explotación de recursos y capacidades: aprovechan conocimientos, capacidades o modelos de negocio en otros países con costes marginales reducidos.
- Disminución del riesgo: diversificación geográfica para reducir el riesgo global de la empresa.
- Razones externas: dependen del entorno.
- Ciclo de vida de la industria: búsqueda de crecimiento en mercados en fases de introducción o crecimiento cuando el mercado nacional está maduro.
- Demanda externa: existencia de mercados con demanda potencial o insatisfecha y mayor homogeneización del consumo.
- Seguir al cliente: necesidad de acompañar a clientes que se internacionalizan.
- Presión competitiva: respuesta a la internacionalización de competidores o a la entrada de competidores extranjeros.
- Globalización de la industria: necesidad de competir a escala global debido a la apertura de mercados, acuerdos comerciales y avances tecnológicos.
2. Estrategias de Entrada
Las estrategias de entrada en los mercados exteriores explican cómo una empresa comienza su proceso de internacionalización. Existen 3 grandes grupos según el nivel de compromiso, control y riesgo:
- Exportación: es el método más sencillo, tradicional y frecuente en las primeras etapas. La empresa produce en su país de origen y vende en el extranjero, pudiendo adaptar el producto a cada mercado.
- Ventajas:
- Evita los costes de fabricación en el país de destino.
- Permite aprovechar economías de localización y la experiencia acumulada.
- Tipos:
- Exportación directa: la empresa vende con sus propios medios.
- Exportación indirecta: utiliza intermediarios en el país de destino.
- Es adecuada para:
- Empresas pequeñas o con poca experiencia internacional.
- Situaciones de incertidumbre, riesgo político o mercados poco atractivos.
- Inconvenientes:
- Problemas si hay altos costes de transporte.
- Dificultad cuando existen barreras comerciales.
- Ventajas:
- Sistemas contractuales: son formas de entrada sin inversión directa de capital. La empresa cede derechos a una empresa extranjera mediante acuerdos a cambio de una compensación económica. Esto permite colaborar con socios locales aprovechando su conocimiento del mercado, redes de distribución y recursos.
- Formas más habituales:
- Franquicias: se cede un modelo de negocio completo.
- Licencias: se permite el uso de una marca, tecnología o producto.
- Formas más habituales:
- Inversión directa en el exterior: consiste en invertir capital en el país de destino, lo que implica mayor compromiso y riesgo, pero también mayor control y potencial de rentabilidad.
- a) Según la propiedad:
- Inversión compartida (joint venture) con socios locales: reduce riesgos y aprovecha el conocimiento local.
- Inversión individual: creación de filiales propias.
- Mayor control pero mayor coste y riesgo.
- Útil cuando se quiere proteger tecnología o coordinar estrategias globales.
- b) Según la forma de entrada:
- Adquisición: compra de una empresa ya existente. Entrada rápida y acceso a recursos ya disponibles.
- Creación propia (desarrollo interno): más lenta y arriesgada, ya que se inicia desde cero.
- a) Según la propiedad:
3. Localización de las Actividades de Producción
¿Dónde se localizan las actividades de producción? Toda empresa debe decidir dónde fabricar sus productos, tanto si vende en varios países como si solo opera en el mercado nacional. Algunas concentran la producción en su país de origen y exportan, mientras que otras multinacionales establecen filiales en cada país para abastecer el mercado local, formando corporaciones multidomésticas. Las decisiones de localización deben tener en cuenta 4 tipos de factores:
- Las condiciones de los recursos nacionales: la empresa debe analizar qué recursos necesita y dónde puede obtenerlos en mejores condiciones de coste y eficiencia. Cuando estos recursos son clave, la producción se sitúa en países donde resulten más favorables, como aquellos con bajos costes laborales o mayor desarrollo tecnológico.
- Las ventajas competitivas de las empresas: si la ventaja competitiva depende de los recursos y capacidades propios de la empresa, la localización se elige para aprovecharlas mejor. Esto puede llevar a concentrar la producción en un lugar, facilitando el control y las economías de escala.
- Comercialización: la localización también depende de los costes de transporte y las barreras comerciales. Si el transporte es caro o existen restricciones a la importación, puede ser necesario producir cerca del mercado de destino.
- La cadena de valor: la producción se compone de varias actividades, y cada una puede localizarse en países distintos según las ventajas que ofrezcan, buscando siempre mayor eficiencia.
4. Estrategia Competitiva Internacional
Una vez analizado el grado de globalización de una industria, las empresas deben decidir cómo competir a nivel internacional. Para ello hay dos factores clave:
- Presión para reducir costes.
- Presión para adaptarse a los mercados locales.
Ambas presiones suelen ser opuestas, por lo que la empresa debe encontrar el equilibrio adecuado. La reducción de costes implica concentrar la producción en lugares más baratos y estandarizar productos. La adaptación local supone ajustar productos, marketing y gestión a cada país, lo que aumenta los costes. De la combinación de ambas surgen 4 estrategias básicas:
- Estrategia global: se centra en reducir costes al máximo, mediante productos estandarizados y economías de escala. Requiere una fuerte coordinación entre países.
- Ventajas:
- Menores costes.
- Calidad uniforme a nivel global.
- Riesgos:
- Dificultad para adaptarse a mercados locales.
- Menor flexibilidad ante cambios.
- Ventajas:
- Estrategia multipaís: se basa en adaptarse a cada mercado local teniendo en cuenta cultura, idioma, gustos o normativa. Las decisiones están descentralizadas en cada país.
- Ventajas: Mayor adaptación al cliente.
- Riesgos:
- Costes más elevados.
- Dificultad para coordinar y compartir recursos.
- Estrategia transnacional: busca equilibrar costes y adaptación local, combinando lo global y lo local. La empresa intenta ser eficiente y al mismo tiempo responder a cada mercado. Implica compartir conocimiento entre países.
- Riesgo principal: Dificultad de lograr ambas cosas a la vez.
- Estrategia internacional: se da cuando no hay gran presión ni de costes ni de adaptación. La empresa se basa en productos muy diferenciados (tecnología, diseño, conocimiento) que son valorados globalmente. Las capacidades clave suelen ser centralizadas.
- Ventajas: Alto valor del producto.
- Mayor eficiencia en costes.
- Riesgos: Poca adaptación a mercados locales.
