Fines y objetivos de la educación en valores
El fin de la educación
El fin de la educación en valores es conseguir más calidad de vida, es decir, hacer a las personas más felices. Esto implica preparar a los individuos para:
- Dimensión personal: Ser una persona madura, integrada y que cubra sus necesidades afectivas.
- Dimensión social: Convivir en sociedad, cubrir las necesidades de socialización adecuadamente y trabajar por una sociedad más justa.
- Dimensión laboral: Desempeñar un trabajo útil, obtener independencia económica y establecer relaciones laborales justas.
Es fundamental adecuarse al presente, mejorando el rendimiento académico y la adaptación a la realidad escolar mediante una estrategia cooperativa basada en la solidaridad.
Objetivo de la educación en valores
El objetivo principal es el desarrollo de actitudes y conductas solidarias, lo que implica:
- Desarrollar conductas: Traducir la educación en cambios concretos mediante:
- Habilidades: Razonamiento moral, regulación de conflictos y toma de decisiones.
- Hábitos: Entrenamiento en esquemas de conducta constructivos, como la escucha activa y la asertividad.
- Desarrollar actitudes: Trabajar los tres componentes básicos:
- Cognitivo: Ideas y conocimientos (creencias y convicciones).
- Afectivo: Reacciones emocionales (sentimientos, preocupaciones e intereses).
- Conductual: Tendencias de acción (conductas reales, metas y aspiraciones).
La solidaridad se operacionaliza a través de la interdependencia, la igualdad de bienes y estatus, y la inclusión de los intereses de todas las partes.
Bloques de trabajo
- Consolidar el desarrollo personal: Trabajar las dimensiones individuales.
- Actitudes cooperativas grupales: Fomentar recursos para el trabajo eficiente, incluyendo:
- El conocimiento mutuo.
- La comunicación.
- La confianza, el contacto y la estima.
- La cooperación.
Interculturalismo
- Las minorías étnicas y su identidad: Colectivos humanos que, por sus rasgos culturales, reciben un trato desigual respecto a la cultura mayoritaria.
- Respuestas sociales ante la integración:
- La asimilación: Absorción de las minorías por la cultura dominante.
- La guetización: Desarrollo por separado sin interrelación cultural.
- La aceptación positiva de la diversidad: Apuesta por una cultura dinámica que garantiza la pluralidad y el enriquecimiento mutuo.
El prejuicio
El prejuicio se compone de tres elementos: ideas (rasgos atribuidos), sentimientos (evaluación negativa) y conducta (marginación).
¿Por qué y cómo aprendemos prejuicios?
Los prejuicios ofrecen sentimientos de superioridad, ventajas sociales o económicas y simplificación del pensamiento. Se aprenden mediante la imitación de figuras de referencia (padres, maestros, amigos).
Etapas del prejuicio
- 3-5 años: Reproducción acrítica de las posturas del grupo propio.
- 5-7 años: Separación entre el grupo propio (supravalorado) y los demás (infravalorados).
- 7-14 años: Capacidad de reconocer rasgos compartidos entre el grupo propio y otros grupos.
