El Arte Románico: Historia, Estética y Grandes Construcciones Medievales


Introducción al Arte Románico

El arte románico se desarrolla entre los siglos XI y XII. Durante este periodo, se va consolidando y difundiendo el cristianismo, mientras que en la Península Ibérica se inicia la Reconquista. Además, nacen las lenguas románicas.

Las causas del surgimiento de este arte son:

  • El establecimiento de un régimen feudal.
  • La implantación de la Orden de Cluny.
  • El aumento de la peregrinación.
  • El resurgimiento del comercio.
  • La representación de la fe cristiana al mismo tiempo que los intereses del señor feudal, el clero y la nobleza.

Este estilo es una especie de unión entre los estilos del inicio de la Edad Media: romano, prerrománico y bizantino. Surge de una manera casi simultánea en Italia, Francia, Alemania y España; aunque en cada uno de los países tiene características propias, poseen las suficientes similitudes como para hablar del primer estilo internacional europeo.

Características de las Artes Plásticas

En el románico no se busca el realismo ni la tridimensionalidad, sino que se realizan figuras abstractas y normalmente religiosas. Se crean narraciones que todo el mundo puede entender, mediante un arte de figuras recortadas y colocadas paralelamente sobre una superficie plana. El color es uniforme y diferenciado en las distintas zonas.

No se tiene en cuenta la perspectiva ni la proporción, deformando los cuerpos de forma que los personajes de mayor importancia son de mayor tamaño (jerarquía de escala). Una de las representaciones más icónicas es el Dios-Pantocrátor, una imagen apocalíptica de Cristo-Juez, realizada anteriormente en la época bizantina. En esta imagen se representa a Dios frontalmente, sentado en el trono e inscrito en una aureola con forma de almendra (mandorla en italiano). A los lados se encuentra el Tetramorfos, los cuatro evangelistas:

  • Mateo: ángel
  • Marcos: león
  • Lucas: toro
  • Juan: águila

El arte románico tiene una forma abstracta de representar la naturaleza; esta era identificada solo con el ser humano y con los animales. A menudo se representaba de forma individualizada y simbólica, como en las escenas del paraíso.

El Bestiario y la Ley del Esquema Geométrico

El bestiario es una serie de seres relacionados con lo oculto y con el pecado. Tiene como función la de asustar a los fieles y evitar que pequen. El románico convierte a los animales, tanto reales como ficticios, en portadores de perversiones, por lo que su aparición en capiteles, canecillos y tímpanos se usaba con sentido didáctico y a modo de advertencia.

Por otro lado, la ley del esquema geométrico exige al escultor que, aunque no tiene que adaptarse estrictamente al marco, sus figuras han de tener una lógica geométrica; por ejemplo, que sean simétricas o que formen figuras parecidas a cuadrados o círculos, sin importar que esto dé lugar a deformaciones de la realidad.

Arquitectura Románica: Estructura y Simbolismo

En las construcciones románicas, las paredes aguantan todo el peso; por ello, los muros son gruesos y están reforzados con contrafuertes. Tiene pocos vanos, y los que existen son abocinados, dando lugar a interiores oscuros que invitan al recogimiento.

Las características principales de los edificios son:

  • Plantas de cruz latina.
  • Nave central que acaba en un ábside semicircular.
  • Presencia de absidiolos (pequeñas capillas radiales).
  • Ábside realizado con una bóveda de horno, que podía estar recorrido por una girola o deambulatorio.
  • Crucero realizado con una cúpula.
  • Elementos más usados: el arco de medio punto y la bóveda de cañón.

Los capiteles estaban decorados con elementos vegetales, geométricos o del bestiario. Los pórticos abocinados con arquivoltas de medio punto daban lugar a un tímpano decorado. El dintel de estos pórticos solía contener un parteluz, mientras que los aleros contenían canecillos historiados.

El Monacato y las Órdenes Religiosas

Una de las principales construcciones realizadas en esta época eran los monasterios. Estos se construían en el campo y debían ser autosuficientes, al mismo tiempo que servían como centros de evangelización y lugares de recogimiento. Después de los eremitas (ermitaños), el método para la santificación personal se encauzó a través del monacato. Con los monasterios se obliga a una convivencia y a realizar votos de pobreza, castidad y obediencia.

La Orden de Cluny

Esta corriente proponía una dependencia exclusiva de la jerarquía eclesiástica, sobre todo del Papa, abandonando la dependencia de los señores feudales. En sus reuniones, realizaron un diagrama de cómo debería ser un monasterio ideal; el Monasterio de Saint-Gall es la puesta en práctica de dicho plan.

El Monasterio de Cluny plasma la organización de Saint-Gall. Sus estancias principales son:

  • Pandas: Estancias que rodean al claustro.
  • Cilla: Almacenes.
  • Portería: Espacio entre el mundo exterior y la clausura.
  • Claustro: El lugar más importante, de paseo, meditación, lectura y rezo. Simboliza el paraíso terrenal, por lo que su decoración escultórica es muy cuidada.

La Orden del Císter

Otra de las órdenes relevantes fue la Orden del Císter. Algunas de las reformas que realizaron fueron la eliminación de la ornamentación excesiva y la introducción del arco apuntado y la bóveda de crucería.

Torres e Iglesias de Peregrinación

Las torres del románico son una fusión de resistencia, altura y transparencia. Son más sólidas por abajo para poder sujetarse mejor (con menos ventanas), mientras que la parte más alta es más ligera.

Por último, se da un gran acontecimiento: la peregrinación. El Juego de la Oca es un ejemplo de símbolo del peregrinar del hombre. Dichas iglesias de peregrinación recibían a muchas personas y, por lo tanto, desarrollaron una tipología común.

Catedral de Santiago de Compostela

Posee una planta de cruz latina y dos naves laterales con bóvedas de arista. El transepto tiene la misma anchura que la nave principal y se comunica con el deambulatorio de cinco capillas radiales de la cabecera. La luz se cuela a través de las capillas adosadas al transepto. El alzado tiene el nivel habitual de arcos formeros y, por encima, una tribuna abierta o galería situada sobre las naves laterales para albergar a más peregrinos.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *