1. Las sociedades capitalistas
Tras la Segunda Guerra Mundial, los países occidentales, especialmente Estados Unidos, experimentaron un fuerte crecimiento económico basado en la producción industrial, el pleno empleo y el uso de nuevas tecnologías y energías como el petróleo y la electricidad. Este crecimiento se conoce como los “Treinta Gloriosos” (1945-1973), una etapa de gran expansión económica caracterizada por la estabilidad y el aumento del nivel de vida.
Este desarrollo provocó la aparición de la sociedad de consumo, en la que el éxito personal se medía por la capacidad de adquirir bienes materiales como coches, electrodomésticos o vivienda. El consumo se convirtió en un elemento central de la vida cotidiana y fue impulsado por la publicidad y los medios de comunicación. En este contexto se consolidó la familia tradicional, con roles de género muy marcados, donde el hombre trabajaba fuera del hogar y la mujer se encargaba del cuidado de la familia y la casa.
El crecimiento económico permitió la expansión de la clase media, formada por trabajadores cualificados, empleados administrativos y del sector servicios. Sin embargo, no desaparecieron las desigualdades sociales, ya que siguieron existiendo bolsas de pobreza y marginalidad en distintos sectores de la población.
El Estado del bienestar
Para corregir estas desigualdades surgió el Estado del bienestar, que implicaba la intervención del Estado en la economía. Este modelo se basaba en:
- La aplicación de impuestos progresivos (pagaban más quienes más ganaban).
- La creación de servicios públicos: sanidad, educación, pensiones, subsidios de desempleo y vivienda social.
Su objetivo era garantizar unas condiciones de vida mínimas para toda la población y reducir las diferencias sociales. Este sistema se inspiraba en las ideas del economista Keynes.
Política y movimientos sociales
En el ámbito político, se consolidaron las democracias parlamentarias basadas en el sufragio universal y el pluripartidismo. Los principales partidos eran los conservadores o democristianos, los socialdemócratas o laboristas y los comunistas.
Durante este periodo también surgieron nuevos movimientos sociales:
- Movimiento obrero: abandonó las ideas revolucionarias y se centró en la mejora de las condiciones laborales.
- Movimientos juveniles (años 60): destacando el movimiento hippie, que defendía la paz, la libertad sexual, el ecologismo y una vida alternativa.
- Derechos civiles y feminismo: movimientos por los derechos de los afroamericanos, el feminismo y el ecologismo.
- Mayo del 68: revuelta estudiantil en Francia que cuestionó la autoridad y el sistema capitalista.
Crisis y neoliberalismo
En 1973 se produjo una crisis económica provocada por el aumento del precio del petróleo (OPEP), que generó inflación y paro. A partir de los años 80 se impuso el neoliberalismo, defendido por líderes como Ronald Reagan y Margaret Thatcher, quienes promovieron la privatización, la reducción del gasto social y el impulso de la iniciativa privada.
2. Las sociedades comunistas
Tras la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética consolidó un sistema económico basado en la planificación centralizada. El Estado controlaba todos los medios de producción mediante planes quinquenales, priorizando la industria pesada, militar y nuclear, lo que provocó escasez de bienes de consumo.
La nomenklatura y el estalinismo
Aunque el sistema defendía la igualdad, surgió una élite privilegiada llamada nomenklatura. Durante el gobierno de Stalin, se estableció un régimen dictatorial caracterizado por:
- Control total del Estado y ausencia de libertades.
- Censura y culto a la personalidad.
- Represión mediante la policía política (NKVD) y los gulags (campos de trabajo forzado).
Desestalinización y estancamiento
Tras la muerte de Stalin (1953), Nikita Kruschov inició la desestalinización, reduciendo la represión y promoviendo la coexistencia pacífica. Sin embargo, con la llegada de Breznev, el sistema entró en una etapa de estancamiento económico y político. En el bloque del Este surgieron protestas (Berlín 1953, Hungría 1956, Praga 1968, Solidarnosc en Polonia), todas reprimidas por la URSS.
3. Distensión y Guerra Fría
Desde mediados de los años 50 comenzó una etapa de distensión conocida como coexistencia pacífica. Se caracterizó por la negociación y la firma de acuerdos para limitar el armamento nuclear (acuerdos SALT) y la creación del “teléfono rojo” para evitar conflictos directos.
A pesar de ello, se produjeron crisis críticas:
- Conflicto del Canal de Suez (1956).
- Construcción del Muro de Berlín (1961).
- Crisis de los misiles en Cuba (1962), el momento de mayor tensión nuclear.
4. Caída del bloque soviético
En los años 80, la URSS entró en una profunda crisis debido al estancamiento y el elevado gasto militar. En 1985, Mijaíl Gorbachov intentó reformar el sistema mediante dos pilares:
- Perestroika: modernización económica con elementos de mercado.
- Glasnost: transparencia informativa y libertad de expresión.
Estas reformas aceleraron la descomposición del sistema. En 1989 cayó el Muro de Berlín y, finalmente, en 1991, la Unión Soviética se desintegró tras un intento de golpe de Estado, dando lugar a nuevos estados independientes y poniendo fin al sistema bipolar de la Guerra Fría.
