Macroeconomía
La macroeconomía estudia la economía a nivel global, es decir, en conjunto. Para conocer en qué situación se encuentra la economía de un país, necesitamos medir una serie de datos relevantes, conocidos como variables macroeconómicas. Para medir estas variables, utilizamos indicadores económicos. Las principales variables macroeconómicas son:
- Crecimiento de la producción: el objetivo es que esta variable sea lo más alta posible; para medir su valor utilizamos el PIB como indicador.
- Nivel de empleo: el objetivo es que el empleo sea lo más alto posible; para medir su valor utilizamos la tasa de desempleo como indicador, que debe ser lo más baja posible.
- Nivel de precios: el objetivo es que el crecimiento de los precios sea estable; para medir su valor utilizamos el IPC (Índice de Precios de Consumo) como indicador.
- Equilibrio exterior: el objetivo es conseguir un equilibrio entre las exportaciones y las importaciones. Para medir su valor utilizamos la balanza de pagos.
Demanda Agregada
La demanda conjunta de bienes y servicios de la economía es lo que se denomina demanda agregada.
Fórmula: Demanda Agregada = Consumo privado + Inversión + Gasto público + Exportaciones – Importaciones.
Se diferencia de la demanda de un mercado en dos aspectos:
- La cantidad: es la suma de todos los bienes y servicios producidos en una economía (vivienda, ropa, comida, etc.).
- El precio: no es el precio de cada bien, sino el precio medio de todos los bienes y servicios producidos.
La demanda agregada es la cantidad que están dispuestos a gastar todos los agentes que intervienen en la economía:
- Las familias: todas estas decisiones de gasto de las familias se llaman consumo privado.
- Las empresas: este agente económico gasta cada vez que compra bienes con la intención de aumentar su capacidad productiva (por ejemplo, máquinas con nuevas tecnologías). Esto se conoce como inversión o formación bruta de capital.
- El sector público: el Estado compra muchos bienes y servicios para poner a disposición de sus ciudadanos. También paga salarios a sus funcionarios y realiza inversiones en hospitales, carreteras, etc. A este componente de la demanda agregada le llamamos gasto público.
- El sector exterior: la economía no está cerrada al exterior. A estos dos componentes de la demanda agregada se les llama exportaciones e importaciones.
Nota: La demanda agregada es lo que se estima que van a gastar las familias, empresas, sector público y sector exterior.
2.1. Consumo privado
El gasto realizado por las familias es uno de los componentes más importantes del PIB. El consumo de las familias depende de:
- La renta disponible: los ingresos que tienen las familias condicionan sus gastos. Cuanto mayor sea la renta disponible, mayor será su consumo. El total de la renta disponible se destina a consumo y a ahorro (Renta disponible = Consumo + Ahorro).
- La riqueza: muchas personas cuentan con dinero ahorrado o han heredado una vivienda, por lo que no tienen que pagar hipoteca. Su tendencia al consumo será mayor que la de otra persona con el mismo salario pero sin ese nivel de riqueza.
- Las expectativas: en épocas de crecimiento y expansión económica, las decisiones de las familias son optimistas, aumentando su consumo y reduciendo su ahorro.
- Los tipos de interés y la facilidad de obtener préstamos: cuando los tipos de interés son bajos y existen facilidades para pedir dinero, las familias se animan a consumir.
- El ciclo de vida: dependiendo de la etapa de la vida en que nos encontremos, realizamos mayores o menores gastos.
La inversión
Debemos diferenciar principalmente dos tipos de inversiones:
- Inversiones en planta y equipo: es la compra de bienes por la empresa que se utilizan para producir otros bienes, como maquinaria, elementos de transporte, instalaciones, etc.
- Viviendas de uso familiar: es una excepción, ya que este gasto lo realizan las familias.
La inversión depende de:
- El tipo de interés: si los tipos de interés son bajos, las empresas y las familias se animarán a realizar inversiones.
- La capacidad realmente utilizada: si una empresa no está produciendo todo lo que puede y tiene máquinas paradas o instalaciones sin uso, no tiene sentido que invierta. Lo primero es sacar partido a lo que ya tiene.
- Las expectativas: en épocas de crecimiento y expansión económica, las decisiones de las empresas son optimistas, aumentando su inversión.
- Los impuestos: las empresas pagan una parte de sus beneficios al sector público en forma de impuestos; por tanto, cuanto mayores sean los impuestos, menos dinero tendrán disponible para invertir.
