Historia y Tendencias del Teatro en España durante el Siglo XX


Antecedentes

Como todos los géneros, el teatro ha ido experimentando desde principios de siglo profundas transformaciones; unas afectan a su naturaleza literaria y otras al espectáculo.

  • Primera tendencia: Reacción frente al realismo.
  • Segunda tendencia: Teatro expresionista, que distorsiona la realidad y acentúa la teatralidad.
  • Tercera tendencia: Teatro surrealista, que rompe con todo lo anterior y da entrada a lo ilógico, onírico y delirante.

Esto nos encamina a una corriente importante y llamativa: el teatro del absurdo, donde destacan Ionesco, Samuel Beckett y Genet.

Tendencias

En la historia del teatro contemporáneo se distinguen dos períodos:

  • Primer período (1939-1975): Se corresponde con los años de la dictadura franquista, en un contexto cultural regido por la censura y la falta de libertad de expresión.
    • En los años 40 y primera mitad de los 50, conviven el teatro tradicional con la nueva corriente del teatro existencial.
    • A mitad de los 50 surge un teatro realista y social.
    • En los años 60 se opta por la experimentación y un lenguaje más vanguardista.
  • Segundo período: Abarca los últimos 25 años del siglo. En democracia y sin los condicionamientos de la censura, los autores dramáticos se expresan ya con plena libertad. Se caracteriza por la coexistencia de diversas tendencias, desde la experimental a la realista.

El teatro de la posguerra

Características

La Guerra Civil supuso para el teatro de la posguerra inmediata una interrupción de la tradición teatral anterior. La ruptura fue solo parcial o relativa. Perviven en la escena española los géneros tradicionales de corte conservador o popular como el melodrama, la comedia humorística y de costumbres. La renovación del teatro de la época se inclinará hacia un teatro existencial y realista.

La alta comedia (estilo Benavente)

Se caracteriza por desarrollarse en espacios lujosos donde los personajes, pertenecientes a la burguesía o a la clase media, viven conflictos personales relacionados con el adulterio, la soltería o la nostalgia del pasado.

  • José María Pemán: “Por la Virgen capitana”
  • Luca de Tena: “¿Quién soy yo?”

El teatro cómico

  • Jardiel Poncela: Se propuso renovar la comedia rompiendo con las formas tradicionales de lo cómico, que juzgaba excesivamente apegadas a lo castizo y a los recursos trillados de los chistes. Opuesto al teatro realista y burgués. Obra destacada: “Como mejor están las rubias es con patatas”.
  • Miguel Mihura: Reanuda su creación teatral desde 1953 a 1968. Es un grandísimo autor teatral con mucho humor. Escribió “Tres sombreros de copa” en 1932, pero no se estrenó hasta 20 años después y no fue comprendida. Ante esto, Mihura decidió “prostituirse” y hacer un teatro comercial y de consumo para un público de mentalidad burguesa. Todo el teatro posterior, aunque es bueno, no tiene la categoría de “Tres sombreros de copa”, obra que supone una ruptura total y arriesgada por la absoluta novedad de sus temas, formas y lenguaje nada convencionales. Se sirve del humor, la imaginación y lo fantástico, parodiando y caricaturizando las costumbres y los formalismos de la vida.

El teatro existencial

Se caracteriza por reflejar de una manera fiel las vivencias, estados de ánimo e inquietudes de los españoles.

  • Antonio Buero Vallejo: Una concepción humanista del hombre y el compromiso político-social con los más desfavorecidos determinan los temas, la estética y el propósito de toda su obra dramática, caracterizada en su evolución por una gran coherencia y unidad. Mezcla el lenguaje realista y el simbólico. Obra destacada: “Historia de una escalera”.

Teatro de protesta y denuncia

Primera generación

Se caracteriza por su compromiso con la realidad inmediata de la sociedad española, de cuya situación quiere dar testimonio.

  • Alfonso Sastre: “Tierra roja”
  • Buero Vallejo: “Las meninas”

Segunda generación

Defienden un teatro políticamente comprometido, testimonial, de inspiración popular y costumbrista.

  • Lauro Olmo: “La camisa”
  • José Martín Recuerda: “Las arrecogías en el beaterio de Santa María Egipcíaca”
  • José María Rodríguez Méndez: “Bodas que fueron famosas del Pingajo y la Fandanga”

Teatro burgués

El género que cultiva es el de la comedia de evasión, toda una garantía de éxito comercial.

  • Jaime Salom: “El triángulo blanco”
  • Juan José Alonso Millán: “¿Solo o con leche?”
  • Alfonso Paso: “La boda de la chica”

La búsqueda de nuevas formas

Se proponen superar las limitaciones estéticas del realismo, incorporando corrientes experimentales extranjeras. Desde el punto de vista estético, todos ellos coinciden en considerar el texto dramático solo como base de la creación teatral, utilizando un lenguaje poético-alegórico de filiación vanguardista.

  • Francisco Nieva: “Sombra y quimera de Larra”
  • Fernando Arrabal: “Los hombres del triciclo”

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