Fundamentos del Racionalismo de René Descartes: Del Método a la Metafísica


1. Duda y Certeza: Nociones Fundamentales

Duda y certeza se oponen entre sí: en la certeza, se está seguro de que se posee la verdad, mientras que, en la duda, el sujeto no sabe si es verdadero o falso su contenido mental.

Podríamos decir que la duda constituye la puesta en práctica de la primera regla de su método. Va a rechazar como falso todo aquello en lo que pudiera imaginar la menor duda hasta encontrar algo enteramente indudable.

Mediante la duda, Descartes busca encontrar una primera verdad indubitable, cuya verdad y certeza estén aseguradas por el uso del método científico. La duda tiene por objeto deshacer los propios prejuicios y “certezas” espontáneas. Por tanto, dudar no es el fin que se propone Descartes, sino un medio hacia la verdad y la certeza. Se puede decir que Descartes toma como sinónimos verdad y certeza.

Descartes excluye de la duda la religión, pues la considera revelada y por encima de la razón, y la moral, que no busca la verdad, sino la acción. Aclara que, en relación con las costumbres y la conducta moral, no va a esperar a tener una moral fundamentada científicamente, sino que va a guiarse por opiniones, es decir, por ideas no totalmente seguras. Descartes da cuatro motivos que justifican la duda como punto de partida para alcanzar la verdad con total certeza:

  • 1) Los sentidos nos engañan frecuentemente: Ciertamente pensamos que los sentidos habitualmente no nos engañan, pero sostiene Descartes que, si alguna vez nos han engañado, podría ser que siempre lo hicieran.
  • 2) Cometemos errores al razonar: En consecuencia, aunque haya razonamientos que nos parezcan totalmente seguros, podría darse el caso de que nos hubiéramos equivocado.
  • 3) La confusión entre la vigilia y el sueño: A veces confundimos la vigilia y el sueño; es decir, lo que estamos soñando lo tomamos como verdadero. Descartes argumenta que todo podría ser un sueño y que no hubiese nada fuera de nosotros.
  • 4) La hipótesis de un genio maligno: En las Meditaciones, añade este cuarto motivo. Se podría considerar que algunas verdades son verdaderas incluso en el sueño, pero Descartes argumenta que podría haber un espíritu maligno muy poderoso que me induce al error incluso en cosas elementales. Se trata de la suposición de que el entendimiento humano es de tal naturaleza que yerra siempre al intentar conocer.

2. Pensamiento e Ideas

Para Descartes, el pensamiento (cogito) es el acto de pensar, del que nos hacemos conscientes en el propio acto de pensar. Pensar y tener conciencia de algo son, para Descartes, lo mismo. Todas las demás actividades del alma, tales como dudar, querer, imaginar, sentir, etc., son igualmente pensamientos, puesto que somos conscientes de ellos.

Descartes pretende que eso no puede ser de otro modo, pues se deduce de su idea de res cogitans, que se deriva de su primer principio. Esta reducción arbitraria fue criticada por diversos autores; se habla de las razones del corazón que la razón no entiende: tenemos sentimientos que son distintos de los pensamientos.

Naturaleza de las Ideas

Dado que la actividad del yo se reduce a actividad pensante consciente, Descartes pasa a analizar los contenidos de esa actividad. Los contenidos de conciencia son las ideas. Descartes afirma que las ideas son puros contenidos de conciencia, que no es necesario que sean representaciones de la realidad; son puros objetos de conciencia. Por eso, incluso las sensaciones son ideas, puesto que somos conscientes de ellas y sobre ellas podemos hablar.

Una tesis central en Descartes y totalmente novedosa es que lo que conocemos directamente no son las cosas, sino las ideas. El yo se encuentra encerrado en sus pensamientos, conociendo solo sus ideas. Si tales ideas responden o no a cosas exteriores, o sea, si son representaciones suyas, es algo que habrá que demostrar. Esto implica que el mundo no nos es dado inmediatamente a nuestra conciencia, sino que debemos demostrar su existencia. Todo habrá que demostrarlo a partir de las ideas.

Descartes se centra en distinguir las diversas dimensiones de las ideas, siempre con la finalidad de establecer la verdad o certeza frente a la duda o el error. Afirma que todas las ideas son igualmente ideas: esa es la realidad subjetiva de las ideas. Pero se distinguen por su contenido, por su realidad objetiva. Introduce los grados de perfección en las ideas: son más perfectas las que representan la substancia que las de los accidentes.

Tipos de Ideas

Según Descartes, las ideas son de tres tipos:

  • Ideas facticias: son las que nosotros inventamos.
  • Ideas adventicias: son las que representan realidades que nos llegan por los sentidos.
  • Ideas innatas: son las que encontramos en nosotros; ni han sido hechas, ni podemos concebir que procedan del exterior. Estas ideas son las más importantes. Han sido puestas en nosotros por Dios y, por tanto, son comunes a todos los hombres y no pueden variar. Son la base del sistema cartesiano, pues a partir de ellas se puede construir todo el conocimiento.

Lo que conocemos directamente son nuestras ideas, nuestros contenidos de conciencia, no el mundo ni lo exterior. Por eso, un autor posterior como Berkeley podrá decir que no hay mundo en absoluto: solo hay mentes pensantes.

3. Alma y Cuerpo: Res Cogitans y Res Extensa

Descartes argumenta que podría fingir que no tenía cuerpo alguno, que no había mundo, pero que no podría suponer que dejara de pensar, pues si dejara de pensar, no existiría. Descartes considera que el hombre es fundamentalmente una substancia pensante.

Descartes usa de modo ambiguo el concepto de sustancia (substance, substantia). La sustancia solo puede ser Dios, pues es el único autosuficiente. Sin embargo, como Descartes también sostiene que el cogito es una substancia, aunque dependa de Dios, considera que substancia es aquello que no necesita de nada para existir. Por tanto, considera al yo como substancia.

La Res Extensa

A diferencia de la res cogitans, tenemos la res extensa. Según Descartes, la idea de cuerpo es lo mismo que la idea de extensión: los cuerpos son realidades extensas. Descartes concibe la extensión como los geómetras. La extensión es la única idea clara y distinta, innata, que tenemos acerca de los cuerpos. Por eso, un cuerpo no es más que una pura extensión matemática: tiene longitud, anchura y profundidad. Y como tal extensión tiene tres propiedades: cantidad, figura y movimiento. Descartes las llama modos de la extensión, pues ciertamente presuponen la extensión.

A diferencia de esas, están las cualidades secundarias que no pertenecen realmente a las cosas, sino al sujeto que las percibe. Descartes concibe las cosas físicas como si fuesen realidades puramente matemáticas. En consecuencia, toda la naturaleza es pura extensión. Descartes aún no ha probado la existencia de los cuerpos, pero puede afirmar que, si existen, son pura extensión: esa es su naturaleza o esencia. Para probar la existencia de los cuerpos, Descartes necesita probar previamente la existencia de Dios.

El Dualismo Cartesiano

De este modo, Descartes puede concluir que hay tres tipos de substancias: Dios (sustancia infinita), el alma humana (res cogitans) y el cuerpo (res extensa). Ahora bien, el ser humano parece que tiene alma y cuerpo. Descartes afirma un dualismo: el hombre no es una única realidad, sino simplemente dos realidades totalmente distintas en sí mismas y en sus propiedades. La tesis de Descartes depende de la tradición platónica: la afirmación de un dualismo radical.

4. Contextualización Histórica

Delimitación de la Edad Moderna

Descartes es un pensador que pertenece a la Edad Moderna. El humanista era un hombre centrado fundamentalmente en:

  • 1) Los aspectos humanos, individuales y políticos. El hombre toma el puesto central.
  • 2) Se pone en primer plano al sujeto, al individuo, con su personal visión de la realidad.
  • 3) La originalidad pasa a primer plano: los humanistas consideraban que ellos, a partir de los estudios clásicos, habían recreado de modo original una nueva visión del mundo.
  • 4) Eran hombres universales: se interesan por todas las materias.
  • 5) La modernidad: el hombre moderno es consciente de sus propias fuerzas, de su inteligencia y capacidad de conocer, de su capacidad de transformar el mundo; afirma su subjetividad y libertad.

5. Vida y Obras

Descartes se plantea ciertos problemas de geometría y concibe la posibilidad de un método para el descubrimiento de la verdad en cualquier rama de las ciencias. Se decide a buscar un método que le sirviera para poner el fundamento de la ciencia y hacerlo con la ayuda de su sola razón. Todas estas reflexiones las recogió en su obra Regulae ad directionem ingenii (Reglas para la dirección de la mente).

Cronología de sus obras principales:

  • 1633-1637: Escribe el Discurso del Método y tres ensayos científicos sobre Dióptrica, Meteoros y Geometría.
  • 1641: Publica las Meditationes de prima philosophia y las Respuestas.
  • 1647: Publica los Principia philosophiae.
  • Escribe Las pasiones del alma.
  • 1650: Muere Descartes.
  • Obras póstumas: Compendio de música (1650), Tratado del hombre, Tratado de la luz (1664) y Cartas (1657-1667).

Además, realizó aportaciones muy importantes en el campo científico.

6. La Filosofía de Descartes

Descartes es el fundador del racionalismo, el primer gran sistema filosófico de la modernidad.

A) Contexto filosófico

Descartes nace cuando ya se había impuesto totalmente la modernidad. Tres aspectos de una doctrina filosófica moderna:

  • El nuevo tipo de hombre: un sujeto autónomo, consciente de su capacidad teórica, que afirma su omnímoda libertad y desea construir un saber universal.
  • La presencia de Platón.
  • La ciencia moderna: con su visión matemática y mecánica del mundo y sus exigencias metodológicas.

B) Rasgos de la filosofía cartesiana

A partir de ese contexto, tenemos las características propias del racionalismo:

  • 1) Revalorización de la actividad del sujeto, de su subjetividad y libertad. El yo es el punto de partida obligado.
  • 2) Exaltación de la razón humana como facultad cognoscitiva: el único conocimiento valioso es el obtenido por la razón. Afirmación de la existencia de ideas innatas.
  • 3) Todo conocimiento procedente de la experiencia sensible es puesto en duda o considerado falso.
  • 4) Dualismo alma/cuerpo, mundo inteligible/mundo sensible.
  • 5) Admiración por la matemática como arquetipo de la sabiduría humana.
  • 6) Aspiración a crear una ciencia universal, válida para todo ser racional.

C) El proyecto cartesiano

i) Necesidad de reconstruir el saber

Pretende un sistema unitario, con rigor absoluto, en el que no se diera nada por supuesto.

ii) Su objetivo: el sistema

La metafísica cartesiana tiene por objeto demostrar que el mundo material es una extensión, que toda la naturaleza se explica por la figura y el movimiento. Todas sus tesis metafísicas se encadenan como en geometría: primero se establecen los principios y a partir de ellos se deducen el resto de los conocimientos.

iii) El método: Matematicismo y unidad del saber

Se busca un método objetivo, un medio para alcanzar la verdad en la ciencia y el espíritu. Descartes considera que los métodos matemáticos tienen el mismo rigor que la lógica formal con la ventaja de que hacen progresar el conocimiento. Se propone tomar lo esencial del método matemático para aplicarlo a cualquier ciencia. Para Descartes, todas las diversas ciencias no son otra cosa que la sabiduría humana, que es siempre una y la misma.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *