El Franquismo: Fundamentos Ideológicos y Evolución Política
Tras la Segunda República y la Guerra Civil, España se convirtió, de 1939 a 1975, en un nuevo tipo de Estado. El general Francisco Franco instauró una dictadura con un partido único y recortó muchas libertades, apoyándose en las denominadas familias políticas e institucionales.
Las Familias del Régimen
- El Ejército: Fue la institución más importante; aportó el nacional-patriotismo, el orden y la disciplina.
- Falange: Aportó el nacional-sindicalismo y, al unirse con los carlistas, dio comienzo al Movimiento Nacional.
- La Iglesia: Aportó el nacional-catolicismo, legitimando el régimen como una «cruzada».
- Familias políticas: Incluyeron a monárquicos, tecnócratas del Opus Dei y franquistas puros como Carrero Blanco.
Etapas de la Evolución Política
Etapa Azul o predominio de Falange (1939-1945)
En el primer gobierno predominó Falange con Serrano Suñer como artífice. Se aprobaron leyes fundamentales como el Fuero del Trabajo (1938) y la Ley Constitutiva de las Cortes (1942). Durante la Segunda Guerra Mundial, España pasó de la neutralidad a la no beligerancia tras las victorias del Eje, enviando a la División Azul, aunque volvió a la neutralidad tras la entrada de EE. UU. en el conflicto.
Etapa Nacional-Católica (1945-1957)
Tras la derrota del fascismo, Franco se apoyó en los católicos de la ACNP. En 1946, la ONU condenó al régimen y se retiraron los embajadores, pero la Guerra Fría convirtió a España en un punto estratégico. Tras los acuerdos con EE. UU. y el Vaticano (1953), España entró en la ONU en 1955. Se aprobaron el Fuero de los Españoles y la Ley de Sucesión, definiendo a España como reino.
Etapa Tecnócrata (1957-1969)
Los tecnócratas llevaron a cabo una reforma de la administración y redactaron la Ley de Principios Fundamentales del Movimiento (1958), definiendo a España como una «democracia orgánica». En 1967 entró en vigor la Ley Orgánica del Estado para separar los cargos de Presidente del Gobierno y Jefe del Estado. Hubo una fuerte oposición interna entre «inmovilistas» y «aperturistas», estallando el caso Matesa en 1969.
Declive del Régimen (1969-1975)
Carrero Blanco intentó modernizar el régimen con medidas como la Ley de Villar Palasí, pero fue asesinado por ETA en 1973. Le sucedió Arias Navarro con el denominado «espíritu del 12 de octubre». Finalmente, Franco murió el 20 de noviembre de 1975.
Sociedad y Economía en el Franquismo
Evolución Económica
- Autarquía (1939-1951): Consistió en la autosuficiencia económica con control estatal de precios y salarios. Fueron los «años del hambre», caracterizados por las cartillas de racionamiento y un mercado negro llamado estraperlo. Se creó el INI y empresas públicas como RENFE y SEAT.
- Plan de Estabilización (1957-1959): Los tecnócratas impulsaron la apertura a los mercados extranjeros y la devaluación de la peseta para atraer capital.
- El Desarrollismo y la crisis del 73 (1959-1975): Se produjo el «milagro español» con un fuerte crecimiento industrial, el éxodo rural y el auge del turismo europeo. La crisis de 1973 frenó este crecimiento debido a la excesiva dependencia del capital extranjero.
Evolución Social
Se produjo un éxodo rural masivo hacia Madrid, Cataluña y el País Vasco, además de una importante emigración hacia Europa (Francia, Alemania, Suiza). Hubo un notable crecimiento demográfico conocido como Baby Boom. A finales de los años 60 se inició la sociedad de consumo y un progresivo alejamiento de la población respecto a los valores tradicionalistas del régimen.
Represión y Oposición Política al Régimen Franquista
La Represión como Sistema
El régimen se apoyó en un marco legal represivo: la Ley de Responsabilidades Políticas (1939), la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo (1940), la Ley contra el Bandidaje y el Terrorismo (1948) y la Ley de Orden Público (1959). Estas leyes conllevaron penas de muerte, cárcel y persecución política.
La Oposición al Franquismo
Primer Franquismo (1939-1959)
En el interior se dio una oposición clandestina de pequeños grupos (PCE, PSOE, CNT). Los monárquicos pedían la restauración en la figura de don Juan de Borbón, quien publicó el Manifiesto de Lausana en 1945. La oposición más activa fue la de los maquis, una guerrilla armada que actuó entre 1944 y 1950. En el exterior, los republicanos mantuvieron sus instituciones, aunque marcadas por la desunión.
Segundo Franquismo (1959-1975)
La oposición se fortaleció en el interior, especialmente en las universidades y sectores obreros. En 1962 se celebró el llamado Contubernio de Múnich. En los años 70 destacaron el PCE de Santiago Carrillo (Junta Democrática) y el PSOE de Felipe González.
El Papel de la Cultura
El final de la guerra supuso el fin de la Edad de Plata de la cultura española y el exilio de la mayoría de intelectuales, convirtiendo a España en un «páramo cultural». El régimen controló la prensa, cerró periódicos de izquierda y utilizó la enseñanza como herramienta de adoctrinamiento. La Iglesia tuvo un papel destacado al entregársele la educación y el control de la censura. Sin embargo, este control se fue diluyendo desde finales de los 50 con la Ley de Prensa de 1966.
La Guerra Civil: Inicios e Internacionalización del Conflicto
La Sublevación Militar y la División de España
El conflicto comenzó en un clima de radicalización tras las elecciones de febrero de 1936. Los asesinatos del teniente José del Castillo y del líder monárquico Calvo Sotelo fueron el detonante de la conspiración militar. El 17 de julio de 1936 se sublevó la guarnición de Melilla, extendiéndose por el Protectorado de Marruecos y la Península. El golpe militar fue un fracaso parcial, ya que parte del Ejército y las fuerzas del orden se mantuvieron fieles a la República, lo que provocó la división de España en dos zonas.
Balance de los Bandos Enfrentados
La zona republicana contaba con la mayor parte de las áreas mineras e industriales y los recursos financieros del Banco de España. Por otro lado, la España rebelde (que adoptó el nombre de «nacionales») se situaba en zonas con menos industria pero mayores recursos agrícolas. Militarmente, los nacionales eran más efectivos gracias al Ejército de África y a que contaban con el 80% de los mandos militares, mientras que la República tuvo que improvisar un nuevo ejército.
La Internacionalización y Prolongación del Conflicto
Sin la masiva ayuda extranjera, la guerra no hubiese durado más de medio año. Aunque surgió la política de «no intervención» y el Comité de Londres para evitar que el conflicto detonara la Segunda Guerra Mundial, Alemania, Italia y Portugal facilitaron material bélico masivo a los nacionales. Por su parte, la República recibió ayuda de la URSS y de las Brigadas Internacionales.
Desarrollo Bélico de la Guerra Civil
De los Inicios a la Primavera de 1937
La primera fase (julio de 1936 – marzo de 1937) fue una guerra de columnas donde el principal objetivo nacional era conquistar Madrid. Tras fallar el general Mola, el protagonismo recayó en Franco, quien fue designado Generalísimo y Jefe del Gobierno del Estado español el 1 de octubre de 1936. A pesar de los ataques en el Manzanares, el Jarama y Guadalajara, la República detuvo el avance hacia la capital.
La Etapa Central y Decisiva
Entre abril de 1937 y noviembre de 1938, Franco renunció a Madrid y decidió conquistar el Norte, haciéndose con la cornisa cantábrica tras la destrucción de Guernica. Posteriormente, tras la batalla de Teruel, los rebeldes lograron alcanzar el Mediterráneo en Vinaroz, dividiendo en dos el territorio republicano y aislando a Cataluña. La última gran batalla fue la del Ebro, que agotó las reservas republicanas.
La Última Etapa de la Guerra
Entre noviembre de 1938 y abril de 1939 se produjo la descomposición política de la República. El coronel Casado dio un golpe de Estado en Madrid contra el gobierno de Negrín para intentar pactar una paz, pero Franco solo admitió la rendición incondicional. Las tropas franquistas entraron en Madrid el 28 de marzo y el 1 de abril de 1939 se comunicó oficialmente el fin de la guerra.
Evolución Política y Consecuencias del Conflicto
Evolución Política de las Dos Zonas
- España Republicana: La sublevación provocó la dimisión de varios gobiernos hasta que Largo Caballero formó una coalición en septiembre de 1936. Surgieron graves conflictos internos entre quienes priorizaban la revolución proletaria (anarquistas y POUM) y quienes querían fortalecer el Estado para ganar la guerra (comunistas y PSOE). Estos enfrentamientos culminaron en los Sucesos de Mayo de 1937 en Barcelona, dando paso al gobierno de Juan Negrín.
- España Nacional: Se construyó un Estado autoritario donde el poder recaía en Franco, especialmente tras las muertes de Sanjurjo y Mola. Mediante el Decreto de Unificación de 1937, se creó un partido único, FET y de las JONS, fusionando a falangistas y carlistas. Franco reunió en su persona el mando del ejército, el gobierno del Estado y la jefatura del partido.
Consecuencias de la Guerra
Las consecuencias fueron devastadoras: aproximadamente 450.000 muertos, un masivo exilio republicano y cárceles llenas de prisioneros políticos. La destrucción de infraestructuras provocó un desastre económico prolongado. Políticamente, supuso el fin de la experiencia democrática y el inicio de un largo período de represión y supresión de los derechos fundamentales.
