Arquitectura y Escultura Romana: Urbanismo, Ingeniería y Estilo


Arquitectura, Urbanismo y Tipos de Construcción

La arquitectura en Roma se enmarca en un urbanismo particular: mientras en Grecia el urbanismo es espacio a la medida del hombre, Roma es urbanismo y espacio interior. Es entonces cuando incorporan la estructura hipodámica griega, en cuadrícula. La organización urbanística romana se estructura en torno al cardo (eje N-S) y el decumano (eje E-O).

I. Obras públicas o de ingeniería

La expansión del Imperio romano alcanza tales dimensiones que se requieren obras de comunicación rápida, tales como:

  • Calzadas: Las que mejor definen el espíritu romano.
  • Arcos: Que salvan cualquier obstáculo natural.

Así, los romanos serán más ingenieros que artistas, con construcciones que evidencian esta realidad:

  • Acueductos: Trasladan agua desde su origen hasta embalses o ciudades. Destacamos el de Claudio en Roma, el de Segovia o el de los Milagros en Mérida.
  • Pantanos: Como el de Proserpina en Mérida.
  • Puertos, puentes…

II. Monumentos públicos

  • Basílicas: Es el lugar de reunión para relaciones comerciales o administrar justicia. Consta de tres naves: la central tiene mayor altura, con mayor iluminación, cubierta de una bóveda de medio cañón y con un fondo semicircular, cubierto por una media cúpula. Esta planta basilical se mantiene en períodos cristianos. Destacamos las basílicas de Majencio o Ulpia.
  • Termas: Es el lugar dedicado al baño y al reposo. Destaca su cubierta abovedada y su división en caldarium (cálido), tepidarium (templado) y frigidarium (frío). Destacamos las termas de Pompeya por la cúpula y las termas de Caracalla por su bóveda de aristas con contrafuertes.
  • Teatros: Mantienen la estructura griega, salvo que no se adosan a una colina. En comparación: disminuye la orchestra, que se hace semicircular, y la escena se hace más espectacular, con tres cuerpos adintelados. Aprovecha la parte de atrás para construir galerías y vomitorios de acceso y desalojo, desarrollando por primera vez la cavea, una bóveda semianular en los bajos del graderío. Destacamos el teatro de Aspendos (Asia Menor), el de Marcelo (Roma) y el de Mérida (Hispania).
  • Anfiteatros: Es una novedad romana que surge de la unión de dos teatros, con forma elíptica y una serie de corredores y dependencias bajo la arena. Destacamos el Coliseo (Anfiteatro de Vespasiano), con superposición de estilos.
  • Circos: Es una adaptación del estadio griego destinado a carreras y ejercicios atléticos, en el que destacamos la arena y la spina o división de la pista. Destacamos el Circo Máximo (Roma) y el Circo de Mérida.

III. Monumentos conmemorativos

Exaltan el poder y tienen un carácter propagandístico:

  • Arco del Triunfo: Refleja la idea de grandeza y las hazañas. Su estructura es variable en el número de arcos: uno (Tito en Roma) o uno central y dos laterales (Séptimo Severo) y número de fachadas: dos o cuatro (Cáparra). Incorporan relieves conmemorativos.
  • Columnas: Son columnas colosales con relieves helicoidales que ilustran victorias, éxito y gloria. Se colocan en entornos urbanos para servir de propaganda. Destacamos la de Trajano y la de Marco Aurelio (Roma).

Artes figurativas: La escultura, el relieve y el retrato

I. Escultura

Las artes figurativas en Roma (escultura y pintura) se complementan con dos corrientes:

  • Realista (o popular): Es de influencia etrusca, complementada con el sentido práctico de representar de forma reconocible y de narrar en un sentido lineal, con la memoria como historia.
  • Idealista (o aristocrática): Es de influencia griega, preferida por los estamentos elevados en Roma, aunque nunca fue aceptada por el pueblo. Desde la República, la influencia griega muestra un interés por la escultura, casi siempre de carácter religioso-divino, como los retratos de Augusto y de César.

II. Relieve

Desarrolla una personalidad propia desde el final de la República, con influencia típicamente helenística, recibiendo el nombre de relieve histórico-pictórico. Destaca por la utilización de efectos pictóricos con perspectiva y profundidad. Destacamos:

  • Altar de Domitius Ahenobarbus (s. II a.C.): Sacrificio de un cerdo, un carnero y un toro, con gran realismo.
  • Ara Pacis de Augusto (13 a.C.): Es una construcción rectangular sin cubierta para albergar un altar. Este representa en sus paredes la procesión de la familia imperial.
  • Arco de Tito (75 d.C.): Representa la victoria sobre los judíos. Es una obra cumbre del relieve romano por su sensación de profundidad.
  • Columna de Trajano (113 d.C.): Columna narrativa de la victoria del emperador contra los dacios, destacando el tratamiento plástico del relieve y la estructura helicoidal en sentido temporal.

III. Retrato

Cuenta con cuatro etapas:

  1. Orígenes etruscos y helenísticos (s. II a.C. – s. I a.C.): Se mantiene la corriente realista-popular, heredada del realismo funerario de los etruscos. Resume ambas influencias con rasgos propios como el realismo y la dureza en la expresión. Destacan los retratos de Pompeyo, Cicerón y César.
  2. Influencia del helenismo griego (s. I d.C.): Con la grandeza de Augusto se tiende a la idealización. Destacan los dos retratos de Claudio, uno semidesnudo con símbolos de dioses y otro con el águila de Júpiter.
  3. Realismo desde los Flavios (s. I – II d.C.): La corriente realista-popular desde los Flavios culmina con Trajano, en época imperial. Destacan nuevas características, como el uso de la barba desde Adriano. Destacamos el Marco Aurelio a caballo (Museo Capitolino) y el Retrato de Caracalla (Berlín), de expresión cruel.
  4. Período final: Se simplifican las formas, destacando la expresividad y el perfil psicológico, adelantando el esquematismo y hieratismo de las formas del arte bizantino. Destaca el retrato de Constantino.

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