Estallido de la Revolución Francesa
En 1788, Francia se encontraba bajo el reinado de Luis XVI y padecía una grave crisis económica, social y política por dos motivos principales:
- Una fuerte deuda del Estado: Debido a la participación de Francia en la guerra de independencia de los EE. UU.
- Malas cosechas: Provocaron periodos de hambre entre la población francesa, mientras el rey, la nobleza y el clero vivían rodeados de lujos.
Los principios de la Ilustración influyeron en los no privilegiados, quienes buscaban libertad, igualdad y participación política. Ante la situación, Luis XVI decidió cobrar impuestos a los privilegiados, lo que generó un fuerte rechazo. Se convocaron los Estados Generales en mayo de 1789 con los tres estamentos representados. Esto no gustó al Tercer Estado, cuyos representantes abandonaron la sesión creando la Asamblea Nacional para representar a la mayoría del pueblo, acabar con los privilegios y crear un nuevo sistema político basado en el sufragio universal. El 14 de julio de 1789, el pueblo de París asaltó la prisión de la Bastilla, dando inicio a la Revolución francesa.
La Revolución Francesa: La Monarquía Constitucional (1789-1792)
La Asamblea Nacional se convirtió en el nuevo poder de Francia, tomando medidas que acabaron con los derechos señoriales y los privilegios de la nobleza y el clero. También se aprobó la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano, aunque excluía a las mujeres. La asamblea pasó a ser la Asamblea Legislativa, que limitó los poderes de la monarquía aprobando la Constitución de 1791, la cual establecía:
- Separación de poderes.
- Soberanía nacional.
- Amplias libertades, derechos e igualdad ante la ley.
- Sufragio censitario.
También se expropiaron tierras a la Iglesia (desamortizaciones) para recaudar dinero para el Estado. El rey Luis XVI no aceptó su pérdida de poder y trató de escapar a Austria (la Fuga de Varennes), siendo detenido y acusado de traición. Mientras Austria y Prusia atacaban Francia, Luis XVI fue guillotinado en 1793.
La República Burguesa y Conservadora (1792-1799)
En 1792 se formó el gobierno de la Convención Nacional, que suprimió la monarquía e implantó la república. Los principales grupos fueron los Girondinos (burguesía moderada) y los Jacobinos (representantes de los Sans-culottes). Los Girondinos fueron guillotinados por los Jacobinos en 1793, tras las ejecuciones de Luis XVI y la reina María Antonieta.
Los Jacobinos, liderados por Robespierre, aprobaron una nueva constitución, la enseñanza obligatoria y el reparto de tierras. Sin embargo, utilizaron una violencia extrema en el periodo conocido como El Terror. Esta situación provocó que los moderados realizaran un golpe de Estado que acabó con Robespierre en 1794. La Convención termidoriana dio paso al Directorio, donde el poder se repartió entre cinco cónsules. El Directorio reforzó el liberalismo económico y conquistó territorios, pero ante la grave crisis, el general Napoleón Bonaparte dio un golpe de Estado en 1799.
El Imperio Napoleónico
Con el golpe de Estado de 1799, Napoleón comenzó su etapa como líder con el Consulado, limitando libertades y derechos. Se firmó el Concordato de 1801 con la Iglesia y se conquistaron nuevos territorios. En 1804, Napoleón se proclamó emperador. En 1808 ocupó España, colocando a su hermano José Bonaparte (conocido como Pepe Botella) en el trono. Tras el fracaso en la invasión de Rusia en 1812 y su derrota definitiva en la Batalla de Waterloo (1815), fue recluido en la isla de Santa Elena hasta su muerte en 1821. Tras su caída, el Congreso de Viena restauró el absolutismo en Europa y se creó la Santa Alianza.
Las Revoluciones Liberales y Nacionales
Revoluciones Liberales
- 1820: Levantamientos en Grecia, España y Portugal. Grecia se independizó en 1829.
- 1830: Iniciada en París, Francia se convirtió en monarquía constitucional y Bélgica se independizó de los Países Bajos.
- 1848: La Primavera de los Pueblos, bajo ideales democráticos (soberanía nacional, sufragio universal masculino), aunque fueron aplastadas.
Unificaciones Nacionales
- Italia (1848-1870): Se unificaron 8 estados mediante la guerra y la diplomacia en un estado monárquico.
- Alemania (1864-1871): Prusia, bajo el mando de Bismarck, unificó 38 estados tras conflictos con Austria, Dinamarca y Francia.
