Propaganda y Resistencia: El Cartelismo en la Guerra Civil
1. Comentario de la imagen. La imagen, según su forma y contenido, es una ilustración propagandística del bando republicano que denuncia, en plena Guerra Civil española, las amenazas de los regímenes fascistas alemán e italiano que intervienen en la guerra a favor del bando sublevado. Es una fuente primaria, de autoría desconocida, publicada en Cataluña en 1937 por el Comisariado de Propaganda de la Generalitat de Cataluña, organismo encargado de la publicidad y difusión de ideas a favor de la defensa de la República. Desde 1936, este organismo publicó comunicados en esperanto, idioma con pocos hablantes en España pero utilizado en algunas organizaciones internacionales. La ilustración está destinada al público esperantista y su finalidad es denunciar el avance del fascismo y movilizar a la opinión pública internacional contra él.
El póster se publica en plena Guerra Civil española (1936-1939), provocada por el fracaso del golpe de Estado organizado por militares contrarios a la República y sectores sociales y políticos de derechas que veían amenazados sus privilegios frente a las reformas del Frente Popular. Este conflicto dio lugar a una cruenta guerra civil que muchos historiadores consideran un anticipo de la Segunda Guerra Mundial, al enfrentar a la democracia contra los regímenes totalitarios.
Simbología y Mensaje del Cartel
El cartel se titula “¿Qué estás haciendo para evitar esto?” y en la parte inferior aparece el mensaje: “¡Esperantistas de todo el mundo, deberían actuar enérgicamente contra el fascismo internacional!”. En la imagen aparece un mapa de Europa occidental con dos brazos que empuñan cuchillos sobre España. Uno procede de Italia con simbología fascista y otro de Alemania con simbología nazi. También aparece el gorro frigio, símbolo universal de los valores republicanos y democráticos.
En conjunto, el póster denuncia la intervención de los regímenes de Hitler y Mussolini en la Guerra Civil española y advierte del peligro de la expansión del fascismo en Europa. Posee una gran relevancia histórica, ya que anticipa la amenaza real del fascismo y el nazismo, que poco después se enfrentarían a las democracias en la Segunda Guerra Mundial.
La Guerra Civil Española (1936-1939): Contexto e Intervención Extranjera
Entre julio de 1936 y abril de 1939, España sufrió una cruenta guerra civil iniciada por un golpe de Estado contra la democracia republicana, que enfrentó dos visiones opuestas del país. El conflicto se desarrolló en el contexto internacional del periodo de entreguerras, marcado por la tensión entre democracias debilitadas por la crisis económica, regímenes fascistas y la propuesta comunista de la Unión Soviética. La intervención de potencias extranjeras influyó decisivamente en la duración, evolución y resultado de la guerra.
Los Apoyos Internacionales
- El Bando Sublevado: Recibieron ayuda de Alemania, Italia y Portugal, dictaduras de extrema derecha o fascistas. Hitler envió aviones, armamento y la Legión Cóndor, que tuvo un papel clave en la guerra aérea. Mussolini colaboró con material bélico y el envío de combatientes voluntarios (CTV), mientras que el dictador portugués Salazar también apoyó a los rebeldes. Esta intervención convirtió la Guerra Civil española en un campo de pruebas para las potencias fascistas.
- El Bando Republicano: Solicitó ayuda a Francia y Gran Bretaña, pero estos países optaron por la política de no intervención, creando un comité internacional para evitar la expansión del conflicto. Esta decisión redujo drásticamente las posibilidades de victoria de la República. Finalmente, recibió ayuda de la Unión Soviética, que envió asesores militares y armamento, además de impulsar las Brigadas Internacionales, formadas por voluntarios extranjeros que lucharon contra el fascismo en defensa de la legalidad republicana.
Consecuencias del Conflicto
La guerra dejó una huella profunda en la sociedad española a través de diversas dimensiones:
- Consecuencias demográficas: Fueron trágicas, con una elevada pérdida de vidas humanas y el inicio del exilio republicano. Se calculan en torno a unas 300.000 las víctimas de las represiones de uno y otro bando, y otras tantas en el frente de combate, lo que eleva el número de muertos por encima del medio millón. Se estima un exilio de más de medio millón de españoles; aunque algunos regresaron tras el conflicto, muchos continuaron viviendo en el extranjero por temor a la represión franquista.
- Consecuencias económicas: El país sufrió una gran destrucción de infraestructuras, viviendas, industrias y comunicaciones, lo que provocó un fuerte retroceso económico. La producción industrial cayó considerablemente y el régimen franquista adoptó una política de autarquía, provocando escasez y el uso de cartillas de racionamiento durante años.
- Consecuencias culturales y sociales: Se produjo una fuerte represión contra los vencidos, con fusilamientos, cárceles y depuraciones. Muchos intelectuales y científicos marcharon al exilio, lo que provocó una “desertificación cultural” y la destrucción del sistema cultural de la Edad de Plata. El régimen impuso un modelo educativo basado en el nacionalcatolicismo y desaparecieron las libertades políticas y los derechos sociales.
- Consecuencias morales: Fueron profundas, provocando una gran fractura social y varias generaciones marcadas por el sufrimiento de la guerra y la represión de la posguerra. Nunca hubo una verdadera reconciliación entre vencedores y vencidos durante la dictadura.
El Régimen de Franco y el Panorama Internacional
En 1939, la dictadura franquista se identificó inicialmente con el Eje fascista, abandonando la Sociedad de Naciones y adhiriéndose al Pacto Antikomintern, firmando un tratado de amistad con la Alemania nazi. Sin embargo, cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial, Franco proclamó la neutralidad española. En 1940 intentó entrar en la guerra tras los avances del Eje, pero Hitler lo rechazó en el histórico encuentro de Hendaya. Posteriormente, Franco envió la División Azul, formada por voluntarios que combatieron contra la Unión Soviética en la llamada “cruzada antibolchevique”.
Por otro lado, los republicanos exiliados continuaron luchando contra el fascismo, participando en los ejércitos aliados o en la Resistencia francesa. Tras la Segunda Guerra Mundial y con el inicio de la Guerra Fría, la comunidad internacional decidió aislar al régimen franquista. Este aislamiento impidió que España recibiera la ayuda del Plan Marshall, reforzando la política autárquica del régimen. No será hasta la década de 1950, con los acuerdos con Estados Unidos y el ingreso en la ONU, cuando España comience a salir de ese aislamiento internacional.
