La Novela Generacional del 98
Temas Centrales de la Generación del 98
Los temas principales que aborda esta corriente literaria giran en torno a la profunda crisis nacional:
- La Decadencia de España: A finales del siglo XIX se consuma la decadencia internacional de España. El Desastre del 98 marca la pérdida definitiva del antiguo Imperio Español. Este hecho provoca que los intelectuales del grupo se cuestionen las causas de esta decadencia.
- El Símbolo de Castilla: Castilla se convierte en el símbolo de la esencia española, considerada “la médula de España”.
- Preocupación Existencial: Los protagonistas de estas novelas son seres invadidos por una angustia que los lleva a plantearse problemas religiosos.
En cuanto a las posturas religiosas:
- Pío Baroja se declaró siempre ateo.
- Azorín y Maeztu evolucionaron desde el agnosticismo hasta el catolicismo en su madurez.
- Unamuno vivió una tragedia íntima literariamente muy fructífera.
Miguel de Unamuno (1864-1936)
Nació en Bilbao y estudió Filosofía y Letras en Madrid. Ocupó la cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca, de la que fue rector en 1901. Está considerado uno de los intelectuales más brillantes y profundos de nuestra cultura.
Ensayos de Unamuno
Reflexiona en torno a dos temas fundamentales:
El Sentido de la Vida y el Más Allá
- Obras clave: Del sentimiento trágico de la vida (1913) y La agonía del cristianismo (1931).
- Trata el problema de Dios, el sentido agónico de la existencia, la inmortalidad, etc.
- Muchas de las ideas de Unamuno destacan por su originalidad; su pensamiento puede considerarse antiprogresista, antitecnicista y antirracionalista. El escritor vasco no cree en el progreso o en la técnica, ya que no sirven para desentrañar el único misterio que interesa al hombre: la existencia de Dios o del más allá.
- Se plantea un conflicto irresoluble entre razón y fe: la razón nos niega la esperanza, pero el corazón la busca. Más que creer, Unamuno quiere creer.
La Preocupación por España
- Obras significativas: En torno al casticismo (1895), Vida de Don Quijote y Sancho (1905) y Por tierras de Portugal y España (1911).
- Unamuno evoluciona desde un deseo de reforma y modernización del país hacia una postura contraria.
Novelas de Unamuno
En sus novelas se desarrollan los mismos temas citados, dado que al autor le interesa, sobre todo, el conflicto interno de sus personajes. Por ello, las novelas carecen en gran medida de planteamiento y desenlace (las denomina “Nívolas”).
Etapas Novelescas
- Hasta 1897: Conflictos religiosos y existenciales. Destaca Paz en la guerra (1897), su primera novela, en la que desarrolla el concepto de intrahistoria, ideado por Unamuno para referirse a los acontecimientos cotidianos y anónimos.
- De 1897 a 1914: Época de obsesión por el tema religioso. Ejemplo: Amor y pedagogía (1902).
- De 1914 a 1936: Etapa de sus principales novelas: Niebla (1914), La tía Tula (1921) y San Manuel Bueno, Mártir (1933).
Pío Baroja (1872-1956)
Pío Baroja y Nessi nació en San Sebastián. Estudió Medicina en Madrid, aunque terminó la carrera en Valencia. Llegó a Madrid para regentar la panadería de un familiar y ahí se dedicó por entero a la literatura.
Pío es uno de los novelistas más importantes del 98. Su producción está constituida casi exclusivamente por novelas. La obra de Baroja se puede agrupar temáticamente en ciclos o trilogías:
- Tierra vasca: La casa de Aizgorri, El mayorazgo de Labraz, Zalacaín, el aventurero.
- La vida fantástica: Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Paradox, Camino de perfección, Paradox, rey.
- La lucha por la vida: La busca, Mala hierba, Aurora roja.
Estilo Barojiano
Una característica común de las obras barojianas es que carecen de acción; son, en cambio, novelas de personaje. En ellas todo queda condicionado a un protagonista en torno cuya biografía y evolución hasta un fracaso anunciado se construye todo lo demás. Su estilo es preciso, sencillo y sobrio. Es un virtuoso de la descripción impresionista y del diálogo, así como del manejo del humor amargo. No empleó nunca demasiadas figuras retóricas.
José Martínez Ruiz (Azorín) (1873-1967)
Nació en Monóvar (Alicante). Cursó la carrera de Derecho en Madrid; se dedicó al periodismo, a la literatura y a la política. En 1924 ingresó en la RAE. Murió en Madrid.
Destaca su producción novelística: La voluntad (1902), Antonio Azorín (1903) y Las confesiones de un pequeño filósofo (1904). Otras obras significativas del alicantino son: Los pueblos (1905) o Castilla (1912). Su estilo se caracteriza por la pureza y la exactitud, por la precisión y por la frase breve y contundente.
La Novela Novecentista o de la Generación del 14
Autores agrupados en la Generación del 14:
Gabriel Miró
Destaca por su cuidada expresión y por su exquisito estilo, por su temperamento, por su sensibilidad exacerbada y por su capacidad de captar sensaciones: luz, color, aromas… Obra: Nuestro padre San Daniel (1921).
Ramón Pérez de Ayala
Representante de la novela intelectual. Posee un estilo irónico, capaz de reflejar tanto lo oculto como lo popular. Su mejor obra es quizás: Belarmino y Apolonio (1921).
Ramón Gómez de la Serna
Autor de carácter excéntrico, creador de la “greguería”: frase breve que encierra una pirueta verbal o una metáfora insólita. Buenos ejemplos de greguerías serían: “Las serpientes son las corbatas de los árboles” o “Hacer símiles parece cosa de simios”. Destacan sus novelas: El torero caracho (1926) y El caballero del hongo gris (1928).
