II. Análisis formal
Su planta es de tipo basilical con tres naves, siendo más ancha la central. Las tres cuentan con bóvedas de medio cañón, aspecto original, y están divididas en cuatro tramos. El transepto no sobresale en planta; sobre el crucero se eleva un cimborrio octogonal; presenta tres ábsides hacia oriente y dos torres cilíndricas en la fachada occidental.
El material de construcción es la piedra en sillería y el sistema constructivo es el abovedado.
Interior
El espacio de la nave central, con bóveda de medio cañón, se compartimenta y refuerza mediante arcos fajones y formeros sobre pilares cruciformes y medias columnas adosadas. Una novedad es que las naves laterales también poseen cubiertas de medio cañón. Los tres ábsides tienen bóveda de cuarto de esfera.
En el crucero, un cimborrio octogonal sobre trompas da paso a la cúpula, que al exterior se manifiesta como una torre octogonal. Las torres cilíndricas de la fachada occidental se cubren con bóvedas helicoidales.
Es un espacio proporcionado, donde la nave central es casi tres veces más ancha que la lateral. El sentido del espacio es longitudinal hacia el altar, donde la luz de la ventana del ábside marca esta dirección. La iluminación es escasa, predominando el macizo sobre el vano; la luz entra fundamentalmente por el cimborrio y las ventanas laterales, dejando la nave central en penumbra.
Los elementos decorativos en el interior están constituidos por capiteles con iconografía variada.
Exterior
Cuenta con tres puertas; la principal, la occidental, está flanqueada por dos torres cilíndricas. Destacan sus volúmenes de claridad geométrica, de los que se deduce la distribución del espacio interior: sus tres naves, el transepto, el cimborrio y los tres ábsides. Los elementos decorativos marcan las líneas horizontales con una escultura de huella clásica. Entre ellos, destacan los canecillos salientes que adornan la parte inferior de la cornisa, muy numerosos y de gran libertad temática.
III. Análisis estilístico
Edificio románico con función religiosa. Este estilo se consolidó en el Camino de Santiago (el llamado Camino Francés), facilitando el desarrollo económico, los intercambios culturales con Europa y la incorporación de la Península a la Europa románica.
La orientación de la cabecera hacia el Este simboliza la dirección hacia la fuente de la luz, Dios. Es un camino desde los pies (la oscuridad y el pecado) hasta el altar y la redención. San Martín de Frómista es una de las iglesias más representativas del románico castellano-leonés. Las torres que rodean la entrada son posiblemente de influencia alemana o francesa. Destaca por ser una iglesia donde el equilibrio de las formas y el perfecto estudio de la decoración expresan el espíritu románico.
Características de la arquitectura gótica
Los elementos fundamentales de la arquitectura gótica son:
- Arco apuntado: formado por dos segmentos de circunferencia que se apoyan y apuntalan mutuamente.
- Bóveda de crucería: formada por el cruce de dos arcos apuntados. Los arcos quedan visibles (nervios) y se apoyan sobre arcos formeros y fajones.
- Bóveda estrellada: surge cuando las bóvedas de crucería aumentan el número de nervios.
- Baquetones: nervios que se convierten en finas columnas sobre muros y pilares.
- Arbotantes y pináculos: los empujes verticales son absorbidos por los baquetones, mientras que los laterales se llevan al exterior mediante arbotantes (arcos rampantes). Los pináculos estabilizan verticalmente los estribos.
- Gárgolas: elementos con la función de expulsar el agua de los tejados.
- Grandes ventanales: cerrados con vidrieras de colores, permitiendo que la luz teñida simbolice la presencia de Dios.
Arquitectura religiosa: La catedral
La catedral es el edificio emblemático del gótico. Su planta es de cruz latina con 3 o 5 naves. El ábside presenta girola con capillas radiales. El paramento de la nave se divide en niveles: el triforio sobre las arcadas y el claristorio con grandes ventanales. Las fachadas monumentales incluyen portadas con arcos apuntados, rosetones y torres rematadas por agujas.
Características de la pintura gótica
- Retablos: profusión de pintura sobre tabla.
- Perspectiva intuitiva: escenas con fondo plano (normalmente dorado) que intentan crear sensación de espacio y profundidad.
- Grisalla: técnica pictórica que se colorea.
