Estrategia de Intervención Social Integral en Familia Monoparental de Alto Riesgo en Granada


1. Encuadre Profesional-Institucional

El caso se aborda desde los **Servicios Sociales Comunitarios** del Excmo. Ayuntamiento de Granada, concretamente desde el Área de Bienestar Social, en el Servicio de Información, Valoración y Asesoramiento (SIVA) de la Zona Centro. Este servicio constituye el primer nivel de atención del sistema público de servicios sociales y actúa como puerta de entrada para la ciudadanía ante situaciones de necesidad social.

La intervención es realizada por el trabajador o trabajadora social del SIVA, contando con el apoyo del equipo multidisciplinar del servicio, formado por:

  • Psicólogo
  • Asesor jurídico
  • Animador sociocultural
  • Personal auxiliar

La intervención se dirige a una unidad familiar monoparental encabezada por una mujer de 48 años, separada, madre de seis hijos con edades comprendidas entre los 15 y 26 años. La demanda es presentada por la propia madre, quien acude derivada desde la Oficina de Información General del Ayuntamiento de Granada manifestando una situación de **angustia y desbordamiento** ante los múltiples problemas que afectan a su familia. La solicitud de ayuda se produce como consecuencia de una grave situación económica, la acumulación de deudas básicas, el riesgo de embargo de la vivienda familiar y los problemas personales, educativos y sanitarios de varios de sus hijos.


2. Conocimiento de la Realidad Social

La familia reside en una vivienda situada en la zona centro de Granada y atraviesa una situación de **vulnerabilidad social grave**. Tras la separación matrimonial producida hace tres años, la economía familiar se ha visto seriamente deteriorada, existiendo ausencia de ingresos estables y dependencia de trabajos esporádicos y eventuales tanto por parte de la madre como de algunos de los hijos mayores.

H3. Problemáticas Identificadas

La familia presenta:

  • Deudas acumuladas de suministros básicos y alimentación.
  • Un embargo de la vivienda derivado de una operación mercantil anterior del padre.

En el ámbito familiar y personal, se observa una diversidad de problemáticas:

  • Abandono de estudios y precariedad laboral en varios de los hijos.
  • Bajo rendimiento escolar en las hijas menores.
  • Problemas de salud mental en una de las hijas adultas.
  • Situaciones de toxicomanía en dos de los hijos, uno de ellos actualmente en proceso de desintoxicación en un centro especializado.

Estas circunstancias generan tensiones en la convivencia y afectan al equilibrio emocional del núcleo familiar.

H3. Fuentes de Obtención de Datos

El conocimiento de esta realidad se obtiene mediante un estudio individual y familiar, utilizando:

  • Entrevistas con la madre y los hijos.
  • Visitas domiciliarias.
  • Consulta de diversas fuentes de información complementarias: entidades bancarias, centros educativos, recursos sanitarios, centro de desintoxicación, asesor jurídico del SIVA y entorno social próximo.

3. Interpretación Técnica-Científica de la Realidad

Una vez obtenidos los datos a través del estudio individual y familiar, se procede a la interpretación técnico-científica de la realidad social del caso. Se trata de un núcleo familiar monoparental compuesto por una madre de 48 años, separada, y seis hijos con edades comprendidas entre los 15 y 26 años, que conviven en el mismo domicilio y dependen mayoritariamente de los escasos recursos económicos disponibles.

H3. Situación Personal y Social de los Hijos

  • Hijo mayor (26 años): Ha abandonado los estudios universitarios de Derecho para realizar trabajos esporádicos.
  • Hija (25 años): Dejó los estudios de COU, realiza trabajos eventuales y presenta episodios depresivos que afectan a su estabilidad emocional.
  • Hijo (23 años): Se encuentra en proceso de desintoxicación por consumo de heroína desde hace cuatro años y está próximo a finalizar su estancia en el centro especializado.
  • Hijo (21 años): También presenta problemas de toxicomanía y abandono de estudios.
  • Dos hijas menores (17 y 15 años): Se encuentran escolarizadas en secundaria con bajo rendimiento académico.

H3. Valoración Económica y de Riesgo

Desde el punto de vista económico, la familia carece de ingresos estables, dependiendo de trabajos ocasionales de la madre —relacionados con el corte y confección— y de empleos eventuales de algunos hijos. Esta situación ha generado una economía familiar deficitaria, con acumulación de deudas de suministros básicos y alimentación, y con un embargo de la vivienda familiar derivado de una operación mercantil anterior del padre, lo que sitúa a la familia ante un **grave riesgo de pérdida del alojamiento**.

H3. Diagnóstico Social y Pronóstico

La valoración técnica pone de manifiesto la existencia de necesidades en distintas áreas:

  • Sanitaria: Por la presencia de toxicomanías y problemas de salud mental.
  • Económica: Por la falta de recursos y el embargo de la vivienda.
  • Educativa: Por el abandono y bajo rendimiento escolar.
  • Relacional: Debido a la sobrecarga de la madre y al deterioro de la dinámica familiar.

El diagnóstico social concluye que la familia presenta alteraciones estructurales en su funcionamiento y se encuentra en una **situación de riesgo social elevado**. El juicio técnico determina la necesidad de una **intervención social inmediata e integral**. El pronóstico, en ausencia de intervención, sería el agravamiento progresivo de la situación, con riesgo de cronificación de la exclusión social y desestructuración familiar.

4. Estrategia de Acción Profesional

A partir del diagnóstico social realizado, se diseña una estrategia de acción profesional que se concreta en un plan de intervención social integral, planificado y sistemático, orientado a dar respuesta a las necesidades detectadas y a mejorar la situación global de la familia.

H3. Objetivos Generales

Los objetivos generales de la intervención se centran en:

  • Normalizar la situación familiar en los ámbitos económico, sanitario y educativo.
  • Evitar la desestructuración del núcleo familiar.
  • Elevar el bienestar social de todos sus miembros.
  • Fortalecer la autonomía personal y familiar.
  • Favorecer la integración social de la familia.

H3. Objetivos Específicos (Plazos)

Se establecen objetivos a corto, medio y largo plazo, delimitados temporalmente:

  • A corto plazo (1 mes): Priorizar la cobertura de las necesidades básicas de la familia, la reducción de las deudas pendientes y la búsqueda de soluciones urgentes ante la situación económica y el embargo de la vivienda familiar.
  • A medio plazo (2 a 6 meses): Mejorar la empleabilidad de la madre y de los hijos en edad laboral, desarrollar habilidades ocupacionales, apoyar los procesos de desintoxicación y la atención psicológica de la hija con depresión, reforzar las relaciones familiares y promover la continuidad educativa de los hijos.
  • A largo plazo (7 a 18 meses): Estabilización de la economía familiar, inserción social y laboral plena de los miembros en edad de trabajar, consolidación de los procesos de desintoxicación y el equilibrio emocional del conjunto familiar.

La intervención se desarrolla a distintos niveles: individual, familiar e institucional, fomentando la participación activa de la familia y la coordinación entre los distintos recursos y profesionales implicados. La estrategia se basa en el acompañamiento social continuado, la orientación, el apoyo y la movilización de los recursos sociales disponibles.

5. Ejecución

La ejecución del plan de intervención se lleva a cabo de forma progresiva, priorizando las actuaciones urgentes y desarrollando el resto de acciones de manera continuada durante un periodo estimado de hasta 18 meses. Se ponen en marcha las siguientes actividades programadas:

  • Tramitación de ayudas económicas de emergencia.
  • Derivación al asesor jurídico para la situación de la vivienda y la separación.
  • Atención psicológica de la hija con depresión.
  • Coordinación con recursos de desintoxicación.
  • Orientación laboral.
  • Apoyo educativo a los menores.
  • Seguimiento familiar mediante entrevistas y visitas domiciliarias.

La intervención se mantiene flexible y adaptada a los cambios que puedan producirse en la situación familiar, con una coordinación constante entre los distintos profesionales e instituciones implicadas.

6. Evaluación

La evaluación se realiza de manera continua y final, valorando el grado de consecución de los objetivos planteados y la evolución de la situación familiar. Se comparan las condiciones iniciales de la familia con las alcanzadas tras la intervención, valorando la eficacia de las actuaciones y el uso de los recursos.

H3. Indicadores de Evaluación

Para ello se emplean indicadores cualitativos y cuantitativos:

H4. Indicadores Cualitativos

  • Mejora del rendimiento escolar.
  • Participación familiar.
  • Estabilidad emocional.
  • Integración social.

H4. Indicadores Cuantitativos

  • Número de ayudas obtenidas.
  • Entrevistas realizadas.
  • Asistencia a programas y recursos.
  • Seguimiento de las actuaciones.

La evaluación se complementa con un seguimiento periódico para garantizar la consolidación de los cambios y la normalización de la situación familiar.

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