Manejo Integrado de Plagas (MIP)
El Manejo Integrado de Plagas (MIP) es la base fundamental para la visualización y control de plagas. Su origen se remonta a 1980, con la Revolución Verde y la incorporación de maquinaria, herbicidas y fertilizantes.
Los controles del MIP, desarrollados a partir de la Segunda Guerra Mundial, se clasifican en:
- Culturales
- Químicos
- Mecánicos
- Genéticos
El MIP limita el uso de agroquímicos. Si es necesario utilizarlos, se debe seleccionar uno específico para la plaga objetivo, evitando perjudicar a la fauna benéfica (preferentemente agroquímicos de banda verde). No es necesario eliminar el 100% de la población; un control del 70-80% es suficiente para conservar una fuente de alimento para los enemigos naturales y evitar que la plaga desarrolle resistencia.
Estrategias interdisciplinarias
Para maximizar los factores de mortalidad natural sin recurrir a biocidas químicos, se recomienda:
- Rotación de cultivos.
- Uso de semillas certificadas libres de patógenos (ej. INTA).
- Uso de variedades resistentes o tolerantes.
- Manejo de fechas de siembra, densidad y distanciamiento espacial.
- Fertilización avanzada.
Terminología y Monitoreo
Plaga: Todo ser vivo que perjudica o causa un daño económico en la producción (malezas, enfermedades, insectos, moluscos, etc.).
- Nivel poblacional: Cantidad de individuos por unidad de superficie.
- Nivel de daño económico: Mínimo nivel poblacional donde el daño causado equivale al costo de control.
- Umbral de tratamiento: Nivel poblacional por debajo del daño económico donde conviene realizar una intervención.
Monitoreo de plagas
El muestreo es un indicador fundamental. La toma de muestras debe ser representativa y la distribución en el lote es tan importante como el número de muestras realizadas. Se deben relevar datos como: estadio fenológico, porcentaje de defoliación, promedio de plagas e insectos benéficos por metro lineal.
Plagas en el cultivo de soja
Orugas cortadoras
Trabajan de noche y cortan plantas por debajo de los cotiledones. Umbral de acción: 10% de plantas cortadas y dos orugas cada 100 plantas.
Orugas defoliadoras
- O. de las leguminosas (Anticarsia gemmatalis): Defoliadora que también consume vainas.
- O. medidora (Rachiplusia nu): Respeta las nervaduras de las hojas.
- O. militar tardía (Spodoptera frugiperda): Predomina en la primera etapa del cultivo.
- O. de la verdolaga (Loxostege bifidalis): Alas anteriores castaño amarillentas.
Otras plagas
- Barrenador del brote (Epinotia aporema): Color blanco con cabeza oscura, mide 1 cm.
- Chinches: Plagas de la etapa final que succionan granos, reduciendo el poder germinativo.
- Isoca bolillera (Helicoverpa gelotopogeon): Presenta una banda blanca zigzagueante.
- Plagas de todo el ciclo: Trips y arañuelas (causan decoloración y caída de hojas).
Control Biológico
El control biológico utiliza enemigos naturales para regular plagas. Sus ventajas incluyen la compatibilidad con otros métodos, seguridad para la salud humana y ahorro de divisas.
- Predadores: Especies generalistas.
- Parasitoides: Viven dentro del hospedante hasta causarle la muerte.
- Enfermedades: Microorganismos entomopatógenos.
Constantes Hídricas del Suelo
- Humedad de Saturación: Todos los poros llenos de agua.
- Capacidad de Campo (CC): Agua retenida en micro y meso poros tras el drenaje libre.
- Punto de Marchitez Permanente (PMP): Agua retenida en micro poros, no disponible para la planta.
- Agua Útil (AU): Diferencia entre CC y PMP; agua disponible en los meso poros.
