Fundamentos del Racionalismo: El Método y la Existencia de Dios en Descartes


El Giro hacia la Subjetividad en Descartes

La obra de Descartes está escrita en francés, aunque la lengua culta de ese momento era el latín. Esto pone de manifiesto el cambio de mentalidad propio de la época moderna, donde se recuperó el valor de las lenguas vernáculas frente a la Edad Media, periodo en el que solo se utilizaba el latín. Asimismo, la temática de sus obras marca una diferencia sustancial respecto al mundo medieval: ya no se limitan a comentar la Biblia o temas de fe, sino que desarrolla un pensamiento personal, destacando la importancia que cobra el propio yo frente a la autoridad.

El Método Cartesiano

  • Regla de la síntesis: Conducir ordenadamente mis pensamientos, empezando por los objetos más simples y más fáciles de conocer, para ir ascendiendo poco a poco, gradualmente, hasta el conocimiento de los más complejos.
  • Intuición y deducción: Si la primera regla hace referencia a la intuición (captación inmediata de la verdad), la segunda y la tercera hacen referencia a la deducción (proceso mediato que requiere pasos y se apoya en la memoria).
  • Moral provisional: Es una moral práctica que se adapta a las circunstancias y necesidades de la vida, sin pretender imponer dogmas o verdades absolutas; se basa en el uso de la razón y el método, buscando la claridad y la evidencia en las decisiones morales.

El Cogito y la Primera Verdad

Existe una certeza de la que es imposible dudar: para dudar hace falta pensar y para pensar hace falta existir. Descartes afirma que solo está seguro de que duda, y ello solo es posible porque piensa: COGITO ERGO SUM. El cogito es una intuición racional, una verdad que la mente capta de forma evidente. La existencia de un sujeto que piensa (res cogitans) es la primera verdad de la filosofía cartesiana.

El Puente hacia la Realidad: La Existencia de Dios

Una vez admitida la existencia del yo que piensa, el sujeto queda encerrado en su propia subjetividad. La existencia del mundo real se torna problemática, destruyéndose la correspondencia entre las ideas y el mundo. Se inicia aquí el camino hacia el idealismo. Descartes necesita encontrar un puente que garantice que sus ideas sobre el mundo se corresponden con la realidad, recurriendo a Dios como garantía de objetividad.

Argumentos sobre la existencia divina

La búsqueda de Dios en Descartes no tiene un origen religioso, sino gnoseológico. Para superar la hipótesis del genio maligno, presenta tres argumentos:

  1. Argumento a partir de la idea de Dios: Todas las ideas pueden tener origen en el sujeto, excepto la idea de perfección absoluta. Como soy un ser finito, la idea de un ser infinito debe haber sido puesta en mi mente por un ser más perfecto: Dios.
  2. Argumento de Dios como causa de mi ser: Si yo hubiera producido todas las perfecciones que poseo, también me habría dado las que no poseo. Por tanto, estas ideas han sido puestas en mi mente por Dios.
  3. Argumento ontológico: La proposición “Dios existe” es necesariamente verdadera, pues Dios es un ser infinitamente perfecto. Si no existiese, no sería perfecto, lo cual es una contradicción.

Conclusión: El Legado de Descartes

Dios es un ser veraz que confirma que todo lo que la mente concibe con claridad y distinción es verdadero. Gracias a esto, podemos admitir la existencia de la res extensa (el mundo). Descartes es considerado el padre de la filosofía moderna por desplazar el fundamento del conocimiento del objeto al sujeto. A partir de él, la reflexión filosófica se orientará hacia la subjetividad, influyendo en todo el racionalismo y el idealismo posterior, hasta que Kant establezca los límites del conocimiento humano.

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