La Poesía Lírica del Barroco Español: Temas, Estilos y Maestros (Góngora y Quevedo)


La Lírica Barroca: Temas y Estilo

1. Temas Centrales de la Poesía Barroca

Los poemas barrocos cultivan una amplia variedad de temas:

  1. Filosófico-Moral

    Se centra en la fugacidad de la vida y la obsesión por la muerte. La fugacidad de lo terrenal y la inevitabilidad de la muerte son los motivos centrales. Se aprecia la huella del estoicismo, por ejemplo, en los poemas morales de Quevedo. También aparece el motivo poético de las ruinas: expresión del esplendor perdido, de la vanidad de la gloria o de la riqueza.

  2. Amoroso

    Sigue siendo un tema fundamental, pero con un tratamiento barroco que multiplica los recursos. Los autores exploran caminos diferentes a los petrarquistas:

    • El ocultamiento de la emoción (Góngora).
    • La confesionalidad, expresión directa de las vivencias y emociones (Lope).
    • La vinculación del amor a la trascendencia (Quevedo).

    (Referencia: Texto pág. 309, “Mientras por competir con tu cabello”, actividades 11 a 13.)

  3. Mitológico

    Tema ya tratado en el Renacimiento, pero con un tratamiento barroco: exageraciones, parodias, acumulación de adornos… La mitología no constituye un depósito de sabiduría. Es habitual el tratamiento paródico y jocoso o el uso de un argumento mitológico como excusa para un despliegue de virtuosismo verbal.

  4. Sátira de Vicios y Tipos Sociales

    Se busca la comicidad. La poesía satírica y burlesca encuentra un amplio desarrollo en el Barroco, como corresponde a una sociedad en crisis que se cuestiona a sí misma. Tipos sociales, costumbres o rivales literarios serán objeto de reprobación con dos objetivos: corregir los vicios de su tiempo y producir un efecto cómico.

2. Elementos Formales y Estéticos

  1. Estética Conceptista

    La poesía es vista como una muestra de agudeza o ingenio. Pretende sorprender o deslumbrar, más que emocionar.

  2. Lengua Poética

    Muy distanciada de la lengua común, con acumulación de recursos. Esta complicación formal, que se ofrece al receptor como un reto intelectual, puede interpretarse como una forma de disfrazar una realidad engañosa y desagradable.

  3. Métrica

    Uso de sonetos, endecasílabos (sobre todo silvas) y poemas de arte menor (romances y letrillas, de origen popular).

Luis de Góngora y el Culteranismo

3. Innovación y Polémica

Góngora es el poeta más innovador del Barroco español. Sus obras despertaron gran polémica, siendo celebradas y denostadas, imitadas y parodiadas por igual.

3.1. Poesía Culta

  1. Sonetos

    Motivos petrarquistas con tratamiento barroco. Destacan los poemas en los que el autor reelabora motivos de la tradición petrarquista como el carpe diem o la advertencia de los peligros del amor.

  2. Fábula de Polifemo y Galatea

    Narra los amores del pastor Acis y la ninfa Galatea, a la que pretende también el cíclope Polifemo. Cuando el gigante descubre a los jóvenes, aplasta con una roca a Acis, a quien los dioses convierten en río. Esta obra es un despliegue de recursos estilísticos como metáforas e hipérbatos.

  3. Soledades

    Contenido: El protagonista es un joven errante que, tras ser rechazado por una mujer, llega, después de un naufragio, a un lugar campestre. Durante cinco días, convive con cabreros, labradores y pescadores, y asiste a unas bodas aldeanas y a una expedición de cetrería. Aunque es difícil interpretarlo, parece que Góngora quería exaltar la vida en el campo frente a la degeneración de la vida en la urbe.

    Métrica: Escrita en silva (versos 11A 11B 7a 11B 11C 11C).

3.2. Poesía «Menor» (Satírica y Popular)

  1. Romances

    La mayor parte de los romances contienen elementos burlescos. Es el caso de la Fábula de Píramo y Tisbe, una parodia mitológica.

  2. Letrillas

    Son composiciones festivas o burlescas, formadas por un estribillo de inspiración popular y por varias estrofas en versos generalmente octosílabos. En el célebre “Ándeme yo caliente y ríase la gente”, Góngora reformula el tópico de la aurea mediocritas en tono jocoso.

3.3. Culteranismo o Estilo Gongorino

  1. Búsqueda de la Belleza como Evasión

    En estos poemas, es evidente la pretensión de construir un mundo de belleza verbal y sensorial que sirva de evasión o refugio frente a la realidad miserable de la época. Esto se concreta en el uso de recursos que potencian las cualidades musicales del lenguaje, o un léxico exquisito y cultista.

  2. Dificultad Extrema: Poesía Elitista

    La oscuridad gongoriana se obtiene mediante diversos procedimientos:

    • Abundancia de cultismos.
    • Encabalgamientos violentos.
    • Hipérbatos exagerados.
    • Alusiones rebuscadas.
    • Metáforas sorprendentes.

    El resultado es una poesía deliberadamente minoritaria, que aspira a provocar en el lector un goce intelectual o sensorial, más que suscitar emociones.

Francisco de Quevedo y el Conceptismo

4. Biografía y Obra

Francisco de Quevedo, nacido en Madrid en 1580 en el seno de una familia de la nobleza vinculada a la corte, es uno de los grandes poetas castellanos. En sus obras y en su actividad pública defendió una visión tradicionalista y conservadora de la sociedad. Quevedo pasó cuatro años en la cárcel, después de lo cual se retiró a Torre de Juan Abad y finalmente murió en Villanueva de los Infantes (Ciudad Real). Su producción lírica incluye casi 900 poemas, divididos en tres grupos principales:

  • Poemas morales y religiosos.
  • Poemas amorosos.
  • Poemas satíricos y burlescos.

4.1. Poesía Metafísica y Religiosa

Los poemas morales de Quevedo están escritos en un tono grave y angustioso. Son el cruce de dos tradiciones filosóficas: el estoicismo y la moral cristiana. Por tanto, estos poemas tratan temas típicamente barrocos como:

  • La fugacidad de la vida.
  • La inevitabilidad de la muerte.
  • La vanidad de las apariencias, de los bienes materiales y del mundo sensible.
  • La necesidad de evitar las pasiones y de aceptar el deterioro y la finitud.

Para ello, Quevedo usa diversos tópicos literarios: tempus fugit, quotidie morimur, memento mori o la vita somnium. En otros poemas, como “¡Cuán fuera voy, Señor, de tu rebaño!”, Quevedo expresa el arrepentimiento del pecador.

4.2. Poesía Amorosa

Los poemas de Quevedo se sitúan dentro de la tradición petrarquista. En algunos se desarrolla una visión metafísica y trascendente del amor, que perdura más allá de la muerte. (Referencia: Texto pág. 311, “Cerrar podrá mis ojos…”, actividades 21 a 24.)

Valor metafórico en «Cerrar podrá mis ojos…»:

  • Postrera sombra: Muerte.
  • Blanco día: Muerte.
  • Agua fría: Muerte.

Campo asociativo de fuego: ardía, llama, fuego, ardido, ceniza.

Interpretaciones clave:

  • “Alma a quien todo un dios prisión ha sido”: Significa que el dios del amor (Eros) hace prisionera el alma del poeta, aunque según otras interpretaciones este dios puede ser la amada.
  • “Polvo enamorado”: Es una hipérbole que significa que, aunque no quede nada del cuerpo, el amor perdura.

4.3. Poesía Satírica y Burlesca

En este bloque se incluyen sonetos, letrillas, décimas y járacas (poema ambientado en una taberna, cárcel o prostíbulo en el que se da cabida a la jerga marginal de la delincuencia). La poesía satírica y burlesca de Quevedo se organiza en tres grupos temáticos:

  1. Parodias de la Poesía Culta

    Parodias de la poesía petrarquista (ej. “Rostro de blanca nieve, fondo en grajo”) y de la poesía culterana (ej. “Leí los rudimentos de la aurora”).

  2. Versiones Burlescas de Fábulas Mitológicas

    En “Bermejazo Platero de las cumbres” y en “Tras vos un alquimista va corriendo”, Quevedo hace una parodia de Dafne y Apolo, donde Dafne se convierte en una prostituta y Apolo en un rufián.

  3. Sátira de Tipos Sociales y Vicios

    Poemas que satirizan tipos sociales (como cornudos, letrados, médicos, mujeres que tratan de disimular su edad) o vicios (la hipocresía, el poder del dinero). A este grupo pertenece el soneto “Érase un hombre a una nariz pegada”. En este poema se reproduce el estereotipo antisemita de que los judíos tienen la nariz grande.

Recursos Utilizados en la Sátira

  • Juegos de palabras: Como la Paronomasia (asociar dos palabras de distinto significado con una semejanza fonética).
  • Metáforas grotescas o caricaturescas: Por ejemplo, la nariz como “sayón y escriba”. Esto remite primero al ancho de la nariz (un sayón era un verdugo, corpulento), y luego a la forma (un escriba está inclinado al realizar su tarea, por lo tanto, la nariz es una nariz torcida).

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