Los Contendientes y el Inicio de la Primera Guerra Mundial
En la Primera Guerra Mundial se enfrentan, por un lado, la Entente (Rusia, Francia, Inglaterra, Serbia y Bélgica) contra los Imperios Centrales (Alemania y Austria-Hungría). Italia, enemistada con Austria por el control del Adriático, se declara inicialmente neutral; por su parte, Turquía se identifica de forma solapada con Alemania.
Los países en guerra utilizan a la población rural tanto para el ejército como para las fábricas, lo que causa escasez de alimentos y una fuerte dependencia externa. En este contexto, las mujeres son clave en el trabajo y el transporte, al tiempo que se busca mano de obra extranjera. La Entente domina en términos de población, recursos y rutas marítimas, mientras que los Imperios Centrales preparan su potencial militar. La guerra adquiere una dimensión mundial mediante estrategias económicas (intervencionismo y bloqueos) y psicológicas (nacionalismo y revanchismo).
La Guerra de Movimientos (1914)
Los alemanes concentran sus esfuerzos en el Plan Schlieffen, que consistía en un ataque rápido a Francia a través de Bélgica. Sin embargo, durante la Batalla del Marne, las fuerzas francesas y británicas logran detener el avance alemán hacia París, impidiendo así una victoria rápida de Alemania en el frente occidental. Tras este suceso, los contendientes se enfrentan en la Batalla de Flandes, extendiendo el frente de guerra desde el Canal de la Mancha hasta la frontera suiza.
En el frente este, los alemanes derrotan a los rusos en Tannenberg, mientras que Austria retrocede en los Balcanes. En agosto, Japón declara la guerra a Alemania (aunque el texto original menciona Rusia, históricamente Japón se unió a la Entente contra Alemania) y ocupa posesiones en China y el Pacífico. En noviembre, el Imperio Turco se une al conflicto como aliado de Alemania.
La Guerra de Posiciones (1915-1916)
Ante la incapacidad de romper los frentes, la guerra se estanca en las trincheras (zanjas excavadas en la tierra que servían de refugio y línea de defensa permanente para los soldados), convirtiéndose en una lucha de desgaste. Nuevos países entran en combate: Italia y Rumanía se unen a la Entente, mientras que Bulgaria apoya a los Imperios Centrales.
Durante este periodo se produce la ofensiva sobre Verdún en 1916, una de las batallas más largas y sangrientas de la guerra, donde Francia logra resistir una ofensiva masiva alemana. Como respuesta, se lanza el contraataque del Somme, una ofensiva aliada británica y francesa en julio de 1916 para aliviar la presión sobre Verdún y romper las líneas alemanas.
La Crisis de 1917
El carácter de neutralidad de los Estados Unidos (bajo la presidencia de Wilson) desaparece en enero cuando el vapor Vigilantia es hundido por los alemanes. Los intereses comerciales de EE. UU. con Inglaterra y Francia se convierten en un argumento decisivo para que esta potencia entre en el conflicto. A esto se suma el Telegrama Zimmermann, en el que el gobierno alemán prometía apoyo a México para recuperar los territorios que EE. UU. le quitó en la Baja California.
Simultáneamente, en Rusia se produce la caída del régimen zarista y, tras la revolución, se firma en noviembre la Paz de Brest-Litovsk, lo que supone la salida de Rusia de la guerra.
El Retorno a las Grandes Ofensivas y el Fin de la Guerra (1918)
La desaparición del frente del este permite a los alemanes iniciar una gran ofensiva en el oeste. No obstante, los aliados aúnan fuerzas y encomiendan la dirección estratégica al general francés Foch. Finalmente, el 11 de noviembre se firma el armisticio. Dos días antes, el Káiser Guillermo II huye y se proclama la República en Berlín, conocida como la República de Weimar.
Organización de la Paz y Transformación del Mapa Europeo
La paz se organiza a través de diversos tratados: Versalles, Saint-Germain, Neuilly, Trianon y Sèvres. Las figuras clave en las negociaciones fueron Clemenceau, Lloyd George, Wilson y Orlando. Este proceso conlleva una profunda transformación del mapa europeo:
- Desmembración del Imperio Austro-Húngaro.
- Ruina final del Imperio Turco.
- Reforma del mapa político de los Balcanes: creación de Yugoslavia, engrandecimiento de Rumanía y cambios en Hungría, Chequia y Bulgaria (que pierde territorios).
- Surgimiento de nuevos estados en el Báltico a expensas de Rusia: Estonia, Letonia y Lituania.
- Polonia reconoce su nacionalidad y recupera territorio.
- Alemania pierde todas sus colonias.
La Cuestión Alemana y el Tratado de Versalles
El Tratado de Versalles impuso condiciones severas a Alemania:
- Prohibición a Austria de unirse a Alemania (Anschluss).
- Usufructo para Francia por 15 años de la zona del Sarre.
- Devolución de Alsacia y Lorena a Francia.
- Entrega de Eupen y Malmedy a Bélgica.
- Cesión de parte de Prusia Oriental a Polonia; Memel y el corredor de Danzig son declaradas ciudades libres.
- Pago de cuantiosas indemnizaciones de guerra.
- Desarme de Alemania: reducción del ejército a 100,000 hombres, desarticulación del Estado Mayor y la aviación, y entrega de la flota de guerra.
- Responsabilidad total de Alemania en el estallido del conflicto.
- Veto para el ingreso de Alemania en cualquier organismo internacional.
La Cuestión Italiana y la Sociedad de Naciones
En el Adriático se conceden a Italia los territorios de Trieste, parte de Istria y Dalmacia con población italiana, así como el valle del Alto Adigio. Sin embargo, la insatisfacción con estos repartos siembra el camino hacia la Segunda Guerra Mundial. Hacia 1920, se crea la Sociedad de Naciones, un organismo supranacional destinado a preservar la paz.
Consecuencias de la Guerra
El conflicto dejó secuelas profundas en diversos ámbitos:
- Territoriales: Reconfiguración de fronteras y la mencionada cuestión italiana.
- Demográficas: 10 millones de muertos, descenso de la natalidad, superpoblación femenina y un gran número de huérfanos, heridos y mutilados.
- Materiales: Francia fue el país más afectado (perdiendo el 30% de su riqueza nacional), seguida de Inglaterra (32%) y el empobrecimiento total de Alemania.
- Sociales: Incorporación masiva de la mujer al mundo laboral masculino, aceleración del éxodo rural hacia las ciudades y aparición de la especulación económica.
- Psicológicas y morales: Fomento de un sentimiento hipernacionalista y revanchista, especialmente arraigado en Alemania.
