Monarquía, república y guerra civil
España, aunque el siglo se inició con aspiraciones regeneracionistas tras el desastre de 1898, vivió profundas divisiones sobre la mejor forma de afrontar esa renovación, lo que condujo finalmente a la guerra civil. En este periodo pueden distinguirse varias fases principales:
El reinado de Alfonso XIII (1902-1931)
Durante el reinado de Alfonso XIII se mantuvo el régimen liberal-parlamentario de la Restauración, aunque con una clara tendencia a descomponerse. El agravamiento del problema de Marruecos complicó aún más la situación. Para tratar de superar la crisis, en 1923 el rey aceptó la dictadura del general Miguel Primo de Rivera, que suspendió el sistema constitucional. Los logros del gobierno autoritario no pudieron evitar su caída en 1930 y el restablecimiento de los republicanos. La fase final del reinado fortaleció a los republicanos que en 1931 triunfaron en las grandes ciudades en las elecciones municipales; el rey optó entonces por marcharse.
La Segunda República (1931-1936)
Desde 1931 hasta 1936 la Segunda República española emprendió amplias reformas que le crearon numerosos enemigos.
La sublevación y la Guerra Civil (1936-1939)
En julio de 1936 una sublevación de parte del ejército inició la Guerra Civil; este conflicto acabó con la victoria de los sublevados encabezados por el general Francisco Franco.
Primeras décadas del reinado
El reinado de Alfonso XIII heredó el régimen político de la Restauración, que seguía basándose en dos partidos —el liberal y el conservador— que se turnaban en el gobierno a través de elecciones manipuladas por los caciques. El turno fue agotándose en un país en el que crecían las ciudades y se creaban regiones industriales. Durante los primeros años del reinado, los gobiernos tuvieron que hacer frente a diversos problemas:
- El resurgir de los regionalismos, sobre todo el catalán.
- Un ejército sensible a las críticas.
- La guerra de Marruecos: en la Conferencia de Algeciras se asignó a España un protectorado en el norte de Marruecos; posteriormente los marroquíes y las tropas españolas se enfrentaron militarmente.
- El desarrollo del movimiento obrero y de las posiciones de izquierda, que no encajaban con el sistema caciquil.
- El terrorismo anarquista, que actuó sobre todo contra políticos y empresarios de Barcelona; los patronos respondieron formando escuadras armadas.
Una de las principales crisis fue la Semana Trágica de Barcelona en julio de 1909. La guerra de Marruecos llevó al gobierno a enviar tropas reservistas que tenían que embarcar en el puerto de Barcelona. En esta ciudad se inició una huelga general de protesta que se convirtió en una insurrección. La rebelión, sofocada por el ejército, provocó numerosos muertos, una protesta internacional y la caída del gobierno de Maura.
España se mantuvo neutral en la Primera Guerra Mundial, lo que reportó importantes beneficios económicos; al finalizar el conflicto finalizó esa situación ventajosa. En 1917 se produjo una crisis que mostró la fragilidad del sistema de la Restauración y cuyas principales manifestaciones fueron:
- La protesta del ejército: las derrotas sufridas en Marruecos crearon juntas militares de defensa que reclamaban cambios en el sistema de promoción.
- La reunión de una asamblea de parlamentarios en Barcelona para formar nuevas cortes y obtener la autonomía de Cataluña.
- Una huelga general revolucionaria que afectó a Asturias, Cataluña y el País Vasco.
La guerra de Marruecos terminó siendo decisiva para la caída del sistema político:
- En 1921 se produjo el desastre de Annual, donde culminaron las derrotas del ejército español en Marruecos y en el que murieron más de mil soldados.
- En 1923 se realizó una investigación parlamentaria para establecer las responsabilidades.
Los conflictos sociales, el descontento político y el desgaste militar en Marruecos llevaron al general Primo de Rivera a dar un golpe de Estado e implantar una dictadura militar.
La dictadura de Primo de Rivera
Alfonso XIII autorizó al general Primo de Rivera a formar gobierno y se disolvieron las Cortes; así España adoptó formas de gobierno dictatoriales. La dictadura apenas provocó oposición al principio, puesto que Primo de Rivera fue presentado como el cirujano que sacaría al país de la crisis política y social y pondría fin a la guerra de Marruecos.
Acontecimientos relevantes
- Fin de la guerra de Marruecos: en 1925 se produjo el desembarco de Alhucemas, operación que permitió la victoria española con el apoyo de Francia; en este episodio sobresalió el joven oficial Francisco Franco.
- Se reprodujo el sistema corporativo de corte italiano.
- En Cataluña la conflictividad social se resolvió mediante la restricción de las libertades políticas y el empleo de recursos militares y policiales disponibles para acabar con el terrorismo anarquista.
- En 1929 tuvieron lugar la Exposición Internacional de Barcelona y la Exposición Iberoamericana de Sevilla.
La oposición a la dictadura aumentó cuando el general intentó crear un partido político para perpetuar su régimen; finalmente la dictadura cayó y se reabrió la fase política que llevaría a la proclamación de la República.
La economía
España evolucionó desde un modelo liberal hacia uno más intervencionista. Entre las características principales destacaron:
- El predominio de un sector agrario poco modernizado.
- La industrialización centrada en Cataluña, el País Vasco y Madrid.
- La mejora de las redes viarias: ferrocarril y carreteras.
- El desarrollo de la banca, con la presencia de entidades como los bancos de Bilbao, Vizcaya, Santander, Banco Español de Crédito e Hispanoamericano.
- La protección estatal de la producción española frente a la competencia extranjera.
- La escasa presencia española en el comercio internacional.
Ejemplo del intervencionismo fue la actuación de Primo de Rivera, que creó grandes empresas monopolísticas estatales como CAMPSA y la Compañía Telefónica Nacional de España. Gracias a ello la economía española experimentó cierto desarrollo a pesar de los problemas estructurales que arrastraba.
La sociedad
La población española pasó de unos 18 millones de habitantes en 1900 a 25 millones en 1936. Más de la mitad de la población habitaba en el medio rural. En el sur de la península destacaba el alto porcentaje de jornaleros que apenas podían subsistir; por encima de este grupo persistía una oligarquía de grandes propietarios agrarios. En las ciudades prosperó una clase media de profesionales liberales y funcionarios. El desarrollo industrial incrementó el número de obreros. La sociedad española mostraba grandes diferencias entre una minoría que disfrutaba de bienestar y una gran mayoría de asalariados con un escaso nivel económico. La Gran Depresión acentuó esta desigualdad.
Fin del reinado de Alfonso XIII
En 1930 Alfonso XIII intentó restablecer el sistema constitucional de la Restauración, pero la monarquía estaba muy desprestigiada y los grupos republicanos empezaron a unirse para derrocar al rey. Los partidos políticos partidarios de la República firmaron en 1930 el Pacto de San Sebastián, en el que se comprometieron a implantar la República en España. En abril de 1931 se celebraron elecciones municipales en toda España en las que triunfó la coalición republicano-socialista en las grandes ciudades; el rey Alfonso XIII abandonó el país y el día 14 de abril se proclamó la Segunda República.
Este hecho supuso la posibilidad de establecer un auténtico sistema de gobierno democrático en España. Algunas circunstancias que acompañaron la implantación del nuevo régimen fueron las siguientes:
- La victoria electoral de los candidatos republicanos se produjo en las ciudades porque sus habitantes estaban al margen de la influencia de los caciques; éstos sufrieron una derrota y el sistema que mantenían empezó a resquebrajarse, pese al control que aún ejercían en el medio rural.
- La derrota de las fuerzas políticas tradicionales provocó la euforia de los grupos republicanos más radicales, que emprendieron una campaña de quema de templos y conventos, considerando a la Iglesia como una institución que había sostenido al régimen monárquico.
- Por primera vez en la historia de España, las elecciones se vieron acompañadas de una gran movilización de las masas urbanas.
La Segunda República
Gobierno reformista
Tras la proclamación de la Segunda República se formó un gobierno provisional cuyo objetivo era la modernización de España y la instauración de la democracia. Para proporcionar a la República una constitución se convocaron elecciones a Cortes; en ellas triunfaron los republicanos y los socialistas. En 1931 se promulgó una Constitución que definía a España como una república de trabajadores de todas las clases. Al frente de la república se encontraba un presidente elegido por las Cortes; las Cortes estarían formadas por una sola cámara (congreso) elegida por sufragio universal. La Constitución establecía la separación entre la Iglesia y el Estado. El primer presidente de la República fue Niceto Alcalá-Zamora y se formó un gobierno de izquierdas presidido por Manuel Azaña. Las principales reformas fueron:
- Aprobación de la autonomía para Cataluña: la República dotó a Cataluña de instituciones propias de autogobierno a través de la concesión de un estatuto de autonomía en 1932; los nacionalistas de Esquerra Republicana, liderados por Francesc Macià y después por Lluís Companys, controlaron la Generalitat o gobierno autonómico catalán.
- Reforma militar: el ejército contaba con un número excesivo de oficiales; se estableció un juramento de fidelidad a la República para los militares y la posibilidad de acceder a la jubilación voluntaria para quienes no quisieran continuar. De este modo se redujo en gran parte el exceso de mandos. Se cerró la Academia General Militar de Zaragoza; su director, el general Francisco Franco, se sintió agraviado por esta medida.
- Reforma religiosa: se disolvió la Compañía de Jesús, se prohibió ejercer la enseñanza a ciertas órdenes religiosas y se les retiraron las aportaciones económicas del Estado en varios casos.
- Reforma agraria: el campo español arrastraba una serie de problemas:
- Minifundismo en zonas del norte: el reducido tamaño de las propiedades era insuficiente para la subsistencia de sus dueños.
- Latifundismo en la mitad sur de la península, sobre todo en Andalucía y Extremadura: las tierras estaban en manos de grandes propietarios y la mayoría de la población rural eran jornaleros sin tierra; el caciquismo seguía estando arraigado y muchos terratenientes ni siquiera vivían en sus propiedades agrícolas.
- Subarriendo de tierras por parte de intermediarios que especulaban arrendando tierras a bajo precio y subarrendándolas a un precio mayor a los campesinos.
Para abordar estos problemas se aprobó una reforma agraria que estableció la expropiación de latifundios y su reparto entre campesinos.
- Reforma educativa: se tomaron importantes medidas en materia educativa:
- Se apostó por una enseñanza laica y se adoptó como modelo la Institución Libre de Enseñanza.
- Se crearon nuevos colegios e institutos y se dignificó la situación del profesorado.
- Se desarrollaron centros de formación del profesorado.
- Se llevó la cultura al medio rural a través de las llamadas «misiones pedagógicas».
Gobierno conservador (1933-1935)
En 1933 la victoria de los partidos de derechas, entre los que destacaba CEDA, provocó la formación de un gobierno de coalición y supuso un giro conservador en la República. Se frenaron reformas de la etapa anterior, como la agraria. Partidos y sindicatos de izquierdas consideraron que la República había sido traicionada, lo que dio lugar a la crisis de 1934:
- En varios lugares de España estalló una revolución que en Asturias tuvo mayor relevancia, encabezada por una alianza de socialistas, anarquistas y comunistas.
- En Cataluña se produjo también un levantamiento y se llegó a proclamar el estado catalán dentro de la República española; el ejército restauró allí la autoridad.
Como consecuencia de la crisis, las cárceles españolas se llenaron de presos políticos implicados en los movimientos revolucionarios. Finalmente la coalición de derechas se resquebrajó debido a casos de corrupción en los que estaban implicados miembros del gobierno, apareciendo en un clima de creciente tensión política con sindicatos y partidos de izquierdas.
Gobierno del Frente Popular (febrero de 1936)
Los partidos de izquierdas se unieron en la coalición del Frente Popular y ganaron las elecciones en febrero de 1936. Se formó un nuevo gobierno de izquierdas presidido por Manuel Azaña, que entre otras medidas decretó la liberación de presos políticos encarcelados tras la crisis de 1934. El gobierno intentó continuar las reformas pendientes, pero la conflictividad social y los enfrentamientos violentos hacían visible la posibilidad de un nuevo estallido revolucionario o un pronunciamiento militar.
La derecha, encabezada por líderes como José Calvo Sotelo, se opuso con firmeza al gobierno del Frente Popular. El asesinato de Calvo Sotelo el 13 de julio de 1936 precipitó los acontecimientos y un sector del ejército preparó un golpe de Estado.
La guerra civil (1936-1939)
El 17 de julio de 1936 un sector del ejército se sublevó en Marruecos contra el gobierno del Frente Popular; el 18 de julio la sublevación militar se extendió y fue apoyada por los carlistas, monárquicos y falangistas, dirigida por mandos como el general Emilio Mola y con el protagonismo militar de figuras como Francisco Franco. La sublevación triunfó en varias provincias y zonas: algunas capitales andaluzas, Galicia, Castilla y León, Álava, Navarra, parte de Aragón, el norte de Extremadura, Canarias y Baleares. El gobierno republicano conservó su autoridad en el resto del país; esta situación provocó el estallido de la Guerra Civil (1936-1939).
Las potencias internacionales acordaron en agosto de 1936 la formación de un Comité de No Intervención para impedir la participación en la contienda, aunque en la práctica hubo intervención: Franco recibió ayuda de Italia y Alemania, que aportaron tropas, aviones y armamento a cambio de concesiones y ventajas; el gobierno de la República contó con la ayuda de la Unión Soviética, que suministró material de guerra a cambio del depósito en Moscú del oro del Banco de España, y con el concurso de las Brigadas Internacionales, unidades formadas por extranjeros voluntarios reclutados para luchar en España a favor de la República.
Durante tres años se libraron durísimas batallas: el ejército rebelde se impuso en el estrecho, en torno a Madrid, en el norte y después en la zona del Ebro. La represión en ambos bandos fue brutal. La superioridad armamentística del ejército rebelde y las discrepancias internas del gobierno de la República dieron la victoria a los sublevados.
El 1 de abril de 1939 Franco proclamó su victoria tras la rendición del ejército republicano. Había muerto alrededor de medio millón de personas; miles de españoles huyeron a otros países. El general Franco se convirtió en el nuevo jefe del Estado y estableció un sistema político dictatorial como Caudillo de España. La guerra había acabado con las esperanzas regeneracionistas previas y España se convirtió en un Estado autoritario y totalitario en la práctica.
Documento corregido: ortografía, gramática y presentación mejoradas. Se han respetado los contenidos y la secuencia histórica original.
