1) Piedra Museo / Alero El Puesto
Piedra Museo está en el Macizo del Deseado, provincia de Santa Cruz, junto a un paleolago hoy seco, pero con surgentes de agua potable en la margen noroeste (NO); por eso el sitio fue un verdadero ecorrefugio en un entorno árido. La posición junto al agua y el abrigo rocoso lo convirtieron en un lugar muy favorable para detenerse, cazar, procesar animales y volver a ocuparlo en distintos momentos.
Cronología y secuencia
La secuencia es larga y muy importante. En la UE6 aparecen las ocupaciones más antiguas, entre 12.900 y 10.500 años 14C AP, con evidencia de caza y desposte de megafauna y de fauna actual como guanaco y rheidos. Luego, en UE4/5 entre 10.500 y 9.290 años 14C AP, sigue habiendo uso del lugar, sobre todo asociado a guanaco, con continuidad tecnológica pero ya con puntas cola de pescado. Más tarde, en UE2 durante el Holoceno Medio (ca. 7.700–7.500 años 14C AP), el sitio muestra ocupaciones más intensas y residenciales, con un repertorio lítico distinto, más orientado a hojas y puntas triangulares apedunculadas.
Qué hacían allí
En los niveles más antiguos se trabajaron sobre todo animales grandes y medianos: Hippidion saldiasi, Mylodon sp., camélidos y guanaco. Eso muestra que el sitio no era sólo un campamento de paso, sino también un espacio de procesamiento, aprovechamiento y reorganización de recursos animales. La diversidad de materias primas líticas, algunas locales y otras de distancia mayor, sugiere también circulación amplia y conocimiento territorial creciente.
Materialidad y marca social
Piedra Museo no sólo tiene ocupación repetida, sino también arte rupestre en diferentes momentos, con pinturas y grabados. Eso lo vuelve un lugar que no sólo fue usado funcionalmente, sino también marcado simbólicamente, reforzando su importancia como hito dentro del paisaje. En el argumento del artículo, este sitio pasa de ser un punto explorado a convertirse en un lugar estable dentro de la red de movilidad regional.
2) Cueva Maripe
Cueva Maripe está en el mismo gran sistema de zanjones que Piedra Museo, pero a unos 80 km al oeste, y es una cueva de gran tamaño, de aproximadamente 600 m². Su ubicación en un cañadón estrecho hace que no sea muy visible desde lejos, aunque desde los bordes elevados se domina un gran sector del paisaje circundante.
Cronología y ocupación
Las primeras ocupaciones corresponden al Componente 1, entre 9.500 y 7.000 años 14C AP, es decir, transición Pleistoceno-Holoceno y Holoceno Temprano. Después hay cambios en el Holoceno Medio, y luego uso durante el Holoceno Tardío, incluso como vivienda de puesteros criollos. Esa larga secuencia permite ver cómo se reutiliza un mismo lugar a lo largo de milenios con funciones distintas.
Uso del sitio
Las actividades tempranas se relacionan sobre todo con el procesamiento secundario y consumo de guanaco. No hay evidencia de consumo de fauna extinta, lo que muestra una adaptación ya más consolidada a la fauna moderna del ambiente. El conjunto lítico incluye cepillos, raederas y raspadores, con una base unifacial, aunque también hay puntas de proyectil.
Materias primas y redes
Las rocas usadas son en su mayoría locales, pero también hay materias primas de larga distancia, sobre todo obsidiana, que habría llegado desde unos 180 km al oeste. Eso indica circulación amplia y conocimiento de áreas más lejanas, no sólo uso del entorno inmediato. La tecnología cambia en el Holoceno Medio, con más hojas y la incorporación de la boleadora.
Arte rupestre y uso prolongado
Cueva Maripe tiene un registro notable de arte rupestre pintado, especialmente negativos de manos y algunos motivos zoomorfos. Además, el sitio fue reutilizado hasta el siglo XX, lo que muestra una continuidad de uso y significado poco común. En la lógica del artículo, este lugar representa bien el pasaje a una fase de conocimiento social del ambiente, donde el sitio ya forma parte estable del paisaje habitado.
3) Amigo Oeste
Amigo Oeste se ubica en la Meseta de Somuncurá, provincia de Río Negro, dentro de la localidad arqueológica Los Dos Amigos. Está asociado a dos elevaciones volcánicas, Amigo Oeste y Amigo Este, más una planicie alrededor de la laguna de Las Vacas.
Rasgos del sitio
Es un sitio de superficie con una concentración muy fuerte de materiales líticos, sobre todo 134 puntas cola de pescado. La mayoría apareció en la cima del cerro Amigo Oeste, y el resto en su ladera, en la planicie y en el abra entre los dos cerros. También se recuperaron bifaces, herramientas unifaciales, desechos de talla y piedras discoidales abradidas.
Significado espacial
La cima de Amigo Oeste tiene una visibilidad extraordinaria: permite controlar varios cuerpos de agua y reconocer rasgos del terreno a más de 60 km. Por eso los autores lo interpretan como un hito muy fuerte para orientación, control visual y planificación del movimiento. En cambio, Amigo Este, aunque tiene condiciones similares, no muestra una marcación material comparable, por lo que parece haber sido un espacio no seleccionado o «negativamente marcado».
Materias primas y circulación
La materia prima dominante es la calcedonia, probablemente proveniente de la cantera Anekén, a unos 17 km del sitio; también hay sílices y obsidianas. Eso implica aprovisionamiento planificado y conocimiento del territorio más allá del punto ocupado. Al ser un contexto sólo lítico, el sitio muestra una ocupación muy específica y concentrada, probablemente ligada a exploración, orientación y movilidad.
4) Cómo los comparan
Los autores no los ordenan sólo por antigüedad, sino por el tipo de aprendizaje del paisaje que representan.
Piedra Museo muestra una transición desde la exploración inicial hasta la ocupación recurrente y la marcación simbólica del lugar.
Cueva Maripe muestra incorporación progresiva al espacio de vida regional, con fuerte continuidad ocupacional y social.
Amigo Oeste parece funcionar sobre todo como hito de orientación y selección topográfica temprana, con un registro material concentrado y muy puntual.
5) Qué enseñan sobre la colonización
El punto más fuerte del artículo es que estos sitios permiten ver la colonización como un proceso de aprendizaje acumulativo y no como una simple llegada. Primero se reconocen recursos y rutas; después se repiten visitas y se integran lugares; luego esos lugares se vuelven nodos simbólicos y sociales dentro de redes más amplias. En ese sentido, Patagonia no aparece como «vacía», sino como un espacio que fue siendo conocido, nombrado, usado y socialmente cargado.
Alero El Puesto (AEP1, Piedra Museo)
Este es el caso más importante del artículo y uno de los contextos más antiguos de Patagonia. Está en el Macizo del Deseado / Meseta Central, provincia de Santa Cruz, junto a un paleolago con surgentes de agua potable, en un entorno árido que los autores interpretan como un ecorrefugio.
Ubicación y valor ambiental
El sitio está en un abrigo rocoso sobre la margen noroeste (NO) del paleolago; aunque hoy la cuenca está seca, en el Pleistoceno final y Holoceno temprano fue un lugar con agua y recursos, rodeado por mesetas ventosas. Esa combinación lo vuelve un punto estratégico para la ocupación humana, porque concentra agua, visibilidad y acceso a fauna.
Cronología y ocupaciones
El artículo distingue varios momentos:
UE6 (12.900–10.500 años 14C AP): ocupaciones más tempranas, vinculadas a caza y desposte de megafauna y fauna actual.
UE4/5 (10.500–9.290 años 14C AP): continuidad ocupacional con mayor presencia de guanaco.
UE2 (ca. 7.700–7.500 años 14C AP): ocupaciones del Holoceno Medio, ya más residenciales y con cambios tecnológicos.
Además, hubo usos posteriores en el Holoceno Tardío y hasta momentos históricos recientes.
Fauna y actividades
En los niveles más antiguos aparecen evidencias de caza y procesamiento de Hippidion saldiasi, Mylodon sp., camélidos como Lama gracilis, y luego guanaco y rheidos. Esto sugiere que fue un lugar de captación, faena y consumo de animales, no sólo un campamento «de paso».
Tecnología lítica
La tecnología cambia con el tiempo:
En los primeros momentos predominan herramientas unifaciales y grandes lascas bifaciales.
En UE4/5 aparecen fragmentos de puntas cola de pescado (PCP).
En UE2, ya en Holoceno Medio, predominan hojas y puntas triangulares apedunculadas.
Importancia interpretativa
Para los autores, Piedra Museo muestra cómo un lugar pasa de ser un punto explorado y usado para tareas concretas a convertirse en un espacio recurrente, cargado de memoria y significado. Además, la presencia reiterada de arte rupestre refuerza su carácter de lugar marcado socialmente.
2) Cueva Maripe (Detalle)
Cueva Maripe está en el mismo sistema regional pero 80 km al oeste de Piedra Museo, dentro de un cañadón estrecho. Es una cueva de gran tamaño, de unos 600 m², con ocupaciones desde la transición Pleistoceno-Holoceno.
Ubicación y visibilidad
A diferencia de Piedra Museo, la cueva no se ve fácilmente desde lejos; su acceso visual es más restringido. Sin embargo, desde las elevaciones cercanas se obtiene una vista amplia del paisaje, incluyendo grandes hitos a decenas de kilómetros. Esa combinación hace que el sitio sea importante no tanto por su visibilidad inmediata, sino por su posición dentro de una red de tránsito regional.
Cronología
Componente 1 (ca. 9.500–7.000 años 14C AP): primeras ocupaciones.
Holoceno Medio: cambios tecnológicos y de uso.
Holoceno Tardío: reutilización del lugar, incluso por puesteros criollos.
Función del sitio
Las ocupaciones tempranas muestran principalmente procesamiento secundario y consumo de guanaco, el recurso faunístico central de la Patagonia. No se detecta consumo de fauna extinguida. Esto sugiere una ocupación ya adaptada al nuevo ambiente, con conocimiento más consolidado de recursos locales.
Materialidad
El conjunto lítico es sobre todo unifacial, con cepillos, raederas y raspadores; también hay algunas puntas de proyectil. Se usaron materias primas locales y otras traídas desde distancias largas, especialmente obsidiana proveniente de unos 180 km al oeste.
Arte rupestre y reutilización
La cueva tiene abundante arte rupestre pintado, sobre todo negativos de manos y algunos motivos zoomorfos. El sitio fue usado repetidamente a lo largo del tiempo, y esa continuidad permite ver cómo se reconfigura internamente el espacio, con distintas cámaras usadas para distintas actividades en diferentes momentos.
3) Amigo Oeste (AW, Los Dos Amigos)
Este caso está en la Meseta de Somuncurá, en el norte de Patagonia, provincia de Río Negro. Es un sitio de superficie asociado a una geoforma volcánica formada por dos elevaciones: Amigo Oeste y Amigo Este.
Contexto del sitio
La localidad está junto a la laguna de Las Vacas, en un paisaje de alta visibilidad. Desde la cima se pueden controlar varios cuerpos de agua y reconocer rasgos del terreno a más de 60 km. Esa posición lo vuelve muy apto como hito de orientación y control del entorno.
Evidencia arqueológica
El conjunto registrado en AW está compuesto por 134 puntas cola de pescado (PCP), además de fragmentos de bifaces, herramientas unifaciales, desechos de talla bifacial y piedras discoidales abradidas. La materia prima dominante es la calcedonia, probablemente obtenida de la cantera Anekén, a 17 km.
Interpretación
AW es el caso que mejor ilustra un sitio usado como marcador topográfico y simbólico. Su cima concentra el material arqueológico, mientras que el cerro vecino, Amigo Este (AE), no muestra prácticas equivalentes, aun teniendo características similares de visibilidad y logística. Eso lleva a los autores a interpretar AW como un lugar seleccionado positivamente, mientras que AE habría quedado «no marcado».
Papel regional
AW habría funcionado como un nodo dentro de rutas de movilidad tempranas, y su fuerte concentración de PCP sugiere uso intenso en momentos iniciales de colonización. Sin embargo, el artículo subraya que, a diferencia de Piedra Museo y Cueva Maripe, en AW no se reconocen ocupaciones materiales posteriores claras, aunque pudo seguir siendo un hito simbólico.
4) Qué representan juntos
Los tres sitios no son sólo «yacimientos tempranos»; para los autores forman una secuencia de ocupación y aprendizaje del paisaje.
Primer paso: exploración y aprendizaje locacional. Aquí encajan AW, Cueva Maripe y la ocupación más antigua de Piedra Museo, como puntos que ayudan a orientarse y reconocer recursos.
Segundo paso: incorporación estable al espacio de vida regional. Entra UE4/5 de Piedra Museo, con uso más consolidado del lugar y de sus tecnologías.
Tercer paso: conocimiento social del paisaje. Piedra Museo y Cueva Maripe se vuelven lugares reiterados, con arte rupestre, ocupaciones sucesivas y densidad material acumulada; el paisaje ya es histórico y socialmente compartido.
5) Idea central del artículo
La gran propuesta del trabajo es que la colonización de Patagonia no puede entenderse sólo como llegada de humanos a un espacio vacío. Los autores sostienen que hubo un proceso de aprendizaje ambiental, donde primero se explora, luego se incorporan rutas y lugares al espacio de vida, y finalmente se construyen paisajes socialmente significados.
Abrigo Pozo Cavado
Abrigo Pozo Cavado es el sitio más importante del conjunto porque aporta la secuencia cronológica principal del área. Está en el borde del salar de Pocitos, a unos 3.700 msnm, y funcionó como un espacio de ocupación humana durante un lapso muy largo, entre ca. 7.300 y 3.000 años AP. Eso lo convierte en una referencia clave para entender cómo cambiaron las estrategias de los grupos cazadores en la Puna a lo largo del Holoceno medio y comienzos del tardío.
Lo interesante de este sitio es que no se trata solo de un refugio, sino de un lugar donde se puede ver la intensidad de la ocupación. Las excavaciones permitieron reconocer seis capas arqueosedimentarias, y en ellas aparecieron restos líticos y faunísticos que muestran una explotación recurrente de camélidos silvestres, sobre todo vicuñas y guanacos. La presencia de puntas lanceoladas y triangulares, junto con preformas, indica actividades ligadas a la caza y al mantenimiento de la tecnología de proyectiles.
Además, Pozo Cavado aporta una pista importante sobre la organización de la subsistencia. La abundancia de restos de animales jóvenes sugiere que la caza no fue ocasional, sino más bien selectiva e intensificada en momentos específicos del año. Eso habla de grupos con buen conocimiento del ambiente, de las rutas de tránsito animal y de la estacionalidad de los recursos. En otras palabras, el sitio muestra que los cazadores de la Puna no eran simplemente recolectores oportunistas, sino grupos con una estrategia muy afinada de uso del espacio.
Abrigo Bella Vista
Abrigo Bella Vista está muy cerca de Pozo Cavado, a poco más de un kilómetro hacia el sur, pero tiene un registro más limitado. También es un abrigo rocoso, aunque las excavaciones no pudieron avanzar tanto porque hubo desprendimientos del techo. Eso hizo que la información estratigráfica fuera más pobre que en Pozo Cavado.
Aun así, Bella Vista es importante porque confirma que toda esa zona formaba parte del mismo paisaje cazador. En superficie se encontraron materiales líticos diagnósticos, especialmente puntas lanceoladas, que se relacionan con las mismas tecnologías de caza usadas en la Puna durante el Holoceno medio. Esto indica que no era un lugar aislado, sino integrado a un sistema más amplio de movilidad y explotación del espacio.
Su valor principal está en complementar a Pozo Cavado. Mientras Pozo Cavado ofrece la secuencia cronológica y las ocupaciones más claras, Bella Vista ayuda a mostrar que el área entera era usada de manera recurrente por los mismos grupos. En conjunto, los dos sitios muestran un paisaje humano de caza muy bien estructurado.
Abrigo Bella Vista (Perspectiva y Relación Espacial)
Abrigo Bella Vista está muy cerca de Pozo Cavado, a poco más de un kilómetro hacia el sur, y cumple un papel distinto. No es el sitio que mejor define la cronología regional, porque las excavaciones quedaron más limitadas y los desprendimientos del techo impidieron avanzar tanto como en Pozo Cavado. Sin embargo, sigue siendo muy importante porque confirma que el área entera formaba parte de un mismo paisaje de caza.
En Bella Vista se realizaron sondeos pequeños, y aunque los restos recuperados fueron escasos, el sitio aportó materiales líticos diagnósticos en superficie. Entre ellos predominan puntas de proyectil de morfología lanceolada, que son coherentes con el repertorio técnico del Holoceno medio en la Puna. Eso permite pensar que Bella Vista no era un lugar aislado, sino una extensión funcional del mismo sistema de ocupación que incluía a Pozo Cavado.
Su valor arqueológico está más en la relación espacial que en la cantidad de materiales recuperados. Como está tan cerca de Pozo Cavado, Bella Vista probablemente formó parte de un circuito más amplio de movilidad, refugio y caza. Puede interpretarse como un punto complementario dentro del paisaje cazador: un espacio de apoyo, observación o estadía breve, más que un centro principal de ocupación.
