Desarrollo Social en la Infancia


Relaciones Familiares

En cuanto a las relaciones con los hermanos en la familia, se trata de relaciones significativas y de por vida, diferentes de las que se establecen con los padres y de las relaciones con los iguales. Con los hermanos se aprende a resolver conflictos, a compartir y a querer. No todas las relaciones entre hermanos tienen la misma proximidad. Unas veces son positivas y satisfactorias, pero en otros casos, se trata de relaciones de carácter conflictivo.

Estilo Educativo y Socialización

El modelo tradicional de socialización familiar concede a la familia una influencia casi exclusiva como agente de socialización. Este modelo establece tres estilos educativos con distintos efectos en la socialización de los niños, a partir de la combinación de las dimensiones siguientes:

  • Grado de control que ejercen los padres sobre la conducta de los hijos
  • Nivel de comunicación observado en las relaciones
  • Exigencias de madurez hacia los hijos
  • Grado de afecto en la relación

Los estilos educativos resultantes son:

  • Autoritario: alto grado de control y exigencias de madurez, con bajo nivel de afecto explícito y comunicación
  • Permisivo: alto grado de afecto y comunicación, pero con escaso control de conducta y mínima exigencia de madurez
  • Democrático: alto nivel de afecto explícito y comunicación con un alto grado de control y una exigencia de madurez ajustada

El modelo de construcción conjunta e influencias múltiples considera que los estilos educativos no son rígidos, sino que han de matizarse en función de las características de la situación, la edad y las características psicológicas de los hijos y su percepción de las prácticas educativas de los padres. Por eso, aunque el estilo democrático es el más adecuado, hay que saber aprovechar lo positivo de los otros estilos en determinadas circunstancias.

La Escuela

Una de las formas más evidentes que tiene el niño de entrar en contacto con la sociedad es a través de la escuela. En la escuela los niños forman grupos de edad que están al cargo de uno o varios adultos donde la proporción entre niños y adultos es mayor que la que existe en la familia. La escuela representa un contexto muy determinante en el desarrollo social del niño pues le ofrece un amplio abanico de posibilidades de relación con los adultos y con los iguales.

El Grupo de Iguales

Durante los primeros meses de vida, el niño no puede interaccionar con otros niños de manera autónoma y son los adultos los que promueven esos primeros encuentros con los iguales. Las primeras relaciones con niños de edad similar tienen lugar en el contexto familiar, con los hermanos, los hijos de amigos, vecinos o parientes de la familia. A partir del momento en que los niños se desplazan solos se puede hablar propiamente de relaciones autónomas de interacción entre niños de edad similar sin la intervención directa del adulto. Con la escolarización temprana, los contactos en grupo entre compañeros que tienen edades parecidas se hacen más prolongados. En los primeros momentos, suelen aparecer dificultades y conflictos en las relaciones entre iguales: peleas por juguetes, conductas agresivas…, pero también muestras de afecto y señales de consuelo. La evolución de este proceso de socialización recorre cuatro fases:

  • De uno a dos años. La actividad del niño es solitaria y el interés que manifiesta por otros niños está motivado por la curiosidad que despiertan en él, junto a sentimientos de rivalidad por obtener la atención del adulto.
  • Tres años. Los niños se buscan y gustan de estar juntos en grupos de dos o tres, pero no existe una verdadera colaboración entre ellos. El lenguaje no es todavía un instrumento de intercambio.
  • Entre cuatro y cinco años. Se caracteriza por la ampliación de los participantes en el grupo. Ahora son cuatro o cinco. Las interacciones se hacen cada vez más numerosas y los niños son capaces de colaborar, aunque sin captar claramente aún unas normas de grupo.
  • De seis a siete años. Hay colaboración e interacciones en los juegos donde aparecen las reglas y normas.

Los Medios de Comunicación

El contexto sociocultural que rodea al niño condiciona e influye en su proceso social. Este contexto está saturado de imágenes, de representaciones figurativas. La televisión actualmente ocupa un lugar privilegiado, sobre todo, en el ambiente urbano donde las posibilidades de espacio para la exploración y el descubrimiento son más reducidas. La televisión es un medio socializador continuo, que transmite valores y actitudes. La inmediatez, la concreción y la emotividad de la imagen que ofrece encajan perfectamente con los primeros estadios de la inteligencia, comprendidos entre los cero y los seis años: intereses concretos y sensoriales, carencia de discurso lógico, sentido mágico, visión de la realidad condicionada por lo emotivo y lo afectivo… De ahí, la fuerza que tiene la imagen en estas edades y el valor que puede adquirir desde el punto de vista educativo. No obstante, aunque la imagen se ha constituido en uno de los factores más influyentes en el proceso socializador del niño, en ocasiones puede conducir a resultados contrarios a los valores que la sociedad presenta como más adecuados.

Teorías Explicativas del Desarrollo Social

Aportaciones de las Corrientes Psicológicas

Las principales aportaciones de las distintas corrientes psicológicas se centran en la descripción de los factores que inciden en el desarrollo social.

  • Teorías Conductistas. El desarrollo social es el resultado del aprendizaje que moldea a los individuos desde el exterior a través de los refuerzos. El papel del individuo en este proceso no es significativo.
  • Teorías Innatistas. El desarrollo social es un proceso determinado genéticamente, de modo que las conductas sociales responden a un programa heredado en el cual tanto las características individuales como el ambiente tienen un papel muy reducido.
  • Teorías Interaccionistas. Los procesos sociales se desarrollan a lo largo de toda la vida en función de la interacción entre los individuos y el medio. Además, el desarrollo social está condicionado por otros ámbitos del desarrollo (cognitivo, afectivo, lenguaje, …). También se considera importante la interacción entre los distintos agentes que intervienen en los procesos de socialización.

Teoría Psicosocial de Erikson

El desarrollo psicosocial tiene lugar a lo largo de toda la vida y recorre diferentes etapas. El desarrollo psicosocial es el resultado de la retroalimentación que existe entre el yo, sus relaciones sociales y el medio y la cultura en que éstas tienen lugar. Erikson considera que el desarrollo psicosocial se produce en ocho etapas, de las cuales las tres primeras abarcan la edad infantil.

  • Confianza frente a desconfianza. La confianza del niño es proporcionada por la madre. El conflicto se deriva del destete tanto físico como psicológico. Lo importante es desarrollar la confianza, pero sin eliminar completamente la capacidad de desconfiar.
  • Autonomía frente a vergüenza y duda. Es un periodo de actividad independiente por parte del niño que, en ocasiones puede tener dudas sobre sus posibilidades. El equilibrio entre ambas consigue que el niño evite, lo que Erikson denomina, un exceso de impulsividad.

Teoría Ecológica de Bronfenbrenner

Pone el énfasis en el análisis de los contextos en los que se produce el desarrollo del ser humano como determinantes del mismo, y destaca la importancia de la relación que se establece entre estos contextos para el desarrollo humano. Estos contextos se van modificando a lo largo del ciclo vital de la persona.

  • Microsistemas: En el caso de los niños, los microsistemas primarios incluyen a la familia, el aula, el vecindario, … En ellos se producen las relaciones cara a cara y la persona asume un determinado rol, ajustado a unos patrones de actividad.
  • Mesosistemas: se refieren a las interacciones entre los microsistemas. Por ejemplo, los padres coordinan sus esfuerzos con los docentes para educar a los niños.
  • Exosistemas: incluyen las redes externas mayores como el barrio o la localidad.
  • Macrosistema: lo configuran los valores culturales y políticos de una sociedad, los modelos económicos y condiciones sociales. Es el contexto más global que influye en los demás sistemas de desarrollo.
  • Cronosistema: la época histórica en la que vive el individuo.
  • Globosistema: hace referencia a las condiciones ambientales.

Teoría Sociocultural de Vigotsky

Los procesos psicológicos superiores son el resultado no sólo de factores madurativos sino de la interacción social. Según la Ley de doble formación de los procesos psicológicos, los procesos psicológicos superiores aparecen dos veces en el desarrollo del ser humano, primero en el ámbito interpsicológico y, después en el ámbito intrapsicológico. Una de las aplicaciones de dicha ley se refiere a la adquisición y el desarrollo del lenguaje.

  • De 1 a 3 años. El uso del lenguaje por parte del niño tiene una función meramente comunicativa y se manifiesta en situaciones de interrelación social con otras personas, es decir, es interpersonal.
  • De 3 a los 5/7 años. El niño acompaña sus acciones con la verbalización correspondiente. Esta forma de lenguaje audible que uno hace para sí mismo se denomina habla egocéntrica y ayuda al niño a pensar y organizar lo que está haciendo.
  • A partir de los 5/7 años. Gracias a un proceso de interiorización del lenguaje egocéntrico, la autoconversación se convierte primero en susurro y, más tarde, aparece el lenguaje interiorizado, que sirve para organizar las acciones y ordenar el pensamiento. Este lenguaje tiene un uso intrapersonal.

La Evolución del Desarrollo Social

El Desarrollo Social de Cero a Tres Años

  • De cero a dos meses. Esta fase, denominada por Freud narcisista, se caracteriza porque el niño no se distingue a sí mismo del resto del mundo. reconocimiento del olor, la voz y el rostro de la madre y la asociación entre estímulos sociales y bienestar. Algunas conductas reflejas como la tendencia a sonreír al rostro humano, encierran señales de conducta social. Poco a poco, se van iniciando las manifestaciones de intercambio social y se van contagiando las expresiones emocionales de los demás. Las interacciones se establecen con la persona que satisface sus necesidades y que adapta sus hábitos a los ritmos biológicos del bebé, el cual tiene aún un papel muy pasivo en la relación.
  • De tres a ocho meses. Se corresponde con la fase preobjetal de Freud. El niño distingue entre conocidos y desconocidos, pero responde de manera parecida a unos y otros. Comienza a anticipar rutinas sociales (la sola presencia de la figura de apego hace que se calme, antes de cogerlo). Aparece la sonrisa social que el niño dirige voluntaria pero indiscriminadamente hacia cualquier rostro humano. También reacciona con el llanto cuando se siente desatendido por el adulto.
  • A los seis meses. Se encuentran conductas claramente sociales: responde de forma regular al rostro y la voz de quien le habla, y surge el llanto intencional para llamar la atención del adulto. Con la regularización del sueño y la alimentación, el niño da un paso en la adquisición de hábitos sociales. En cuanto a las interacciones, siguen siendo casi exclusivamente con los adultos.
  • De ocho a quince meses. Aparecen las primeras señales de reconocimiento de sí mismo ante el espejo. En esta fase, a la que Freud llamó objetal, el niño es capaz de distinguir a su madre de todos los demás objetos y personas, convirtiéndose en la figura primaria de apego. A partir de esto, surgen la angustia de la separación y la ansiedad ante el extraño. El niño aún no tiene necesidad de relacionarse con los iguales, aunque puede interesarse en algún momento por ellos. Las relaciones con los iguales giran en torno a la manipulación de objetos. Van apareciendo algunas normas sociales: responde al no y empieza a conocer el significado de la prohibición. Respecto a las habilidades sociales, el niño responde a su nombre, saluda con la mano, besa y abraza, busca la aprobación del adulto…
  • De quince a veinticuatro meses. Alrededor de los dieciocho meses se produce el reconocimiento de sí mismo. Hasta los dos años, los intereses principales a nivel social continúan siendo los adultos. Se amplían las figuras de apego y el niño establece una jerarquía afectiva en sus relaciones. La relación con los iguales sigue caracterizada por el aislamiento. Se ignora la presencia y la conducta de los compañeros porque no hay interés por relacionarse con ellos. Respecto a las habilidades sociales, el niño se inicia en patrones sencillos como saludar, despedirse. En cuanto a los hábitos sociales, disfruta participando en tareas como poner la mesa, guardar la ropa…
  • De dos a tres años. El reconocimiento de la propia identidad del niño se autoafirma. La relación con los adultos se hace más activa y desafiante. En la relación con los iguales, el niño sigue jugando en paralelo, aunque empieza a interesarse socialmente por otros niños. Los juegos de simulación le permiten profundizar en el conocimiento social pero no tiene una preferencia clara por un compañero determinado ni muestra preferencias de género. Normalmente, se unen por parejas. El niño se inicia en la expresión de emociones y necesidades, utiliza al adulto como instrumento e incorpora las normas básicas de convivencia y comportamiento. En cuanto a los hábitos sociales, destaca el deseo de hacer las cosas solo y se muestra bastante autónomo en cuestiones de alimentación, vestido, aseo y sueño.

El Desarrollo Social de Tres a Seis Años


 El niño busca llamar la atención y hacerse valer. Con ello también va ganando en autonomía e independencia. Sus habilidades para captar y mantener la atención del adulto, se vuelven más sofisticadas. En la medida en que el niño tiene mayor autonomía respecto del adulto, aparece más clara la relación con los iguales. Adquirirá nuevas habilidades sociales como la cooperación o la aceptación de las normas en grupo. Los conflictos con los iguales hacen que el niño tenga en cuenta las necesidades, intereses y sentimientos de los otros. Los grupos son inestables y se disgregan con facilidad. A partir de los cuatro años se puede hablar de amistad. Las preferencias son más claras y se dirigen a niños del mismo sexo, con los mismos gustos, etc. Aparecen los primeros juegos de reglas que cada niño aplica a su manera.

+ El conocimiento de las características de los otros se  refiere casi siempre a rasgos físicos. El niño va comprendiendo y adaptándose a los intereses y necesidades de los otros, aunque, si está implicado en la situación, no es capaz de diferenciar su perspectiva de la de los demás.
+ El concepto de las relaciones establecidas. Las relaciones son descritas en términos de características físicas , definidas en función de lo que le aportan  y vienen dadas por las circunstancias.
+ La comprensión del funcionamiento de la sociedad se caracteriza por la descripción de aspectos externos. Su conocimiento va de lo más próximo a lo más alejado de su experiencia y no es capaz de relacionar los elementos de una determinada realidad social.

7. CONFLICTOS PROPIOS DEL DESARROLLO SOCIAL
7.1. EL CONFLICTO SOCIAL
Los conflictos en el desarrollo social del niño son consecuencia del desarrollo evolutivo  y de las interacciones con adultos o con otros niños .los conflictos son inherentes a distintos momentos del desarrollo del niño y una oportunidad para el aprendizaje, tanto a nivel individual cuando esos conflictos se prolongan más allá de la etapa evolutiva, se pueden convertir en trastornos que requieren una atención más especializada. Los conflictos relacionados con el desarrollo social en la etapa infantil son:
+ La ansiedad de separación del cuidador primario surge hacia el octavo mes. El niño llora cuando el cuidador principal se va y le deja con otras personas. Si esta situación no se resuelve de forma adecuada, puede generar dificultades para que el niño se adapte a nuevos contextos.
+ La oposición al adulto comienza al final del segundo año. En la relación con las figuras significativas aparecen los enfrentamientos y la no aceptación de normas o límites, que deben ser abordados convenientemente para que no se prolonguen ni se vuelvan más intensos.
+ En la relación con los iguales aparecen con frecuencia conflictos que se consideran normales entre los dieciocho meses y los tres o cuatro años aproximadamente, y que dan lugar a conductas agresivas. Dichas agresiones disminuyen cuando el niño adquiere las competencias lingüísticas y aprende habilidades sociales para resolver los conflictos.


7.2. LA CONDUCTA AGRESIVA
La conducta agresiva varia durante la etapa infantil. l bebe expresa su enfado ante 1a necesidad no satisfexa con gritos, yantos y expresiones faciales. La agresion fisica aparece x primera vez entre ls 6 y ls doce meses, xo continua siendo consecuencia d 1a frustracion. La autonomia en ls movimientos ace q l comportamiento agresivo gane en frecuencia e intensidad. A ls 2 años, l niño utiliza la conducta agresiva d modo instrumental, s decir, xa conseguir lo q quiere + q xa acer daño. ls conductas + comunes son golpes, mordiscos, rabietas o pataletas.

ls rabietas son explosiones exageradas d enfado mediante gritos, yanto o pataleos. s dan con relativa frecuencia entre ls 2 y ls 4 años. ls causas pueden ser l cansancio, l ambre, la falta d atencion, ls celos, … Alg1s factores q contribuyen a su aparicion y mantenimiento son la falta d dominio del lenguaje, la incapacidad xa identificar ls emociones, l afan d autonomia, l temperamento del niño o l estilo educativo d ls padres.
ls mordiscos son abituales entre ls dieci8 meses y ls 3 años. A traves d eyos, l niño puede expresar frustracion o excitacion. Progresivamente, esas conductas disminuyen y son sustituidas x 1a agresion indirecta y verbal, q pretende erir fisica o psicologicamente a alguien. Son conductas como insultos, burlas, mentiras…

7.3. LA INTERVENCIoN EDUCATIVA
7.3.1. LA MODIFICACIoN d LA CONDUCTA AGRESIVA
l objetivo ante 1a conducta agresiva no puede ser otro q reducir o eliminar dixa conducta y adquirir otras q sean socialmente + adecuadas. l procedimiento puede ser l siguiente:
▪ Definir la conducta d forma precisa. ls sentimientos del niño an d ser reconoci2 y respeta2 xa yegar a comprender d manera ajustada la conducta a traves d la cual son manifesta2. 
▪ Explicitar la funcion d la conducta. s trata d identificar ls motivos d la conducta, determinando cuales son ls factores q desencadenan la conducta y ls q acen q l niño repita la conducta.
▪ Elegir la tecnica + apropiada xa eliminar la conducta agresiva. Algunas d ls tecnicas q pueden utilizarse son:


+ Modelamiento d conductas no conflictivas: consiste en mostrar al niño modelos q realizan conductas alternativas q tienen 1 reconocimiento social xq son adaptativas.
+ Reduccion d estimulos discriminativos: consiste en disminuir ls estimulos q propician la conducta agresiva.
+ Reduccion d modelos y estimulos negativos: consiste en ofrecer al niño otras posibilidades xa solucionar ls conflictos.
+ Extincion: consiste en suprimir l reforzador d la conducta xa q esta desaparezca otros comportamientos positivos.
+ Tiempo fuera: consiste en sacar al niño d la situacion en la q realiza la conducta q s quiere eliminar cuando no s puede retirar l reforzador q la mantiene.
+ Coste d respuesta: consiste en suprimir 1 estimulo agradable xa l niño. 
+ Castigo: consiste en aplicar a la conducta 1a consecuencia desagradable. a d ser la tecnica – utilizada xq solo funciona cuando esta presente la persona q castiga y l niño puede aprender q la agresion s ejercida x quien s mayor y + fuerte. xa afrontar 1a conducta agresiva, s fundamental la colaboracion d la familia y la escuela. ls cambios en la conducta requieren pautas comunes y perseverancia xa q perduren en l tiempo.

7.3.2. l JUEGO EN l DESARROyO SOCIAL
l juego constituye 1a d ls principales manifestaciones del desarroyo social, pues l niño aprende ls abilidades sociales mediante su participacion en situaciones d interaccion ludica.

-Comportamiento inocupado: ls niños juegan solos con su  cuerpo y no realizan ninguna actividad concreta.
Actividades en solitario: ls niños juegan solos, con juguetes distintos a ls q utilizan sus compañeros.
Comportamiento observador: ls niños miran como juegan otros niños y pueden asta preguntar o decir alguna cosa, xo sin intentar participar en l juego d sus compañeros.
Actividad paralela: l niño juega al lado d ls demas, xo no con eyos. Comparten l espacio, juguetes y materiales…
Juego asociativo: ls niños comparten l espacio y l material d juego, xo cada 1 juega a su manera y no existe 1 objetivo comun del juego.
Juego cooperativo: ay 1 reparto d tareas xa alcanzar 1 objetivo comun.


Aunque to2 ls juegos en ls q participan varios niños influyen en l desarroyo social, no to2 tienen la misma repercusion. En este sentido, sobresalen l juego d acoso y derribo y l juego sociodramatico.
Juego d acoso y derribo. s 1 tipo d juego fisico q aparece alrededor d ls 3 años e imita la agresion. s trata d 1 juego q permite medir ls propias fuerzas y manejar distintas formas d expresion d la agresividad. Este tipo d juego permite 1a manifestacion contenida d la agresividad q facilita l aprendizaje d la contencion emocional y social. l niño puede darse cuenta d asta que punto puede usar la fuerza sin dañar a sus compañeros.
Juego sociodramatico. l niño en su relacion con ls iguales va a reproducir escenas d la sociedad adulta, a imaginarse situaciones no vividas y con eyo empieza l juego dramatico, simbolico o d representacion. En l, l niño representa l papel d 1 personaje, imitando sus gestos y su lenguaje, con ayuda d objetos reales o imaginarios. En la representacion, l niño encuentra la posibilidad d desarroyar la comprension del mundo social, aprende a pactar xa resolver ls conflictos y ls dificultades q aparecen, asi como a modificar ls normas e improvisar nuevas situaciones.

7.4. LA INADAPTACIoN SOCIAL
s la incapacidad d 1a persona xa integrarse en ls contextos sociales q le rodean. Ningun niño nace inadaptado .ad+, conviene distinguir entre niños d riesgo, con ls q ay q acer 1a intervencion preventiva, y niños inadapta2, a ls q s preciso recuperar. ls causas q conducen al niño a 1a situacion d riesgo suelen ser:
Causas sociales: carencias economicas o culturales, situaciones d marginacion x paro, drogas, …
Causas derivadas d la pertenencia a minorias etnicas, raciales, religiosas, …
Causas psicoafectivas: familias desestructuradas, actitud d sobreproteccion, descuido grave d atencion, violencia, abusos, …
Causas personales: situaciones d discapacidad. ls consecuencias xa l niño q s encuentra en situacion d riesgo pueden ser:
Fracaso escolar    Inmadurez psicologica  ▪ Marginacion


▪ Conductas delictivas Desde la escuela infantil, dada su función preventiva y compensadora, se deben desarrollar acciones que impidan que una situación de riesgo pueda evolucionar hacia la inadaptación social. Algunas de esas acciones son:
▪ Favorecer la permanencia en el sistema educativo.
▪ Facilitar la integración en el centro mediante la participación en todas las actividades.
▪ Proporcionar al niño experiencias enriquecedoras que no puede disfrutar en su contexto habitual.
▪ Ofrecer programas de formación a las familias en coordinación con los EATs, los Servicios sociales y los Servicios sanitarios.

8.1. CONCEPTO DE CONDUCTA PROBLEMÁTICA

La conducta problemática es aquella conducta que afecta negativamente al desarrollo de la persona y/o a su relación con el entorno. Algunas de esas conductas forman parte del proceso evolutivo del niño, otras son una forma habitual de interacción con el medio, y otras tienen un carácter patológico. La conducta problemática se define como un continuo en el que se pueden diferenciar conductas problemáticas típicas de la edad, problemas de conducta y trastornos de conducta. En todas ellas se distinguen manifestaciones de conducta que varían en la frecuencia, la gravedad o la intensidad. Las manifestaciones más comunes de las conductas problemáticas son:

Disrupción: comportamiento voluntario que busca satisfacer necesidades básicas y/o dificultar la convivencia (molestar, tirar objetos, interrumpir, …).
Agresividad: conducta que pretende herir física o psicológicamente a otros
Oposicionismo: rechazo de la autoridad y de la exigencia 
Incumplimiento de normas: trasgresión activa y sistemática de las normas de convivencia 
Conductas descontroladas: comportamientos que reflejan la dificultad o incapacidad de autocontrol 
Pasividad e inhibición: ausencia o limitación de la respuesta ante una determinada exigencia 
Huída o evitación: reacciones cuyo objetivo es no establecer contacto con estímulos que se consideran aversivos 
Rituales inespecíficos: conductas estereotipadas e incongruentes con una situación concretas.


-Trastornos de conducta. Son alteraciones sintomáticas de los trastornos psíquicos descritos en el CIE 10 y el DSM IV

– Asociación americana de psiquiatría). Los trastornos específicos del comportamiento, según el DSM IV, son los siguientes:
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Es una alteración neurobiológica de origen congénito que se manifiesta en dificultades de
autorregulación de la conducta en tres aspectos concretos:
+ Déficit de atención: el niño se aburre con frecuencia y se distrae con facilidad.
+ Impulsividad: el niño se muestra impaciente, interrumpe, no piensa en las consecuencias de sus acciones y no planifica sus actos futuros.
+ Hiperactividad motora y/o vocal: el niño parece incansable y nunca se está quieto. Le cuesta mucho estar sentado. Suele diagnosticarse al comienzo de la educación primaria y algunos síntomas asociados a este trastorno son una baja autoestima, labilidad emocional, temperamento irascible, negativismo, conductas disruptivas y dificultad en las relaciones sociales.
El trastorno por comportamiento perturbador no especificado. Es una alteración del comportamiento que se caracteriza por el choque del individuo con su entorno social. En este trastorno aparecen conductas que suponen la violación de las normas elementales que regulan el intercambio social.
El trastorno negativista desafiante. Es una alteración del comportamiento cuyos síntomas primarios son el negativismo, la hostilidad y la actitud desafiante, pero sin que exista agresión física. Suele aparecer hacia los ocho años y se caracteriza por el rechazo de toda responsabilidad, baja autoestima y escasa tolerancia a la frustración.
El trastorno disocial. Se trata de un patrón persistente de conducta que transgrede los derechos de los demás y las normas sociales apropiadas a la edad. Los síntomas son la provocación, agresiones, violencia física y psicológica, y ausencia de sentimientos de culpa o arrepentimiento. Aparece al inicio de la pubertad y se
caracteriza por una baja autoestima, carácter irascible, impulsividad y escasa tolerancia a la frustración.


Otros trastornos del desarrollo que inciden en el
comportamiento son:
La ansiedad por separación. Es la ansiedad excesiva e inapropiada para el nivel de desarrollo del niño, producida por la separación del hogar o de las personas a las que está vinculado emocionalmente.
El trastorno reactivo de la vinculación de la infancia o la niñez. Se inicia antes de los cinco años y se manifiesta en relaciones sociales inadecuadas para el nivel de desarrollo del niño. Puede ser inhibido o desinhibido .
Las fobias. Son temores injustificados, persistentes e irracionales ante determinados seres, objetos o situaciones, que provocan ansiedad y angustia, interfiriendo en la rutina normal del niño.
El mutismo selectivo. Es la incapacidad persistente para hablar en situaciones sociales específicas. Dicha incapacidad no se debe a una falta de conocimiento
o fluidez del lenguaje.
La depresión infantil. Generalmente presenta síntomas de ansiedad, somatizaciones, alteraciones de la alimentación y el sueño, apatía, irritabilidad, agitación
o enlentecimiento motor, …
El trastorno generalizado del desarrollo (TGD). Consiste en una alteración cualitativa de la interacción social, la comunicación y el lenguaje, junto a patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidas, repetitivas y estereotipadas. Aparece antes de los tres años y sus síntomas son el escaso contacto ocular,
ecolalias, juego repetitivo, estereotipias motrices, ausencia de juego simbólico, e incapacidad para desarrollar relaciones y comprender situaciones sociales.

8.4. TEORÍAS EXPLICATIVAS DE LOS PROBLEMAS DE CONDUCTA
MODELO PIRAMIDAL DE DESARROLLO DE LAHEY Y LOEBER

Según estos autores, para comprender un patrón conductual desadaptativo hay que tener en cuenta su evolución, la cual no es aleatoria. Se  analizan las secuencias evolutivas indicando que la edad media a la que aparecen los problemas leves son los siete años, la conducta problemática moderada tiene lugar sobre los nueve años y medio y los problemas graves en torno a los doce años. Las relaciones entre estos comportamientos son descritas a través de lo que denominan la “pirámide evolutiva”.


Las conductas del trastorno negativista se sitúan en la base y las del trastorno disocial en la cúspide. Según este modelo, muchos niños presentan conductas oposicionistas, pero sólo algunos desarrollarán el número suficiente de conductas desadaptadas para ser calificadas como un trastorno de conducta.
El desarrollo de la conducta disruptiva comienza en el hogar y se extiende posteriormente a la escuela o a la comunidad, y la  conducta de lesiones físicas empieza con los familiares  y se extiende más adelante a los extraños. 
MODELO DEL PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN SOCIAL DE DODGE

 las vivencias infantiles interactúan en la memoria con las estructuras de conocimiento, que son esquemas derivados de experiencias tempranas expectativas sobre sucesos futuros, Cuando esos procesamientos son inadecuados y sesgados dan lugar a una conducta desviada o agresiva. La repetición de estas experiencias fortalece las estructuras de conocimiento previas haciendo estos patrones más automatizados, y su persistencia en el tiempo puede dar lugar a un trastorno de la conducta

.MODELO DE INTERACCIÓN FAMILIAR COERCITIVA DE PATTERSON
Para Patterson, las conductas más leves del trastorno perturbador proporcionan una base de aprendizaje para conductas agresivas de mayor amplitud. Este progreso está determinado por los reforzamientos que proporcionan los miembros de la familia, sobre todo los padres, en distintas secuencias de interacción. Este aprendizaje es progresivo: el niño empieza utilizando altas tasas de conductas coercitivas, que se van haciendo más largas, y terminan por ser reforzadas de manera similar a las conductas coercitivas más leves.
MODELO BASADO EN EL PATRÓN COMÓRBIDO DE PROBLEMAS DE: CONDUCTA E HIPERACTIVIDAD
Este modelo se centra en la necesidad de predecir si los niños que tienen problemas de conducta seguirán desarrollándolos con mayor gravedad en la edad adulta. La conclusión a la que llega en sus investigaciones es que el niño hiperactivo y antisocial tiene un alto riesgo de perseverar en su conducta antisocial y convertirse en un adulto antisocial desarrollando una psicopatía.


MODELO ECOLÓGICO DE PREDICTORES DE LA CONDUCTA DE : FRÍAS-ARMENTA
Este modelo se basa en la teoría ecológica propuesta por Bronfenbrenner para explicar el desarrollo de la conducta humana. Según Frías-Armenta y sus colaboradores, los trastornos de la conducta se explican directamente en un alto porcentaje por el microsistema, e indirectamente por el exosistema y el
macrosistema. Por eso, consideran que las intervenciones individuales no resultan efectivas si no se tienen en consideración todos los factores contextuales en los que las personas se encuentran inmersas.

9. LA EVALUACIÓN DEL DESARROLLO SOCIAL 9.1. INDICADORES DEL DESARROLLO SOCIAL
⬧ Se relaciona con normalidad con otros niños ⬧ Se relaciona espontáneamente con la educadora ⬧ Muestra interés por las actividades grupales  Participa activamente en actividades de juego simbólico ⬧ Necesita ayuda para integrarse en el grupo ⬧ Entra y sale de las conversaciones con facilidad ⬧ Se muestra tranquilo y confiado con los adultos ⬧ Se muestra afectuoso con la educadora ⬧ Se muestra absorbente con la educadora ⬧ Disfruta de la relación con los adultos ⬧ Busca la relación con los iguales ⬧ Se relaciona con un número reducido de iguales ⬧ Le cuesta reconocer a los compañeros ⬧ Le gusta explicar lo que le pasa ⬧ Le cuesta explicar lo que le ocurre ⬧ Cuando quiere algo lo pide ⬧ Necesita que le recuerden las normas de convivencia
9.2. LA SOCIOMETRÍA
La sociometría es el estudio de la organización y evolución de los grupos y de la posición que en ellos ocupan los individuos prescindiendo de la estructura interna de cada individuo.
+ La escala de Likert. Clasificar a los miembros del grupo según los criterios establecidos.
+ La comparación por parejas. A partir de los nombres o fotografías de parejas del grupo, se ha de escoger en función de las preferencias.
+ La nominación de pares. Se trata de escoger entre todo el grupo a aquellos con los que les gusta más o menos realizar la actividad sugerida.
+ El test sociométrico. Es una técnica de investigación que permite determinar el grado en que los individuos son aceptados o rechazados en un grupo , descubrir las relaciones entre los individuos y la estructura del grupo.

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